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TG – Capítulo 74: Exagero.

Capítulo 74: Exagero.

“¿Te encuentras bien?” Pregunto Akira al mirar a Aurora entrando al campamento.

Las miradas se centraron en ella desde varias direcciones.

La Capitana Sadiya tenía una expresión seria, pero estaba acariciando su espada como si estuviera esperando órdenes.

Vázquez estaba cruzándose de brazos con una expresión firme.

Incluso la Cardenal Brousseau estaba esperando atentamente.

Todos estaban enfadados no porque Aurora saltara directamente para recibir un disparo de un tanque, sino que por las crueldades del General Kavuri.

Solo una orden… Una orden sería suficiente para que ellos se movilizaran para atacar, pero no importa cuán molestos estuvieran, Aurora era líder y era lo suficientemente respetada como para que nadie actuara por su cuenta.

“Si estoy bien…” Respondió Aurora y mirando al grupo que estaba a su alrededor, ordeno. “Vuelvan a su trabajo. Necesitamos irnos mañana en la mañana y quiero todo preparado.”

Su tono sonaba enfadado, Akira pudo reconocerlo y solo retrocedió sin decir nada.

Alice que llevaba una expresión indiferente camino atrás de Aurora siguiéndola, pero Akira noto que estaba muy molesta.

‘Protectora de Zerzura’ ese era un título que a Aurora no le agradaba, pero ella y Alice se lo merecían.

Aurora era alguien que saltaba al peligro para salvar a desconocidos y eso lo hizo desde que se fundó la Ciudad Zerzura.

Muchas personas fueron salvadas por ella y había realizado esta clase de misiones demasiadas veces.

Cuando los señores de la guerra estaban en todas partes, Aurora fue alguien que se movilizó ayudando a quienes podía.

Realizo innumerables misiones de ‘Arca’ antes de tener el apoyo de la empresa Apicius, la iglesia o el ejército.

Era alguien que había salvado miles de personas iniciando lo que Zerzura era hoy en día.

Esa era la razón por la cual, cuando se empezaba una misión dirigida por Aurora los voluntarios eran innumerables y era la razón por la cual los presentes respetaban sus órdenes… Y estaban furiosos cuando algo le sucedía.

“Volvamos al trabajo y terminemos toda esta noche.” Dijo la Cardenal Brousseau con un suspiro.

Akira asintió.

Muy pocas personas sabían porque Aurora se contenía, entre ellos estaban la Cardenal Brousseau dirigente de la Iglesia del Tiempo y el Espacio en Zerzura y la misma Akira.

La misión ‘Asalto’ requería que no llamaran la atención ahora y era una misión de suma importancia para mantener la estabilidad en África.

Akira se dirigió a donde estaba su grupo.

Podía ver que Shao Ya estaba al lado de Clémentine, Érica y Leslie hablando suavemente con ellas.

Shao Ya tenía el aura de una hermana mayor protectora y bondadosa, lo que hizo que las personas se relajaran a su alrededor.

Akira estaba segura lo que trío debían estar sintiendo.

Saber que una guerra estaba ocurriendo cerca de ellos, conociendo que personas deben estar sufriendo ahora mismo y sentir la impotencia de no poder intervenir.

Sentir ira al ver a otras personas ser heridas mientras los lunáticos siguen sueltos.

Los podía entender porque la misma Akira había estado en su posición.

Esta era la realidad… En donde incluso ella tendría que contenerse y pensarlo decenas de veces antes de atacar un rango S o intervenir en una guerra.

Luego asumir pesadas consecuencias que no podría soportar.

“¿Cómo es la situación?” Pregunto Akira a Aeko que estaba con Santiago y Oscar.

“Hemos revisado la lista de refugiados. 1123 refugiados en total. Hemos empezado a dar comidas nutricionales para que aquellos que están más débiles puedan resistir el largo viaje. Aquellos necesitados en estados más complicados fueron enviados por la Cardenal Brousseau usando el portal. Mañana se usará otra vez disminuyendo el número un poco más.” Informo Aeko con un tono serio.

