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TG – Capítulo 75: Una gran noche.

Capítulo 75: Una gran noche.

Mirando a los líderes de toda la caravana de refugiados, Aurora dirigió su mirada hacia la Capitana Sadiya.

Al recibir la mirada la Capitana Sadiya dio un paso adelante e informo. “Ya he hablado con los milicianos que nos acompañaran para ayudarnos a proteger la caravana.”

“Son 54 milicianos en total. 4 Rango B, 32 Rango C y 18 Rango D. Él es el líder…” Agrego la Capitana Sadiya señalando a un hombre africano en sus treinta que solo asintió con respeto, luego la capitana presento. “Chayambaso se encargará de proteger a los refugiados en caso de emergencia.”

Aurora asintió.

Era difícil predecir la situación con una caravana tan grande en un viaje tan largo, así que tener apoyo para situaciones de emergencia era lo más útil.

Además, también ayudarían para mantener el orden y la tranquilidad entre los refugiados al ver que había más personas protegiendo.

“¿Sabes cuál es la prioridad en tu misión?” Pregunto Aurora con un tono serio.

Chayambaso era un hombre adulto, pero se sintió bastante extraño al recibir órdenes de una joven sin embargo asintió y declaro. “Tenemos que protegernos a nosotros y a los refugiados… ¡Nunca arriesgarnos y siempre mantener la calma!”

Ellos no eran soldados, aventureros veteranos o miembros de la iglesia.

Algunos podían tener experiencia y su número ser elevado, pero al final solo eran novatos a los ojos de Aurora o no lo suficiente fuerte como para enfrentarse a los peligros del bosque mágico.

Aurora no los enviaría al frente solo para verlos morir, solo deseaba que no se arriesgaran y se protegieran a ellos mismos o a los refugiados.

Siempre manteniendo la calma para no crear pánico y bajas innecesarias.

“Bien. Cuando lleguemos a la Ciudad Zerzura se te darán los beneficios prometidos.” Dijo Aurora y luego miro a Vázquez para que hablara.

Los milicianos no estaban trabajando gratis y recibían un pago al igual que los aventureros o mercenarios que Vázquez recluto, junto a una oportunidad extra de unirse al ejército de Zerzura.

“En mi caso no tuve tanta suerte… En realidad, hubo varios, pero algunos no eran confiables o su historial era un desastre, preferí no arriesgarnos y solo recluté a 14 aventureros y mercenarios. Los dividí en tres grupos y unos de mis miembros se hizo cargo de ellos.” Informo Vázquez con una sonrisa a medias.

Aurora dio su asentimiento satisfecho.

Algunos mercenarios y aventureros tenían un pésimo historial que no daba confianza para reclutarlos… Los milicianos eran parecidos y si bien era difícil averiguar su pasado, a diferencia de los mercenarios o aventureros ellos tenían familias en la caravana.

“¿Alguien tiene algo más para informar?” Pregunto Aurora y al ver que nadie hablaba, declaro. “La reunión termina ahora. Recuerden partiremos a la 6 de la madrugada, pero necesito que ustedes y su grupo estén en las mejores condiciones para el viaje y necesito que descansen. El héroe Richard se encargará de la vigilancia de esta noche.”

Recordarles sobre la prioridad del descanso no solo fue dirigido para los veteranos presentes, sino que también para Clémentine y su grupo que Aurora había invitado a esta reunión.

Este iba a ser un largo viaje y el descanso era prioritario… Tal vez un lujo que después no podrían permitírselo.

Al ver que todos asentían, Aurora volvió a su dormitorio a dormir.

******

En medio de la noche Aurora abrió sus ojos y miro la hora.

[02:42 a.m.].

“¿Sistema?” Murmuro Aurora mientras se levantaba.

—He revisado los drones de vigilancia de Liam. Todos están en sus habitaciones descansando.

Su sistema rápidamente respondió en su típico texto en su mente que Aurora no necesitaba leer debido a su conexión mental.

Aurora miro la ventana donde el campamento de refugiados estaba descansando.

Se encontraban algunos aventureros vigilando bajo el mando de Richard o del gremio Moonwell.

Mirando a las tiendas de campaña de los refugiados, Aurora no dudo.

Usando ‘cambio rápido’ una armadura de batalla remplazo su ropa de dormir.

Esta armadura de batalla era muy diferente a su ‘traje de combate’, ahora era una armadura de batalla en un sentido literal.

Pantalones negros, botas metálicas, coraza y hombreras metálicas de color plateado que parecía repeler la luz permitiendo ocultarse.

