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CoS – Capítulo 299

Libro 2 – Capítulo 182. Recuperación

 

Una vez que se resolvió el asunto con Zim, Richard escribió unas cuantas cartas esa misma noche y envió a unos pocos subordinados ingeniosos al Oasis Agua Azul y a Ciudad Acantilado Profundo.

Una de las cartas estaba dirigida a Sir Chanton, diciéndole que enviara cristales mágicos por un valor de 50.000 de oro con el siguiente lote de suministros. Eso fue suficiente para un centenar de cristales mágicos en el mercado, y con la habilidad de Chanton, probablemente podría acercarse a los 120. Esto sería suficiente para darle a la madre cría tres habilidades más de grado 4, y permitirle llegar al nivel 5 también. En ese punto, sería capaz de crear zánganos de combate en el nivel 10.

Las otras pocas cartas estaban dirigidas a Devon, Amon y Bivier de Agua Azul. Richard necesitaba un nuevo lote de bárbaros y esclavos del desierto de Devon, puesto que a un gran número de sus tropas actuales ya se les había concedido la libertad. Los bárbaros solo luchaban por él por gratitud, ayudando en momentos en que necesitaba desesperadamente su apoyo. Sin embargo, era solo cuestión de tiempo antes de que se marcharan a su tierra natal. Su amor por sus planicies ancestrales era algo que los poetas mencionaban con lirismo en sus escritos.

En cuanto a Amon, Richard esperaba una alianza oficial con el Marques Anrick. También quería emplear una tropa de espadachines de élite; el Santo Espadachín Rolf no solo era famoso por su habilidad con la espada, sino también por su habilidad para entrenar tropas.

<< Nota: Santo Espada ahora será Santo Espadachín por cambios en la versión de inglés. >>

En cuanto a Bivier, Richard estaba buscando un lote de acero al carbono refinado y acero lafite.

Una vez que todos estos recursos fueran adquiridos, Richard quedaría completamente sin fondos, incluyendo todo lo que ganaría de las runas restauradas que aún no había vendido. Sin embargo, esa indigencia se intercambiaría por un poder militar formidable y sin precedentes. Esto no fue solo la construcción ferviente de un ejército. ¡No, Richard estaba dando lo mejor de sí mismo y apostando todo en un solo lanzamiento!

La escala de este ejército hizo obvio que no estaba destinado para la defensa. Richard parecía un completo belicista, listo para apoderarse de lo que quería con armas y derramamiento de sangre.

No podía explicar esta repentina impaciencia. O más bien, lo sabía en el fondo de su corazón, pero no estaba dispuesto a admitirlo. Los pensamientos de Sharon, el Deepblue y Mountainsea le causaron gran angustia. Las bendiciones de sabiduría y verdad no solo significaban que él planificaba todo cuidadosamente. Estos rasgos también influyeron imperceptiblemente en su estado de ánimo. Solo podía mantener la calma cuando todo estaba bajo su control, y cuando cualquier cambio estaba dentro de sus expectativas.

La calma era a menudo otra palabra para describir indiferencia.

Habiendo permanecido demasiado tiempo en Faelor, Richard casi había olvidado todo acerca de Norland. Sin embargo, ahora que pensó nuevamente en estas cosas, y en las tres promesas que había hecho, sintió un fuego ardiendo en su pecho.

Quería trascender las limitaciones de los planos. Para Sharon, quería terminar el Deepblue Aria. Quería derrotar a todos los Archerons, para poner la lápida sepulcral de su madre en la cima de ese volcán.

¿Pero qué hay de Mountainsea? ¿Acaso le hizo alguna promesa a esa joven agresiva y dominante? Richard no podía recordar ninguna, pero aún sentía que tenía que visitar a Klandor solo para ver a los suyos. En cuanto a lo que sucedería cuando se vieran, ni siquiera los dioses podrían predecir eso.

Richard estaba terriblemente inquieto esa noche, pero sin importar cuán larga fuera la noche, el sol eventualmente se levantaría. Sin pegar ojo, los ojos de Richard estaban completamente inyectados en sangre. Su mente todavía seguía acelerada, analizando la topografía de la distribución potencial de minerales en su entorno.

