Para usar el Modo Noche debes estar Registrado e Iniciar Sesión.
A- A A+

TG – Historia Paralela Nuevo Comienzo Capituló 7: Un rumor.

Historia Paralela Nuevo Comienzo Capituló 7: Un rumor.

Un poco de ruido fue escuchado, era bajo como si alguien se arrastrara por la cama, pero también había algunos quejidos como si alguien quisiera escapar.

Ella abrió sus ojos y se levantó de inmediato, saliendo de la habitación en la que se encontraba.

Habían construido una pequeña casa para ellas, cómoda y agradable como si no se encontrara en medio de áfrica, sino que en algún tipo de hotel.

Los lujos no le importaron y ella se acercó a la habitación de su amiga abriendo la puerta.

En la cama se encontraba una joven delgada y débil siendo un adolescente, estaba acostada con su pijama y se retorcía mientras dejaba salir quejidos de dolor, pena y miedo.

Su cuerpo temblaba y varias lágrimas estaban cayendo de sus ojos.

Ella se acercó de inmediato subiendo a su cama y acercándose para abrazarla.

“¡!”

Su amiga despertó al sentir sus movimientos y esos ojos negros la miraron con cautela, pero se podía ver otras emociones.

Dolor, pena, frustración, ira y sed de venganza… Sus ojos ya no eran negros como el mar de estrellas en medio la noche.

Era una mirada oscura, seria y casi fría, que parecía lista para asesinar.

Que su mano estuviera en la posición de sacar su espada, aunque no hubiera nada allí, dejo ver que había traído su pesadilla a la realidad… Tan solo para que tiempo después se diera cuenta de que su pesadilla era la realidad.

“Alice…” Murmuró la joven al darse cuenta de que su pesadilla no la perseguía.

Al darse cuenta de que esta era la realidad, que todo había sucedido y no había cambiado.

Una pesadilla del pasado era cruel debido a que te llevaba a ese lugar haciéndote creer que podías hacer algo, pero impidiendo alcanzar el objetivo… Sin embargo, lo más cruel era despertar.

Despertar y darte cuenta de que incluso esa ‘oportunidad’ ya no estaba.

“Ven…” Dijo Alice sentándose en su cama y abriendo sus brazos, pero al verla dudar, declaró. “Puedes llorar a mi lado. Deja que todo salga.”

Esa joven dudó, pero al final la abrazó y empezó a llorar cuando todo explotó.

No fue un sollozo como cuando hablo con sus padres, ahora mismo estaba llorando a cántaros, frustrada y amargada.

“¡¿Por qué?! ¡¿Por qué sucedió?! ¡¿Por qué nada cambio?!”

“¡¿Por qué ellos tuvieron que desaparecer?!”

Esas preguntas salieron en medio de su llanto, pero ella no pudo responderle… No, sabía que esa joven no necesitaba respuesta.

Era inteligente y la respuesta la encontró ella misma, logrando que volviera a llorar.

Lloro y volvió a llorar hasta que el cansancio la sobrepaso y volvió a quedar en silencio en su abrazo, dormida.

Ella acarició su espalda suavemente tratando de que sus emociones no se desbordaran, pero fue difícil de controlar.

Al verla tan herida, al ver sus penas y su dolor se sintió impotente y frustrada.

No le gustaba esas emociones y eso llevo a que sintiera ira y furia.

¿Si hubiera cargado con esa ‘oscuridad’ que su amiga decidió cargar por su cuenta hubiera solucionado algo?

Sabía la respuesta.

Si ella hubiera decidido realizar la venganza de su amiga solo por ella misma, lo hubiera logrado y tal vez su dolor hubiera mermado.

A pesar de que sabía eso, no lo hizo… No, no fue dejada.

Así que ahora lo único que podía hacer era estar a su lado, para apoyarla tratando de compartir un poco de su carga, tratando de aliviar su dolor.

No sabía cómo hacer este trabajo, tampoco sabía que palabras decir para ayudarla y es por eso que solo pudo abrazarla, estar allí para cuando quisiera soltar su llanto.

Ella pasó un tiempo a su lado abrazándola con suavidad, hasta que la dejo descansar y se deslizó afuera de la cama.

Saliendo de la habitación sin hacer ruido cambió su ropa a algo informal y en vez de dirigirse a su habitación, salió a fuera.

El lugar estaba en silencio, pero había algunos drones exploradores patrullando la zona mientras que se notaban varios mercenarios a lo lejos.

Estaban protegiendo de que los monstruos o criaturas no se acercaran, todo mientras los robots seguían construyendo algunas casas temporales.

Mirando la oscuridad de la noche, ella observó el cielo estrellado.

