Para usar el Modo Noche debes estar Registrado e Iniciar Sesión.
A- A A+

TG – Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 10: ¿Era una artista?

Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 10: ¿Era una artista?

Unas risas sonaron desde el campamento a lo lejos.

Tiendas de campaña repartidas por todas partes, vehículos militares esparcidos por la zona y milicianos disfrutando de la noche.

Bebida, comida y mujeres… En este momento el ‘Gran Kan’ estaba dando una fiesta y la seguridad era muy baja.

Aurora pudo verlo desde lejos mientras permanecía oculta en la oscuridad.

Entonces, miró a los matorrales en donde Abdellah El Ouazzani aparecía distorsionando el espacio al esconderse.

Del otro lado Nicholas y Makeba llegaron al mismo tiempo.

“Tal como se esperaba, ellos tienen a muchas personas atrapadas. Algunos son civiles y otros usuarios de habilidades, es difícil decir si son mercenarios u otra clase, pero todos están muy bien detenidos.” Informó Abdellah con un tono serio y dando una mirada, declaró. “Tal vez sean obligados a servir.”

Había muchas formas de obligar a alguien que sirvieran de forma ‘leal’.

Desde contratos mágicos que eran los más comunes, magia mental o psiónicos que afectaban la mente y hasta modos de esclavización, como collares.

Todas esas formas eran ilegales, pero saber diferenciar a ambos era un gran problema.

Aquellos obligados actuaban de tal modo que no podían controlar su cuerpo, aunque opusieran resistencia, pero otras personas se entregaban complemente y lo disfrutaban.

Por supuesto, la eficacia a la hora de esclavizar o no, era muy evidente debido a que algunos individuos se contenían de forma inconsciente y se resistían al seguir las órdenes.

En cuanto al lavado de mente, no era algo que un señor de la guerra como este pudiera hacer, ya que si lo hubiera hecho no estuviera tratando de viajar a esta zona en donde no tenía rivales.

“En mi lado encontramos muchos esclavos y la mayoría son mujeres. Pero pude notar que faltan algunas, tal vez estén en la fiesta.” Declaró Makeba con una expresión fría.

El ‘Gran Kan’ actuaba de forma medieval y aunque pareciera raro, eso les gustaba a muchos, es por eso que tenía seguidores.

Si bien obligaba a las personas a que sirvieran como lo trato de hacer con Makeba usando a las personas a su alrededor y también era posible que usara métodos mágicos como un contrato, las ‘recompensas’ era lo que al final atraía a la gente al abismo.

Dinero, mujeres y autoridad… La mayoría era atraída de esa forma.

El problema actual era que, si alguien usaba inocentes de rehén y ese individuo resultaba ser alguien fuerte, entonces Aurora tendría problemas para lograr que todo saliera bien.

“Los líderes se encuentran en la carpa principal alejado de las tropas comunes, y tienen una fiesta más privada. No me he acercado mucho, pero su número parece ser elevado.” Informó Nicholas con seriedad.

Entonces la miraron, Alice había guardado sus papitas y había extendido un domo de oscuridad a su alrededor para cubrirla.

Ahora esperaban su decisión.

¿Qué hacer?

Cuando pensó en eso, se le vino a la mente las atrocidades que hizo el ‘Gran Kan’ cuando dio su advertencia… La cruel masacre estaba en su mente y solo eso fue suficiente para definir su línea a seguir.

“¿Pueden encargarse de salvar a las personas?” Preguntó Aurora mirando a Makeba y a Nicholas y al ver su duda, declaró. “Quiero que Abdellah llame la atención de los soldados presionándolo, por nuestra parte iremos por los jefes y lo eliminaremos. La atención estará centrada en solo nosotros.”

La expresión de Nicholas y Makeba se volvieron serias, se le estaba dejando el trabajo ‘fácil’ y ellas están tomando el riesgo.

Su plan era directo, ellas dos iban a ir contra los jefes y los eliminarían.

Abdellah que era un mago espacial de Rango S, podía encargarse de presionar a todos los demás milicianos y de asegurar que no causaran problemas.

