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TG – Capítulo 67: El camino.

Capítulo 67: El camino.

[11:48 a.m.]

Aurora miro por su reloj holográfico como unos leones alados estaban asesinando algunos monstruos mutados.

Eran alrededor de treinta leones alados y eran demasiado llamativos.

Median alrededor de dos metros de alto y tres metros de longitud, su tamaño aumentaba cuando extendía sus alas.

Pero eso no era lo llamativo.

Lo que resaltaba demasiado eran las brillantes armaduras que llegaban cubrir sus patas delanteras y traseras, mientras que algunos tenían casco u hombreras de color dorado.

“Los Guardias de la Reina, ¿eh?” Murmuro la Cardenal Brousseau con un tono simple.

El Bosque Mágico tenía su propia forma de gobierno y en la cima se encontraba la ‘Reina del Bosque Mágico’, también conocida como la ‘Gobernante del Bosque Mágico’… Una calamidad de Rango SSS.

Unas de las pocas bestias mágicas con esa fuerza.

Bajo de ella se encontraban otras bestias mágicas fuertes que mantenían el equilibrio en el bosque mágico.

Los leones alados específicamente aquella porción de leones que se pusieron bajo el mando de la reina se llamaban ‘Los Guardianes de la Reina’.

Cada una de ellas eran de Rango A o más y debido a las relaciones del bosque mágico con la Empresa Apicius se le proporcionaba equipamiento personalizado para aumentar su fuerza de batalla.

Esos equipos que tenían un toque medieval en apariencia y brillaban bastante, eran artefactos muy útiles y caros.

“Por el número de esos monstruos parece que están luchando contra monstruos que se han desbordado de una mazmorra temporal…” Murmuro el aventurero Vázquez.

Ya antes habían estado luchando, pero ahora parecían seguir la batalla.

“¿Esperamos?” Pregunto la Capitana Sadiya con cautela.

¿Esperar a que terminaran su trabajo o dirigirse a ellos?

Ya estaban en la ciudad Yuba, específicamente a unos doscientos metros de donde los leones estaban luchando y desde donde los drones de Liam estaban trasmitiendo.

Al igual que gran parte de la civilización, la ciudad Yuba estaba abandonada y si bien se encontraban algunos edificios, estos estaban medio arruinados o cubiertos por vegetación.

Los leones alados estaban luchando contra algunos monstruos de tipo canino, y aunque eran débiles siendo Rango C o B en mayoría, eran demasiados para treinta leones.

“No, ayudemos a terminar rápido.” Respondió Aurora sin dudar.

No era su estilo esperar hasta que todo terminara, y más cuando el otro grupo se trataba de bestias mágicas aliadas.

Seria agotador, pero esos enemigos con el apoyo de los leones no serían problema.

“Mi grupo, y el de la Capitana Sadiya avanzaremos. Vázquez encárgate de proteger los vehículos junto al grupo de la iglesia.” Ordeno Aurora por el sistema de comunicación.

A penas sus órdenes fueron dados, los soldados que estaban en un camión empezaron a bajar y al momento siguiente el grupo de Akira y Clémentine bajaron completamente armados.

Como la mayoría del equipo actual se podía equipar usando la habilidad de cambio rápido, no siempre llevaban la ropa de combate ya que en casos como Leslie era agobiante debido a su gran tamaño.

“Alice toma la delantera. No intervengan con las presas de los leones alados, y solo ataquen a aquellas que están a su alrededor.” Ordeno Aurora equipándose con todo su equipo.

“¿No nos verán como enemigos?” Pregunto la Capitana Sadiya.

Aurora pudo notar que la misma pregunta la tenía no solo sus estudiantes, sino que algunos miembros del ejército, pero la respuesta era fácil.

“Reconocerán a Alice.” Respondió Aurora y con una risa entretenida al ver a su amiga, agrego. “No todos los días se ve a una jovencita que saca decenas de brazos de su espalda…”

Ciertamente era bastante extravagante ver a esa clase jovencita y mayormente su imagen se quedaba grabada.

No importa si era entre humanos o bestias mágicas… Aurora tenía confianza en que reconocerían a Alice ya que los detalles de su imagen eran bastante conocidos entre las bestias mágicas.