“Su Excelencia disculpé la demora.” Dijo una suave voz a su lado que había aparecido de repente.

“No me llames de esa forma James.” Dijo Alice dándole una mirada.

“Me disculpo Su Ex… Joven señorita, le he traído su suministro.” Respondió James con una suave sonrisa pasando un anillo espacial llenó de bolsas de papitas y al ver que ella estaba mirando atentamente, preguntó. “¿En este momento podemos hablar?”

Ella dejó de sentir las bolsas de papitas en el interior del anillo y le dio una mirada James que estaba dando una sonrisa de negocio.

Oficialmente ese anciano era su antiguo ‘tutor’ antes de ser adoptada por sus actuales padres, también reconocido por ser el CEO de la Empresa Apicius, una empresa que comenzó tras el ‘Gran Cataclismo’… Que también era su empresa.

Alice lo acompañó con calma.

Este anillo llenó de bolsas de papitas era un soborno para que no lo rechazara, tratando de reducir su negativa para que pudiera sentarse a hablar.

No fueron muy lejos, cerca se encontraba un centro de operaciones y en ella fueron dejados diferentes postres y bebidas que James sacó de su anillo espacial.

“El Señor de la Guerra ‘Gran Kan’ es problemático. Ya ha empezado a moverse hacia nosotros. Tal vez no esté tan armado como otros señores de la guerra en otras zonas, pero es un lunático que cree estar en el medievo.” Informó James y al ver que seguía teniendo su atención, agregó. “Es por esa razón por la cual vino a esta zona… En otras partes, hay otros señores de la guerra y pueden encontrarse gremios u organizaciones humanitarias, pero aquí es diferente.”

África era caótica.

Todo el centro de ella se encontraba el bosque mágico en donde las bestias mágicas andaban rampantes, pero a su alrededor se encontraba todavía habitantes.

Algunos eran gremios que monopolizaban los recursos, señores de la guerra con sus pequeños reinos o grandes señores de la guerra que disfrutaban ser reyes en sus tierras.

De vez en cuando las organizaciones humanitarias enviaban ayuda interviniendo con algunos gremios o héroes, pero el número era escaso.

“La Guerra Europea-Demoniaca todavía continua y es muy difícil que otros envíen ayuda. Me acaban de informar que su padre y madre acaban de aniquilar a todo el gremio ‘The Eternal Guards’… Los han erradicado por completo. Dicen que la ‘Luz de Plata’ dejo caer un hechizo que derritió su edificio principal con todos los miembros dentro.” Informó James con seriedad.

El gremio ‘The Eternal Guards’ fue quien comenzó la guerra con su antiguo líder Malik Zamora con el objetivo de conquistar el mundo.

Muchos de sus antiguos miembros y pilares murieron junto a su líder, pero ellos no se detuvieron y otros ocuparon su lugar.

Ahora con los demonios en vez de rendirse o esconderse se unieron a esos individuos tratando de mantener sus tierras.

Hasta ahora.

“Madre debió estar muy enfadada para hacer eso.” Murmuró Alice con calma.

Su padre era una buena persona, amable y agradable que se preocupaba por los demás, pero su madre era diferente.

Su familia era lo único que importaba y no había nada más.

Ellas dos tenían una historia con los ‘The Eternal Guards’… No, ellos fueron su objetivo para llevar a cabo su venganza.

Así que tenían bastante historia y en cierto modo que hoy estuviera aquí era en parte por las acciones de tales individuos y parte por las propias decisiones de ambas.

Ante los ojos de su madre esa ‘parte’ no significaba nada y muy seguro para esa mujer la culpa lo tenían ellos por el estado actual de su hija.

“Aun así, eso no cambia nada. La guerra europea-demoniaca continuará, aunque dudo que sea por mucho tiempo.” Informó James y con un tono curioso, comentó. “Escuche que la Iglesia del Tiempo y el Espacio se prepara para algo grande. Tal vez la existencia a la que sirven se vuelva a mover otra vez.”

La guerra europea-demoniaca era un gran problema y si bien los portales demoniacos ya dejaron de funcionar por intervención divina del Dios del Tiempo y el Espacio, era posible que su iglesia se vuelva a mover.

Ellos decían que eran ‘neutrales’, pero en realidad se estaban moviendo.

El ‘Gigante de Acero’ y la ‘Luz de Plata’ eran miembros de la iglesia, dos de sus altos rangos.

“Ese movimiento no solo parece ser algo para intervenir en la guerra. Recientemente he recibido una llamada de una Cardenal de la Iglesia, preguntándome que es lo que estábamos haciendo aquí. Parecía querer cooperar independientemente de lo que estuviéramos haciendo.” Comentó James con una mirada curiosa.

