AWE – Capítulo 530

Modo Noche

Capítulo 530: Una Nueva Jugada

En medio de su charla, el magistrado de la ciudad parecía estar impactado por las noticias que traía, —Hermano, tan solo su mera presencia y la amenaza que conlleva ha resultado en algo maravilloso. Verá, un oficial local se ha envuelto en actividades corruptas recibiendo sobornos y hasta desfalcando recursos militares. Sin embargo, se ha asustado tanto por su presencia, que se ha entregado a sí mismo, ha terminado abandonando toda su propiedad personal a cambio de su vida. Yo fui personalmente a inspeccionar el material confiscado, ¡y quedé impresionado al descubrir que era increíblemente rico!

—¡Lo más espectacular de todo, era una raíz de ginseng de más de 9.000 años de edad! Dudo que haya usted visto algo así antes. Las ramas de la raíz son transparentes como un cristal, y sus capullos se ven como perlas espirituales. Es prácticamente invaluable, y de hecho, probablemente valga más que todos los demás recursos combinados de ese hombre.

—¿¡De más de 9.000 años de edad!? —exclamó Bai Xiaochun con los ojos bien abiertos por el asombro. —Tienes razón, jamás he visto algo así…

Si usaba una raíz de ginseng como esa en una píldora medicinal, el nivel de fuerza vital que le podría proveer desafiaría lo descriptible, y sería de mucha ayuda para su Técnica Imperecedera de Vivir por Siempre.

—No te preocupes Hermano… —dijo el magistrado de la ciudad con una sonrisa como de entenderlo todo. Entonces continuó con voz baja, —Ya le he entregado esa raíz de ginseng a Zhao Long en secreto. Después de que me vaya, seguramente te la presentará para que la disfrutes.

—En cuanto a los demás recursos confiscados, ya los he arreglado para que te los lleves de vuelta a la Gran Muralla y los manejes de la manera que consideres apropiada junto a los demás generales.

Bai Xiaochun se quedó viendo al magistrado de la ciudad mientras estrechaba sus ojos. Repentinamente, sintió como si se estuviera abriendo un nuevo mundo frente a él, y no podía sacudirse la sensación de que este magistrado de la ciudad era un gran genio.

Ahora todo finalmente estaba claro, y Bai Xiaochun sentía que había llegado a comprender la vida de un modo distinto.

—Así que este tipo también tiene su suciedad; y no podía comprender la razón de mi presencia. Por temor a que yo estuviera aquí para auditar los recursos militares, decidió tomar la iniciativa él mismo. No solo me está entregando los recursos «confiscados», también se encargó de darme un gran obsequio para contentarme. ¡Perfecto! Y encima de todo eso, ni siquiera me entregó el regalo directamente, ¡así no tendría problemas luego debido a eso! ¡Qué inteligente! —Repentinamente sentía que había aprendido una nueva jugada gracias a este magistrado de la ciudad, y estaba a punto de decir algo más para conversar, cuando su expresión cambió repentinamente.

Adentro de su bolso de almacenamiento estaba su medallón de identidad brillando con una luz intensa. Entonces lo sacó, vertió su sentido divino adentro, y escuchó la voz severa de Bai Lin.

—Mayor General Bai Xiaochun, las Tierras Desoladas están preparando una gran ofensiva. ¡¡Regrese a su puesto en la Gran Muralla de inmediato!!

El rostro de Bai Xiaochun cambió totalmente, e hizo que el magistrado de la ciudad dudara por un momento. Estaba a punto de preguntarle por el asunto, pero Bai Xiaochun gritó repentinamente con una voz estruendosa, —¡Zhao Long!

Zhao Long había estado montando guardia en la puerta, así que entró velozmente y juntó sus manos en saludo.

—Envía mis órdenes de inmediato. Se acabó el descanso. ¡¡La 3era Armada partirá de vuelta a la Gran Muralla dentro de lo que tarda en quemarse medio palillo de incienso!!

Zhao Long se estremeció y asintió rápidamente para ir a transmitir las órdenes.

