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THW – Capítulo 5

CAPITULO 5 – A ORILLAS DEL LAGO

 

Desperté en medio del lago mientras era hundida por cientos de esqueletos demacrados, destruidos por la muerte y antes de darme cuenta ya estaba sumergida, instintivamente me quedé quieta, como si estuviera muerta también y me deje jalar por ellos, poco a poco sus manos dejaron mis pies, al liberarme nade hacia la superficie, pero en medio del camino vi al chico del valle ser arrastrado por otra gran horda, vi como pateaba tratando de soltarse, aunque eso sólo tenía el efecto contrario, al llegar a la superficie tome una gran bocanada de aire y baje buceando hasta donde se encontraba.

Él ya no se movía y era sometido por los esqueletos, a estas alturas quedarse quieto ya no servía de nada porque al llegar al fondo no te sueltan; agarre su mano e intente halar pero lo tenían muy bien sujeto, de repente el agua se heló en un instante y una corriente rodeó mi cuerpo, rápidamente se hizo tan fuerte que me empujó hacia arriba, agarre la mano del chico lo más fuerte que pude, pero la fuerza de la corriente fue mayor y termine siendo arrastrada por ella, fui lanzada a la orilla del lago… Al incorporarme una figura femenina salió caminando…

 

  • ..

 

Era Menrid una sirena, guardiana de la entrada al oscuro mar de los perdidos y condenados al sufrimiento eterno, en otras palabras era la guardiana de ese lago.

 

  • ..
  • ¿Qué se supone que hacías allá abajo?
  • Estaba tomando un baño ¿No te fijaste antes de sacarme por la fuerza?
  • La verdad no, sólo me preocupaba lo cerca que estabas de la muerte, así que me vi obligada a sacarte del agua para salvar tu
  • Yo ya me había .. ¿A caso no me crees capaz de cuidarme sola?
  • No juzgue tu capacidad Elis, sabes… de verdad me preocupe cuando te vi en el fondo, no deberías estar aquí.
  • No estoy aquí por gusto, los elfos nos echaron al lago desde el ..
  • ¿No estás sola?
  • No, lo que hacía en el fondo era tratar de ayudar a alguien que me encontré en el bosque, estaba allí cuando aparecieron los
  • ¿Cuáles fueron? ¿Porque lo hicieron?
  • No lo sé, la cosa era contra él, llegue a escuchar “te perdonaron de día, mueres de noche” y “es tu culpa por volver” así que debío estar en el valle
  • Esa no es razón para que expongas tu vida así, debe ser de cuidado si se metió con los
  • Te dije que me se cuidar, además… ya no importa, debe estar muerto en manos de
  • ¡No llames a mi señor por su nombre en mi presencia!
  • Odio los tecnicismos de este lugar y yo no le debo nada, así que no necesito nada más que su nombre para hablar ..

 

En ese momento algo quedo en la orilla produciendo el sonido de olas al romperse contra las piedras y mi atención se desvió rápidamente hacia ese objeto dejando de lado la conversación con Menrid, avance con paso decidido aunque cuidadoso en su dirección y al poder distinguir entre las algas pude ver algo parecido a una piedra.

La impresión hizo que tapara mi boca con las manos y al mismo tiempo salí corriendo en dirección al cuerpo, era exactamente lo que creí… era él, tenía graves heridas por todo el cuerpo y no se movía ni tenía pulso, como pude lo arrastre unos metros lejos de la orilla y al buscar a Menrid para pedirle ayuda, estaba de rodillas y con la frente en el suelo.

La atmosfera se transformó por completo, el aire parecía más espeso y se calentó al mismo tiempo, era desagradable sentir el calor llenar mis pulmones dejándome ardiendo por dentro, incluso producía el deseo de no tener que respirar y temiendo saber que seguía me pare firme con el cuerpo inerte a mis pies.