Su objetivo era hacer que se rindan o presionarlo lo suficiente para que no intenten una locura o tomar rehenes… En contra un Rango S que era mago espacial hasta los más valientes lo pensarían dos veces antes de actuar.

De esa forma disminuía las bajas, ya que si bien algunas veces los que estaban en la jerarquía inferior le gustaban realizar atrocidades, había otros que eran obligados por diferentes circunstancias.

La línea era muy fina y la forma de moverse era conforme a la libertad que tenía, en cuanto si no podía… Entonces, había que ser decisivo.

“Entiendo me encargaré de ellos.” Respondió Abdellah con seriedad.

Makeba y Nicholas fueron iguales asintiendo con solemnidad.

“Cuanto sientan el escándalo esa será la señal.” Reveló Aurora y los vio partir.

El silencio se extendió por esa zona y Aurora tomó su espada con un ligero temblor.

Mirando su espada su mano tembló cuando los pensamientos y los recuerdos llegaron de su pasado.

Asesinó a muchos por venganza, pero la razón que la llevo por ese camino, fue la perdida de personas apreciadas para ella.

Ahora podía parecer diferente, pero no lo era, solo trataba de evitar ese final… No quiso relacionarse con las personas que salvaba para no sufrir otra vez, pero era inevitable crear conexiones.

Ese pequeño pueblo estaba en peligro y en ese pueblo había cientos de familias que se esforzaban por sobrevivir y ahora tenían una esperanza.

No deseaba que esa luz, esa esperanza sea aplastada.

Aurora apretó su agarre con firmeza y sus ojos se volvieron fríos.

Aunque se ahogara en la oscuridad, no lo dejaría y si tuviera que manchar sus manos de sangre no importaba.

Ambas empezaron a volar en dirección de donde se encontraba la fiesta principal de los altos mandos.

Podía sentir las presencias, algunas presencias eran fuertes indicando que eran individuos poderosos y otras eran más débiles dejando ver que eran simples civiles.

Desde lejos pudo ver que algunos milicianos y mercenarios bebían y besaban a mujeres cuya única posibilidad de sobrevivir, era servirle.

“Aurora…”

“Alice, necesito que te encargues de llevarte a todos aquellos que pueden obstaculizar la batalla.” Pidió Aurora con un tono serio.

Estaba volando lento y sin esconderse, así que las personas de abajo la habían visto y ahora lo estaban esperando a ambas.

La expresión de Alice se volvió seria, al escuchar esas palabras, pero no asintió.

Aurora la miró… Sabía que ella deseaba cargar con todo su peso y con todas sus acciones junto a las consecuencias.

Al sentir la mirada oscura de Alice, Aurora sabía que le estaba diciendo que podía encargarse de matar a todos lo que estaban abajo.

Pero Aurora no deseaba que su amiga quien solo estaba en áfrica por ella, hiciera estas cosas.

La razón por la que estaban en este lugar, y se encontraban en este punto no era Alice quien no le importaba la muerte de desconocidos, era por ella misma… Y Aurora no dejaría que otros se hicieran cargo de sus propias acciones.

“Sin embargo, cuando termine te ayudaré.” Declaró Alice con una expresión seria.

No se iba a retirar e iba a ayudar, si no deseaba que otros se hicieran cargo de sus acciones, entonces se debería dejar ayudar… Ese era el límite de Alice.

No se interpondría y no la obligaría a que cargara con todo, pero si estaría a su lado para apoyarla.

Aurora dio una media sonrisa por la mirada de su amiga y dando un suspiro, su expresión se hizo fría al descender.

Las tres carpas principales estaban en los alrededores y en el centro había una hoguera rodeada de algunos hombres que ya se habían levantado al verlas.

Sentado en la silla final como si fuera algún trono, se encontraba el ‘Gran Kan’ mientras que a su alrededor había mujeres con expresiones pálidas sirviendo a los presentes.

