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TG – Capítulo 146: Complacer al jefe.

Capítulo 146: Complacer al jefe.

“¡Hemos llegado al día que los combates han terminado y los puestos han sido revelados!” Anuncio el Director Vincent mirando a los presentes y señalando a los jóvenes que estaban a su lado, declaro. “Estos jóvenes estudiantes serán aquellos que representarán a la Academia de Héroes en este torneo internacional.”

Del rango B, los cinco primeros que salieron del torneo.

Jordán, Nicole, Frank, Alexey y Cristian.

Luego aquellos que tomaron sus puestos a la fuerza o lo mantuvieron como Dalia, Marc, Leslie y Érica.

Por último, un joven que obtuvo el puesto pasando desapercibido hasta que alcanzo su objetivo, Lucas Chabert.

Eso eran los diez estudiantes necesarios para participar entre el Rango B.

En el rango A, se encontraban los primeros cuatro quienes eran Alice, Clémentine, Gregorio, Rachael y Niels que tomo el último puesto a la fuerza.

Era un grupo bastante equilibrado con un mago y un psiónico, junto a dos espadachines y Alice que podía tomar varios roles.

Los Rangos B, también tenían un grupo más o menos equilibrado teniendo estudiantes variados entre ellos.

Tanto estudiantes cuerpo a cuerpo, magos y aquellos a distancia.

Todos ellos liderados por el único estudiante de Rango S de la academia, Edward.

No, ahora que estaba Oliver ya no era el único, pero seguía siendo el más fuerte.

Claro, nadie contaba a Cithrel y Venali, ya que ellas eran estudiantes de ‘intercambio’.

Era un equipo muy fuerte y si fuera sincero Aurora confiaría en ellos para una misión importante.

“Este equipo nos representará en el torneo internacional en la sección de combate, pero también hay otras secciones y debemos agradecerle aquellos que han dado un paso al frente para representarnos.” Dijo el Director Vincent y señalando a los estudiantes de otras secciones, agrego. “Ellos nos demuestras que combatir no es la única profesión.”

Vanessa, Taqiyya y Andrés eran unos de esos estudiantes.

Lamentablemente era difícil realizar un torneo que sea entretenido y a la vez que demuestra la fortaleza de las profesiones no combatientes, así que en realidad eran pocos los participantes en esa área.

“La Academia de Héroes apoyará a todos los estudiantes dándole el mejor equipo para que puedan demostrar todo su potencial sin estar limitados.” Anuncio el Director Vincent y mirando a los presentes con una sonrisa, agrego. “Eso será su recompensa por participar en el torneo.”

Esa fue la mejor decisión que podía tomar para apoyar a los estudiantes.

Entre ese gran número de estudiantes se encontraban algunos que no tenían una gran riqueza o que no venían de familias adineradas.

Eso significaba que no podían obtener equipos de la clase más alta acorde a sus capacidades y buscando cubrir sus desventajas.

Era por eso que esta oportunidad hizo que todos los estudiantes estuvieran en pie de igualdad y pudieran enfrentarse a sus oponentes sin dudar de su equipo, solo centrándose en sus habilidades.

El informe del torneo internacional y las reglas del torneo, todavía no habían sido informadas, pero solo esto demostraba que era muy posible que no tuvieran restricciones de armas de entrenamiento.

Varios estudiantes que no podían permitirse un equipo acorde a sus necesidades dieron sonrisas y agradecieron al Director, que solo agito su mano como si esto no fuera demasiado.

Alguien fuerte ganaría dinero volviéndose más fuerte e invertiría en su equipo, pero incluso un estudiante de Rango A o Rango S como Edward estaba limitado debido a su vida en la academia.

Agregando que a veces no siempre se obtenía misiones de alto beneficio, era un gran problema permitirse comprar lo que desearan.

Así que no había duda de su felicidad.

“En cuanto a los demás estudiantes. Siempre pueden ver los combates por los medios oficiales o si desean siempre pueden acercarse a la administración de la academia para conseguir el plan de viaje que les vendrá bien a todos.” Agrego el Director Vincent recibiendo aplausos de los estudiantes más emocionados.

Había un ‘plan de viaje’ en el cual la academia brindaría los medios para viajar y estar presente durante los combates importantes.

No era gratis, ya que los estudiantes luego tendrían que trabajar según su profesión para remunerar a la academia por medio de un trabajo que ellos brindarían.

