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TG – Capítulo 85: Batalla caótica.

Capítulo 85: Batalla caótica.

*Bang*

Leslie disparo su rifle y destrozo la pierna de un felino de gran cuerpo.

Recargo mecánicamente mientras miraba la batalla al frente suyo.

Todas las criaturas eran de tipo de felinos de gran tamaño y estaban luchando contra los aventureros, soldados, y paladines de la iglesia.

Felinos musculosos y grandes, felinos gordos, pero lentos, felinos rápidos y pequeños, felinos con capacidades mágicas y afinidades elementales…

Los magos lanzaban sus hechizos y apoyaban a los luchadores cercanos, mientras los arqueros y soldados con armas disparaban una y otra vez.

Estaba en el área sur, pero igual las criaturas habían llegado para luchar contra ellos y eran bastante.

La mayoría de ellos eran Rango B, guiados por Rangos A, pero los individuos fuertes tenían que enfrentarse a sus enemigos con precaución.

En el cielo todo tipo de aves volaban mientras luchaban contra los leones alados en una batalla aérea.

La batalla era caótica y Leslie tenía que preparar bien su disparo para asegurarse de no herir a un compañero o fallar.

Apuntando a su próximo objetivo, Leslie apretó su gatillo.

*Bang*

El retroceso hizo que su hombro doliera, pero su disparo fue dirigido hacia donde se encontraba la Sumo Sacerdotisa Xaali que estaba enfrentándose a dos criaturas de Rango A.

Debido a que esas criaturas estaban prestando atención a la Sumo Sacerdotisa Xaali que, a pesar de ser una maga, estaba luchando en igual condiciones con dos felinos fuertes, su disparo fue certero.

Su bala golpeo el pecho de una criatura, pero esta creo una densa capa de energía mágica que redujo del daño dejando solo una herida grave, pero no fatal.

Ese fue lo suficiente como para que la Sumo Sacerdotisa Xaali lanzara un corte que parecía distorsionar la realidad, logrando cortar una pata de esa bestia.

Dando comienzo a una batalla desigual para esas criaturas.

Leslie volvió a mirar el campo de batalla y entonces volvió a recargar su arma con una bala especial tras ver su objetivo.

Como se encontraba en una elevación que hicieron los vehículos de ingenieros, en realidad no estaban protegidos por la barrera de los camiones, sino que se encontraba a unos metros de ella en la parte externa.

Estando junto a algunos magos y tiradores, su grupo era un objetivo para los depredadores.

Sin embargo, no importa cuánto fueran atacados por algunas bestias con afinidad mágica, los magos se encargaban de ellas mientras que el cerco de luchadores resistía tenazmente a pesar de que eran superados en número.

Leslie mirando a un felino cubierto por fuego que estaba luchando contra la Capitana Sadiya y Santiago, ella dispuso su arma para apuntar.

Con la tranquilidad y calma de un francotirador, apunto a su objetivo.

Era un solo objetivo, pero estaba reteniendo a dos Rangos A, debido a que esa criatura tenía una fuerte afinidad al elemento fuego.

Calmando su respiración con su dedo en el gatillo, Leslie disparo cuando vio una oportunidad.

*Bang*

Su disparo fue rápido, pero no era un disparo explosivo, sino que se trataba de una bala especial.

Cuando la criatura extendió una fuerte barrera de fuego para repeler esa bala al sentir el peligro, la bala exploto al chocar con la barrera y extendió una capa de hielo que cubrió parcialmente a la criatura.

Santiago se movió de inmediato e hizo imposible que el felino de fuego se retirara para recuperar su fuego, dándole la oportunidad a la Capitana Sadiya de realizar un poderoso corte con su espada que hirió de gravedad a la criatura.

Leslie estaba por recargar su rifle y buscar su otra presa, cuando el sistema de comunicación se abrió.

“Se necesitan refuerzos al lado este… Repito se necesitan refuerzos al lado este.”

La voz de Andrés resonó en los oídos de los presentes en el lado sur.

Los drones sobrevolaron la zona mirando la situación de la batalla y Andrés había visto que este lado no estaba en una situación precaria.

“Leslie llévate dos magos por arriba de los camiones y presta apoyo.” Ordeno la Capitana Sadiya con un tono serio.

Leslie no tuvo que seleccionar a los magos, ellos se miraron y dos se prepararon para partir.

El lado este era en donde se encontraba gran parte de su grupo… Leslie se apresuró por dentro de la barrera y por arriba de los camiones.