El magistrado de la ciudad preguntó nervioso, —Hermano Bai, esto…

Bai Xiaochun lo interrumpió riendo tranquilamente. —No es nada importante. Las Tierras Desoladas están atacando, eso es todo. Ahora debo partir, Hermano, si así lo quiere el destino, espero que nos encontremos de nuevo.

Luego juntó sus manos y se fue tranquilamente sin charlar más con el magistrado de la ciudad.

El magistrado de la ciudad se alegró mucho de escuchar que Bai Xiaochun se iba, y lo acompañó respetuosamente en su camino.

Después de que pasara el tiempo acordado, los cerca de 5.000 miembros de la 3era Armada ya estaban reunidos. Bai Xiaochun ondeó su mano y el grupo entero salió volando por el aire sobre la Ciudad Mundial, se preparaban para partir directamente a la Gran Muralla.

Sin embargo, justo después de pasar los muros de la ciudad, pudieron ver dos rayos de luz que aparecieron repentinamente a lo lejos. Estaba claro que eran dos cultivadores en medio de una persecución.

Al que perseguían era un cultivador con el cabello arruinado y un gran número de heridas en su cuerpo. Era obvio que se le acababa la energía espiritual, y de no ser por su persistencia, ya hubiera empezado a rogar por piedad.

—Hey Maestro Deidad Adivina, ¡esa alma me pertenece! Como te atreves a robarla. ¿¡Acaso te quieres morir!? ¡Ya nadie puede salvarte! —lo perseguía un tipo joven, con una expresión tan fría que casi parecía hecha de hielo. Sus ojos irradiaban furia, y no dudaba para nada en usar su poder espiritual para perseguir a su adversario.

—¡No te pases Herético! ¡Yo vi esa alma primero! ¡Tú eres el que me está tratando de robar! —Estos dos eran precisamente el Maestro Deidad Adivina y Herético. Y mientras gritaba, el Maestro Deidad Adivina convocó su poco poder espiritual para sacar una pequeña bandera, ondeó esta por el aire y le dio otro impulso de velocidad repentinamente. Se escuchó un silbido por el aire al moverse, pasó disparado camino a la Ciudad Mundial, y fue entonces que alcanzó a ver esos 5.000 cultivadores en el flotando que estaban saliendo.

Sus ojos se alegraron de inmediato. Después de todo, este grupo de cultivadores era justamente lo que le había estado dando esperanzas recientemente. Los últimos años habían sido muy duros para él. Llegó a un punto en el que, debido a una serie eventos, terminó con su bolso de almacenamiento destruido. Todas sus pertenencias terminaron pérdidas o destruidas, incluyendo sus objetos mágicos, su medallón de identidad, y su tablilla de jade de transmisión. Casi muere durante ese incidente. Pero tampoco salió con las manos vacías; terminó con una pequeña bandera que podía aumentar su velocidad, el cual era un tesoro mágico verdaderamente poderoso.

En medio de un intento desesperado por salir con vida, usó un poco de su poder espiritual restante para llevar a cabo un augurio, y esto le indicó que un gran giro de su vida ocurriría en la Ciudad Mundial. Así que empezó a ir velozmente en esa dirección al instante, fue entonces que recibió las noticias inesperadas de que Bai Xiaochun se había vuelto un mayor general.

Estas noticias lo conmocionaron profundamente, pero también lo llenaron de alegría. Así que decidió ir a buscar asilo con Bai Xiaochun con un gran brillo en sus ojos.

Pero durante el camino, casualmente se encontró con un alma al nivel del Alma Naciente, y estuvo a punto de obtenerla cuando llegó Herético. Ambos empezaron a competir por el alma, y aunque era imposible saber quién fue el primero en verla, el Maestro Deidad Adivina terminó con ella en sus manos de algún modo. Se llenó de alegría y salió volando, usando su pequeña bandera para mantenerse siempre un paso delante de Herético durante la persecución.

