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TG – Capítulo 96: Últimos preparativos.

Capítulo 96: Últimos preparativos.

Viajando en el auto, Andrés observo por la ventana como algunos drones y humanos limpiaban la poca suciedad que se encontraba en la calle.

No importa cuánto las personas se esforzaban para no ensuciar, siempre se podía encontrar un poco de suciedad que era inevitable y más en un tipo de fiesta tan grande como la que fue hace unas horas atrás.

Sin embargo, el uso de drones para ese tipo de tareas era innovador.

Drones diseñados para limpiar, recoger y almacenar basuras se movían por la ciudad.

“Zerzura es más tecnológica de lo que imaginaba la primera vez que me informe sobre ella.” Comento Andrés con un tono sincero.

Había llegado a la Ciudad Atlántida y había visto esa joya en el mar.

Tecnología, seguridad y un ambiente impresionante para una ciudad en el mar.

Luego llego a la Ciudad Zerzura y a pesar de que era una ciudad en medio de áfrica cerca de un gran bosque mágico y una ciudad fundada hace unos cinco años, en realidad era más impresionante de lo que había esperado.

“Si, agregando el nuevo Portal Cosmos ha sido más fácil viajar aquí sin tener la necesidad de usar aviones.” Comento Liam que estaba conduciendo.

Andrés asintió.

Sabía que hace más de un mes que los ‘Portales Cosmos’ fueron terminados en la Ciudad Zerzura, tal vez esa era la razón por la que antes era dejada de lado en las noticias.

“Los Portales son demasiado útiles… Los viajes en aviones parecen innecesarios y más cuando hay criaturas que peligrosas en áfrica.” Dijo Leslie que estaba a su lado.

Era cierto que los aviones habían sido diseñados para evitar que las criaturas se fijaran en ellos, al mismo tiempo que se redujo la velocidad de viaje al mínimo posible.

Sin embargo, esa sensación de peligro y agregando las horas de viaje, lo convertía en un método solo usado cuando no quedaba de otra opción.

Claro, eso no significaba que Zerzura estuvo ‘aislada’, existía otros portales personales que eran usados solo por personal autorizado, pero ahora los ‘Portales Cosmos’ permitía el turismo.

“¿Será difícil el entrenamiento?” Pregunto Nicole cambiando de tema.

“No, es más que nada relacionarse con sus compañeros. Conocerlos y entender sus habilidades, mientras ellos los conocen a ustedes.” Respondió Liam y al estacionarse en un semáforo, agrego. “Como saben esta misión es oficial. No podemos reclutar aventureros de Zerzura y tanto la iglesia como el ejército tienen sus tareas. Es por eso que la Empresa Apicius está enviando su fuerza.”

Los gremios de aventureros estaban gestionados y organizados de tal modo que evitaban entrar en conflicto humanos.

Claro, había excepciones, pero esos gremios por lo general serian mal visto, ya que parecerían mercenarios… Resolviendo conflictos con fuerza bruta y por dinero.

En cuanto a los gremios de Zerzura, ellos no deseaban convertir enemigo a nadie porque viajaban por todas partes de áfrica y era muy posible encontrarse con ellos.

Como Liam ya había respondido a la mayoría de sus dudas y ellos conocían como se realizaría la misión ‘Asalto’, sabían en que estarían ocupado la Iglesia y el ejército de Zerzura.

“Ustedes solo tienen que prepararse para mañana.” Comento Liam con un tono simple.

Solo faltaba un día para que empezara la misión, el grupo de estudiantes no pudo evitar sentirse ligeramente nervioso.

Liam que noto eso, miro por el retrovisor a Érica y dijo. “Leí tu articulo Érica, estuvo muy bueno. Me gusto especialmente el título.”

“¿Es así? Pero todavía no se publica…” Respondió Érica mirando fijamente a Liam sorprendida.

Tras realizar la entrevista a los milicianos, refugiados y a Vanessa que era parte del grupo de apoyo, logro realizar un artículo que termino enviando a la revista.

Había pedido la opinión de Shao Ya y Akira para ver si estaba bien, y luego lo envió a la revista solo mencionándolo casualmente al resto del grupo.

Quería sorprender un poco al grupo cuando saliera la revista, por eso espero que saliera antes de mostrárselo.

“Tengo un conocido en la revista…” Respondió Liam mirando hacia adelante, esquivando la mirada.

Andrés también desvió la mirada como si esa conversación no tuviera nada que ver con él.

No podía decir que debido a que Liam se aburrió del trabajo, lo ayudo a infiltrarse en la red de la revista robando una copia del trabajo de Érica… Que simplemente podían pedirlo o verlo desde su teléfono.

