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THW – Capítulo 4

CAPITULO 4 – DE NUEVO EN LA CASA

 

Por la ventana entraba la luz de la luna llena que daba justo en mi cara, estaba tratando de tranquilizarme y de dejar mi mal humor… cuando vi la casa en el horizonte no lo podía creer, una cosa es perderse en el bosque, que mi sistema de navegación no funcione, tener que revisarlo y tal vez pagar por su reparación, pero terminar en el mismo punto donde comencé es algo que me saca de mis límites, esto no me había sucedido antes, en la vida nunca había terminado en esta situación.

Al darme cuenta que ya había caído la noche y no me quedaba de otra que seguir caminando y volver a la casa, cuando llegue entré y estaba vacía, subí las escaleras y deje la maleta en la cama, al mismo tiempo pensaba en lo próximo que haría “tal vez me bañe” dije para mí recordando el agua caliente, sonaba muy bien una ducha y era necesario relajarme, pero al salir del baño sólo había funcionado con mi cuerpo, yo estaba igual de estresado, baje por algo de comer a la cocina, ésta vez sólo tome un plato de comida y un vaso de jugo, hoy no sentía hambre… Subí y me recosté al pie de la ventana, repasando mentalmente el camino que recorrí por el bosque y se me fueron cerrando los párpados, poco a poco me dormí a la luz de esta luna…

 

Caminaba a orillas del riachuelo en el bosque, entonces volteé y seguí el sendero, en unos segundos llegue al valle pero al bajar me percate que algo raro pasaba, la noche estaba cálida arriba, pero allí el suelo estaba cubierto por un manto de niebla y el aire estaba helado, vi hacia el cielo… no se veía ni una nube, la noche estaba hermosa con el cielo estrellado pero ni rastros de nubes en él, eso explicaría el hecho de que no viera la estatua que había estado allí está tarde, tal vez de verdad lo había imaginado todo, pero eso no podía ser ya que estaba en el valle así que su ausencia debe estar relacionado a que no haya nubes esta noche, de repente una voz me hablo desde lo alto, era femenina, la busque por el borde hasta que salió de entre los árboles… Era Elissa…

 

  • ¿Tú todavía por estos lados? Pensé que querías salir de aquí, no ..
  • .. Todavía quiero salir de aquí, pero me salí del camino y mi GPS no funciona…
  • En pocas palabras, estás .. Jajajaja.
  • No es cosa de .. ¿Sabrás por casualidad dónde estamos?

 

Y bajando por las rocas siguió hablando conmigo

 

  • Esto se llama “El valle de los muertos”, es un lugar de cuidado, está protegido por criaturas nocturnas del bosque que matarán a todo aquel que perturbe el
  • Con criaturas .. ¿A qué te refieres?
  • ¡A los guardianes de los bosques los místicos elfos nocturnos!
  • ¿Cómo sabes todo eso?
  • .. ¡No puede ser que te lo creyeras todo!
  • ¿¡Me estás jugando una broma!? ¡Te lo inventaste todo!
  • ¡Claro que no! Está escrito en el letrero de la entrada, pero son sólo palabras, no puedo creer que te lo tomaras en serio, ¡Eres como un niño pequeño!
  • ¿Qué entrada?

 

Volteando en la dirección que señalo vi una apertura en la pared de árboles y unos escalones de tierra hechos en el muro.

“Eso no estaba aquí está tarde” pensé pero no lo dije, en su lugar volví a ver a Elissa.