“En cuanto a los camiones están preparados y asegurados. Ninguno tiene un defecto mecánico y serán suficiente para todos.” Informo Santiago con una expresión estricta.

“Incluso si ocurre algo durante el viaje tenemos algunos repuestos para continuar con el viaje.” Agrego Oscar con un tono tranquilo.

Akira asintió y leyendo en su reloj holográfico la misión que tenía que realizar, dirigió su mirada a los tres estudiantes que parecían seguir molestos.

[16:12 p.m.].

Revisando la hora Akira dudo, pero al final decidió intervenir.

“Necesitare su ayuda para mi misión, ¿quieren venir?” Pregunto Akira y con un tono serio, añadió. “Puede ser difícil.”

“Akira esto…” Shao Ya trato de intervenir al sentir lo que planeaba, pero Akira solo agito la cabeza ante ella para que desistiera.

Shao Ya suspiro y murmuro. “Solo no exageres…”

Akira no dio respuesta y miro al grupo que estaba ligeramente tenso por el intercambio con su compañera de equipo.

“¿Vienen o no?” Pregunto Akira de vuelta, y cuando el grupo se miró entre ellos asintieron.

Usando una habilidad del artefacto mágico que usaba como muñequera para volar con el grupo, empezó a moverse en dirección a su objetivo.

“La misión se trata de sometimiento de un grupo miliciano local.” Informo Akira al trío de estudiantes y viendo su incredulidad al no entender, ella no explico demasiado.

Este grupo de milicianos estaba al mando de un Rango B que era un pequeño tirano en su barrio que estaba dentro de la influencia de la Empresa Apicius.

Ponía ‘impuestos’ a civiles de su pequeña área como si la razón por la cual las fuerzas del General Kavuri no los atacaran fueran ellos.

Los ‘impuestos’ eran una forma directa de robar los suministros que el campamento de refugiados repartía.

Richard el héroe de Rango A al mando del campamento de refugiados, no podía intervenir demasiado ya que podría alterar a otros pequeños grupos de milicianos locales y crear problemas, sin embargo, ellos eran diferente.

Ya sea como fuerzas relacionadas la Ciudad Zerzura o con su estatus de Rango S, nadie podría decir algo y más en áfrica en donde cualquier institución internacional no tenía ninguna autoridad.

“Si atacan ustedes pueden golpearlos a todos para desahogarse…” Dijo Akira y al ver que la miraban con sorpresa, pregunto. “¿Que? ¿Me dirán que no sienten rencor por esos tipos que asesinan a su gusto?”

“…” Ninguna de las tres jovencitas respondieron ante su pregunta.

“Cuando tienen poder todos se creen que tienen la capacidad para hacer lo que deseen…” Murmuro Akira en crítica general y descendiendo con el grupo se giró y declaro. “¿Quieren matar a esos maleantes? Pueden hacerlo. Esto es áfrica, pueden hacer desaparecer a cualquiera y nadie criticara sus decisiones.”

“El gremio de héroes nunca descubrirán sus acciones y ningún país u organización internacional criticara sus decisiones o porque actuaron como jueces y verdugos…” Dijo Akira con un tono serio y con una risa divertida, declaro. “Eso es porque nunca nadie lo sabrá.”

El gremio de héroe registraba y organizaba a los héroes buscando mantener su imagen de ‘héroes’ y un respeto hacia esa ‘profesión’, pero esto era áfrica.

En donde las personas morían y se mataban constantemente, en donde las leyes que algunas organizaciones internacionales tanto abogaban eran inútiles.

África era un lugar en donde un demonio en alguna cueva escondida podría encontrarse realizando un ritual o en donde un famoso héroe podía estar realizando cosas que no podía en público.

Ningún periodista se acercaría a esta zona donde podría terminar muerto sin saber cómo… E incluso aquellos periodistas que tenían la fuerza decente tenían que tener cuidado.