Sabía que Liam lo estaba probando para que presentarle un trabajo en una ‘red de información’, pero no esperaba que se arruinara el mismo ahora.

“Ya estamos por llegar…” Comento Liam poniendo una expresión de un conductor que prestaba atención al camino.

Una expresión extraña, para alguien que había estado conversando todo el camino.

A pesar de que dijo que estaban por llegar, se demoraron cerca de diez minutos llegar a un suburbio.

Los estudiantes miraron de forma extraña los alrededores, ya que este lugar no parecía ser parte de un gremio o tener un área de entrenamiento.

Era un suburbio residencial, que era imposible relacionarlo con conocer a sus compañeros para una misión importante.

El grupo había pensado que sería un edificio de la Empresa Apicius en donde se encontrarían.

“Bien, es aquí.” Dijo Liam tras estacionar y dio una señal para que el grupo lo siguiera.

La expresión de Andrés se volvió rara cuando se acercaron a una casa de suburbio, típica en los alrededores.

Sin embargo, Andrés era diferente y solo toco la puerta.

Apenas la abrieron lo que notaron fue un pecho… La razón de eso era que un gigante de más de dos metros abrió la puerta y tuvo que bajar la cabeza para poder pasar por la puerta que resultaba pequeña.

Corpulento y muy musculoso, hizo sentir a Andrés como un niño comparándose con ese gigante.

“Bienvenido lo hemos estado esperando.” Dijo el gigante y dando permiso para que entraran.

Básicamente retirándose ya que daba la sensación de que con él en el pasillo no podrían pasar.

Caminando atrás de Liam como patitos que seguían a la ‘mama pato’, el grupo se adelantó a la sala.

Lo bueno era que la casa era grande y el ‘gigante’ podía estar cómodo… Eso era lo que estaba pensando Andrés y era muy posible que los otros pensaran lo mismo.

Cuando llegaron a la sala lo que se encontraron fue a Alice sentada en el sillón siendo atendida por una delgada mujer como si fuera una visitante más.

Cabello rubio y piel clara, la mujer era bastante bella.

“Ustedes deben ser nuestros compañeros.” Saludo un hombre en sus cuarenta y tantos años.

Al igual que los demás tenía características escandinavas, y se notaba que provenían del norte de Europa ya sea por sus ojos claros, o su altura ligeramente superior.

“¿Henrik Vainio?” Pregunto Leslie incrédula y sorprendida.

“No pensé que me reconocerías…” Dijo el hombre con una sonrisa y mirando al grupo, se presentó. “Como dijo su compañera, mi nombre es Henrik Vainio líder del gremio ‘Los Cazadores Desenfrenados’. Estos son mis compañeros y ahora, seremos sus compañeros en esta misión.”

Cortes y simple.

Esa persona era el líder de ‘Los Cazadores Desenfrenados’ cuya sede se encontraba en Escandinavia y que se dedicaban a ‘cazar’ criaturas, afiliándose con la Empresa Apicius.

Ese mismo gremio invito a Leslie para que se uniera a ellos, es por eso que ella lo reconoció.

Henrik notando la mirada del grupo en él, apunto a su compañero gigante y presento. “Alvar Kulmala un caballero, su cuerpo corpulento y alta estatura no es una habilidad innata, solo es grande por nacimiento.”

Nadie pregunto la razón por la que explicaba tanto, ya que esa pregunta había pasado por su mente.

Como había algunos individuos que tenían habilidades innatas que podían lograr que creciera, era común pensar sobre ello ahora.

“Laila Litmanen. Una psiónica centrada en los ataques mentales y la telepatía.” Señalo Henrik esta vez a la mujer que dio una sonrisa.

En ese momento un joven llego con algunos aperitivos de la cocina y lo dejo en la mesa cercana, sin hablar o saludar a los presentes.

“Este joven es Niko Aho. Ignoren sus malos modales, no es muy hablador, pero es un hábil francotirador y alguien con un talento en la maestría de armas a distancia.” Comento Henrik y mirando al joven que solo asentía como saludo, agrego. “También fue elegido por los Dioses de la Tierra, pero no entiendo la razón.”

Andrés se sorprendió al escuchar esa información.

Por lo general se mantenía oculto, pero sabía que ahora estaban sincerándose debido al trabajo que estaban por realizar.

Existían dioses en otros mundos y la tierra tenía sus propios dioses.

Si bien no eran dioses como el Dios del Tiempo y el Espacio o la Diosa del Orden que eran seres que existieron desde el principio de los tiempos, tampoco eran dioses como los de Terra nova en el que mortales ascendieron a la divinidad.

Los Dioses de la Tierra nacieron a través de la creencia masiva de la humanidad en el transcurso de su historia, pero a diferencia de otros dioses ellos solo tenían un objetivo.