Lamentablemente no podían atacar desde a dentro de la barrera, pero si podían entrar para descansar un momento.

Mientras observaban la caótica batalla que se desarrollaba en los alrededores, Leslie avanzo.

******

Nicole reforzó su cuerpo con energía mágica y rodo por el piso esquivando las garras de un felino.

“GRr…”

En el suelo tuvo que rodar otra vez y uso su fuerza para levantarse esquivando otra garra de una criatura que corto el suelo en donde había estado.

La expresión de Nicole cambio al ver que de reojo Clémentine tenía dificultades para proteger a Érica y a otro mago.

Estaba enfrentándose a tres criaturas por si misma mientras Érica lanzaba sus hechizos para apoyarla al igual que el mago de agua.

Los ojos de Nicole se entrecerraron al ver a sus dos enemigos de Rango B y mientras los relámpagos empezaban a crepitar rodeando su cuerpo, cargo hacia adelante.

Un felino ataco de frente y el otro ataco a su espalda, pero Nicole continuo.

“¡HAAAA!”

Esquivo la garra del felino manteniendo su cercanía y agarrando su pata trasera, lo lanzo mientras soltaba un poderoso grito que dejaba ver la dificultad de su tarea.

Sin embargo, gracias a su posición bien preparada le permitió lanzarlo contra el otro felino a la vez que usaba su pequeño contacto para que los relámpagos quemaran su pierna.

Permitiéndole un escape de sus enemigos, Nicole se dio la vuelta y con su puño impregnado en un fuerte relámpago golpeo a otro felino que estaba atacando a Clémentine.

Volviendo al lado de su grupo en el proceso.

“Estamos muy separados de otros grupos, ¡necesitamos aguantar!” Exclamo Clémentine con un tono agotado mientras levantaba las lanzas de hielo de Érica.

El área este estaba enfrentándose a una gran cantidad de enemigos, si bien no eran Rangos A, el número de rango B era alto.

Logrando que la defensa de este lado empezara a tener problemas ya que los defensores se empezaron a reunir en pequeños grupos para mantenerse estables.

“Tratare de mojar a esos gatos. Ya sea si su grupo lo congelan o si los usan para freírlo, no importa.” Murmuro el mago de agua tras beber una poción de recuperación de energía mágica.

Érica y Nicole se miraron, pero ambos asintieron.

Una preparo un hechizo y Nicole empezó a reunir una gran cantidad de atributo relámpago en sus guantes para liberar un poderoso ataque.

Clémentine por su parte hizo que las lanzas de hielo se movieran para tratar de alejar a los cinco felinos que estaban rodeándolos.

Entonces el mago de agua se movió dando un paso adelante y usando su bastón golpeo el piso.

Esferas de agua aparecieron adelante y empezaron a disparar cañones de agua, que no tenían una alta potencia de daño, pero si era capaz de humedecer el cuerpo de esos felinos y lograr que se retiraran para atrás.

Nicole se movió de inmediato y sin importarle pisar el piso lleno de barro aprovecho la falta de visión de un felino y a penas las ‘mangueras de agua’ terminaron de rociar a los felinos, golpeo su mejilla.

“GAHHh…”

Los rugidos adoloridos salieron de esa criatura y de las de su alrededor mientras la corriente se extendía por todo su cuerpo, quemando fuertemente a la criatura y a sus compañeros.

En el agua del suelo se extendió ondas de electricidad que hicieron que otros felinos fueran paralizados.

“[Onda de Hielo]” Exclamo Érica apuntando su varita a dos felinos que estaban paralizados.

Una onda de congelamiento se extendió desde la punta de su varita congelando el agua en el piso y el agua alrededor del felino.

Uno de los felinos estaba fuertemente paralizado y le fue imposible cerrar sus ojos, permitiendo que el hielo congelara sus parpados junto a sus ojos.

“¡Mueran!” Grito Clémentine cuando las lanzas de hielo cambiaron de dirección y atravesaron a dos felinos paralizados.

Estaban por apuntar a los otros, cuando notaron una sombra en el suelo.

Clémentine fue la primera en moverse atrapando a Érica junto a Nicole con su telequinesis e hizo que retrocedieran ante su grupo.

Nicole pudo ver como un ‘Quebrantahuesos’ descendió a su posición no logrando atraparla.