Básicamente era darle diversión, para luego enviarlo a que trabajaran en áreas en donde puedan desarrollar y usar sus habilidades.

La academia de héroes recibía a muchos estudiantes y becaba a otro gran número, pero en general siempre había estudiantes excelentes.

Eso significaba que a pesar de ser ‘héroes’ ellos no se ‘morirían’ de hambre si siguen esta ‘profesión’.

“A los participantes y grupos de apoyo, recuerden la fecha del viaje y prepárense. Yo los acompañaré personalmente para este torneo, así que espero que se aseguren de estar en el mejor estado posible.” Agrego el Director Vincent y tras dejar a Edward a cargo, se despidió y desapareció como una suave brisa.

Los estudiantes empezaron a murmurar entre ellos y emocionarse por el torneo.

La llegada de noviembre significaba la llegada del primer torneo internacional que la academia de héroes participaría.

Representando a toda la academia de héroes, la mirada del mundo estaría en ellos.

Era emocionante ya sea mirar o participar.

Aurora no pudo evitar mirar al grupo que se acercaba hacia ella con una sonrisa.

“¿Nerviosos? Tienen el deber de mantener la reputación de toda la academia de héroes.” Dijo Aurora y con una sonrisa malvada, señalo. “No solo de los estudiantes presentes, sino que de todos los héroes del mundo.”

Muchos héroes famosos salieron de esta academia y otros recibieron su título tras sus acciones.

Eso significaba que algunos héroes miraban atentamente a la academia y mirarían de muy cerca su actuación.

“Si dices eso… Me pongo más nerviosa…” Murmuro Dalia que estaba acompañando al grupo.

Aurora no pudo evitar reírse, ya que ella fue la única que estaba nerviosa por ese asunto.

“Yo estoy esperando que haya buenos oponentes.” Comento Nicole dando una sonrisa sincera a la vez que abría y cerrara sus puños.

La joven tímida estudiante del principio de la academia se había transformado en alguien que empezaba a convertirse en una verdadera luchadora.

Ese entusiasmo y esa devoción de una luchadora que estaba abrazando su forma de luchar, fue espléndida.

Aurora no pudo evitar sonreír entretenida al verla.

“Yo solo quiero renegociar mi recompensa…” Murmuro Alice y cuando todos los miraron, se encogió de hombros y comento. “Es la única razón por la que estoy aquí.”

Ese comentario le hizo recibir miradas extrañas, pero la sonrisa de Aurora creció.

Conocía a su glotona amiga así que sabía que también participaba por simple aburrimiento.

Era una extraña forma de divertirse, pero nadie podía detenerla.

“De lo único que estoy preocupado, es que me dejen tomar tiempo en mi trabajo.” Dijo Andrés soltando un suspiro y cuando lo miraron curioso, añadió. “Trabajar a medio tiempo siempre es pesado.”

Andrés no hablaba mucho de su trabajo, pero algunos de ellos tenían más o menos una idea general de lo que trabajaba.

Así que no supieron cómo responder a su forma de ver su trabajo.

Era el único que tenía trabajo y estaba realizando lo que le gustaba así que nadie pudo recomendarle nada.

Por lo que Aurora había oído de Liam, Andrés estaba siendo bien ‘cultivado’ por su jefa, eso significaba que lo estaban apoyando para que progresara rápidamente.

“Lo único que puedo desear es suerte.” Dijo Aurora sin entender el trabajo de Andrés y sus dificultades.

La expresión de Andrés tembló al ver como se tomaban su comentario, aun así, murmuro. “Gracias…”

******

Bebiendo un trago en la sala de entretenimiento, Andrés suspiro exhausto.

Había salido de la academia y se había dirigido a su trabajo a terminar sus tareas de esta semana y adelantar un poco de la siguiente.

Cada semana que pasaba le estaban dando trabajos más pesados, pero a la vez ligeramente más cuestionables.

No es como si lo utilizaran para infiltrarse a alguna red o sistema de seguridad, pero si se estaba encargando de organizar o probar su propio sistema de seguridad.

Por ahora estaba aprendiendo los medios legales para realizar su trabajo, pero lentamente estaba cayendo en la línea de lo ilegal.

Era normal, una red de información no solo se encargaba de buscar a personas, también se encargaba de infiltrarse en redes de información, vulnerar sistemas de seguridad para robar información o incluso instalar sistemas de escucha, entre decenas de otras tareas.

