MNU Volumen 3 – Capítulo 21

Modo Noche

Capítulo 33

Saga de OldWorld:

El legado Smith.

Después de leer la historia tan loca de Charles, note algo extraño en el relato. Un tipo de letra diferente, era la última hoja.

“Desde aquí empezaré a escribir la historia de mi maestro. Sus ojos gastado y su mano temblante no le permitía escribir más, así que tomare la riendas de la escritura, mientras mi maestro me dicta todo lo que ocurrió después de caer en los túneles.

El señor le había hablado mediante un goteo incesante que rompía poco a poco su paciencia. El decidió buscar el extraño ruido de la gotera. Y cuando la halló se dio cuenta de que cerca de esta gotera había una entrada, una puertas gigantes de madera que se sobreponían en su camino. Y una inscripción en el arco de la puerta decía. «1 Cor 12,6-8 »

El no entendía a qué se refería la inscripción de la puerta, pero no le dio mucha importancia y con ansias trató de romper la puerta. Tardo varios días en abrirla, y lo logró con una roca. Tallando todos los días, debilitó la madera y pudo romperlo.

Y es ahí cuando él me encontró, estaba en una sala llena de arena y mal herido, este con su aspecto ermitaños, de barbas negras y vestido como un cavernícola. Me lleva a una zanja para darme de beber, y curarme mis heridas, entablillo algunos huesos rotos y preparó algunas hierbas medicinales que solo crecen en las cuevas de Astacar para ponerlas en mis heridas abiertas.

Al despertar en esas oscuras paredes frías y húmedas de los túneles subterráneos, veo al viejo leer la biblia y con gran asombro dice.

— ¡Ahora se a lo que se refiere la inscripción de la puerta!

El hombre tenía mi biblia.

Él pregunta de dónde había sacado ese libro, a lo que respondo que lo encontré en unas ruinas en las tierras Berserkers. No sabía a lo que me refería cuando decía Berserkers. Y le explico todo sobre las castas. El ignoraba todo acerca de las castas, y la guerra que se estaba lidiando contra los Dark.

Ignoraba  la sociedad que se había formado, las familias, los rasgos de colores, y la evolucionado esta raza.

Él me cuenta que había llegado antes de que todo se formara, antes de que las familias se formaran, o que el mundo llegara a tal nivel de estructura social, para cuando él llegó solo existían criaturas antropomorfas sin ninguna cualidad o rasgo.

‘Charles me cuenta su vida, las veces que renació aquí y en el mundo de nosotros. Que por cierto antes de continuar debo incluir en este relato mi procedencia.

Mi nombre es Yuri Corcanoba, pero me di a conocer como Yvil en este mundo. Vine con mi hermano que fue el desgraciado que me lanzo a este pozo. 

Dejando de lado mi historia, la traición y la guerra, me concentré en Charles que me hablaba mucho sobre lo mucho que ha avanzado la sociedad de los Homo-alter (Otro hombre).

Y es aquí donde puedo escribir con orgullo que el maestro me enseño mucho y me dejo un legado que a comparación de mis investigaciones, todo lo que él ha avanzado en su estudio sobre este mundo lo mío tan solo es una anotación pequeña. Me dejo de tarea la búsqueda incesante de saber quiénes fueron los primero humanos en interactuar con estas criaturas.

Y me dejo escrito con su puño y letra una anotación sobre Dios. Otro tema de la cual le gustaba hablar mucho.

Para él, Dios era algo mucho más profundo, los humanos tenemos un conocimiento muy superficial de él. Lo tenemos muy literal sobre quien es, en la biblia. Comprender lo que dice Salmo 104:24 sobre sus obras.

No importa cuánto se diga sobre: que no fuimos creados si no evolucionados, que tantas veces se debate sobre de donde provenimos o como fuimos hechos a la imagen de Dios, o como pensemos nosotros como se originó todo, eso a él le tiene sin cuidado, el creacionismo evolutivo le llevo a solo preguntarse, ¿Cuándo puedo conocer a Dios? Literalmente estamos montados sobre Dios o caminando sobre él, porque Dios no es un viejo barbado que se sienta en una nube a mirar como actuamos. Dios sabe cómo actuamos porque él está en todo lugar, él es el todo, se expande, él es el sol, las estrellas, el cielo, la molécula, la materia, todo lo conocido y lo desconocido, el agua, el calor, la brisa, el átomo, la probabilidad, la imposible y lo posible, lo que imaginamos, allí esta Dios, Dios lo conoce todo, porque todo está sucediendo allí, incluso cada línea de tiempo, cada mundo que se conoce o que podemos imaginar, sucede sobre Dios. Porque Dios es tan infinito que hay mucho espacio para todo lo que nosotros nos preguntemos. No importa que criatura en otro mundo haya evolucionado como para viajar en el tiempo o a otros mundos, no importa que criatura comprenda mejor el concepto de realidad u origen, no importa que ser se sienta poderoso solo por entender los secretos ocultos de la vida y el universo, no importa que existencia logre dominar los tejidos de la existencia misma o del conocimiento. Todo sucede dentro de Dios, Dios es la expansión, es el infinito, él es la existencia en sí, negarlo es negarse a sí mismo. No hay nada inventado, no hay nada descubierto, todo lo que se halla es por él, porque de él proviene. Así que lo único que queda es saber que existe, es el principio de todo y también el final. Es absurdo conocer algo sin haberlo comprendido.