 

  • He llegado por donde mismo que tú, baje por las rocas y no vi esa entrada, pero, ¿Como la viste tú?
  • Ya he estado aquí antes, es muy fácil llegar y tengo mucho tiempo dando vueltas en este ..
  • ¿Tú vives aquí?
  • Algo así…

 

De repente otra voz resonó en el aire pero esta vino de todos lados, era amenazadora e intimidante, sólo dijo una palabra “¡¡¡HUMANO!!!” mire a Elissa con intensión de preguntarle si esta era una broma de su parte, pero al ver sus ojos llorosos y su expresión de terror en el rostro obtuve mi respuesta, era la única respuesta que no quería…. La niebla en el suelo comenzó a moverse sin necesidad de corrientes de aire y sentí como mis piernas empezaban a temblar, mi cara se llenó de sudor entonces sentí otra voz a mi espalda “Es tu culpa por volver” me volteé pero no había nadie… Otra vez la voz a mi espalda “Te perdonaron de día, mueres de noche” volteé de nuevo y di con la cara de Elis, ella estaba viendo para los lados, creo que también escuchó la voz, entonces sentí un fuerte golpe en la nuca, caí de rodillas viendo cómo la niebla cubría a Elissa… Luego todo desapareció…

Tenía un fuerte dolor de cabeza cuando desperté, vi alrededor y me encontraba en una especie de cueva, Elissa estaba siendo arrastrada hacia un lago, entonces me pare en el acto para agarrarla y sacarla, pero entrando al agua sentí muchas manos que me agarraron las piernas y me tumbaron, en un instante también era arrastrado al fondo del lago…

Dando patadas para tratar de zafarme de lo que sea que me estuviera jalando, vi como Elis se sumergía aún inconsciente, pero debía primero preocuparme por mí, porque yo estaba igual, el agua ya me llegaba al cuello y cuando tome una bocanada de aire fui sumergido también…

Era arrastrado cada vez más profundo y por más que intentaba con todas mis fuerzas no lograba soltarme, bote los últimos restos de aire que me quedaban y las burbujas subieron hacia la superficie, el agua lleno mis pulmones con un dolor agudo, la presión me desgarraba el pecho y sentía todo el cuerpo entumecido, deje de sentir los dedos, ya no podía cerrar el puño, deje de mover las piernas y la resistencia que ofrecía a no ser llevado hasta el fondo la fui perdiendo, poco a poco todo se volvió negro…

Abrí los ojos, me sentía flotando, era cómodo estar allí, aunque estuviera oscuro, aunque fuera negro sentí que podría tenerlo todo, luego algo me agarró por las piernas y los brazos, jalaron de todos en diferentes direcciones, me dolía y mucho, sentía como me los iban a arrancar, entonces unas paredes de la nada se acercaron más y más, ya el negro no era cómodo, era intimidante.

Una línea de ardor recorrió mi espalda y escuche como un látigo era sacudido en el aire, otra línea… De nuevo el látigo… Estaba siendo azotado… Sentía mi espalda ser destrozada… En medio del dolor trate de zafarme pero era inútil… Una y otra vez sentí el látigo marcar mi espalda y el dolor recorrer mi cuerpo, intentaba gritar pero mi voz no salía, en cada intento la sensación de presión en mi cuello era como si estuviera sofocado…

Ya me hacía falta el aire y mi cabeza se estaba haciendo pedazos de tanto dolor, luego escuche la voz de la estatua en mi cabeza “Al final no pudiste con la oscuridad del mundo”

Pensé que no podría seguir aguantando…

Me resigne a ser tragado por el negro, ser dividido por la fuerza que tiraba de mis manos, ser destrozado por el látigo, ser sofocado por la presión en mi cuello, me resigne a morir, mi final había llegado, entonces un recuerdo, una imagen llego a mi mente, Elissa también fue tragada por el lago, también estaba siendo arrastrada por esta fuerza… Ella también debe estar sufriendo esto… ¡No podía dejar que eso sucediera!

Tenía que buscar la forma de que por lo menos ella se salvara, entonces intente de nuevo soltar mis pies y mis manos, pero fue imposible… Aunque algo había cambiado… Ya reconocía la sensación de las manos… Había sido atado, eran cuerdas lo que me sujetaban, entonces jalé de nuevo y sentí como las cuerdas prensaban más y me sacaron un brazo de su posición, el sonido de este fue opacado por el dolor, pero no me detuvo, cada vez que sentía un nuevo dolor imaginaba a la chica soportando lo mismo y me permitía aguantar e intentar soltarme una vez más, hasta que lograra algo.