Sus trabajos eran variados, pero como un ‘novato’ Andrés solo estaba en la superficie de su trabajo.

Técnicamente, trabajar en una red de información no era ilegal… Claro, el límite llegaba cuando cruzaban la línea.

Es por eso que la mayoría de las redes de información se encontraban en la clandestinidad.

Esta red de información trabajaba en la clandestinidad mientras que a nivel superficial era una empresa de seguridad.

Eso era lo que sabían sus padres y sus conocidos que no eran tan allegados.

Si bien el grupo de la academia sabia un poco más sobre su trabajo, los demás sabían que trabajaba en una empresa de seguridad.

Era una buena forma de cubrirse y más cuando Andrés sabía que los trabajos ilegales serian la norma.

Pero incluso con todo esto, le gustaba este trabajo.

No solo por alejarse de la batalla, sino que en este lugar podía demostrar todo su potencial.

“Oh, Andrés sigues aquí.”

Una voz resonó a su espalda y cuando se dio vuelta se encontró a su compañero de trabajo y superior, Fausto.

“Si, ¿sucede algo?” Pregunto Andrés como un responsable trabajador.

“No, no, solo me pareció sorprendente. Pensé que ya estarían en Sudamérica por lo de tu torneo y el trabajo.” Respondió Fausto agitando su mano sin darle importancia.

Andrés frunció el ceño y pregunto. “¿Trabajo?”

Había informado que participaría en el torneo internacional, así que no estaba sorprendido de que supiera de ello.

Aun así, no sabía nada relacionado con el trabajo.

“¿No has hablado con la jefa?” Pregunto Fausto y cuando Andrés negó con la cabeza, suspiro y comento. “Te recomiendo que vayas a hablar con ella. No entiendo cómo puede jugar tanto tiempo y seguir siendo tan mala…”

“¿Quién es mala?”

Desde el ascensor que se abría, Serena salió con una expresión seria mirando a Fausto cuya expresión era temblorosa.

“Yo… Jefa…” Respondió Fausto tartamudeando y cuando miro a Andrés, él ya le había dado la espalda como si nunca hubiera tenido una conversación con él.

“Vuelve al trabajo.” Ordeno Serena con una expresión seria y Fausto huyo rápidamente.

La expresión de Andrés tembló tratando de aguantar su risa mientras Fausto a ciegas de Serena le hizo señas de que sufriría luego.

¿Fue cruel su traición? Tal vez, pero estaba seguro de que cualquier miembro de la red también haría lo mismo.

Cuando Fausto se fue, Serena murmuro. “Me quede demasiado tiempo jugando y casi me olvido del trabajo.”

Como un leal trabajador Andrés hizo como si no escuchara ese murmuro, lo que hizo sonreír a Serena.

“Entiendo que estarás viajando a Sudamérica, así que no te preocupes por eso te he conseguido trabajo allí.” Informo Serena y sin importarle la mirada sorprendida de Andrés, explico. “Una red de información en Sudamérica nos ha pedido ayuda. Su sede se encuentra en la ciudad donde se realiza el torneo internacional, así que no habrá problema en ese sentido.”

“¿Yo seré el apoyo?” Pregunto Andrés captando lo importante.

“Si. Bueno, en realidad solo serás parte del grupo, un extra de apoyo.” Respondió Serena y sin darle demasiada importancia, agrego. “Te pasaré el contacto de quien será tu superior. No necesitas desatender tus obligaciones con la academia, solo prestar tu ayuda en los momentos importantes. En cuanto a la misión… Se te explicará cuando llegues allí.”

“Entiendo jefa.” Respondió Andrés sin cuestionar demasiado.

Sabía que algunas redes de información se apoyaban entre ellas extendiendo a la vez sus áreas de influencia gracias a sus aliados.

Un ejemplo era Liam que estaba muy bien conectado con Serena que era una red de información de la Ciudad Atlántida.

Esta era su primera misión fuera de su oficina, así que sabía que a pesar de que era miembro de apoyo, seguramente podría demostrar su utilidad… Es más, lo esperaba.

“Bien, ahora vamos a jugar. Quiero demostrarle a Fausto, que soy excelente jugando.” Declaro Serena interrumpiendo los pensamientos de Andrés.

Ese tono claro y lleno de confianza distrajo un momento a Andrés, pero luego solo la siguió con su mejor sonrisa.

En cualquier trabajo siempre había que complacer al jefe… O también conocido como ‘lamer botas’.

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