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THW – Capítulo 8

CAPITULO 8 – SONRISA CON LÁGRIMAS

 

 

Ja

Jaja

Jajaja

Jajajajaja… ¡Está viva!

Yo siempre creí en ella pero no saber nada de nada me bajo muchas esperanzas y pensé que no sería capaz de encontrarla, no había señales de ningún tipo que me sugiriera donde podía estar, pero ahora sé que le paso, y estoy segura que podre buscarla, estoy feliz, tan feliz que no puedo aguantar las ganas de…

Rompí a llorar llevando mi cara a mis rodillas estando aun sentada en el suelo, rodaron lagrimas por el borde de mis labios, lagrimas saladas como todos estos años de tristeza y soledad al borde de una sincera sonrisa de alivio por encontrar una razón para seguir avanzando, un hecho  que aunque no sea bueno, aunque  me llene de rabia contra un ser vivo, me impulsa para empezar de nuevo.

Algo en mi alma volvió a vibrar impulsando  mis piernas a trabajar nuevamente y levantándome para continuar con mi objetivo principal en este momento… encontrar una salida de esta cueva.

Al dar dos pasos fui consciente del cansancio que había en mí, con dificultad podía mantenerme en pie y resultaba algo difícil estar despierta pero sentía un dolor de cabeza que me dio material suficiente para desviar mis pensamientos lejos de la fatiga, aunque no fue un gran logro ya que cada paso que daba me causaba una ligera punzada de dolor obligándome a ir más lento, lo cual me  desesperaba porque me pareció que estuve años en esa extraña parte de la cueva, esa  habitación, y debía recuperar algo de tiempo, porque no solo era encontrar la salida, sino volver también por los demás, ya decidí no dejar a nadie atrás en esta ocasión, por lo menos no a Menrid.

Encendí  la linterna para alumbrar los oscuros túneles  se me hizo aún más difícil orientarme en plena oscuridad, sin embargo seguí adelante caminando aunque sin una pista siquiera de donde estaba la salida.

A estas alturas ya estaba realmente cansada y me senté un momento a recobrar el aliento, reconociendo mi limite, voy a volver a ver como esta Menrid y a descansar un poco más, en lo que recuperé un poco las fuerzas  me levante y comencé el viaje de regreso siguiendo las direcciones que anote.

Caminando, dando vueltas y cruces;  hace un buen rato tuve el presentimiento de haberme perdido pero seguí caminando y al acabarse mis anotaciones y aun no haber vuelto al lago lo di por seguro… me he perdido.

Un gran aprieto era en el que me encontraba, una bocanada de aire y un suspiro además de contar hasta diez para calmarme y pensar cómo se sale de esta situación sin que se apodere de mí el pánico total.

Recordé algo sobre seguir la dirección que agarra el humo de un pequeño fuego pero no tengo nada para quemar  y menos con que  iniciarlo, así que lleve mi dedo a la boca y lo moje para tratar de sentir la dirección del viento pero no pude decidir cuál era… no estaba segura siquiera si había una corriente que seguir así que imagine una moneda en mi mente y la lance al aire “cara adelante y sello atrás” mi moneda imaginaria cayo cara así que seguí adelante… cuando el camino se divida cara será derecha y sello izquierda puntualice en mi mente mientras caminaba.

Cuando me cruce con la segunda división del camino oí un ladrido del lado izquierdo pero no fue agresivo así que ilumine en su dirección con cuidado, se trataba de un perro Collie muy grande de cabello marrón, me ladraba y movía la cola ondeándola de lado a lado, me dio la impresión  de que  pedía que lo siguiera y esta vez la moneda de mi cabeza cayo cruz así que  de igual forma me tocaba la izquierda.

El perro que se había sentado, se levantó ladrando alegre y se acercó a mí, en ese momento se me prensaron los músculos de las piernas en acto reflejo esperando cualquier ataque por parte del animal, este sin  embargo me dio una vuelta alrededor y siguió adelante volteando la cabeza para verme, me había detenido pero al ver que el perro esperaba por mi comencé a caminar de nuevo y el siguió adelante, parecía mi guía.

Seguí con mi moneda mental y en las siguientes dos divisiones coincidieron con él, pero a la tercera no, al dar el cruce contrario al del perro, él se sentó y me vio con una cara irresistible haciendo pucheros, es increíble que con ese tamaño pueda hacerlos tan lindos como los de cachorros, hasta podría asegurar que le salían mejor, se notaba la preparación, el entrenamiento, incluso se sentía las horas de práctica pero aun así la naturalidad y el reflejo de su rostro te hacían dudar de todo lo anterior entonces me lleve las manos a las rodillas y dando palmadas lo llame para que me siguiera, pero no se movió ni un centímetro, lo intente varias veces y nada…

 

  • Entonces te quedaras solo, porque yo

 

Y continúe caminando por donde me indico la moneda, después de unos diez metros ya el haz de luz de la linterna no alcanzaban al perro y unos 150 metros más adelante una pared de rocas me bloqueaba el camino.