—Siete Rangos A y un Rango S. Dos espadachines, dos caballeros, un lancero. Una psiónica y un luchador, estos dos últimos parecen forzados.

Aurora leyó el mensaje de su sistema en su mente y miró a los presentes.

“Han venido. ¡No espere que lo hiciera a esta hora!” Declaró el Gran Kan levantándose de su asiento apoyándose de su lanza.

Se autonombraba ‘Temuyín’ y se autoproclamaba descendiente del ‘Kan de Kanes’, pero no tenía facciones asiáticas, sino que era un latinoamericano.

Morocho de cabello negro, era un poco alto y su físico estaba entrenado, pero no tenía nada más notable.

“Había escuchado de ustedes, pero no pensé que unas niñas en realidad sean quienes ayudaban a tanta gente. No entiendo la razón de la llegada de la Empresa Apicius, pero que ustedes vinieran aquí… Fue una mala decisión.” Declaró el Gran Kan dando una orden a su grupo.

Los siete rangos A sacaron sus armas y se prepararon.

¿Pensaba que habían venido sola o simplemente tenían confianza para atraparlas?

Aurora se dio cuenta de que era lo segundo… Su apariencia adolescente le hizo pensar que no tenían experiencia y eran fáciles de atrapar.

Seguramente pensaban que ambas eran esa clase de adolescentes que se movían por sus emociones y objetivos, pero que al final carecían la fuerza para cumplirlos.

“¿Tienen miedo?” Preguntó el Gran Kan y con una sonrisa, continuo. “¿Se dieron cuenta de su error? ¿Se dieron cuenta de que jugar a ser heroínas está mal? ¿O creen que pueden detenernos?”

Algunos hicieron expresiones burlonas ante esas palabras y soltaron sus risas como si les pareciera divertido.

Un adolescente a los quince años estaba en áfrica al frente de un señor de la guerra que había quitado innumerables de vida… Sí, parecía un juego.

Aurora notó que la psiónica y el luchador se quedaron callados, pero por su mirada le señalaba que huyeran.

¿Contrato o collar de esclavitud?

—Tienen un collar de esclavitud en su muñeca.

Su sistema respondió esa pregunta y eso fue suficiente para Aurora.

“Comienza.” Ordenó Aurora a su amiga.

Alice asintió y luego se hundió a gran velocidad en su sombra hasta que desapareció.

“Tch… Que falta de respeto no escucharme. ¿Qué esperan? ¡Vayan y deténgala!” Ordenó el Gran Kan.

Ante sus órdenes, los dos espadachines más cercanos se movieron y Aurora con su espada en la mano desvió esas dos espadas.

Eran rápidos, pero carecían de fuerza y ella solo se retiró varios pasos esquivando la lanza del otro rango A.

Luego contraatacó para cortar a su oponente, pero los caballeros usaron su escudo para proteger a su equipo.

Aurora solo pateó el escudo y usando esa fuerza realizó un salto hacia atrás en el aire esquivando la lanza del lancero de rango A.

Entonces cuando llegó al suelo sintió una sensación de peligro y dio unos pasos al costado para esquivar, sintiendo ardor en su mejilla.

La sangre goteó de su mejilla cuando el Gran Kan que se había movido en secreto a una gran velocidad, utilizo el ‘aura’ en su lanza, para darle más potencia de penetración y velocidad en su corte.

Fue silencioso y rápido, Aurora solo había podido seguir sus instintos al esquivar.

“Oh, pensé que la rumoreada Zerzura era un pueblo de porquería, pero ahora entiendo que su ‘Protectora’ tiene algo de habilidad.” Dijo el Gran Kan con una sonrisa y con curiosidad, preguntó. “¿A dónde está tu amiga?”

Se notaba relajado pero su grupo estaba rodeando a Aurora mientras él le presentaba atención.

La respuesta vino de inmediato.

Desde la zona trasera una oscuridad se extendió y brazos negros salieron disparados atrapando a las mujeres, tragándola a una rápida velocidad.

Como el grupo estaba lejos, ellos no pudieron hacer nada para evitarlo.