Protegieron a la humanidad a través de mantener la barrera dimensional, pero con los tiempos modernos la creencia en los dioses disminuyo y ellos se debilitaron, no pudiendo mantener la barrera dimensional.

Lo que llevo a que pidieran ayuda al Dios Primordial del Tiempo y el Espacio, Aión.

Sin embargo, ahora que estaban ‘desocupados’ elegían a humanos como paladines de su religión permitiéndole usar su fuerza a la vez que bendecían directamente a otros.

Toda esa información era conocimiento común en la tierra.

Así que era sorprendente encontrarse con un paladín de esos dioses y más cuando se decía que ellos estaban debilitados por su largo trabajo y no eran como las otras iglesias de gran poder.

“Solo es un paladín… No lo miren como un fenómeno.” Bromeo Henrik con un tono divertido y al ver que el grupo alejaba la mirada, agrego. “Bueno, aunque si tiene suerte tal vez ascienda a Rango S, muy pronto.”

Si bien Niko, era bastante joven cuando ya habían visto alguien como Akira era normal acostumbrarse al escuchar esas palabras.

“Dejemos la charla banal para otro momento.” Interrumpió Alice bebiendo té y mirando al grupo, explico. “Todos esconderemos nuestras identidades, es por eso que Henrik participa, aunque tiene un gremio de aventureros.”

Liam ya le había explicado que ocultarían su identidad para que no sean conocidos y evitar que alguien buscara represalia.

La posibilidad podía ser mínima, pero Aurora la alejo completamente.

Si bien algunas habilidades especiales como la ‘Tempestad’ de Akira podían ser reconocidas, realizar esa habilidad no iba a ser necesario.

Tres equipos, uno salva a los rehenes, otro elimina a las fuerzas importantes y otro detiene al General Kavuri.

Ese era el plan central.

Si bien era probable que los gremios de Zerzura se arriesgaran entrando en este tipo de misiones, un gremio alejado en el norte de Europa tenía más libertad y más cuando nadie reconocería quienes era sus miembros.

“Estamos reunidos aquí para conocerlos y probar las habilidades del otro grupo. Pero también para coordinar con ellos usando el sistema de comunicación o telepatía si es necesario.” Explico Alice y mirando al grupo de estudiantes, agrego. “Ellos lo probaran a ustedes y ustedes a ellos.”

El ‘probar’ del que hablaba Alice, no se trataba de probarlo para aceptarlos, sino que conocer y ver las capacidades de sus nuevos compañeros para permitirle coordinar mejor en el futuro.

Era necesario conocerse entre sí para lograr que no hubiera errores o problemas.

Era cierto que la experiencia y la capacidad de uno podría lograr que pudiera coordinarse con cualquiera, pero nadie negaba que saberlo de antemano era más útil.

Al día siguiente empezaban la misión y debían estar preparados para ella.

******

“Mañana comenzaremos la misión y estamos preparado para ella.” Declaro el General McLean.

Alto y fuerte, su voz era lo suficiente autoritaria como para que las personas dudaran en responder.

A pesar de su edad que debía superar los cincuenta años, se veía en una forma excelente como si pudiera enfrentarse a cualquier tipo de enemigos.

“Los preparativos de la Iglesia también están listo y la Empresa Apicius ya ha arreglado todo con el ‘Señor de Mombasa’.” Informo la Cardenal Brousseau.

Tanto la Iglesia como la Empresa Apicius tenían sus propias tareas para esta misión.

“¿Zerzura recibirá críticas?” Pregunto el Coronel Makeba.

“Seguramente. Estamos interviniendo a escala internacional sobre asuntos no relacionados con Zerzura. Sin embargo, tanto como la Empresa Apicius y el Ministro de Zerzura están preparados para encargarse de las críticas o repercusión de la misión.” Respondió la Cardenal Brousseau con un tono simple.

Zerzura era una ciudad estado y como en cualquier gobierno podría recibir críticas por su intervención en otras áreas.

Agregando que la Ciudad Zerzura tenía a la Empresa Apicius con ella, podría parecer que la empresa intentaba extender sus ‘garras’ a otras áreas para obtener más riqueza.

Era posible que los enemigos comerciales de la Empresa Apicius extendieran sus sucios métodos a la Ciudad Zerzura para ver si podían afectar a ambos.

Es por eso que el Ministro y el ‘CEO’ de la Empresa Apicius se encargarían de ser los primeros en informar sobre la misión y responder todas las dudas… Claro, cuando todo terminara.

“¿Aurora tu grupo está preparado?” Pregunto el General McLean con un tono serio y ligeramente frio.