Yo moriría si era mi hora, pero no quería que ella sufriera tanto como yo, jale nuevamente y esta vez la presión me dislocó una pierna, con el dolor que esta me producía junto a mi brazo, la espalda era mi menor problema… En el siguiente intento sentí mi mano dejar su lugar e intente gritar del dolor pero no salió sonido alguno, sólo sentí mi brazo golpearme la pierna, caí en cuenta que la soga que sostenía mi brazo se soltó por la muñeca dislocada, en ese instante sentí una línea de ardor en mi espalda e instintivamente metí el brazo y el siguiente golpe dejo una herida con forma de línea recta en él… Lo retire enseguida por el dolor, note que podía moverme, parece que las cuerdas estaban conectadas y perdieron tensión al lograr soltarme, jale con la pierna que aún tenía buena y la cuerda se soltó, con un increíble esfuerzo tire simultáneamente de mi brazo y pierna heridas y el dolor que sentí fue inhumano.

Logre soltarme, pero al no estar fijo en una posición el látigo me dio en un costado y que me diera en piel sin lastimar hizo que el dolor fuera revivido de nuevo… trate de alejarme y no encontré apoyo… El siguiente latigazo dio en una pierna… Como pude logre moverme hacia adelante y cuando creí estar lejos, la presión del cuello me detuvo, al palparlo era una cadena que tenía… Un nuevo latigazo me dio en la espalda… Entonces tire de la cadena y en vez de acercar algo, fui jalado hacia abajo, sea lo que sea a lo que estuviera pegada no podría moverlo… Un nuevo latigazo abrió una zanja en mi hombro dañado…. Y sentí que perdía el conocimiento, pero no me rendiría después de lograr tanto, así que en lugar de volverse todo negro, me centre en el dolor para poder ver todo más claro, tire para llegar al inicio de la cadena y vería que hacer al llegar allí…

Eran como diez metros lo calcule, no volví a sentir el látigo ni escuche el estallido en el aire mientras jale la cadena, pare solo un instante y una herida se abrió en mis piernas, el estallido que producía el látigo en el aire se escuchó retumbar, entonces comencé a jalar rápidamente hasta llegar al último eslabón de la cadena, este estaba en medio de nada… al jalar no se movía, me acerqué más y era una pared negra, puse mis pies en ella y agarre lo más fuerte que pude con las manos, de nuevo se escuchó el estallido del látigo y se avivó el dolor en mi espalda… Aun así no solté la cadena y tire… En el acto sentí una presión y como se encogía el cuarto donde estaba…

Sentía brillar el negro amenazante, jale más y escuche de nuevo el estallido del látigo, está vez fue como partirme por la mitad pero soporte el dolor, total ya no sentía nada… Era imposible lastimarme más, así que jale de nuevo con fuerzas que no sabría explicar de dónde saque y el aire se condenso de tal manera que no pude respirar, todo lo que sentía era una atmósfera de agresión… Jale aún más fuerte y la cadena en mi cuello se ajustó casi partiéndomelo, un nuevo latigazo dio en mi espalda…

Las manos se me abrieron solas dejando la cadena caer y al desfallecer mi mente grito “¡¡¡Debes salvar a Elissa!!!” entonces me incorpore, le di vueltas con la cadena a mi mano con la muñeca rota y sujetando  con la otra tire con todas las fuerzas que me quedaban  tratando de gritar su nombre y salvarla cueste lo que cueste, pero el último latigazo pudo más que yo y todo se oscureció al punto en que no había diferencia entre tener los ojos abiertos o cerrados… El dolor era tal que ya no sabía si estaba cociente.

Lo último que vi fue a Elissa en el fondo del lago…

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