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TG – Capítulo 86: Alguien ha probado…

Capítulo 86: Alguien ha probado…

Aurora esquivo a los felinos mientras el artefacto de cebo estaba en sus brazos.

Sus movimientos eran muy rápidos, pero también demasiado ágiles.

Usando los árboles o las plataformas que creaba a sus pies, Aurora se movió con movimientos rápidos en todas direcciones.

La situación era complicada y Aurora sabía que había varios heridos de gravedad entre la fuerza principal, sin embargo, también se mantenía informada de las muertes o las situaciones de peligro de muerte.

Eso se debía a que la ‘carta oculta’ que era la Sumo Sacerdotisa Xaali solo se podía usar una vez.

Que la Sumo Sacerdotisa Xaali implorara a su dios sucesivamente podía ocasionar una gran carga a su cuerpo a pesar de que el Dios del Tiempo y el Espacio, solo absorbía energía mágica como sacrificio.

“Grrr…”

Esquivando a otro felino, la expresión de Aurora se hizo tensa mientras observaba que decenas de felinos que la estaba persiguiendo.

Si tenía la posibilidad evitaría que las personas mueran… Aunque sabía que algunas situaciones eran imposibles de evitar.

Aun así… Incluso si tuviera que arriesgarse ella misma, lo haría.

“GRrrr…”

Los salvajes gruñidos resonaron por sus alrededores y Aurora se dio cuenta de que decenas de felinos la estaban persiguiendo.

Tal vez no había tantos Rangos A, pero los Rango B superaban las decenas.

Esta era todos los restos de la horda y las criaturas menos inteligentes que eran influenciadas por el artefacto.

Corriendo por medio del bosque, cuando Aurora vio que se había alejado lo suficiente dio media vuelta y pateo a los felinos que se acercaron.

“Grrr…”

Cuando aterrizo tiro el artefacto de cebo al suelo y cerro sus ojos.

Sin poder ver nada pudo sentir como las presencias se acercaban mientras sus sentidos se aceleraban sintiendo sus alrededores lentos.

Una espada enfundada apareció en su mano izquierda y cuando Aurora tomo el mango tembló.

Las dificultades de su pasado aparecieron en sus ojos cerrados…

La sangre… El caos… La muerte sin sentido.

Antes había sido una niña con altos ideales que fueros destrozado en pedazos por la realidad.

A costa de vidas inocentes, que le demostraron la realidad en la que se encontraba era cruel.

En el punto más bajo de su vida cuando estaba manchada con la sangre de todos los que pensó que una vez muertos cambiaria las cosas, ella se levantó.

A pesar de las pesadillas… De los sueños destrozados… De la ansiedad constante…

Esa fue la razón por la que se adentró al trabajo como si quisiera olvidarse de todo.

Aun hoy tras cinco años de estar en Zerzura, todavía le temblaba la mano, pero eso era todo.

Aurora apretó su agarre e hizo lo que tenía hacer… Como siempre lo hizo.

Abriendo sus ojos tomo su espada y la balanceo con toda su fuerza.

“…”

No hubo explosiones o sonidos aterradores.

Simplemente como una pintura cortada a la mitad los arboles empezaron a dividirse al igual que las criaturas que estaban al frente suyo.

La sangre mancho el suelo y el ruido de árboles cayendo cubrió el área.

Aun así, Aurora pudo ver como su corte estaba inclinado muy diferente a lo que ella había querido.

“¡Aquí ‘Protector’ ha llegado! Perdón por la tardanza chicos.”

La voz de un soldado llego a los oídos de Aurora y pudo ver como los helicópteros de combate llegaban con una gran velocidad.

De los helicópteros de transporte empezaron a descender usuarios de habilidades y entre ellos descendió el Coronel Makeba lanzándose del helicóptero, cayendo como un meteorito cerca del campamento.

Mirando como un helicóptero se acercaba a su dirección para perseguir las bestias mágicas, Aurora miro la espada en su mano.

Ahora podía sostenerla y balancearla, pero aún tenía problemas incluso cuando luchaba con criaturas.

Revelando los defectos que venían de su propia psique.

“Que patético…” Murmuro con una sonrisa despectiva.

Guardo su espada y solo observo la decena de árboles caídos al frente suyo, como si ella no hubiera realizado tal acción.

