<- Actualmente solo registrados A- A A+

CoS – Capitulo 127

Libro 2 – Capítulo 10. Mensaje

Capítulo extra, Patrocinador por: ¡El Legendario Jóse López! ¡Muchas Gracias!

Esto finalmente explicó las formidables fuerzas de Kojo. Los soldados que lo seguían no eran sus propios subordinados, sino élites del ejército del barón. Los guerreros normalmente eligen una especialización en el nivel 5, ya sea tiro con arco o artes marciales, lo que les da la capacidad de rivalizar contra tres a cinco niveles 4.

La situación de este plano era bastante similar a la de Norland. Ambos planos tenían numerosas criaturas inteligentes, pero al menos en el Ducado de Roca Blanca los humanos tenían el control. El estatus se basaba en una línea de sucesión o mérito militar, promoviendo una cultura de combate saludable entre la gente del plano, muy similar a Norland. Sin embargo, esa cultura militar sólo significaba malas noticias para Richard.

El dios principal del Ducado de Roca Blanca era el Dios del Valor, Neian. Había otros dioses de los que Flowsand no había oído hablar antes, incluyendo probablemente los aborígenes. El número de devotos situaría a Neian en un dios intermedio, con otras cinco o seis regiones de alcance similar. La adoración ancestral también era bastante común aquí, y los humanos no perdían ante los hombres bestias y los elfos en ese sentido.

El Barón Forza era un fuerte devoto de Neian, y recientemente había establecido un altar para la deidad dentro de su castillo. El sacerdote recientemente había recibido un oráculo, incitando al barón a enviar a Kojo a una cacería junto a sus tropas, rastreando a los intrusos en su plano. Si le derrotaran, el ejército principal le seguiría.

Richard y Flowsand se dirigieron a un terreno vacío. Richard trasladó una mesa, mientras que Flowsand colocó un mapa hecho con la información de los cautivos en la mesa.

Su base no había terminado en una situación particularmente buena o mala, a unos cinco kilómetros del final del sendero de montaña. El terreno y la densa vegetación servían para bloquear el avance de cualquier caballería, forzando incluso a caballeros titulados como Kojo a avanzar a pie hasta la base.

La base en sí estaba situada en un abrupto acantilado en miniatura. En tres de sus lados había pendientes pronunciadas, y sólo la entrada principal era un camino apacible. Con los acantilados de más de veinte metros de altura, se necesitaría un caballero en entrenamiento para escalarlos durante la batalla.

Sin embargo, si ellos se replegaban hacia la base terminarían atrapados.

Richard escudriñó el mapa, deliberando sobre éste repetidamente antes de señalar un pequeño pueblo a unos veinte kilómetros de la base. “Si las tropas del Barón ya han partido, llegarán aquí esta noche. Este lugar es la última oportunidad para ellos de reabastecerse y descansar un poco antes de entrar a las montañas. Es probable que intenten rastrearnos al amanecer, así que si exploramos este lugar ahora podremos obtener algunos detalles generales sobre esas tropas”.

“Podrían haber traído algunos sacerdotes esta vez,” comentó Flowsand, “Esos deberían ser nuestros primeros objetivos. No estoy segura si también tendrán magos”.

Richard asintió estando de acuerdo. Mirando este mapa de los pueblos y aldeas bajo Forza, silenciosamente hizo sus propios cálculos: “Ni siquiera ha pasado un día todavía, y no debería ser tan inmediata la reacción a la falta de respuesta de Kojo. Con la mejora del equipamiento y los niveles de la tropa, no esperarían que toda la fuerza hubiera sido aniquilada. Es poco probable que el Barón Forza también salga mañana con todas sus tropas. El oráculo debería haber mencionado nuestros números y fuerza, pero eso no debería decirles el número de personas que tenemos que son hábiles en espiar y asesinar. Las pérdidas que sufriremos esta primera vez serán insignificantes, nos enfrentaremos a un tercio de su ejército como máximo. Cerca de dos caballeros titulados, una docena de novatos y entre doscientos a trescientos soldados”.

Después de reflexionar un rato sobre esto, Richard miró a Flowsand y le preguntó solemnemente: “Flowsand, necesito saber hasta que punto eres mejor de una clériga normal. Necesito deducir con exactitud nuestra fuerza militar.”

Flowsand levantó la cabeza, fijando su mirada en Richard antes de decir: “Por supuesto, pero empecemos por ti. No me digas que un mago normal de nivel 8 puede disparar cinco bolas de fuego en cinco segundos. Deberías haber quedado minusválido sólo por el coste de maná, olvidando lo rápido que lanzas los hechizos. También te agradecería que me explicaras acerca de los cuatro jabalíes que convocaste”.

Richard se rió entre dientes, asintiendo, “Está bien. Tengo una runa de vitalidad tatuada que puede acelerar mi recuperación de energía y maná. También he mejorado el control de mis habilidades. Puede que sea un mago de nivel 8, pero mi reserva de maná está cerca del nivel 9.

Mi enfoque principal entre los hechizos de tercer grado es Bola de Fuego, y en el cuarto grado es el Llamado de la Naturaleza y Tormenta de Carámbanos. He mejorado el hechizo de bola de fuego de modo que me permite lanzarlo rápidamente en menos de un segundo, y además me consume menos maná de lo normal. El efecto del Llamado de la Naturaleza aumenta cuando lo lanzo, podría deberse a mi línea de sangre de elfos. En cuanto a Tormenta de Carámbanos, aunque aún no la he perfeccionado, tiene un inmenso poder. Sin embargo, me lleva cinco segundos lanzarlo, demasiado para ser útil en la batalla”.

Richard no había explicado las cosas completamente. El brazalete de marfil ajustado cómodamente a su muñeca había demostrado tener otra función: le resultaba más fácil comunicarse con sus invocaciones. Por eso logró convocar a un jabalí adicional.

“¿Qué hay de tus habilidades de línea de sangre?” Flowsand siguió preguntando implacablemente.

Richard dudó, antes de explicar: “Sólo he despertado una hasta ahora; Erupción”.

Flowsand bajó la cabeza, escribiendo en el aire con los dedos. Tardó un rato en responder: “Genial, creo que ahora sé cómo apoyarte en batalla. Muy bien, es mi turno. Soy diferente del sacerdote promedio. Soy una clériga, titulada Alba por el Dragón Eterno. Puedes asumir que tengo tres veces la reserva de maná de un sacerdote ordinario de mi nivel.

También has notado la runa en mi frente antes. La adquirí junto con mi título, y me da una habilidad especial llamada Objetivo del Tiempo. Me permite cambiar el flujo del tiempo de un sujeto durante quince segundos, con la mitad de probabilidad de éxito si el objetivo es cinco niveles más alto que yo y ninguna posibilidad en absoluto con siete niveles de diferencia”.

“¿Cuánto puedes acelerarlos?” Los ojos de Richard se iluminaron.

“¿Por ahora? Alrededor de cuatro tercios del flujo temporal normal. Eso aumentará con mi nivel”.

“¡Genial! ¡Eso nos da una forma de lidiar con esos caballeros!” Richard no pudo contener su emoción. Miró a Flowsand y dijo: “Estoy agradecido de que no seamos enemigos”.

Esta vez, Flowsand le mostró una sonrisa evasiva, “Yo también”.

Richard sonreía. Finalmente pudieron ver un destello de luz en el horizonte.


Lista de Capítulos Donación: 2 Capítulos patrocinados x 5 $ Facebook

Capítulo 4 de 10…

Descarga:

Deja un comentario para mostrar que estuviste aquí:

Necesitas Iniciar Sesión para comentar.