Notando que todos estaban preparados, Alice extendió seis brazos de su espalda y dirigió al grupo mientras corría utilizando sus brazos.

En donde habían estado eran una región con bastantes árboles, pero en donde estaba la lucha era en donde antiguos caminos se reunían dejando un espacio libre, junto a algunos edificios en ruinas a su alrededor.

Algunos edificios podían resistir el paso del tiempo, pero no la furia de la naturaleza que se extendía o las feroces bestias mágicas.

Pasando algunos árboles se encontraron la calle principal y más allá se podía ver el puente que permitía el cruce del rio ‘Nilo Blanco’.

Cerca del puente los leones alados estaban luchando contra lobos, perros o zorros.

Todos eran monstruos y entre ellos se encontraban algunos que tenían un ojo extra, seis patas o varias colas, pero todos eran salvajes y agresivos.

Eran alrededor de doscientos, lo que hizo que los leones tuvieran una batalla bastante agitada.

“¡Hemos venido a apoyar!” Informo Alice mientras dos de sus brazos atrapaban a dos perros mutados de rango C y lo golpeaba contra la tierra.

“Entendido. Que sus humanos se encarguen de los de alrededor.” Respondió unos de los leones de mayor tamaño que llevaba un casco en su cabeza.

“Ya lo escucharon terminemos con esto.” Dijo Aurora y al ver que los leones se alejaban persiguiendo a los que estaban intentando escapar por el puente, empezó a moverse.

Como los leones alados se estaban encargando de los más fuertes, el trabajo fue bastante rápido.

Entre el grupo de la Capitana Sadiya solo se movieron aquellos que luchaban cuerpo a cuerpo mientras que Clémentine y su grupo se movían en conjunto siendo Clémentine y Nicole la fuerza principal.

La telequinesis de Clémentine fue bastante impresionante contra criaturas débiles que no podían escapar y los puños de Nicole resultaban devastadores cuando otros los apoyaban.

Akira por su parte solo floto mientras disparaba carámbanos de hielo como si fuera un francotirador a aquellos caninos que deseaban huir mientras que su equipo apoyaba a su manera.

Por su parte Alice se adentró a la zona mientras usaba seis brazos atrapando y golpeando a las criaturas a su alrededor.

Sus brazos atacaban por su espalda, por los lados o por adelante mientras que ella comía de su bolsa de papitas.

Aurora se dedicó a terminar con aquellas criaturas de Rango B de forma rápida.

“Al parecer fue una mazmorra temporal la que se desbordó.” Informo Liam con un tono tranquilo por el sistema de comunicación.

Aurora asintió.

El bosque mágico era enorme y si bien algunas bestias mágicas se dedicaban a limpiar las mazmorras temporales que estaban cerca de sus hogares, muy pocas veces se alejaban a otras partes para limpiar.

Como Yuba estaba cerca del límite del bosque mágico tenía sentido que una mazmorra sé desbordada… Aunque seguía sorprendida por los ‘Guardias de la Reina’ que estaban presentes.

Cuando el combate termino y las criaturas fueron exterminadas, los vehículos se acercaron con los demás grupos.

“Gracias por su apoyo ‘Protectoras de Zerzura’.” Dijo el león de mayor tamaño y mirando a las criaturas que estaban en el camino, agrego. “Los que asesinaron a ustedes será su recompensa.”

Saber dividir el ‘botín’ era algo que muy pocas bestias realizaban, siendo mayoría aquellas que interactuaban con humanos con frecuencia.

“Ya lo escucharon, lleven todo lo que deseen y aparten el resto del camino.” Ordeno Aurora a sus compañeros.

Era normal traerse algunos anillos extras de gran tamaño para guardar cadáveres valiosos de las criaturas, ya que si bien podían ser débiles podían convertirse en algunos miles de dólares extra.

Aurora no tenía problemas de que realizaran este tipo de acciones y les permitía guardar los cadáveres, ya que si no se desperdiciarían si los dejaban solos.

Al ver al grupo buscar cadáveres que estaban más indemnes y de lo que ganarían más, Aurora agrego. “Coman y descansen ¡partiremos en media hora!”

Al escuchar eso, un miembro de la iglesia empezó a sacar un horno de campamento y empezó a hacer la comida en una gran olla.