Ella entendió su mirada, era una que la preguntaba qué era lo que estaban haciendo.

“Esa Cardenal seguramente viene por cortesía de nuestros padres.” Murmuró Alice probando los aperitivos con calma.

Sus padres tenían una gran fuerza y al mismo tiempo una gran autoridad en la Iglesia del Tiempo y el Espacio.

No eran paladines y tampoco creían en esa existencia, pero ambos cooperaron mucho y se podían considerar como miembros a nivel general.

Eso significaba que tenían autoridad como para hacer que la Iglesia del Tiempo y el Espacio se moviera aquí.

Al ver que no dijo nada más, James no se molestó solo le sirvió más jugo y con una sonrisa, preguntó. “¿Su Excelencia ha pensado en mi propuesta?”

Era propuesta bastante simple… Quería asentarse aquí.

El gasto económico y el riesgo iba a ser enorme comparado con solo enviar ‘ayuda humanitaria’, pero esa era la actitud de un comerciante.

Riegos y beneficios siempre iban de la mano.

“Hemos instalado una red de radio a gran distancia para permitir captar nuevas señales y hemos escuchado rumores. Esos rumores dicen que, en un pequeño pueblo en medio de Chad, de las tierras llanas y el desierto ardiente, hay un lugar seguro, un refugio, un oasis…” Explicó James y con su clásica sonrisa, comentó. “Un oasis en donde todos pueden estar a salvo. Parecido como la ciudad mítica conocida por estas tierras… Zerzura.”

Alice se detuvo al comer y miró al anciano de cabello blanco canoso que estaba dando una sonrisa como un sirviente leal que le contaba una historia interesante.

“¿Has hablado con Aurora?” Preguntó Alice mirando con seriedad.

Su sola mirada hizo que el anciano se pusiera recto de forma solemne.

“Sí. Tuve la oportunidad, pero muy pocas veces está desocupada. Sin embargo, me dejo un cheque con lo que pensé que era su ‘mesada’ como donación… Y tenía más ceros de lo que imagine.” Respondió James con una media sonrisa.

Una joven de quince años entregando su ‘mesada’ para ayudarlo, esa forma lo había sentido, pero su expresión solo se había congelado al ver que no era para nada una ‘mesada’ sino que parecía una herencia.

Alice asintió.

Su amiga no era tacaña y cuando se movía trataba de hacerlo completamente.

Ahora se dio cuenta de lo que estaba queriendo hacer, pero este lugar estaba desolado y desconectado del mundo.

Era peligroso y cada vez más refugiados eran traídos.

Es por eso que llamo a sus padres para pedir ayuda y ella hizo que James viniera.

No podían llevarlos, así que la única opción que quedaba era quedarse… Pero debían hacerlo bien, sin términos medios ni nada por el estilo.

A pesar de que estaban desconectados del mundo, el dinero era importante y Alice sabía que sus padres le dieron su ‘herencia’ a su hermana para que ella lo usara a su gusto.

Sus padres eran inteligentes y conocían que si ellos lo hacían directamente muy posible Aurora se sintiera en deuda, a pesar de que eran familia.

Ahora que lo donara a James no solo dejo ver su confianza en su ‘sirviente’, también demostró cuál era su respuesta.

Quería quedarse y eso significaba que necesitaba muchos recursos para dar marcha a este pueblo hasta que fuera autosuficiente.

Sin embargo, alguien pensaba diferente…

“Ella no se detendrá y el pueblo crecerá, pienso que necesitamos prepararnos con una idea general. Necesitamos prepararnos para crear una ciudad aquí en medio de las tierras de nadie. Un refugio, un oasis… Como los rumores dicen, una ‘Zerzura’.” Declaró James con un tono emocionado y ojos brillantes.

Era ambicioso, decidido y audaz queriendo tomar todo o quedarse sin nada.

Crear una ciudad en este ambiente peligroso era de por sí una tarea colosal.

No solo se trataba de crear la infraestructura, sino que extender la seguridad, traer a las personas, elevar la educación, sanidad, mantener una forma de conectarla con el mundo, priorizar los recursos y sacarle provecho.

Si Aurora buscaba que este lugar fuera autosuficiente, él estaba buscando que fuera rentable… Extremadamente rentable.

Alice miró a su sirviente que parecía emocionado.

No le hablo de los accionistas, de los percances económicos, del peligro de hacer esta acción o de las dificultades políticas, sociales y económicas.

Tampoco le pidió ayuda ni le pidió que dijera algo a los demás accionistas de la empresa o le pidió que hiciera algo personalmente.

Solo estaba tomando la idea de su amiga de quedarse y usándola para sí mismo, sin salirse de la idea general.