El agua del lago comenzó a burbujear y convertirse en vapor, estaba hirviendo… el vapor se concentró en el medio y se volvió oscuro, muy oscuro, era una columna de casi tres metros de alto que comenzó a avanzar en nuestra dirección, mientras se acercaba tomaba forma humana con  una especie de alas que triplicaban el largo de lo que podría llamar su brazo.

Al tocar tierra tenía una forma ya definida, dos metros de alto, seis grandes alas a su espalda, una cara sin rostro, un cuerpo con músculos realmente marcados compuestos del vapor casi negro, este se esparcía por el suelo a nivel de las rodillas.

 

  • .. ¿Cómo has estado?
  • ..

 

Su voz dominaba con su tono grueso, transmitía la seguridad que sentía sobre sí mismo y era tanta que podría darle mi vida, pero ya conocía ese truco así que ni siquiera hablándome directamente en la cabeza me dejare convencer por él, no importa lo que quieras.

 

  • ¿Qué tienes a tus pies?
  • ¿Esto? Lo trajo la ..
  • Devuélvelo al lago por ..
  • ¿Por qué debería?
  • Él lo reclama, ha estado en el fondo y pereció en e..
  • Pues, parece que se las arregló para salir de tu dominio por su
  • No importa que haga, lo que cae en mis manos no deja de ser mío, sino lo devuelves tú, tendré que hacerlo ..

 

Al comenzar a avanzar hacia mí, intervino Menrid.

 

  • Mi señor, permítame
  • .. Tuviste tu oportunidad de manejar la situación, pero ya estoy aquí… Contigo me las arreglo después.

 

Menrid bajo la cabeza en el acto mientras se le escapaba una lágrima que corrió por su mejilla… No me dio tiempo de pensar si era tristeza o pánico porque Zayd comenzaba a acercarse y si quería conservar el cuerpo debía hacer algo rápido, pero ya era tarde, él estaba frente a mí y el vapor comenzaba  a rodear al chico.

Cuando tenía cubierto por completo el cuerpo, el aire se calentó mucho más, ya me dolía respirar de verdad y no me quedo de otra que arrodillarme, caí con las rodillas temblando, Zayd las pagara por hacerme esto, todo por un simple cuerpo… por esto no debía ir tan lejos.

Busque con rabia a Zayd y me sorprendió verlo caer sosteniendo su pecho y apretando su corazón, sus alas se desvanecieron y el perdió la nitidez de su figura formada por vapor, se le escapo un gran grito de dolor tan fuerte que me lastimo los oídos, si a él le dolía tanto o más que a mi… no era el culpable de la atmosfera presente.

El cuerpo exploto y en su lugar quedo una estrella que inundo de luz en un instante la cueva segándome por completo, cuando me recupere vi frente a mí una criatura que me erizo todo el cuerpo y me hizo temblar de puro terror.

Tan alto como la cueva misma y negro como el carbón, mirándome con ojos plateados y profundos como el mar, un mar de plata en la cabeza de un dragón; tan inmenso que no podía extender sus alas en la cueva y su cola llegaba al otro extremo dando la vuelta al lago.

Con solo tomar aire por sus fosas nasales creó una corriente tan fuerte que me llevaría hasta él sin necesidad de moverse y estaría indefensa , pero yo no puedo mover un musculo el pánico domina mi cuerpo y me impide hacer cualquier acto, solo puedo sentir mi cabello batir en dirección al dragón, la corriente paro repentinamente y todo sucede tan rápido que no alcanzo a comprender, una bola de llamas grises sale de su boca en mi dirección, muevo mis brazos a la cara por reflejo para protegerme aun sabiendo que es inútil, las llamas llegan hasta donde estoy, soy cubierta por ellas, el ardor que me tumbo antes no era nada comparado con esto, cada centímetro de piel me arde sin que me sea posible saber incluso cuánto me duele.

Las llamas me rodean y cayendo sumida en dolor no logro distinguir nada, no veo rastros de Menrid y el cuerpo que ahora está a mi lado parece arder más que cualquier otra cosa.

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