Nadie registraría en su historial de héroes si ellos querían asesinar a alguien por rencor o ira.

Nadie investigara la muerte ni la desaparición de una persona, incluso si era parte de las fuerzas del General Kavuri.

“Pero recuerden… Una vez que asesinan por algo simple, será más fácil para ustedes volver asesinar por razones menores.” Agrego Akira con una expresión seria y pesada.

Pasar la línea y asesinar cuando no era necesario, era fácil… Volverla a cruzar luego por una decisión menos importante era aún más fácil.

Pero en este mundo las personas no se fortalecían solo por matar a otras personas, se requería no solo entrenamiento o entendimiento sobre sus poderes, sino que muchas veces ‘iluminación’.

Quedar varado en un rango por razones desconocidas que en realidad eran grilletes de la mente era algo muy normal.

Los psiónicos requerían una enorme fuerza de voluntad y esta no debía flanquear.

Los magos no solo necesitaban entender la magia sino asimilarse con la naturaleza del mundo siguiendo sus elementos.

Los espadachines necesitaban comprender la esencia de su espada y la razón por la cual la balancean.

Los luchadores las razones por la cual pelean.

Como un Rango S que había roto ese enorme abismo que se encontraba en el Rango A, Akira podía entender mucho más que un individuo normal.

Este mundo tenía sus propias ‘reglas’ que permitían a un simple humano fortalecerse muy diferente a Terra nova que solo podían volverse más fuerte matando a otras criaturas y subiendo de ‘nivel’.

Sin embargo, Akira les daba las posibilidades de hacer lo que desearan.

Aurora no le gustaba ensuciarse de sangre ya que para ella ‘matar’ eran grilletes que la limitaban si no había una razón para que actuara… Ella no era alguien que tomaba el camino fácil del asesinato solo por conveniencia, venganza o rencor.

Alice era lo contrario.

A ella no le importaba los objetivos o razones, actuaba siguiendo sus propios deseos sin importarle los demás.

Para bien o para mal cada uno tenía sus razones y objetivos que muchas veces eran contrarios entre sí.

“Una vez que tomen la decisión deben estar seguro… Pueden matar por odio, necesidad o conveniencia esa será su decisión.” Declaro Akira con una expresión solemne.

Para Aurora era preferible que cruzaran la línea cuando fuera necesario… Ya que en ese momento entre la vida o la muerte de ellos mismos o de otros se darán cuenta de sus razones para actuar.

Tal como Aurora que saltaba para defender a otros y ayudar incondicionalmente o de la misma forma que Alice protegía a su amiga y perdía su indiferencia cuando algo le ocurría.

Las razones eran importantes en este mundo.

“¿Y cuál eres tú?” Pregunto Clémentine mientras sus ojos brillaban con color purpura debido a la energía psiónica mientras que lentamente comprendía un poco más.

“¿Yo?” Murmuro Akira sorprendida de que fuera tan directa, pero dio una sonrisa y declaro. “Haré lo necesario por mis creencias.”

******

“Jefa… El informe de Akira acaba de llegar, parece que… Exagero.” Informo Liam con un tono extraño por el sistema de comunicación.

Aurora que estaba ayudando a un pequeño grupo de refugiados a dirigirse al campamento de refugiados desde el área de influencia del General Kavuri, escucho esas palabras en su oído y suspiro.

“Informa.” Ordeno Aurora en voz baja mientras daba una orden para que su grupo se detuviera.

Eran las [20:45 p.m.], y lentamente estaba atardeciendo cerca de hacerse de noche.

Aurora no se había quedado encerrada todo el tiempo en su habitación por lo que había encontrado, sino que empezó a salir a buscar refugiados que estaban en el área de influencia del General Kavuri y acompañándolos al campamento de refugiados.

Este era su sexto grupo del día que había sido llevada directamente por ella sin pedirle ayuda a la Sumo Sacerdotisa Xaali que tras usar toda su energía mágica se había agotado.