******

“Ja, parece que solo quedas tu gatito.” Bromeo Akira mientras la tempestad de hielo y nieve congelaba todo a su paso.

Todo era blanco ante sus ojos, pero Akira podía observar completamente el interior como si la nieve no la molestara.

Levantando su mano condenso una enorme roca de hielo y la lanzo con toda su fuerza al Smilodon Fatalis.

*BOOM*

El Smilodon Fatalis que estaba escondido tras un pilar de hielo, realizo un salto en las sombras y apareció cerca de Akira mientras la oscuridad empujaba la nieve para observar la situación.

Sin embargo, entre la nieve que rodeaba se reveló cinco drones que apuntaron al Smilodon Fatalis.

*BOOM*

Una onda sónica golpeo al Smilodon Fatalis logrando que sus oídos sangraran y fuera empujado con gran fuerza a una dirección especifica.

La desorientación que vino con la onda sónica atravesó la barrera del Smilodon Fatalis, y mientras intentaba volver a la normalidad, movió su cuerpo siguiendo sus instintos.

Logrando esquivar decenas de afiladas lanzas negras que volaban por el cielo buscando empalarlo.

“Tch… Molesto…”

Una voz resonó y al momento siguiente esas lanzas liberaron cientos de púas que empalaron todo alrededor en donde el Smilodon Fatalis se había encontrado.

Sin embargo, cuando las lanzas se retrajeron solo había un poco de sangre y la criatura había desaparecido.

El trío se miró entre ellos y Akira volvió a mirar hacia fuera en donde los helicópteros estaban barriendo con toda la zona de enemigos.

Disparando sus metralletas o cohetes si era necesario.

También se escuchaba unas explosiones aterradoras mientras que los arboles eran derribados que estaba claro que era la fuerza de un poderoso luchador de Rango S.

“Bueno, el gato es más difícil de lo que había esperado…” Comento Akira con un suspiro mientras observaba los alrededores.

Era cierto que la nieve blanca no podía obstruir su visión, sin embargo, las enormes piedras de hielo y los arboles congelados si lo hacían.

Agregando que el Smilodon Fatalis tenía fuerte capacidades de ocultación, lo hizo convertirse en un poderoso enemigo.

Claro, la único bueno de la situación era…

“Allí.” Apunto Alice con calma y Andrés que había preparado sus drones realizo un poderoso ataque láser, que atravesó algunos árboles congelados.

El Smilodon Fatalis se volvió a mover mientras la oscuridad se retorcía a su alrededor, sin embargo, otro láser apareció en otra zona y golpeo la barrera de oscuridad.

*BOOM*

Hubo una explosión y el Smilodon Fatalis rodo por el piso, pero luego lanzo decenas de lanzas negras a su grupo.

Akira abrió su mano señalando esas lanzas negras.

Las lanzas de oscuridad bajaron su velocidad y luego empezaron a congelarse, cayendo antes de que llegara al grupo.

Alice podía encontrar al Smilodon Fatalis, tal vez por su afinidad de oscuridad, sin embargo, no podían derrotarlo con facilidad.

Akira mantenía su tempestad y Liam también controlaba a sus drones de la barrera usando su fuerza para mantener la barrera fuerte.

En cuanto a Alice, el Smilodon Fatalis era demasiado esquivo logrando escapar usando el ‘Salto de Sombras’, lo que le hizo difícil poder acertar golpes.

Claro, no era como si no tuvieran ningún plan.

“Parece que pronto estarás muerto.” Comento Akira mientras la barrera se volvía más pequeña.

Ahora ya era la mitad del tamaño del que había empezado y se había reducido los drones para mantenerla a la vez que se había fortalecido.

La ‘Tempestad’ de Akira también redujo el área que había sido lanzada, pero su efecto fue aún más fuerte.

Alice pudo por primera vez hacer que su sombra descendiera a sus pies extendiendo la oscuridad para cubrir todo el suelo y parte de la barrera, dándole la posibilidad que en un momento cubra toda el área.

La expresión del Smilodon Fatalis se volvió enloquecida al verlo.

“¡Asquerosos humanos! ¡Ustedes mataron a mi hijo!” Grito el Smilodon Fatalis creando réplicas de oscuridad de sí mismo.

Cerca de diez copias de su cuerpo creadas por pura oscuridad.