Mientras su corazón latía con fuerza ante ese temeroso enemigo, un león alado atrapo a el ave del cuello y ambos rodaron al suelo lejos de ellos, iniciando una lucha.

Estaban por seguir enfrentándose a esos felinos para ir a apoyar a sus compañeros que tenían dificultades, cuando otro grupo de tres felinos se acercó a su grupo gruñendo con salvajismo.

*Bang*

Antes de que pudieran reaccionar, un disparo resonó y uno de los felinos medianamente paralizados murió en el acto cuando una bala atravesó su cabeza.

Dos magos se unieron a los otros grupos realizando ataques sorpresa y reduciendo la tensión de esos grupos.

Nicole cambio de un rifle francotirador a una escopeta y acercándose por la barrera, pregunto. “¿Se encuentran bien?”

“Si… Estamos bien.” Respondió Clémentine mientras miraba a los felinos que estaban vigilante ante el nuevo enemigo que había aparecido.

*RUGIDO*

Un feroz rugido resonó de repente antes de que nadie pudiera hablar y todos miraron a la zona donde estaba un gran domo cubierto de blanco.

Los felinos temblaron por un momento, pero luego como si hubiera dado inicio a algo, todos cargaron a la barrera.

Ataques mágicos, zarpazos con sus garras o golpeando su cuerpo con la barrera… Todos atacaron a la barrera.

Las expresiones del grupo cambio.

Sabía que querían atacar a los refugiados.

******

“GRRrr…” Rugiendo furiosamente Oscar en su forma de oso se encargó de los felinos.

Tenía un gran peso y que su peso cayera sobre los felinos era en sí mismo un arma.

Sus zarpazos podían abrir la piel de esos felinos de Rango B y sus patas podan quebrar sus huesos.

Sin importarle usar sus fauces para morder y arrancar la carne de sus presas, ni los pocos Rango A, podían soportar unos de sus ataques.

Corriendo por alrededor de la barrera de la parte norte, Oscar derribo a sus enemigos.

En el cielo las aves estaban perdiendo, pero estaban ocasionando un grave daño a la barrera.

Los leones eran aliados fuertes, pero no podían compararse con el vuelo de algunas ágiles aves, aunque eran las únicas que podían mantener esa tarea problemática.

A pesar de que en el suelo se redujo la presión en los grupos, la batalla se volvió más caótica y peligrosa cuando los grupos empezaron a dividirse cubriendo los alrededores de la barrera.

Ya no lo estaban atacando a ellos, pero si atacaban la barrera con gran fuerza.

Oscar pasando como un tren de carga y arrasando a los felinos, trato de reducir el peligro de su grupo.

Si bien los ataques de algunas criaturas con afinidad mágica llegaban, Oscar entrego su protección a su poderoso cuerpo y a su armadura.

Cuando llego al lado norte noto como la situación era bastante desastrosa.

Alima estaba luchando contra un grupo de cinco bestias mágicas de Rango A que eran demasiado inteligentes y estaban logrando contenerla.

Aeko y Vázquez estaban luchando fuertemente con otras criaturas de Rango A, pero la situación era difícil a pesar de que los aventureros estaban ayudando.

Alima trajo su grupo de apoyo que no eran más de 40 aventureros, pero el Smilodon Fatalis no solo tenía criaturas de tipo felino, sino que varios Rango A que lo servían como su pequeña horda.

Los Rango A, eran el peor y más grave problema.

Shao Ya y algunos curanderos estaban pálidos curando a sus compañeros y dando pociones, entonces esos individuos volvían a salir sin tomar un respiro.

“¡GRRRRAHHHH!”

Oscar solo miro por menos de unos segundos y rugió con locura.

Su cuerpo se hizo más grande pasando de cuatro metros a seis metros de longitud y de tres metros a cinco metros de alto, mientras que su cuerpo empezaba a revelar poderosos musculosos como si hubiera tomado alguna droga.

Pero solo era la habilidad innata ‘Enloquecido’ del ‘Gran Oso’ con el cual había hecho el contrato para permitirle convertirse en un cambiaforma.

Su sed de sangre se disparó, pero Oscar mantuvo su racionalidad de mago lo mejor que pudo.

Resistió su instinto de enloquecer completamente y dirigió su furia a las criaturas.

*BOOM*

*BOOM*

*¡BOOM!*

Piso a los felinos de Rango B que se encontraba a su paso y a pesar de que tenía un gran tamaño su velocidad fue rápida, lo que le permitió llegar a las criaturas alrededor de Alima y atrapo a un leopardo con su gran boca gracias a que Alima ataco para apoyarlo.

