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AWE – Capítulo 1163

Capítulo 1163: ¡Me la Comí!

Nunca es bueno alardear tanto, —pensó Bai Xiaochun—. Gu Tianjun y los demás fueron demasiado lejos. ¿¡Por qué tuvieron que reunir las piezas!? —No pudo sino sentirse un poco culpable y suspiró por dentro.

Era un poco vergonzoso que los celestiales de las dos dinastías lo miraran de ese modo. Después de un instante, no pudo evitar aclararse la garganta un poco.

—Vaya, ¡tienen razón! ¡Parece que falta la cola! —Se dio una palmada en la frente repentinamente como aparentando estar olvidadizo. —Aaaaaah. ¡Ya recuerdo! ¡Mi memoria ya no es lo que era! Me olvidé que tengo la cola por aquí.

Entonces sacó la cola de la lagartija y la arrojó.

Parpadeó varias veces y continuó, —Oigan, dejen de verme así. ¡De verdad me olvidé!

Gu Tianjun lo miró fijamente por un rato antes de apartar la mirada, mientras que debido al favor que había recibido, Sima Yunhua solo pudo sacudir la cabeza y sonreír con ironía. Ni Chen Su ni Espíritu Añejo tenían nada que decir.

Los celestiales de la Dinastía del Emperador-Vil también parecían estar sin palabras, aunque cada vez detestaban más a Bai Xiaochun. La única que mantenía un rostro inexpresivo normal era Gongsun Wan’er, pero estaba riendo por dentro.

Ahora que la batalla había acabado y la competencia terminado, el Emperador-Santo observó la lagartija, luego a Bai Xiaochun, y una sonrisa enigmática apareció en su rostro.

—Rey Alcance Celestial… ¿por qué se me hace que la cola está más corta de lo normal?

Al escuchar esas palabras, los celestiales miraron la lagartija con atención, y en efecto, la cola de la lagartija se veía algo deforme… casi como si aún le faltara un trozo.

—Los ojos de este Emperador-Santo son inusualmente agudos! —se quejó Bai Xiaochun por dentro. Pero mantuvo una expresión confundida y se quedó viendo la lagartija. Después de otro instante, se volvió a dar un golpe en la cabeza.

—¡Aaah! ¡Mi memoria sí que está empeorando! Cierto, tienes razón. ¡Le falta una pieza! —Entonces sacó otro trozo de la lagartija de su bolso de almacenamiento y lo arrojó. Al ver que el Emperador-Santo aún lo miraba de manera pensativa, continuó con la voz más sincera posible, —Eso es todo. ¡Esta vez no tengo más!

Después de ver todo eso, los celestiales sentían como si recién estuvieran conociendo a Bai Xiaochun. De hecho, estaban conmocionados. Su tendencia a malversar las cosas para sí mismo los dejó literalmente sin palabras.

Especialmente… cuando se dieron cuenta de que aún después de este trozo adicional, la cola seguía sin verse completa. Los celestiales lentamente volvieron a dirigirle la mirada a Bai Xiaochun.

El Emperador-Santo no dijo nada. Seguía con una sonrisa enigmática en su rostro, pero las malas intenciones en sus ojos eran evidentes.

—¡De verdad no me queda nada más! —dijo Bai Xiaochun. Y esta vez sí decía la verdad. No le quedaban más trozos en su bolso de almacenamiento.

Entonces el Emperador-Vil puso una sonrisa de desdén, realizó un gesto de conjuro y apuntó. Un rayo de luz negro salió de su dedo y se movió directamente hacia la gran lagartija.

Ese rayo de luz claramente tenía propiedades fantásticas; en cuanto se sumergió en la lagartija, su carne empezó a moverse y a unirse. Después de unos momentos, ¡parecía como si jamás la hubieran cortado!

Pero ahora quedaba más claro que nunca que aún le faltaba una parte a su cola.

Y ahora… todos los celestiales y arcaicos miraban fijamente a Bai Xiaochun.

Bai Xiaochun ahora sí que estaba alarmado y sollozaba por dentro. Al fin y al cabo, la pieza faltante era la que le había dado al espíritu autómata. Aunque se sentía un poco culpable, se recordó a sí mismo que había pasado por muchas situaciones peligrosas para conseguirle esta lagartija al Emperador-Santo

¡Es mejor mostrar confianza que intentar hacerse el listo! —pensó.

Una vez llegado a este punto en sus ideas, respiró hondo y dijo firmemente, —¡Me la comí! ¡Me comí la pieza que falta! Esa carne y sangre de soberano es excelente. La conseguí y quería investigar un poco. Al final fallé. Así que decidí comer un trozo a ver qué pasaría. Pero era completamente asquerosa, y no hizo nada.

En realidad, se estaba quejando por dentro al ver lo tacaños que eran estos arcaicos. Solo era un pequeño trozo, ¿no?

Cuando los celestiales circundantes escucharon que Bai Xiaochun admitía esto abiertamente, sus ojos se iluminaron con satisfacción.

Después de todo, el que un celestial malversara un poco de la carne de soberano que debía ser de un arcaico no era tampoco gran cosa. Si Bai Xiaochun hubiera intentado ocultarlo, quizás habría hecho que las personas saltaran a otras conclusiones. Pero debido a la franqueza con la que lo decía, ni el Emperador-Santo sentía que tuviera que investigar más el asunto, y solo le dirigió una mirada seria a Bai Xiaochun.