Ahora que veía los 5.000 cultivadores que salían de la Ciudad Mundial, gritó a todo pulmón de inmediato, —¡¡Sálveme Joven Patriarca!! ¡¡Herético me está tratando de matar!!

Los ojos de Herético empezaron a brillar intensamente. Aunque ese gran grupo de cultivadores le sorprendió, y estaba bastante seguro de que provenían de la Gran Muralla, la personalidad de él era extraña e introvertida, por lo que no había escuchado las noticias de Bai Xiaochun. Ver a un grupo tan grande de soldados lo tomó desprevenido y lo dejó algo inquieto, pero solo pausó por un instante, luego un destello asesino recorrió sus ojos y decidió que no podía permitir que el Maestro Deidad Adivina llegara a su meta. Apretó los dientes, y realizó un gesto de conjuro de dos manos. Su rostro se puso rojo al instante, y una mano ilusoria se formó justo frente a él.

—¡Ya nadie puede salvarte!

La enorme mano salió disparada hacia el Maestro Deidad Adivina, causando unos estruendos intensos que hasta afectaban al alma. Este era uno de los ases bajo la manga de Herético, y conllevaba un gran consumo de poder espiritual. Por lo que no era el tipo de ataque que estaría dispuesto a usar casualmente, pero esta importante situación definitivamente lo ameritaba.

El rostro del Maestro Deidad Adivina cambió y su corazón se inundó por una intensa sensación de peligro mortal. Su rostro también palideció totalmente y ni su pequeña bandera podía darle suficiente velocidad para evadir la palma ilusoria.

Tan solo un instante antes de eso, Bai Xiaochun volteó a ver lo que ocurría, y reconoció de inmediato al Maestro Deidad Adivina. Luego escuchó su grito y vio esa gigantesca mano ilusoria.

Las pupilas de Bai Xiaochun se contrajeron. Ya que no tenía tiempo para pensar las cosas, dio un paso adelante y fue como si todo se ralentizara. Luego salió disparado para pararse entre el Maestro Deidad Adivina y la gran palma.

Allí alzó su mano derecha para enfrentar la palma que se avecinaba. Se pudo oír un gran estallido, y la manera de ver el mundo de Bai Xiaochun volvió a la normalidad. El poder del ataque se disipó y atrás no quedaron más que algunas fluctuaciones.

Todo fue tan rápido que ni los 5.000 soldados de Bai Xiaochun se dieron cuenta de lo que ocurría. Y ni Herético, ni el Maestro Deidad Adivina tenían ojos lo bastante rápidos para siquiera procesarlo. Todo lo que Herético pudo ver fue a su enorme mano ilusoria colapsando súbitamente.

Pero luego, mientras la energía se disipaba, pudo percatarse de una figura delgada que estaba de pie frente al Maestro Deidad Adivina y con su mano en el aire.

Los ojos de Herético se abrieron de par en par, y tuvo que inhalar profundamente con una mirada de absoluta incredulidad en su cara. Claro que reconoció de inmediato a Bai Xiaochun, y se dio cuenta de que tendría que haber usado algo parecido a la teletransportación para poder aparecer frente a la palma ilusoria y luego destruirla, una técnica que era uno de sus ases bajo la manga,

Y aún más sorprendente que el hecho de que destruyera su as bajo la manga, ¡¡era que Bai Xiaochun no se veía ni herido ni afectado en lo absoluto!!

A Herético casi se le sale el corazón por la boca, y hasta los expertos en el Alma Naciente que se encontraban entre las fuerzas de la 3era Armada veían a Bai Xiaochun con expresiones muy serias. Todos estaban atónitos por esa increíble demostración de velocidad de hacía unos momentos.

Con una velocidad tan sorprendente, ¡Bai Xiaochun hasta podría realizar un ataque asesino repentino contra un experto en el Alma Naciente!

El Maestro Deidad Adivina sentía que lo acababan de salvar de las fauces de la muerte, y se llenó de emoción al ver a Bai Xiaochun flotando frente a él.

—¡Sálveme Joven Patriarca! ¡¡Herético me está tratando de matar!!


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