Para Aurora la batalla todavía no había comenzado y los movimientos anteriores solo eran intercambios de calentamiento, pero ahora…

“Listo.” Declaró Alice apareciendo a la espalda del grupo.

Aurora tomó su espada y su aura empezaron aparecer.

Rojo, celeste y verde rodearon su espada, pero esta vez fue el rojo quien tomó forma.

Su maestro le decía que era una artista que plasmaba sus emociones en la realidad y el rojo para ella era un color particular.

Era el color de la sangre, un aura centrada en el asesinato… Capaz de cortar las barreras y escudos con facilidad, capaz de atravesar la carne con rapidez, era un aura dedicada para asesinar a todos sus enemigos.

Era rojo por la sangre de aquellos que asesinaba.

Ahora esa aura rodeo su espada y al ver que los brazos de su amiga estaban listos, se movió a gran velocidad cargando al lancero.

Antes solo fue un juego y ahora se demostró toda su potencia y velocidad que fue tal que sorprendió al Gran Kan y ni hablar de ese lancero de Rango A.

“Ughh…”

Esquivando su lanza con agilidad, Aurora en vez de retirarse avanzó reduciendo el espacio y luego con su espada atravesó el estómago de su enemigo, penetrando la barrera como si fuera solo una delgada capa de papel.

“UGHhh…”

Retorciendo su espada, ella avanzó empujando el cuerpo del lancero usándolo como escudo hasta que sacó su espada y pateó el cuerpo del lancero a los dos escuderos.

Los escuderos estaban completamente aturdidos y recibieron el cuerpo de su compañero, un grave error.

“¡GAgg!”

“¡Ughh!”

Dos gruesas lanzas negras atravesaron desde sus espaldas saliendo por su pecho cuando Alice se movió en silencio y luego levantó a ambos cuerpos en el aire, mientras la sangre se extendía y los movimientos de los escuderos se detenían.

En medio de ese aturdimiento, Aurora se movió con un parpadeo al espadachín cortando con fuerza.

“Ugh…”

Esta vez una barrera psiónica protegió al espadachín, pero no fue lo suficiente resistente para detener su espada rodeada de aura roja que logró atravesarla.

Cortando su estómago, fue un corte superficial, pero fue suficiente.

“¡DETENGAN A ESA PERRA!” Gritó el Gran Kan realizando con su lanza un poderoso empuje.

*BOOM*

Retorciéndose en el aire, Aurora logró esquivar ese ataque, pero notó que la tierra fue devastada por ese corte.

En el aire fue atrapada por una gran mano negra que la lanzó en contra del mismo espadachín.

Alice le había dado el empujón que necesitaba y Aurora lo aprovechó al instante infundiendo en su espada su aura roja y cayendo de picada al espadachín, cuyos reflejos no pudieron seguirla.

La barrera de la armadura del espadachín fue cortada de forma limpia al igual que su cuerpo.

El aura roja se hizo más fuerte y Aurora recibió la lanza del ‘Gran Kan’, esquivando sus rápidos empujes mientras retrocedía.

Podía ver como Alice atrapaba al luchador y la psiónica con decenas de brazos negros ahogándolos con fuerza pura… Se había dado cuenta de quienes fueron forzados o quiénes no.

Dándole tiempo a su amiga para que los incapacitara, Aurora esquivó los cortes usando su velocidad a su favor y a pesar de que era rápida, los cortes se fueron acumulando ante el movimiento de lanza su oponente.

Su mejilla, su brazo y sus piernas… Aurora esquivó activando su barrera en el momento indicado para evitar cortes letales y retorciendo su cuerpo evitaba que los empujes de la lanza la atravesaran.

La adrenalina hizo que el dolor se redujera, pero incluso de esa forma su expresión no cambio.

Había luchado durante años con su maestro… En ese mundo blanco e ilimitado en donde una hora en la realidad podían ser decenas de horas en el interior, y en ese lugar ella se había enfrentado durante días enteros a su maestro.