A cada lado de su cintura se encontraban dos vainas con una espada corta en cada una.

Esta armadura de combate no estaba guardada en su anillo, sino que, en el espacio de almacenamiento de su sistema, sin embargo, era completamente diferente a su estilo.

Incluso cuando se trataba de usar su espada, ella era mejor usando una en vez de dos, pero este cambio era el que necesitaba.

Luego saco una máscara de color blanco con tintes negros que se movían en él, y se la puso.

Apenas la máscara llego a su rostro y se autoajusto, su cabello negro se tornó rubio brillante mientras que toda su aura cambiaba junto a ella.

Dejando un objeto de ilusión en la cama como siempre hacia para engañar si alguien entraba, Aurora respiro hondo y al instante siguiente activo la habilidad de movimiento de su armadura y se encontró a cien metros en el cielo mientras sus botas creaban plataformas bajo sus pies.

Aurora en vez de dudar miro hacia el campamento militar del General Kavuri y empezó a moverse dejándose caer en la iglesia que estaba en el camino.

A pesar de la velocidad de su caída, Aurora no creo sonido al tocar el techo de la iglesia y tampoco creo destrucción ante la fuerza de impacto.

“Sabes… Me siento mal cuando no me avisas que sales.”

Una suave voz sonó a su espalda y desde la oscuridad de la noche Alice con un vestido negro puro se acercó caminando suavemente.

“Estás aquí, ¿no?” Respondió Aurora a su amiga que la conocía bien y mirando su ropa, comento. “Esta es una misión de sigilo y nadie tiene que reconocernos…”

No podían ser reconocidas es por eso que Aurora preparo un cambio total tanto en su estilo de ropa, como sus armas y cabello.

Su máscara blanca ocultaba completamente su identidad cambiando cada detalle de ella e incluso logrando que habilidad de rastreo no funcionaran.

Desde su aura de espada o de combate, hasta su energía mágica todo era cambiado para que fuera imposible el rastreo.

Sin embargo, Alice no solo no estaba usando una máscara que ella le había dado, sino que también llevaba un vestido.

“La comodidad es prioridad…” Respondió Alice con una sonrisita y murmuro. “Además, no hay problema si nadie me ve.”

Con esas palabras ella descendió a su sombra y luego esta se deslizó rápidamente cerca de Aurora para levantarse al frente de ella.

Los ojos negros de Alice se fijaron en Aurora y con una sonrisa encantadora, pregunto. “Entonces… ¿Sabotaje o destrucción?”

La sonrisa que estaba dando era para cualquier persona bastante atractiva, como una seductora demonio que buscaba traer caos al mundo.

Aurora aparto sus ojos de su amiga y pensó sobre ello.

Su grupo no debía llamar la atención y ahora mismo tampoco tenía que hacerlo, pero tenía que lograr que las fuerzas del General Kavuri estuvieran en un estado que tuvieran que retirarse o que les permitiera a las fuerzas del ‘Señor de Mombasa’ acabar con ellos.

El sabotaje para encargarse de las armas importantes del general Kavuri era una opción.

Sabotear los tanques, los vehículos blindados, las áreas de municiones y otras áreas importantes sería muy útil, pero había un grave problema ya que empezarían a dudar de quien lo hizo.

Al final podrían alertar de que alguien de su grupo se movió y entonces podrían pensar que la Ciudad Zerzura estaba realizando un movimiento, lo que podría alertar a las fuerzas del General Kavuri y el ‘Terror Somalí’ arruinando la misión de ‘Asalto’ o complicándola.

E incluso si se revelaba con esta apariencia y atacaba directamente… No sería la mejor opción.

“¿Tienes un plan para ‘destrucción’?” Pregunto Aurora con curiosidad.

El método sabotaje era el que ella estaba por elegir.

Entrar sigilosamente destruir los tanques y arruinar todo lo importante luego dar aviso a las fuerzas del ‘Señor de Mombasa’ para que actuaran.

Eso podría volver la misión de ‘Asalto’ más complicada, pero no quería que las fuerzas del ‘Terror Somalí’ siguieran a sus anchas.

En cambio, destrucción era más directo y problemático siendo muy posible que fueran vistas incluso si se buscaban ocultar con todas sus fuerzas.

“Bueno…” Murmuro Alice mientras que desde su espalda la sombra empezaba a extenderse por su cuerpo como si fuera un líquido extraño, mirando a Aurora, declaro con una sonrisa astuta. “No tenemos que ser ‘nosotras’ la que causen esa destrucción, ¿cierto?”