Es por eso que ahora no daba exigencias o pautas de lo que ellas debían hacer, ellas se moverían como desearan y él iría atrás encargándose de todo lo demás.

Él era un ‘sirviente’ y como buen sirviente, ahora estaba esperando su permiso.

“Hazlo, solo recuerda convertir la ‘donación’ de Aurora en algo tangible.” Comentó Alice indiferente logrando que el anciano sonriera gentilmente.

Como tan buen sirviente no le dio más órdenes directas, ese anciano entendía lo que tenía que hacer y sabía como hacerlo.

Conociendo sus límites y conociendo sus responsabilidades junto a las prioridades, tomando todo el trabajo para reducir cualquiera de sus cargas.

Ella comió de forma calmada sin que él la molestara y cuando termino, el anciano dio una mirada.

“El Gran Kan pronto llegará a Chad con su ejército… No sabemos lo que hará, pero seguramente tratará de instaurar terror de algún modo.” Señaló James y con curiosidad preguntó. “¿Ustedes se moverán?”

“Si, Aurora eventualmente se moverá. Me gustaría hacerlo sola, ir y asesinarlos a todos para que todo termine rápidamente.” Murmuró Alice saliendo del lugar.

Le gustaría hacer lo que antes no pudo hacer… Llevar las cargas de su amiga y llevar la oscuridad.

Para ella no sería un gran peso ni una carga, solo sería un trabajo, una tarea.

Ir a enfrentarse a quien sea y matarlos a todos, para luego regresar como si nada.

Aun así…

“No puedo hacerlo… Ella se enojará conmigo.” Comentó en voz baja, abatida.

No importa lo frustrada que se sienta, no importa cuánto deseara protegerla y cuanto quisiera que ella se mantuviera ‘limpia’, al igual que antes no pudo hacerlo.

“Ella no necesita una guardiana o una protectora, ella dijo que quería una amiga…” Murmuró Alice y soltando un gran suspiró que dejaba salir sus malas emociones, declaró. “Quiero ser su amiga.”

Su voz llevaba muchas emociones entremezcladas que hizo al anciano sonreír.

Su amiga se lo había dicho antes de que ella cayera en este abismo… En ese momento que su venganza estaba comenzando.

Aurora no necesitaba que alguien llevara sus ‘cargas’ y la ‘oscuridad’, tampoco que tomara sus responsabilidades, es por eso que no necesitaba alguien que la protegiera y cuidara.

Solo necesitaba una amiga que la apoyara ya sea en su peor momento o en los mejores.

Ella quería estar ahí para apoyarla, aunque sea como ahora que se sentía frustrada por no poder cuidarla como se merecía.

Sería agradable quitarle todos sus problemas, responsabilidades y todas sus cargas para que viviera bien, sin preocupaciones.

Si se lo pidieran, Alice no le importaría estar en la oscuridad… No, ella ya estaba a acostumbrada a la oscuridad.

“Los humanos somos seres emocionales e independientes, lo que usted crea que se merece no será lo que ella desee.” Señaló el anciano con una sonrisa y como si cambiara de tema, comentó. “El gremio ‘Los Caídos’ de Turquía ha pedido un préstamo económico para poder alzarse, especialmente a nuestra empresa con énfasis en ser aliados de su gremio.”

“No necesitas preguntar si sabes que lo que tienes que hacer.” Dijo Alice con un tono indiferente mientras se alejaba, volviendo a ocultar sus emociones.

A su espalda el anciano de cabello canoso dio una sonrisa mientras se inclinaba en despedida.

Por su parte, Alice solo fue de vuelta a la casa en donde residía y en vez de ir a su cama, se fue a la de su amiga.

Entrando con cuidado para ver como su amiga se encontraba, se congeló al ver que la joven acostada abría sus ojos para mirarla.

“¿Reunión secreta?” Preguntó Aurora un poco dormida y tal vez al sentir su humor le hizo una señal, y comentó. “Ven, quédate conmigo.”

Alice obedeció y se puso un pijama con ‘cambio rápido’.

Acostándose al lado de su amiga, ambas se abrazaron hasta quedar dormidas.

Nota del autor:

Aquí la encuesta. En Discord, están publicados los resultados de la encuesta y gracias a aquellos que la respondieron. (La encuesta no va a cerrar, ya que esta centrada al volumen uno). Tambien unanse al Discord si lo desean.

De todas formas, estos son los dos capitulos de la historia paralela. Mañana volveremos con la historia diaria.

Eso es todo, gracias por pasar y leer.

Descarga:

Deja un comentario para mostrar que estuviste aquí:

Necesitas Iniciar Sesión para comentar.