Otro en una distancia segura instalo en el suelo una plataforma cuadrada que desplego dos baños de un tamaño mediano.

Eran baños móviles solo que eran un poco más grande.

Las necesidades básicas necesitaban ser resueltas de inmediato… Eso era lo que los veteranos siempre decían.

Podían aguantar bastante, pero nunca sabían si luego estarían en un constante conflicto que le impediría realizar esa ‘tarea’ básica.

Los leones alados por su parte también guardaron los cadáveres que le gustaban y a los otros, solo sacaron sus núcleos mágicos para guardarlos, algunos de sus objetos no solo servían como defensa, sino que como almacenaje.

A los cadáveres podían intercambiarlos por dinero u objetos y los núcleos mágicos podían absorberlos para intentar aumentar su fuerza… Esa era lo normal entre las bestias mágicas.

“¿A dónde te diriges ‘Protectora de Zerzura’?” Pregunto el león mirando al grupo humano.

Aurora había notado que el león al principio estuvo cauteloso, pero cuando miro a Alice su cautela disminuyo y desapareció cuando noto a la Cardenal Brousseau.

Ambos individuos reconocidos entre las bestias mágicas.

En cuanto a ella… Si bien algunas bestias mágicas la conocían por sus rasgos u olor, para otros los humanos eran todos iguales, así que no tuvo demasiado impacto.

En cuanto a cómo la identifico seguramente era porque estaba al lado de Alice y lideraba al grupo…

“Nos dirigimos a la zona de guerra humana en Kenia para escoltar un grupo de refugiados.” Revelo Aurora sinceramente y con curiosidad, pregunto. “¿Ustedes que hacen aquí?”

No había necesidad de ocultar su misión y ser cauteloso cuando ya los había identificado como ‘Guardias de la Reina’… En términos humanos, sería igual que descubrir a otro grupo reconocido de confianza.

“Estamos entrenando y a la vez barriendo con todos aquellos que se oponen a nuestra Reina.” Declaro el león con un gruñido salvaje que los otros leones imitaron.

Era conocido que los ‘Guardias de la Reina’ eran demasiados leales… Así que Aurora solo asintió sin cambiar su expresión.

Mientras hablaba con el león sobre diversos temas y noticias del bosque mágico como de la ciudad Zerzura, incluyendo extrañamente detalles sobre mejoras de artefactos para bestias mágicas tipo león, Aurora ordeno que reforzaran el puente que parecía dañado por la batalla.

Los vehículos de ingenieros se movieron y usando magia de tierra reforzaron el camino y llenaron los huecos y brechas fortificando el puente en el proceso.

“Gracias…” Dijo Aurora cuando Vanessa le trajo su comida.

Era una sopa con carne y algunas verduras, bastante simple, pero era revigorizaste debido a que los ingredientes que se usaban tenia energía mágica.

“Eso me recuerda ‘Protectora de Zerzura’, el ‘Zhar-Ptitsa’ ha dejado su nido y está suprimiendo algunas criaturas que se adentran al bosque mágico desde su zona de conflicto.” Informo el León Alado.

Era normal que las bestias mágicas huyeran debido al conflicto de los dos señores de la guerra, pero que una bestia mágica de Rango SS se moviera, eso era algo que tener en cuenta.

El Zhar-Ptitsa también conocida como el Águila de Fuego más fuerte y aquella bestia mágica de Rango SS que se dice que es una calamidad en el cielo.

Habitaba en el Monte Nyiragongo, pero con su capacidad de vuelo le permitía sobrevolar la zona sin interferencias.

Aunque no era un enemigo y era una bestia mágica que estaba bajo el mando de la Reina del Bosque Mágico, era una criatura de gran poder y era agradable conocer su ubicación.

“Gracias. Y dile a tu gente que no se acerque a Kenia, ya que es turbulento.” Recomendó Aurora con un tono serio.

La Ciudad Zerzura le daban estatus y reconocía a las tribus junto a la Reina del Bosque Mágico, pero eso no significaba que otros no los vieran como ‘tesoros con patas’ para hacerse ricos.

Tras despedirse del león alado, Aurora comió su comida y volvió al campamento para aprovechar su descanso.

Todavía le faltaba más de 16 horas de viaje y recorrer cerca de mil kilómetros, si es que no había contratiempos.

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