Su aura no ayudo a su imagen debido a que se sentía como si deseara aplastarla.

“Si, ya estamos preparado. Tres grupos de ataque y un grupo de apoyo perteneciente a la Iglesia.” Informo Aurora los preparativos.

Esta vez no era su primera vez trabajando con las autoridades de la Ciudad Zerzura y tampoco era su primera vez hablando con el General McLean, un famoso Rango SS.

“Perfecto, las fuerzas del General Kavuri son las más problemáticas y las que deben ser detenidas lo más rápido posible.” Comento el General McLean y mirando Aurora, advirtió. “Pero recuerda, el General Kavuri está relacionado con dioses demonios y está realizando un ritual… Tienes que esperar lo peor.”

Sonaba estricto, pero no había duda en su voz y solo una preocupación para que todo saliera correctamente.

Cuando alguien estaba tan loco como para realizar un ritual a dioses desconocidos, se debería esperar que lo peor sucediera.

Aurora asintió comprendiendo su preocupación.

“Un ataque desde adentro, desde afuera y a su guarida… Al ‘Terror Somalí’ no le quedara nada.” Declaro el General McLean golpeando la mesa animado.

Al margen del éxito individual de las misiones independientes, en realidad se estaba realizando una movilización a nivel regional.

Las fuerzas del ‘Terror Somalí’ serán completamente subyugadas o aniquiladas una vez que se aseguren los objetivos principales.

La Ciudad Zerzura estaba trayendo la paz a Kenia y aliándose con el ‘Señor de Mombasa’ para derrotar a todas las fuerzas militares del ‘Terror Somalí’ que controla la mitad de Kenia.

Esta era la primera misión de ‘Asalto’ que se realizaba a esta escala, ya que antes solo iban por las ‘cabezas importantes’.

“Ya es momento de traer orden y paz a Kenia.” Anuncio la Cardenal Brousseau asintiendo.

Zerzura se quedó neutral en los conflictos y permitió que los gremios de aventureros o empresas se asentaran en las ciudades trayendo orden.

Eso se debía a que económicamente no podían sacar a delante todo el continente y asegurar su seguridad a nivel continental.

Los gremios y empresas de todo tipo aseguraban la vida de los ciudadanos y llevaron consigo un poco más de tranquilidad, pero eso fue hasta que la guerra estallo.

El conflicto armado debía ser detenido y para que eso no sucediera otra vez, alguien debía quedarse para gobernar esas tierras.

El ‘Señor de Mombasa’ se encargaría de esa tarea.

Claro, los presentes al demostrar su fuerza dejaban en claro lo que sucedería con esas clases de personas como el ‘Terror Somalí’ que solo buscaban extender el caos.

“McLean ten cuidado cuando vayas a Somalia a encargarte del ‘Terror Somalí’. Escuche que se ha avistado al ‘Pirata Somalí’ en las costas de Somalia.” Informo la Cardenal Brousseau con un tono ligeramente preocupado.

El ‘Pirata Somalí’ era un Rango SS que estaba en Somalia y pese a que generalmente se embarcaba en su navío para moverse por el océano indico, a veces regresa a ‘tierra’.

“No hay problema, esa es la razón por la que estoy encargándome personalmente.” Respondió el General McLean con un tono simple, pero a la vez preparado para todo.

Enviar a un Rango SS a encargarse de un Rango S, era como enviar un tanque para asesinar a una gallina… Claro, esa analogía dependía de la capacidad de la gallina.

Sin embargo, el punto principal era que el ejército estaba movilizándose bastante para lograr su objetivo de derrotar al ‘Terror Somalí’ y la razón por la que el General McLean participaba era para evitar que el ‘Pirata Somalí’ intercediera.

Nunca se sabía lo que haría un lunático…

Tras arreglar unos temas menores, el Coronel Makeba y el General McLean abandonaron la habitación.

“Aurora, traje lo que pediste. Espero que te sean útiles.” Dijo la Cardenal Brousseau pasando algunos pequeños cristales.

Aurora tomo esos cristales y dio una sonrisa.

“Gracias, con esto me sentiré más aliviada.” Respondió Aurora con una sonrisa.

A ella siempre le gustaba tener una carta oculta capaz de evitar que algunas situaciones peligrosas sucedieran.

Ahora era lo mismo y esos pequeños cristales serian su carta oculta para protección.

“No agradezcas, esto es lo único que puedo hacer por los estudiantes.” Dijo la Cardenal Brousseau.

Esas cartas ocultas no eran para ella o el grupo de Akira.

Como expertos de Rango A, tenían una mayor esperanza para sobrevivir en el campo de batalla.

Sin embargo, los estudiantes como Rangos B, eran otro asunto.

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