Mirando ese líquido negro que estaba cubriendo sus manos y la estaba transformando en una gran mano negra con garras, Aurora se dio cuenta lo que su amiga estaba por hacer y asintió.

Si estaba por intervenir y no quería futuros problemas, seguir el plan de su amiga sería un poco excesivo, pero estaría bien.

******

Un miliciano que fue recientemente reclutado en las fuerzas del General Kavuri miro desde la torre del campamento militar hacia la calle vacía.

Como un ‘novato’ los superiores lo obligaron a hacer guardia mientras ellos dormían, bebían o se divertían.

Podía escuchar las risas desde uno de los edificios en donde los superiores se estaban divirtiendo con algunas mujeres que lograron atrapar.

Como miembro de las fuerzas del General Kavuri, tenía completa y total liberad incluso cuando el General no estaba comandando como ahora.

Solo el segundo al mando estaba presente y era igual de libre que el General Kavuri.

Robar, matar, violar… Todo estaba permitido mientras hicieran su trabajo bien y obedecieran órdenes.

Claro, al menos que fuera un novato que les dejaban todo el trabajo pesado…

“Tch… Algún día cambiara.” Murmuro el miliciano.

La guerra era un mar de oportunidades…

Mientras pensaba eso sintió como la torre temblaba levemente.

“¿Qué pasa?” Pregunto su compañero que estaba durmiendo.

La respuesta vino del final del callejón en donde la oscuridad era muy densa.

Temblando lentamente una figura negra se acercó.

Cinco metros de alto con brazos y piernas gruesas, su cabeza tenía una forma humanoide y todo su cuerpo era grande y de color negro.

Tan negro que, si no fuera por la tenue luna que iluminaba la noche, el dúo no hubiera visto nada.

El cuerpo de la criatura empezó a cambiar mientras garras negras empezaban a formarse en vez de manos.

Entonces antes de que pudieran reaccionar esa criatura empezó a cargar logrando que la tierra temblara con su peso.

“¡MONSTRUO!” Gritaron al unísono sonando la alarma.

En donde se encontraban era una antigua área de almacenes y edificios administrativos de una empresa, así que solo estaba la torre de vigilancia y las rejas como defensa.

Los milicianos con la alarma sonando levantaron sus armas, pero la criatura ya estaba a diez metros.

Cargo hacia la entrada y destruyo la torre enviando al dúo a volar al suelo.

“¡Ataque enemigo!” Los milicianos se empezaron a despertar, y el novato se levantó y tras tomar su arma empezó a disparar a la criatura.

Otros se unieron a los disparos, pero el monstruo sin cubrirse con su mano golpeo a los milicianos dejándolos inconscientes.

Las balas se adentraban a su piel, pero eso era todo lo que sucedió.

Ni sangre y ni aullido de dolor.

“¡Necesitamos armas pesadas! ¡Los lanzacohetes! ¡Usen los lanzacohetes!” Grito el segundo al mando, que comandaba al regimiento mientras usaba su espada para cortar a la criatura.

La espada atravesó la ‘carne’ de la criatura… No, solo atravesó la masa negra que conformaba el cuerpo de la criatura y luego se regeneró dejando la espada del comandante de Rango A atorada en ella.

“Este monstruo es un rango…”

Antes de que el segundo al mando pudiera terminar sus palabras, el monstruo tomo al comandante con su gran mano y lo envió volando contra un edificio destruyendo parte de la pared.

“¡Los vehículos blindados!” Gritaron otros soldados, pero el monstruo empezó a cargar hacia esos vehículos al mismo tiempo.

El ‘ta-ta-ta’ de las ametralladoras resonaron, pero el monstruo solo destrozo el cañón de un tanque y luego con sus poderosos puños destruyo la entrada de otro tanque.

*BOOM*

Cuando otros milicianos estaban corriendo al almacén en busca de los lanzacohetes todo el edificio exploto y fueron enviados para atrás por la onda expansiva, sin entender que había causado esa explosión.

“¡Resistan! ¡Solo necesitamos un disparo! ¡Solo un disparo!” Grito un miliciano mientras usaba la ametralladora de un tanque para disparar continuamente.

Los pocos usuarios de habilidades atacaron retrasando al monstruo, mientras que el cañón del tanque empezó a moverse para apuntarle.

“¡Fuego!” Grito el miliciano de la ametralladora, pero al momento siguiente sintió una suave brisa y su mejilla se sintió caliente.