Para convertirse en lo que era hoy en día, para que sus padres le pudieran permitir actuar como una heroína, ella tuvo que convertirse en un rango S… Y lo hizo a una edad muy temprana.

Entrenando, volviendo a entrenar, recibiendo una paliza y luego otra, luchando contra su poderoso maestro usando distintas formas y en contra distintas armas, durante decenas de horas al final se hizo fuerte.

“¡Muere!” El último espadachín dejo salir un grito cuando cortó con su espada.

Al otro lado la lanza se acercó, pero Aurora solo retorció su cuerpo para esquivar la lanza y luego detuvo el corte del espadachín con su espada.

La lanza creó un corte en su pierna de forma superficial tras atravesar su barrera, pero Aurora al detener la espada solo pateó al espadachín.

No era una luchadora y no tenía tanta fuerza, pero seguía siendo un espadachín de Rango S y su oponente estaba inestable.

Es por eso que él voló en al aire en dirección de su amiga quien lo atravesó con una lanza negra.

“…”

Ese espadachín no dejo salir sonido y Alice con una expresión fría lo tiró al suelo como si fuera basura sin importarle como la sangre se extendía.

El Gran Kan quedo en el centro rodeada por ambas mientras que a lo lejos se escuchaban gritos de los milicianos bajo su mando… Se notaba que los demás ya había sentido su batalla y habían comenzado a moverse.

“Ustedes no son unas heroínas, son unas asesinas.” Escupió el Gran Kan buscando verlas temblar o buscar tiempo para una oportunidad.

Aurora se movió sin hablar.

Con su espada en la mano cargó y realizó un gran corte rojo que se extendió abriendo la tierra y partiendo toda una carpa a la mitad.

El Gran Kan había rodado por el suelo, pero Aurora sin molestarse estabilizó su posición a una gran velocidad y realizó un corte, esta vez con su aura verde.

“Mierda…”

Decenas de cortes fueron enviados al Gran Kan a una enorme velocidad, no tenían tanta fuerza, pero perseguían a su objetivo hasta que lo alcanzaban extendiendo pequeños cortes por su cuerpo.

“UGhh…”

Entonces fue el turno de Alice cuyos brazos se extendieron por la zona y uno de ellos se movió lo suficientemente rápido como para cortar la espalda de ese hombre.

Pudiendo escapar con un solo corte superficial, el Gran Kan tuvo que resistir el aluvión de lanzas negras que lo empujaban completamente.

La fuerza era tal que las lanzas negras que eran desviadas se enterraban en la tierra por la fuerza tras su movimiento.

Al ver la concentración de su oponente ocupada, Aurora se movió con una gran velocidad y usando su aura de espada roja, cortó el tobillo de su oponente.

La barrera que debía cubrirlo fue cortada de forma excelente y debido a su aumento repentino de velocidad, el Gran Kan no tuvo oportunidades para escapar del corte que se adentró profundamente.

“Uga…”

Sin embargo, Aurora sin terminar su ataque, realizó una media vuelta enviando otro poderoso corte rojo a la espalda de ese hombre.

Debido al número de brazos que lo presionaba, el Gran Kan solo pudo recibir el corte usando su cuerpo para protegerse y cayendo de rodillas ante el dolor.

Al ver su momento de oportunidad Alice hizo que todos sus brazos extendieran púas de todo tamaño logrando empalar todo a su alrededor.

“Ghaa…”

El Gran Kan había usado ‘parpadeo’ para escapar del destino de ser empalado, pero Aurora ya se estaba moviendo para detenerlo y realizó un corte, que el pobre hombre solo pudo esquivar rodando por el suelo.

Aun así, eso fue suficiente.

“¡UGhhh!”

Su amiga que no había usado la habilidad de parpadeo se movió a la espalda del Gran Kan y cubriendo su mano con unas garras negras cortó su espalda, extendiendo gruesas y profundas heridas.

El Gran Kan solo pudo agitar su lanza con furia para alejar a Alice quien estaba por rematarlo.