—¡Me sorprende que no muriera por hacer eso! —murmuró por dentro—. ¡No puedo creer que se atreva a comer la carne de un soberano! —Después de eso, simplemente ignoró a Bai Xiaochun y volteó a ver al Emperador-Vil, con quien conversó brevemente mentalmente.

El Emperador-Santo tenía la ventaja, y el Emperador-Vil se vio forzado a lidiar con su derrota. Pero los dos ya habían llegado a un acuerdo previo, así que el Emperador-Vil de todos modos conseguiría dos porciones de la carne y la sangre. Justo antes de irse, le dirigió una mirada gélida a Bai Xiaochun, luego sacudió la manga y se desvaneció.

El Celestial Virūpākṣa y sus compañeros hicieron lo mismo, todos odiaban a Bai Xiaochun hasta los huesos. La única que se sentía diferente era Gongsun Wan’er, pero era imposible detectarlo en su mirada.

Ahora que había concluido el asunto con el clon del soberano. Todos los celestiales de la Dinastía del Emperador-Santo, incluyendo a Bai Xiaochun, recibieron una Píldora Celestial por sus contribuciones.

Una vez que todos se fueron, Bai Xiaochun aprovechó el hecho de que las prefecturas del norte ahora estaban vacías, así que sacó a todas las personas que estaban dentro de su Gran Espada del Norte. No solo restauraría la Prefectura Mar de Niebla, ahora Bai Xiaochun podía aprovechar la rara oportunidad para expandir su territorio. En apenas unos meses, ¡logró tomar control de las cinco prefecturas del norte!

Lo hizo con tanta rapidez y ferocidad que ni el Emperador-Vil tenía medidas para detenerlo. Al fin y al cabo, la Dinastía del Emperador-Vil había sufrido por la muerte reciente de una de sus celestiales, aunque no era una perdida devastadora permanente, seguía siendo un duro golpe.

No solo eso, gracias al impulso que Bai Xiaochun había logrado, el único que podía ser enviado para hacerle frente era Virūpākṣa. Ninguno de los demás celestiales estaba cualificado.

Pero lo que era más importante, era que el norte del segundo dominio inmortal se había hecho casi cenizas. Un territorio muerto era de poco interés para la Dinastía del Emperador-Vil.

El tema era un poco molesto para el Emperador-Santo, pero ya que estaba ocupado con la carne y sangre del soberano que había conseguido, no le estaba prestando mucha atención a sus acciones.

Otro factor considerable para la situación era que ahora Bai Xiaochun tenía una relación mucho mejor con el Celestial Espíritu Añejo, el cual aprobaba de manera implícita con sus acciones.

Gracias a todo eso, Bai Xiaochun unificó gran parte del norte en unos cortos meses. A pesar de que en este momento eran poco más que unos baldíos polvorientos, los ciudadanos de la Prefectura Mar de Niebla ya estaban esforzándose por hacer que las cosas volvieran a la normalidad.

El nombre de Bai Xiaochun ahora era aún más conocido, y cada vez más personas descubrían lo fuerte que era.

—¿Escucharon? ¡El Rey Alcance Celestial logró robarle un tesoro valioso a todos los demás celestiales!

—Eso del tesoro no es nada. Había más de una decena de celestiales intentando rastrearlo, ¡pero lo perdieron por diez días enteros!

—¡Para cuando reapareció, jugó sus cartas a la perfección y consiguió el apoyo de todos los demás celestiales de la Dinastía del Emperador-Santo! ¡Entonces salieron todos juntos y consiguieron Píldoras Celestiales como recompensa!

—¡Eso no se ve a diario!

A medida que las noticias se divulgaban por los Dominios Inmortales Eternos, las personas de Alcance Celestial las escuchaban y quedaban profundamente inspiradas.

Mientras tanto, bajo la protección de Brutus, Song Junwan finalmente logró establecer contacto con el Patriarca Corriente Espiritual, Li Qinghou y los demás que estaban con ellos.

Todo parecía progresar de maravilla, hasta que… ¡¡un decreto imperial fue enviado repentinamente a Bai Xiaochun desde la Ciudad del Emperador-Santo!!

 


Capítulo regular, Viernes 22-02-2019


Patrocinar: 6$ x 2 Capítulos

¡Hola! Ya durante un tiempo para acá he tenido una promoción que saco 2 capítulos por los patrocinios de 5$, se suponía que sería una medida temporal, pero al final nunca acabé anunciando su cese. De ahora en adelante lo dejaré oficialmente como 6$ x 2 Capítulos hasta el final de la serie. Por supuesto seguirá habiendo algún extra por aquí y allá de tanto en tanto.

Nos queda poco, espero que podáis ayudarme con el tramo final, van más de 2 años y miles de horas de trabajo invertidas en traerles la mejor traducción posible y he aprendido y mejorado muchísimo en este tiempo.

Muchísimas gracias a todos los que ya me han apoyado hasta ahora y espero contar con todos para el ultimo tramo de esta travesía.  ¡Faltan 150 capítulos para el final!

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2 Comentarios Comentar

  1. Ecle Chan

    Lector

    Nivel 7

    🤣😂🤣😂🤣😎
    Solo él tío Bai de la secta, aunque técnicamente sí que se la comió jajajajaja.
    Waooo tan pocos caps… ¿qué haré sin el tío Bai? ha sido el mejor tío de la secta, demonios no quiero llorar.

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