AWE – Capítulo 542

Modo Noche

Capítulo 542: Cabezas Rojas, Cabezas Verdes, Nuestras Favoritas son las Cabezas Blancas…

Había algo perturbante en el sonido del canto, algo que dejó completamente conmocionados a Bai Xiaochun, Zhou Yixing, y Chen Jue. Y lo que era aún más escalofriante, era que no había solo una voz cantando, ¡sino un grupo entero!

Se escuchaban como niños, riendo mientras cantaban. Conforme el sonido de sus voces se extendía, las ondas de sonido invisibles inundaron el aire, con lo cual las paredes empezaron a distorsionarse.

Luego aparecieron unas caras sobre las paredes, una tras otra. Algunas eran hombres, otras mujeres, algunos viejos y otros jóvenes, pero todos sin excepción se veían aterrados. Entonces empezaron a gritar…

—¡Vienen los sombreros rojos!

—¡Corran! Ya vienen los sombreros rojos… —Las caras parecían querer correr o esconderse, pero no podían. Y lo que era aún más raro, las caras empezaron incluso a salir del suelo.

Lo más impresionante de todo fue que las paredes empezaron a moverse dramáticamente, con lo que el sendero detrás de Zhou Yixing, Bai Xiaochun y Chen Jue quedó totalmente sellado, ¡quedaron frente a un callejón sin salida!

Los tres cultivadores temblaban físicamente; se les había puesto la piel de gallina.

Todos quedaron impactados por una sensación que no venía de sus bases de cultivo, sino de sus almas. Era una sensación fría y punzante, como la amenaza que uno sentiría al estar bajo la mira de un depredador.

No importaba que Bai Xiaochun cultivara el Conjuro del Desarrollo de la Voluntad de la Escuela Glacial, la frialdad que ahora sentía lo dejó temblando.

—¿¡Qué diablos está pasando!?

Esa sensación de amenaza hizo que el grupo quedara completamente desinteresado en seguir peleando. Y repentinamente escucharon un chillido agonizante, una mano había salido desde la intersección que tenían justo adelante. La mano estaba ensangrentada, y en cuanto apareció, intentó aferrarse a la pared, justo a la vista de Bai Xiaochun y los demás.

Pero estaba claro, al dueño de la mano lo estaba jalando algo desde el otro lado de la esquina. La mano se contrajo y los dedos intentaron sujetarse a la pared o algo, pero poco después fue arrastrada nuevamente al otro lado de la esquina.

Luego se pudieron escuchar unos sonidos aterradores de algo masticando, y durante este tiempo la canción de cuna cesó.

Chen Jue estaba aterrado, temblaba violentamente y se acercó un poco a Bai Xiaochun, con la esperanza de que esto le diera un poco más de seguridad.

Bai Xiaochun estaba totalmente pálido, y también temblaba, veía fijamente con los ojos bien abiertos a esa esquina desde la que acababa de desaparecer la mano. Lo que quería era escapar en la dirección opuesta, pero lamentablemente para ellos, ¡ahora los tres estaban en un callejón sin salida!

Zhou Yixing se veía igual de impresionado. Durante los días que llevaba en el laberinto, había reunido a un grupo de seguidores notable, con los cuales había sobrevivido a varias emboscadas y había eliminado a algunos oponentes. Pero en ningún momento se había encontrado con algo tan raro.

El terror que sentía ahora hizo que se le contrajeran las pupilas mientras veía fijamente a esa esquina.

Entonces finalmente cesaron los sonidos de algo masticando, y la canción de cuna reanudó.

—Sombreros rojos, sombreros verdes, somos un montón de sombreritos…

—Cabezas rojas, cabezas verdes, nuestras favoritas son las cabezas blancas… —La tonada tan alegre de la canción hacía que a los tres cultivadores se le pusiera la piel de gallina intensamente.

Fue entonces que un sombrero rojo brillante salió volando repentinamente desde el otro lado de la esquina.

El sombrero goteaba sangre y se mecía de un lado a otro, hasta que repentinamente se detuvo, como si acabara de notar a Bai Xiaochun y a los demás.

—Cabezas blancas… —dijo el sombrero con la voz de un niño. Entonces empezó a volar hacia adelante, los tres empezaron a retroceder. Pero fue entonces que vieron que el sombrero no iba hacia ellos, ¡sino hacia esa decena de cultivadores de almas que habían quedado congelados!

El sombrero rojo aterrizó en un parpadeo sobre la cabeza de uno de ellos, con lo que el hielo se destrozó al instante y reveló al cultivador que tenía debajo.

El cultivador aún no estaba muerto; la llama de su fuerza vital aún ardía. Sus ojos se abrieron al instante, y su expresión se retorció con un gran temor, dejó salir un chillido miserable. Pero lo más espeluznante fue lo que pasó después.

Cuando el sombrero se posó sobre la cabeza del cultivador de almas, el cuerpo del tipo empezó a temblar, se escucharon los sonidos de algo masticando.