“¡GRAHHHHH!”

La sangre y carne se mezcló en su boca cuando arranco un gran pedazo, pero en esta forma, esa carne era una delicia y la sangre un manjar exquisito.

“¡Gracias!”

Golpeando a otras criaturas y escuchando el agradecimiento de Aeko, Oscar continúo rodeando la barrera al noroeste.

Esta no era su área y solo estaba apoyando rápidamente.

La barrera estaba temblando y su objetivo era evitar que la rompieran ya que la fuerza principal no podía encargarse de todas las criaturas que se enfrentaba.

Sus zarpazos abrieron cuerpos, sus enormes patas quebraron huesos y sus fauces arrancaron carne.

Aun así, la barrera seguía temblando.

No había más de 150 miembros en la fuerza principal y las bestias superaban los mil.

Aquí no estaban en un fuerte resistiendo el ataque en un área cerrada que le permitía protegerse mejor.

Los artefactos de efecto en área eran ineficaces ya que las criaturas estaban esparcidas rodeando completamente la barrera.

Superados en números y solo retenidos por una solo bestia, lograba que las demás golpearan la barrera.

Era una barrera muy fuerte, pero Oscar sabía que no duraría mucho si continuaba este ataque constante.

Apoyando a los soldados y aventureros, Oscar llego a la parte oeste en donde también se encontraba una batalla difícil.

Los paladines eran la fuerza de mayor tamaño aquí y a pesar de que tenían la capacidad de usar el ‘poder de los dioses’ a quienes servían, eran superados en número.

Sus espadas estaban infundadas en un aura que se contorsionaba y sus auras eran similares a ‘cortes espaciales’ que distorsionaban el espacio.

Algunos otros usaban el poder de ‘Tiempo’ para retener y retrasar a sus enemigos, pero la situación era pesada ya que los enemigos se dirigían a la barrera y no a ellos.

*BOOM*

*BOOM*

*¡BOOM!*

Oscar entro a la batalla y al mismo tiempo las explosiones resonaron del lado sur.

Puñetazos que creaban una fuerza de impacto y relámpagos que se esparcían por los alrededores.

Si las criaturas no tenían los huesos rotos por sus golpes, seguramente sufrirían graves quemaduras.

“Perdón por dejarlos…” Dijo Aurora mientras cargaba hacia el centro de los grupos enemigos apoyando a los paladines que empezaban a retroceder más a la barrera.

La velocidad superaba al mismo Oscar, y su fuerza era demasiado aterradora.

Ella esquivaba las garras y golpeaba a los felinos o los atrapaba usándolo para golpearlo contra el suelo.

Sus pasos creaban pequeños cráteres muy diferente a luchadores en su mismo rango.

Se notaba que su desarrollo como luchadora era a la fuerza pura.

“¡Jefa la barrera se romperá en diez minutos! ¡La Cardenal Brousseau está pálida y no podrá mantenerla!”

El mismo Oscar escucho el informe de Andrés que parecía ansioso.

Aplastando a una criatura de Rango A en sus patas quebrando sus huesos, el gran oso miro a Aurora cuyos relámpagos estaban crepitando a sus alrededores.

“El aura del Smilodon Fatalis ya se debilitó. Ya saben que hacer Alima y Oscar retírense y usen los ‘cebos’. Nada de arriesgarse.” Informo Aurora dando comienzo al plan de emergencia.

“Grrr…”

Oscar gruño en respuesta, pero en ese momento el canal de comunicación se abrió.

“Jefa el lado este, ¡está en situación grave! ¡Los milicianos han salido!”

La expresión de Aurora tembló completamente.

******

*BOOM*

Una bola de fuego golpeo la barrera de hielo de Érica y ella se sintió muy mareada.

Saco una varita encantada con hechizos de magia de viento que sus padres le enviaron y empezó a disparar cortes de viento a los alrededores de Clémentine que estaba conteniendo a tres felinos con su telequinesis, mientras la sangre caía por su nariz.

Los cortes de viento hirieron a dos tigres, y le permitió que Clémentine repusiera su energía psiónica por medio las esferas planas en su guante, agotando su energía de emergencia.

Usando su telequinesis, Clémentine controlo su cuerpo y pudo retroceder del alcance de las criaturas.