Mirando a la familia que solo llevaba su ropa y algunas fotos de recuerdos, Aurora escucho el informe.

“Parece que cuando se encargó de los milicianos… Golpeo a algunos ferozmente hasta que su líder decidió aceptar el contrato.” Informo Liam con un tono extraño y al momento siguiente agrego. “Clémentine, Érica y Leslie participaron. Nadie murió.”

Aurora se frotó su cien al escuchar esas palabras.

Enviar a un Rango S para que esos milicianos firmaran un contrato mágico para que no intervinieran en la guerra y no realizaran ninguna fechoría era algo simple.

El trato era beneficioso para ambos lados ya que ellos obtenían la confianza de la empresa Apicius y le dejaría al héroe Richard un área más controlada, pero que Akira ‘exagerara’ significaba que se había excedido con los pedidos del contrato volviéndolo más unilateral.

Los contratos mágicos eran bastante aterradores y dependiendo de su calidad algunas personas podían morir si lo incumplían… Sin embargo, era un símbolo de confianza muy útil ya que por lo general eran difíciles de romperlos sin recibir consecuencias.

“Solo déjalo estar.” Respondió Aurora agitando su cabeza.

Cumplió su tarea y se encargó de que en el futuro esos milicianos locales no causaran problemas a la vez que hizo un ejemplo de ellos por causar problemas… Solo un idiota se atrevería a causarle problemas a Richard cuando abandonaran este lugar.

“Solo dile que los informes se hacen cuando uno inmediatamente termina la misión.” Declaro Aurora antes de cortar la comunicación.

Akira había terminado su misión hace bastante tiempo y ahora estaba con su grupo y los estudiantes realizando la misma tarea que ella.

Seguramente porque exagero no quería enviar el informe antes… Tal vez queriendo retrasar las consecuencias.

Aurora se siguió moviendo con la familia por los callejones para abandonar la zona de influencia del General Kavuri.

Se encontró algunas patrullas, pero como estaba usando un objeto de sigilo para que el grupo no fuera descubierto nada sucedió.

Algunos drones exploradores de Liam estaban observando toda la ciudad desde el cielo y el sistema de Aurora le estaba dando indicaciones para seguir los lugares que no encontraría problemas.

Tras varios minutos pudo llegar a el área de influencia de la empresa Apicius, y se encontró con Alice que también acababa de llegar.

Luego se adentraron al camión que los esperaba y empezaron a viajar mientras miraban como los refugiados suspiraban o sonreían tras haber escapado.

Algunos de ellos no huyeron cuando estalló la guerra y solo tarde se dieron cuenta de lo crueles que eran las fuerzas del General Kavuri.

Cuando llego ese momento el miedo a encontrarse con los milicianos hizo que no pudieran abandonar sus hogares y arriesgarse a salir.

Aurora mantuvo su mirada baja sin hablar mientras viajaban y cuando llego al campamento solo ayudo a bajar a las familias mientras veían como los voluntarios de las organizaciones humanitarias les esperaban para organizarlos en el campamento.

Tras ayudar un poco y arreglar con Richard su distribución, Aurora noto como otros dos camiones llegaban.

Akira por una parte junto a Clémentine y Nicole mientras que en el otro camión se encontraba Leslie y Érica junto a Shao Ya y Aeko.

Ellos traían también a un grupo de refugiados desde el área de influencia del General Kavuri.

“¿Volvemos a salir?” Pregunto Akira sumisamente mientras se acercaba a Aurora.

Aurora lo miro fijamente durante un rato y luego agitando su cabeza ante la forma que actuaba, declaro. “No, esto será todo por ahora. Necesito que descansen y se relajen. Si es posible dormir temprano para mañana estar listo para el viaje.”

Mañana Aurora quería partir lo más temprano posible ya que tenían un muy largo viaje.

Dando esa orden y trasmitiéndola a todos los grupos, Aurora volvió al edificio.

Lo último que faltaba eran arreglar los planes para mañana.

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