—¡Quítate! ¡¡Quítate!! —gritaba el cultivador como loco. Hasta levantó las manos y agarró el sombrero para intentar quitárselo, pero no servía de nada. Después del tiempo de unos respiros, sus esfuerzos cesaron, y eventualmente se quedó de pie inmóvil. El sombrero finalmente se elevó por el aire de nuevo, goteando sangre constantemente.

¡¡Fue entonces que Bai Xiaochun y los demás pudieron ver que la cabeza de ese cultivador ahora estaba totalmente blanca!! ¡¡Eso era porque ahora podían ver su cráneo!!

Y ese cráneo no estaba intacto; le faltaba un gran trozo, por lo que todos podían ver que ahora el interior de su cabeza estaba totalmente vacío.

—Cabezas rojas, cabezas verdes, nuestras favoritas son las cabezas blancas… —cantaba ese sombrero rojo, riendo y volando en círculos hasta aterrizar sobre la cabeza de otro de los cultivadores de almas sellados en hielo. Y al mismo tiempo, empezaron a salir más sombreros desde la esquina, todos riendo, algunos rojos otros verdes.

—Sombreros rojos, sombreros verdes, somos un montón de sombreritos… —Había decenas de ellos, todos goteando sangre, volando y cantando. En unos momentos los sombreros empezaron a pelear entre ellos para aterrizar sobre las cabezas de los cultivadores sellados.

Sin embargo, solo había una decena de cultivadores, y muchos más sombreros. Los cultivadores se acabaron rápidamente, y los sombreros empezaron a verter su atención hacia Bai Xiaochun, Zhou Yixing y Chen Jue.

En ese instante, los rostros sobre los muros y el piso empezaron a gritar.

—¡Estamos acabados! ¡Acabados! ¡Aquí están!

Los sombreros restantes empezaron a reír felizmente y a moverse hacia el grupo de tres. Bai Xiaochun ya estaba totalmente abarrotado. Había aullado y ondeado su mano para sacar más de mil talismanes de papel sobre su cuerpo. Y también le envió un fajo entero a Chen Jue.

—¡Corran por sus vidas! —gritó—. Entonces se puso en movimiento, y mientras lo hacía se ponía aún más capas de armaduras, lo cual causaba sonidos de golpes. Una luz resplandeciente se formó por las más de diez capas de armaduras junto al resplandor de los talismanes de papel, inundando totalmente el túnel. En solo un abrir y cerrar de ojos ya estaba bien lejos, corriendo a toda velocidad junto a siete u ocho sombreros que lo perseguían.

Chen Jue apretó los dientes, se pegó los talismanes de papel y también desató el poder de su base de cultivo para darlo todo. Usaba cada técnica mágica que podía para escapar, cinco o seis sombreros lo perseguían.

Zhou Yixing se quedó pasmado. Casi quería llorar por lo injusto que era todo. A Bai Xiaochun solo lo perseguían siete u ocho sobreros, y a Chen Jue solo cinco o seis, por lo que a él le quedaban casi una decena.

—¿¡Cómo puede estar pasando esto!? —se quejó con el rostro pálido. Justo cuando esa decena de sombreros empezaron a volar hacia él, apretó los dientes y sacó una luz estelar desde el símbolo de estrella de su frente, con lo cual el área se llenó de una luz intensa.

Los sombreros salieron volando repentinamente y pasaron de largo al otro lado de esa luz estelar, como si no hubieran podido encontrar a Zhou Yixing. Luego esa luz empezó a desvanecerse y Zhou Yixing no se encontraba por ningún lado.

Los sombreros buscaron intensamente, pero no lograron encontrar nada, entonces se fueron volando de nuevo, cantando en su camino…

Mientras tanto, en otro lugar del laberinto apareció más luz estelar, desde la cual Zhou Yixing salió tambaleándose, también tosió una gran cantidad de sangre al hacerlo. Tenía el rostro de un blanco tan pálido como un papel, y el símbolo de estrella en su frente estaba mucho más opaco que antes.

—¡Maldita sea, no puedo creer que tuviera que usar el poder del símbolo de estrella de mi clan! —Al recordar esos sombreros tan raros no podía sino temblar. Luego miró a sus alrededores para confirmar que no hubiera ninguno cerca, y finalmente dejó salir un suspiro de alivio.

—Se robó mi llama de nueve colores, y luego trató de robarme mi precioso arco. Tiene un qi glacial y un cuerpo carnal poderoso. ¿¡Por qué se me parece tanto a Bai Xiaochun!? —Después de revisar mentalmente todo lo que sabía sobre Bai Xiaochun, quedó aún más convencido que nunca de que acababa de encontrárselo, pero no podía estar seguro.

—Si ese de verdad era Bai Xiaochun, ¡entonces quiere decir que tiene algún objeto capaz de cambiar su aura! Pero… ¡maldita sea! Teletransportarme para escapar de la situación me regresó al principio. ¡Voy a tener que empezar a buscar pistas y encontrar el camino correcto de nuevo! —Suspiró y empezó a moverse nuevamente por los túneles del laberinto.

 


Capítulo extra, Cortesía de la casa. Disculpen las demoras recientes.

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