“GRrr…”

Érica escucho un gruñido a su espalda y luego sintió como su cuerpo fue lanzado cuando la barrera de emergencia se activó en su traje de combate.

*Bang*

*Bang*

*¡Bang!*

Los disparos resonaron cerca de los oídos de Érica y Leslie con su escopeta se acercó para protegerla.

“¿Estás bien?” Pregunto Leslie sin mirar mientras disparaba sus discos electrónicos para alejar a los enemigos.

“Si… Si… No tengo energía mágica…” Respondió Érica levantándose de vuelta.

Su energía mágica estaba completamente agotada y ahora tenía un terrible dolor de cabeza junto a una desorientación grave.

Era muy posible que se pudiera desmayar si realizaba otro hechizo, es por eso que uso la varita que su padre le había enviado ya que no necesitaba energía mágica para su uso.

Sin embargo, Érica volvió a tomar su varita y miro los alrededores.

“¡Nicole necesita ayuda!” Exclamo Clémentine mientras tenía una esfera purpura en su mano.

Estaba usando la energía psiónica de medios externos para apoyarse al igual que Érica usaba sus objetos.

Érica dirigió su mirada a Nicole que estaba con el mago de agua.

La situación había cambiado extremadamente rápido y las criaturas realizaron un último ‘hurra’ mientras llegaban más criaturas y ocasiono que se dividieran aún más.

Podía ver a los lejos que los otros grupos también estaban siendo atacados y protegiéndose con la mayor fuerza posible mientras las heridas se acumulaban.

Varios Rangos A de la fuerza principal estaban dispersos luchando mientras que de vez en cuando algunos leones bajaban, aun así, la situación era un desastre.

“¡Vamos a ayudarla!” Ordeno Clémentine.

Leslie activo su barrera de su armadura de combate y saco un lanzagranadas de su anillo, muy seguramente un arma que le había dado su padre.

Lanzado granadas a la manada de criaturas las explosiones empezaron a resonar al momento siguiente.

*BOOM*

*BOOM*

*¡BOOM!*

Explosiones poderosas levantaban nubes de tierra, pero el trío empezó a cargar hacia adelante para apoyar a Nicole que estaba teniendo dificultades mientras su barrera temblaba.

Su traje de combate tenia altas defensas físicas, pero Nicole era una luchadora cuerpo a cuerpo y no importa cuán buena fuera esquivando, las heridas se acumularían.

El mago de agua estaba sangrando por la nariz con una palidez mortal, pero estaba usando todos sus objetos de emergencia para apoyar a su compañera.

Desde pergaminos de curación en Nicole hasta pergaminos de ataque de solo un uso.

Ellas sabían que Nicole no venía de una familia rica y a pesar de que el trío le presto objetos en caso de emergencia, ahora no podía usarlo ya que ella golpeaba una y otra vez a los felinos que se acercaban.

Cuando estuvieron a cinco metros, Érica de reojo pudo ver como un felino rodeado por fuego estaba mirándolo.

“¡CUIDADO!” Grito al momento siguiente al ver como el felino lanzaba una bola de fuego al trío.

Leslie fue la que dio un paso adelante potenciando su barrera que cubría al grupo.

*BOOM*

La explosión resonó y el golpe de esa bestia de Rango A de tipo fuego fue tan fuerte que fueron enviadas hacia atrás.

La misma Érica rodo por el piso mientras su brazalete de emergencia se activaba creando una barrera personal secundaria.

Clémentine y Leslie fueron iguales.

Érica con su mente aturdida se volvió a levantar y vio como el felino de fuego creaba una poderosa lanza de fuego mirándola ella.

Tal vez odiaba el hielo… Ese fue el único pensamiento que tuvo Érica al ver como la lanza se acercaba a ella.

“¡Cuidado!”

Al momento siguiente escucho una advertencia y la visión de Érica cambio cuando fue empujada.

“UGhh…”

Escucho un gemido de dolor y Érica sintió el desbordante calor cerca de ella.

“…”

Para Érica hubo un momento de silencio y cuando miro los alrededores se dio cuenta de la razón.

El mismo joven miliciano que había viajado en el camión de su grupo, la había empujado.

Sin embargo, el joven fue atravesado en su estómago completamente, mientras la lanza golpeaba la barrera a su espalda.

La mente de Érica quedo en blanco mientras veía el joven.

Su primer pensamiento fue que no era necesario… Ella tenía objetos de emergencia para sobrevivir, desde sus aretes hasta los brazaletes.