Entonces, quedo en el medio respirando pesadamente mientras su cuerpo sangraba con intensidad.

Aurora miró a ese hombre rodeado de los cadáveres de sus subordinados que estaban cortados por su espada.

Luego miró su espada que estaba rodeada de un aura muy roja que solo se había vuelto aún más potente tras haber asesinado a esas personas.

Al ascender a Rango S, ella logró transformar toda su experiencia en un ‘concepto’ y su maestro la llamaba un ‘artista’ debido a la forma de plasmar sus emociones en la realidad con su espada.

¿Era una artista?

¿Su espada era un pincel con el cual pintaba sobre la realidad?

En teoría sonaba genial, pero solo era una broma a sus oídos.

Era una asesina… No importa cuál era su objetivo eso era.

Su espada no era un pincel, era un arma dedicada para matar y ella era quien la balanceaba.

Mirando los cadáveres que había cortado por sí misma, sintiendo la viscosidad de la sangre en sus manos y su olor tan distintivo, ella lo sabía.

Aquí no había una heroína, solo una asesina con demasiados cadáveres en su espalda, pero estaba bien.

Era inevitable matar, ya que no tenía la fuerza para hacer todo a su gusto y a veces tenía que hacer cosas que no le gustaban y le desagradaban.

A veces tenía que hacer lo que tenía que hacer… Como ahora.

Tomando su espada con fuerza su aura roja perdió color hasta que se convirtió en algo incoloro y traslúcido, sin embargo, algo seguía rodeando su espada.

Estaba dando nacimiento a un aura nueva muy diferente a las otras.

Sus emociones fueron tragadas por su espada y Aurora apretó su agarre con fuerza y luego la balanceó sin ninguna emoción para terminar con su enemigo.

Su visión se cortó a la mitad como una pintura cortada por una espada y en medio de eso estaba el Gran Kan con su figura distorsionada.

Entonces la visión se recuperó y todo siguió su moviendo, al mismo tiempo que el cadáver del Gran Kan caía al suelo partido a la mitad.

Esa aura inestable y destructivo lo había cortado a la mitad como todo en su visión.

“…”

El silencio llegó y Aurora solo miró los cadáveres que habían muerto por sus manos con una mirada fría.

Los dolores de sus heridas empezaron dejarse sentir, pero Aurora solo apretó su espada.

“Vamos.” Ordenó a su amiga con seriedad.

Todavía tenía mucho trabajo por delante… Y era posible que el trabajo fuera igual que este.

******

Un miliciano bajo el Gran Kan corrió con fuerza mientras su respiración se agitaba.

Había visto a dos adolescentes asesinar al Gran Kan junto a miembros de rango A que eran muy respetados… Todos fueron asesinados sin piedad por dos jovencitas.

El miliciano corrió con más fuerza queriendo escapar.

Había visto a otros individuos también moverse causando caos, es por eso que estaba escapando.

Hace unos días el Gran Kan había bromeado sobre esas dos adolescentes que iban de pueblo en pueblo llevando personas al pequeño lugar conocido como Zerzura.

Se había burlado de que ese pueblo tenía a dos niñas como sus protectoras y en tono despectivo las había llamado las ‘Protectoras de Zerzura’, pero ahora todos ellos están muertos por esas ‘niñas’.

Adentrándose en un pequeño bosque cercano, el miliciano avanzó con rapidez hasta que notó una figura en medio de una zona abierta.

La luz de la luna descendía mientras la figura miraba el cielo y el miliciano se detuvo frunciendo el ceño pensando en que era un enemigo.

Entonces, escondido pudo notarlo.

Era un mercenario de rango B que el Gran Kan había atrapado y aprisionado para que luego le sirviera, era posible que hubiera sido liberado.

Pensando sobre eliminarlo o seguir avanzando, pudo ver que el mercenario se tocaba su rostro y de repente se sacó una máscara.

El cuerpo de ese hombre cambio de un individuo delgado a un físico más esculpido, sus facciones también cambiaron y si antes se podía considerar ‘feo’, ahora era promedio.