Cuando se tocó la mejilla pudo sentir el ardor de un corte y pudo ver su sangre, pero sus ojos se abrieron cuando el cañón del tanque cayó al suelo con un corte limpio.

Mirando al monstruo que destruía todo a su paso mientras las armas normales no podían dañarlo, tembló con miedo.

“Estamos perdidos…” Murmuro el miliciano mientras el campamento militar estaba siendo destruido por gran monstruo.

******

Clémentine equipada con su traje de combate abandono su habitación con una mirada seria.

“¿Que sucede?” Pregunto Clémentine cuando se encontró con Leslie y Érica.

Había escuchado explosiones y se había despertado preocupado de que estuvieran siendo atacados.

Leslie y Érica agitaron la cabeza sin saber la razón, entonces cuando se encontraron con Nicole y Shao Ya, ellas tampoco tenían información.

Bajando a la sala se encontraron con los aventureros, miembros de la iglesia y soldados del ejército que también se habían despertado rápidamente.

“¿Sabes qué ocurre?” Pregunto la Cardenal Brousseau a el héroe Richard.

“No… He enviado mis hombres para informarse, pero debe ser una escaramuza entre las dos fuerzas.” Respondió Richard sin estar seguro.

Clémentine frunció el ceño y estaba por preguntarle a Andrés por el sistema de comunicación, cuando Liam bajo usando su audífono como si estuviera escuchando algo.

“Aurora y Alice se acaban de dirigir para investigar…” Declaro Liam con una expresión imperturbable.

“¿Puedes ver algo con tus drones?” Pregunto Vázquez con curiosidad.

Liam siempre desplegaba drones para vigilar el área y explorar la zona, sin embargo, esta vez agito la cabeza y explico. “Mi área de exploración no es tan lejana y mis drones que pueden explorar a distancia están en mantenimiento para el viaje.”

Nadie dudo de sus palabras, pero se lamentaron un poco.

A los cinco minutos un mensaje de Aurora llego, diciendo que no era nada preocupante, sino que se trataba de un monstruo que entro en combate con las fuerzas del General Kavuri, mencionando que podían volver a descansar.

Los aventureros y otros soldados volvieron a descansar al tener confirmación del líder, pero su grupo y el grupo de Akira junto a los demás líderes se quedaron esperando.

A los quince minutos Aurora y Alice entraron.

“¿Que sucedió?” Pregunto Akira frunciendo el ceño.

“Un monstruo ataco el campamento de las fuerzas del General Kavuri… No sé qué sucedió, pero cuando llegue el campamento estaba arruinado sin embargo no habían muertos. Los rastros de destrucción indican que se dirigió al este.” Informo Aurora con una expresión seria.

“¿Un monstruo que destruyo el campamento?” Murmuro Akira frunciendo el ceño y pregunto. “¿Era un Rango S?”

Para que un monstruo de tal capacidad atacara un campamento, y lograra destruirlo completamente… Era sentido común de que fuera Rango S.

Y más cuando en ese campamento no solo se encontraban tanques, sino que también individuos de Rango B y tal vez A.

“Tal vez…” Respondió Aurora con incertidumbre y agitando su cabeza, declaro. “De todas formas las fuerzas del General Kavuri no eran fuertes y dependían de sus armas pesadas. Es muy posible que por su falta de disciplina la criatura los hubiera atrapado de sorpresa.”

La Capitana Sadiya asintió ante ese análisis.

La falta de seguridad y organización, pudo ocasionar que fueran acabados por una criatura de Rango A.

“El punto es que las fuerzas del General Kavuri se están retirando, tal vez para mañana las fuerzas del ‘Señor de Mombasa’ controlen toda la ciudad Nakuru…” Comento Aurora con una sonrisa que no pudo evitar y luego dándole palmaditas a Alice, agrego. “Pueden ir a dormir. Nosotras tenemos un poco de hambre y comeremos algo.”

Alice dio una sonrisa mientras comía papitas y ambas se dirigieron a la cocina.

“Esto es repentino…” Murmuro Leslie sin poder asumirlo.

Solo ayer las fuerzas del General Kavuri estaban controlando el área y ahora se estaban retirando.

Era ciertamente repentino, sin embargo…

“Esto es bueno… Mañana podemos irnos sin pensar sobre qué es lo que estarían haciendo las fuerzas del General Kavuri en la ciudad.” Dijo la Cardenal Brousseau con un tono simple.

Todos asintieron al unísono mientras se sentían aliviados.

Esto era mucho mejor que dejar que las fuerzas del General Kavuri anduvieran a sus anchas.

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