“Ah, ¿sí?” Pregunto Alice desinteresada mientras su sombra se seguía extendiendo con más velocidad a la vez que se contorsionaba y empezaba a temblar como si algo deseara salir.

Liam libero más drones de su anillo especial mientras lograba que se unieran para preparar un ataque especial.

Los drones con encantos mágicos de luz empezaron a ensamblarse creando un cañón satelital de cerca un metro.

Liberando una poderosa cantidad de energía mágica mientras se recargaba lentamente, el cañón se preparó para disparar.

“Bueno, he asesinado demasiado en toda mi vida… E incluso tal vez me los haya comido, pero no te preocupes.” Dijo Alice y con una sonrisa encantadora, agrego. “Aprecio toda la comida.”

Cruel y desalmado… Esa era la única forma que podía describirse, sin embargo, fue efectivo.

Estaban luchando a muerte, era inútil pensar sobre las razones y el primer equipo que dude o enloqueciera, perdería.

Dejar que huyera y entrara en cólera, eso era lo que Alice buscaba y lo consiguió.

*RUGIDO*

El Smilodon Fatalis rugió con una furia tremenda y mientras sus colmillos brillaban con tonalidad oscura, empezó a correr en dirección del grupo.

Sus clones de oscuridad fueron iguales, pero cuando llegaron a la zona donde la sombra de Alice se había extendido, todo cambio.

Decenas de brazos aparecieron como si incontables manos quisieran llevar a sus enemigos al abismo.

El Smilodon Fatalis rugiendo enloquecido esquivo las decenas de brazos y creando plataformas con su magia de oscuridad, se adelantó mientras la energía mágica a su alrededor se contorsionaba preparando su mejor ataque.

Akira sin perder el tiempo redujo el área de su tempestad y la dirigió todo a congelar el área alrededor del Smilodon Fatalis.

La temperatura bajo a una gran velocidad congelando el aire a los alrededores y mientras los brazos negros rompían el hielo para moverse, el Smilodon Fatalis bajo de velocidad cuando la oscuridad que la cubría empezó a congelarse.

Fue por un momento, pero le permitió que un brazo negro atrapara una pata del Smilodon Fatalis.

Una encantadora sonrisa apareció en el rostro de Alice y murmuro. “Eres mío…”

Agitando su mano decenas de brazos empezaron a atrapar al Smilodon Fatalis y no importa cuántos brazos cortara, estos volvían a unirse y atraparlo.

Las manos atraparon su cola, piernas, patas, orejas y boca mientras lo arrastraban hacia atrás, cubriéndolo por completo por manos.

El Smilodon Fatalis se dio cuenta de que se había dejado de llevar por la locura y su expresión se volvió aterrorizada.

Su energía que había reunido empezó a cambiarla para escapar de la situación, pero el cañón satelital de Liam le apunto.

“Fuego.”

Un poderoso viga de luz fue disparado hacia el Smilodon Fatalis.

La luz destruyo la oscuridad y daño a los brazos negros que empezaron a regenerarse a una alta velocidad, sin embargo, el Smilodon Fatalis se llevó todo el impacto directamente.

Su oscuridad que lo protegía fue disipada y luego recibió un disparo del atributo luz que quemo su cuerpo.

Cuando la viga de luz desapareció, el Smilodon Fatalis siguió respirando tenuemente por un momento.

“…”

Luego un brazo negro se transformó en un cuchillo y atravesó su cuello completamente, dándole un fin inmediato.

Sin ni siquiera arriesgarse de que utilizara alguna magia para escapar o recuperarse.

“Por fin…” Murmuro Alice y mientras retraía su sombra, abrió una bolsa de papitas y mirando al grupo, pregunto. “¿Quieren?”

Estaba de humor y la razón no era porque derrotaron a su enemigo sin salir heridos, sino porque…

“¿Alguien ha probado la carne del Smilodon Fatalis? Tiene mucho músculo, pero si encuentro un chef, puede terminar convirtiéndose en un manjar.” Comento Alice con mientras se acercaba al cadáver.

Alice no tenía simpatía por la causa que llevo a que el Smilodon Fatalis la atacara.

Para ella desde que los ataco para luchar a muerte, era un enemigo y como era comestible, terminaría en su plato.

Akira y Liam se miraron entre ellos, pero al final suspiraron y no dijeron nada.

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