Sin embargo, los ojos fueron lo que más cambiaron junto a su físico.

Con una mirada profunda y una expresión madura, el hombre soltó una risa que se convirtió en una carcajada.

“Llegaste justo a tiempo.” Dijo el hombre con una sonrisa.

El miliciano pensó que le hablaba a él, pero ese hombre estaba mirando hacia a otra parte y el miliciano no tuvo que moverse para ver la persona con la cual hablaba.

Una figura femenina descendió del cielo.

Cabello blanco, ojos blancos y piel blanca con largas orejas de elfo… Era una belleza elfica.

El miliciano quedo aturdido.

Pensó sobre si con los portales demoniacos vinieron elfos, pero no pudo encontrar respuesta y se dio cuenta de que esa belleza era un elfo puro no un demonio.

¿Cómo era posible?

“Lo siento por llegar tarde.” Dijo la mujer con un tono lamentable mirando al hombre.

“No te preocupes, solo fueron quince años desde que nos vimos en Terra nova, ¿no?” Preguntó el hombre con una sonrisa y acercándose, beso su mano como un caballero y comentó. “Estoy agradecido que hayas venido, querida.”

Su forma de inclinarse tan caballerosa hizo que la mujer sonriera entretenida.

“Cuando te vi encerrado en ese campamento me preocupe, pero me alegro cuando sentiste mi presencia y escapaste por tu cuenta… Había pensado que la habías pasado muy mal desde que nos separamos.” Declaró la mujer con un suspiro.

El hombre miró su ropa toda rota luego se rio entretenido al ver la mirada de la belleza elfa.

“Solo estoy ocultándome. Escondiendo mi fuerza… La verdad hay demasiados lunáticos en la tierra, el año pasado un lunático trato de conquistar el mundo.” Declaró con un tono serio como si no pudiera creer que tal cosa sucedió y dando una sonrisa, comentó. “Ahora llegaste justo a tiempo. Este año será mi turno.”

Al ver la mirada de la elfa, el hombre se rio y continuo.

“Aunque no lo creas, estás viendo al futuro Emperador de Sudamérica.” Anunció el hombre con un tono elevado, abriendo sus brazos.

La belleza elfa dio una sonrisa al verlo animado e inclinándose sutilmente, preguntó. “Entonces, ¿Su Majestad Víctor necesita una secretaria para servirle?”

Una pregunta seria y honesta con modales perfectos, pero su tono era muy especial como si le pidiera si era posible estar a su lado.

“Por supuesto.” Respondió el hombre con una suave sonrisa y mirando directamente al miliciano, declaró. “Primero eliminemos a los espectadores.”

Ante esas palabras la belleza elfa agitó su mano y el miliciano fue atado por su cuello por unas cadenas de luz.

“Un simple miliciano bajo el Gran Kan… Supongo que esas ‘Protectoras de Zerzura’ de la cual se burlaba ese lunático, lo terminaron asesinando.” Murmuró el hombre con un tono simple y mirando a la elfa, preguntó. “Ersin, supongo que viniste por medio de la Iglesia del Tiempo y el Espacio, ¿cierto?”

“Si, pronto ellos se moverán con los refuerzos de Terra nova para darle fin a la guerra. Mientras acabe con algunos demonios, habré pagado mi pase para venir a este mundo.” Respondió la elfa con un tono simple.

El miliciano miró aterrorizado sin poder moverse o gritar ante esos dos individuos que demostraban una fuerza aterradora.

“Bien, entonces déjame terminar con el trabajo. No me gustaría que te quiten el ‘pasaporte’ por cometer asesinato.” Dijo el hombre con una sonrisa bromista y mirando al miliciano, murmuró. “Al menos, no tan pronto.”

Lo último que vio el miliciano fue la mano de ese hombre en su cuello y luego escuchó sus huesos siendo quebrados… Luego murió.

Descarga:

Deja un comentario para mostrar que estuviste aquí:

Necesitas Iniciar Sesión para comentar.