 

  • ¡Oh, genial!

 

Media vuelta y devolverme, al momento en el que llegue a la división vi al perro y este ladro una vez alegremente, se levantó y comenzó a describir círculos desesperados, comprendí que quería apurarme y en lo que estuve a unos dos metros ladro nuevamente.

 

  • ¡Solo fue casualidad!

 

Me ladro de nuevo, eso me pareció una respuesta y comenzó a caminar delante de nuevo, la moneda y él coincidieron en el siguiente, pero luego volvieron a indicar caminos distintos y al yo tomar otra dirección se repitió la escena anterior.

 

  • Ya te dije que fue solo casualidad si no me sigues por mi estará bien, ¡no pienso obligarte!

 

Y dando vuelta me puse en marcha pero el perro no se movió, es una lástima porque le estaba agarrando cariño, me cayó bien, pero bueno… frente a  mi había una división del camino nuevamente y cayo cara así que tome hacia la derecha pero a pocos metros de caminar por allí, un acantilado se presentó ante mí y la luz no llegaba al fondo así que bajar no era precisamente una opción, camine hacia atrás y al llegar a la división seguí de largo tomando esta vez la izquierda y luego de casi quince minutos caminando me topé con el final del túnel y sin salida…

Entonces solo me quedaba devolverme todo el camino…

Al encontrarme de nuevo donde me separe del perro este aún seguía sentado donde mismo, ladro varias veces de forma alegre al verme mientras movía la cola de lado a lado y al estar cerca se paró y siguió caminando…

 

  • Pura suerte… ¡seguro!

 

Esta vez fue en el primer cruce cuando la moneda indico lo contrario al perro y la escena se repitió una tercera vez…

 

  • Estoy comenzando a pensar que tú sabes lo que haces y yo no…

 

Recibí un ladrido por respuesta del animal.

 

  • Oh ya veo… si es así párate y sigue el camino correcto…

 

Dije insinuando molestia.

Entonces el perro se paró y comenzó a alejarse de mí con paso decidido…

 

  • ¡Ok, ya entendí! ¡Espérame, ya te sigo!

 

Otro ladrido acompañado de un batir de cola alegre…

Era extraño ser guiada por un perro pero este no dudaba en los cruces que daba y en ningún momento se detuvo a oler nada, parecía como si conociera estos túneles de memoria realmente no parecía un perro por tanta astucia que había en él, transmitía confianza…

Él se ajustó a mi paso cuando yo reduje la velocidad y se sentó a mi lado cuando tuve que parar por un descanso, en esa oportunidad se me sentó al lado con completa confianza y familiaridad, me pregunte si debía ponerle nombre cuando note que tenía collar, busque alrededor de su cuello y encontré una placa que tenía una palabra “DANDY”

 

  • Te llamas Dandy ¿eh?

 

No me contesto porque estaba ocupado disfrutando de las caricias que le estaba haciendo…

 

  • Pues, Dandy… ¡muchas gracias! Por ti se me había olvidado que estaba perdida y de alguna forma me ayudaste a aguantar un poco más, aunque igual llegue a mi limite y tuvimos que parar, pero tranquilo que solo será un momento, luego me parare y seguiremos adelante para salir de aquí te parece?

 

Esta vez sí me respondió con otro ladrido.

Unos minutos más tarde estaba de pie nuevamente y avanzamos por los túneles y claro el guiaba, quería creer que sabía a donde iba, y como yo no tenía otra idea mejor, no intente acallar ese deseo.

Justo unos cien metros después de eso vi en la pared una piedra algo familiar, emitía un leve brillo propio y al seguir caminando aprecian cada vez más de ellas, pronto recordé de donde se me hacían familiar, así era la entrada por la que accedí a los túneles en el lago.

Acelere el paso y pronto estuve en el lago

 

  • ¡Dandy! ¡Lo logramos, nos trajiste de regreso!

 

Estaba de vuelta, aunque no logre encontrar la salida, no estaba sola por el laberinto que termino siendo más complicado de lo que pensé… entonces llame a Menrid.

 

  • ¡Menrid, ya volví!

 

En la tienda se movió una figura y cuando salió la silueta que apareció no era ella…

Era él…

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