El segundo pensamiento fue su propia incredulidad al ver que una persona que solo había conocido durante unos días lo salvara…

Su mente se perdió en la derivada de pensamientos al azar a causa de su agotamiento de energía mágica y a la situación que se encontraba.

“Ughhh…” El joven tosió sangre mientras la sangre de su gran herida en el estómago empezaba a salir.

Érica se acercó inconscientemente, pero como una niña que no sabía qué hacer, no encontró como resolver la situación.

Estaba tan perdida, que su racionalidad se esfumó como una botella de agua cerca del sol.

Los milicianos que salieron empezaron a disparar sus armas y empezaron a luchar para apoyar el regreso del grupo.

Antes de que Érica pudiera reaccionar Aurora se movió instantáneamente al lado del joven y con una mirada seria, saco una poción de su anillo espacial.

“Estarás bien… Me encargare de que estés bien…” Dijo Aurora con una sonrisa tranquilizadora mientras rociaba el líquido de la botella en la herida.

Érica sabía que trataba de hacer que el joven se relajara, pero ella abrió y cerró su boca al ver que la herida había devorado parte de su estómago.

La quemadura de la lanza de fuego cerro parte de la herida y no permitió que los órganos salieran, pero esa herida era fatal… Era demasiado grande.

Ni la Cardenal Brousseau podría tratar esa herida.

“Xaali ven hay un herido de muerte.” Ordeno Aurora sin perder la calma y rompiendo dos pergaminos, un aura verde cubrió al joven aliviando su dolor y heridas, mientras que un aura incolora retraso su muerte.

Cinco segundos después, el espacio se distorsionó y la Sumo Sacerdotisa Xaali con una expresión agotada apareció cerca de ellos.

“Oh, querido Dios regresa el tiempo para tus devotos…” Imploro la Sumo Sacerdotisa Xaali.

La energía mágica de los alrededores se vació y las criaturas empezaron a huir al sentir una ligera presencia superior que observaba la situación.

Los alrededores del joven empezaron a retroceder mientras el tiempo regresaba y las heridas se regeneraban a un nivel impactante sin importar la gravedad.

El tiempo estaba retrocediendo en una pequeña área regresando al estado anterior de las cosas.

Ese era el poder del Dios del Tiempo y el Espacio… Un Dios Primordial.

La expresión de Aurora se suavizó al ver que había respuesta de esa existencia superior que se decía que en Terra nova no intervenía con sus creyentes.

El joven miliciano tosió sangre, pero luego abrió sus ojos sorprendido.

“Tómatelo con calma y regresa al campamento.” Declaro Aurora y se levantó mirando los alrededores en donde las criaturas se habían alejado.

Miro a la Sumo Sacerdotisa Xaali con agradecimiento y cuando ella asintió, ordeno. “Oscar y Alima, activen el cebo. Los demás retrocedan dentro de la barrera.”

Érica miro a Aurora mientras sacaba su propio artefacto de cebo para atraer bestias y cuando su mirada se posó en ella, murmuro. “Lo siento…”

Se olvidó por completo de reaccionar ante la situación y lo único pensó que con la herida del joven miliciano era mortal.

Podía culpar a su falta de energía mágica y su aturdimiento, pero Érica sabía que se quedó en blanco sin saber cómo reaccionar debido a que estaba completamente impactada.

Ni uso los pergaminos de curación o pociones de curación que ella tenía… Simplemente se quedó en blanco.

“Está bien. Nada grave sucedió. Ahora vuelve al campamento y descansa. Al menos agradécele a tu ‘salvador’.” Dijo Aurora con una tenue sonrisa.

“No, yo… Solo…” Murmuro el joven miliciano y al ver que la Sumo Sacerdotisa lo miraba con una sonrisa, murmuro. “Gracias…”

Érica se relajó y vio como Aurora se alejaba con el artefacto de cebo.

“Muchas gracias.” Declaro Érica sinceramente al joven miliciano.

No importa si sus objetos mágicos podrían haberla protegido o no, agradeció al joven que fuera capaz de salvarla arriesgando su propia vida.

“Yo solo hice lo que harían todos…” Murmuro el joven miliciano con un suspiro.

Érica sabía que no lo harían todos… Muy pocas personas eran capaces de hacer lo que hizo sin dudarlo o pensarlo.

Soltando un suspiro ella, miro a Aurora que se perdió en el bosque corriendo a lo lejos.

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