Incluso nuestra mente sabe que no podemos ser poderosos, debe haber algo más poderoso que nosotros mismo, creyendo que creamos a Dios por que le necesitamos. Es un instinto de criaturas inferiores, creada para creer. Podemos creer que somos especiales solo por razonar tal pensamiento, solo por decirlo y debatirlo. Pero este pensamiento es verdad. Siempre que creamos a nuestros monstruos mentales, sabemos que ellos temen a algo mucho más poderoso, y esos poderosos a algo más poderoso y así hasta que llegamos a la conclusión de que no hay nada más allá de lo supremo donde existe este pensamiento. «Somos criaturas especiales, pero no poderosas».

Nuestra mente ha idealizado a Dios como algo pequeño, que solo cabría en nuestra mente. En la cavidad del cerebro. Y no se nos puede culpar, Dios solo cabe por aquello que hemos dado medida. El mundo funciona como nosotros creemos que funciona. El tiempo ni siquiera existe, solo es una medida de nuestra mortalidad. Cada individuo sapiente adquiere y diseña su tiempo, y el tiempo se ajusta a nuestra realidad. Hablamos de ello como algo real, a cierto grado se materializa, nuestra propia mente crea el tiempo. Y creamos el tiempo del universo, puede que acertemos, que sea así como decimos, puede que otras criaturas hayan descubierto el sentido de esta magnitud o paradigma. Pero el tiempo, tan solo es eso; una fuerza ilusoria que destruye todo. Aquí entra lo conocido, todo lo que podemos conjeturar, teorizar, suponer, deducir y lo más importante de todo imaginar, todo lo que pensemos es posible aun por ilógico que parezca o por tonto que se diga, sucede en algún espacio que cruza nuestra mente y lo posible en algún lugar de la expansión infinita.

Y después le sigue lo no-conocido: Todo aquello a lo que no podemos llegar, que nos es imposible imaginar. Lo que no podemos dar forma, ni color, ni sabor, ni raciocinio, ni noción.

Así que amigo mío, hay que tener presente que si crees en Dios, hay que tener en cuenta que si lo que dice la biblia es cierto, y llega un final para nosotros la raza que ha dado pie a todo esto. Hay que agradarle a como dé lugar. Imagina que si nosotros pensamos esto, dudando si él nos creó o no, ¿Qué crees tú que él piense de nosotros, que tiene un grado de sabiduría infinita? si podemos imaginar todo estos mundos, ¿Qué crees tú que imagina él si él todo lo es? Al final Charles dejo de cuestionarlo todo, y en vez de eso lo aceptó todo. Como Job, no importa que emoción creaemos por nuestra naturaleza, destructiva o creativa, si rabia u orgullo, si alegría o rabia, si tristeza o gozo, todo tiende a suceder. Así que es mejor escucharle y callar… eso hizo mi amigo Charles después de que murió su esposa su nieto y su hijo, y cuando su nuera lo abandonó. Todo esto es inevitable, pero llegado un punto donde el hambre de conocimiento sobrepasa la infinita cantidad de información que se puede aceptar, sea cruel o irreversible, lo único que se puede hacer es aceptar y maravillarse. Charles dejo de cuestionar simplemente porque ya no había que cuestionar, pasará mucho tiempo para que el hombre entienda el concepto de la creación como dice la biblia, tal vez la ciencia explique que la creación si pudo haber pasado, que si venimos de una evolución de la mano de Dios.

Entonces, paso mucho tiempo, para que Charles me explicara todo esto, para escribirlo, y poderlo plasmar en esta hoja. Charles me enseñó mucho, todo se lo debo a él que pudo vivir en varios tiempos, y sintió de primera mano lo que es perderlo todo y tenerlo todo, conocer y desconocer, asimilar y caer en la locura. Razonar, llorar, sufrir, regocijarse en lo simple y en lo complicado, en lo que entendemos y en lo que no, frustrarse en lo que no se puede, y sentirnos como dios en lo que creamos y terminamos, morir, y renacer, sostener una vida, como terminarla, comandar y servir. Un hombre común que vivió a lo extraordinario. Charles Irving Smith murió en el año 590 de este mundo, y nadie del otro mundo sabe quién fue, ni como influencio en la mente de otros, murió feliz, porque al fin Dios le dio permiso de irse.

Esta era la última nota que él en su lecho de muerte me dio autoridad para poder terminar su vida y su diario. Y quiso que en su tumba estuviera escrito como epitafio lo siguiente:

«Charles Irving Smith, no un hombre si no toda la humanidad. 1 corintios 12:6-8» Hay diversas funciones, pero es un mismo Dios el que hace todas las cosas en todos.

A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás. A unos Dios les da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otros, por el mismo Espíritu, palabra de conocimiento;

Quería poner al principio «Quien quiera ver a DIOS, que muera primero» pero le pareció algo indescifrable y duro para quien lo leyera. También quería colocar la frase de uno de sus escritores preferidos en su tiempo de capitania, Dante Alighieri «Faltan fuerzas a la alta fantasía; mas ya mi voluntad y mi deseo giraban como ruedas que impulsaba. Aquel que mueve el sol y las estrellas.» Pero decidió quedarse con la inscripción de la puerta.

Descarga:
<