La semana siguiente transcurrió pacíficamente, pero la situación fluctuó continuamente.

Fontaine se comportó como se esperaba, volviéndose más duro una vez que Zim se fue. Quizás fue involuntario. Pero un lote de productos de Ciudad Acantilado Profundo había sido secuestrado bajo su vigilancia. Todos los hombres que llevaban los bienes fueron completamente aniquilados, sin que sobreviviera ni una sola alma. Naturalmente, todos los bienes desaparecieron. Aunque se trataba de lingotes de hierro sin mucho valor, el equipo tenía más de diez herreros.

Richard mantuvo una estrecha vigilancia sobre cada una de los movimientos del Barón. Al cabo de una semana, su defensa se había fortalecido enormemente. Una tropa de más de 300 espadachines del Gorrión Dorado había sido estacionada en fuertes justo a las afueras de Castillo Crepúsculo. No requería mucho conocimiento darse cuenta de que estos espadachines que tenían el nivel 6 en promedio provenían de las tropas privadas del Conde Yatu. El Ciervo Azur parecía muy entusiasmado en proteger a sus nuevos subordinados. Quien quisiera atacar el Castillo Crepúsculo estaría librando una guerra contra el mismísimo Conde.

En cuanto al cambio en la alianza de Fontaine, el normalmente intenso Duque Lobo Terrible guardó silencio. Esto fue una prueba de que la fuerza de Bevry no era lo suficientemente grande como para decidir el resultado. A lo sumo, podría controlar los movimientos del Duque Grasberg a través de la política. Después de todo, ni siquiera el Duque Lobo Terrible podía luchar en dos frentes. El Duque Roca Blanca era un monstruo mucho más grande que Grasberg, y no tenía confianza en la victoria.

Sir Chanton le había indicado en privado a Richard que podía actuar cuando quisiera, pero quedaba sobrentendido que tendría que soportar las consecuencias por sí mismo. O la mayoría de las consecuencias, de todos modos. El Duque Lobo Terrible estaba en medio de un ataque contra el Conde Jayleon; esos huesos de dragón no eran de mucha utilidad para él personalmente. Richard supuso que estas cosas iban a ser usadas como ofrenda. La importancia de Perrin para el Duque era bastante evidente; definitivamente era más valioso que Richard.

Además de eso, aunque Chanton no mencionó nada, Richard pudo adivinar que Bevry recibió un reembolso adecuado por el cambio de Fontaine. Por lo tanto, tendría que enfrentar la presión de la familia de Zim solo.

El Duque le proporcionó un refugio seguro en la forma de esa tropa de espadachines. Su deber sería asegurarse de que él y Flowsand pudieran regresar sanos y salvos a Ciudad Acantilado Profundo. Mientras los dos no perecieran, se podría construir el altar y el Duque Lobo Terrible podría pagar él mismo la construcción. Sin embargo, esa fuerza también era un indicativo de los sentimientos de Bevry hacia los acontecimientos posteriores. Usar esos espadachines significaría que Richard perdería toda independencia, ya no sería un partido igualitario en las negociaciones de asociación con el Duque.

Afortunadamente, hubo algo de esperanza en medio de todas estas malas noticias. Sus aliados en Agua Azul resultaron ser más confiables de lo esperado.

Devon le envió 50 bárbaros y 300 guerreros del desierto. Bivier reunió todo el metal que Richard requería, e incluso agregó diez balistas con 500 flechas.

En cuanto a Amon, ofreció un tratado de combate; si Richard pudiera ayudar a Rolf a derrotar a sus enemigos en Agua Azul, se le otorgaría un puesto en el Consejo de Agua Azul. El Escorpión Venenoso Michla, con más de 500 soldados a su cargo, sería el primer objetivo. Amon colocó una recompensa de veinte monedas por la muerte de cada subordinado del Escorpión Venenoso, y diez cristales mágicos por la muerte de Michla.

Cristales mágicos… A Richard comenzaba a gustarle cada vez más esas palabras.

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