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CoS – Capítulo 758

Libro 5 – Capítulo 94. Requisa

 

“¡Oye, idiota!” Lawrence se acercó, tratando de quitarle la botella de la boca a Richard, “¡Para!”

Sin embargo, Richard simplemente se giró para evitarlo, “Solo me estoy relajando un poco o me agotaré por completo. La depresión es el verdadero enemigo de la vida.”

Estas palabras fueron un famoso dicho del Emperador Carlos, algo que a muchos les gustaba distorsionar para su propio beneficio. Lawrence miró las escasas gotas que quedaban en la botella y negó con la cabeza, “Deberías estar comiendo en este momento.”

“La comida no ha llegado todavía,” Richard se encogió de hombros. Le gustaba vaciar unas cuantas botellas de alcohol después de cada gran batalla para relajarse.

“Grr… Bien, ¿qué planeas hacer con ese demonio?”

“¿Blacklight? Nada, lo dejaré en paz. No sé por qué fue, pero no tenía ganas de matarlo.”

Lawrence frunció el ceño, “Esto no es Norland, Richard. Ese demonio no es un simple niño; él perfectamente podría encontrar una oportunidad para matarte si bajas la guardia.”

“Entonces quizás esto sea una prueba,” reflexionó Richard, “Si realmente puede matarme, estoy bien con eso.”

“Mocoso arrogante… Dime la verdad, ¿qué pasa con la mascota?”

Richard solo se rascó la cabeza, “En realidad, nada. Solo fue un impulso. No lo maté al principio, y como ahora es tan obediente, ya no tengo el corazón para hacerlo.”

“Sabes que es probable que sea un demonio de la realeza, ¿verdad? También luce bastante de sangre pura. Si él ha sido visto…”

“¿Si él ha sido visto?”

“La ciudad probablemente lo requisará. Un demonio de la realeza vale mucho más de lo que puedes esperar, y necesitamos un espécimen para la investigación. Es extremadamente difícil atrapar con vida a los de su clase, y podría ser la clave para descubrir sus debilidades para futuras batallas. Deberías saber que los demonios se encuentran entre los más peligrosos de todos los Daxdianos por su inteligencia.”

Richard frunció el ceño, entendiendo qué quería decir Lawrence. Había recogido y analizado los cadáveres de numerosos Daxdianos en sus propias batallas para poder lidiar con ellos mejor. Sin embargo, le había dicho al demonio que no le haría daño, y el joven había sido lo suficientemente cuidadoso como para seguir ambas reglas sin sobrepasar ni una sola vez sus límites. Lo que debería haber sido un enemigo peligroso se sentía más como una mascota que cualquier otra cosa.

A pesar de que no podía estar en desacuerdo con las palabras de Lawrence, Richard se sentía un poco incómodo. No quería aceptar un destino donde sus palabras fueran rotas, pero tampoco era como si pudiera liberar a Blacklight. ¿Quién sabe cuántos Norlandeses acabarían muertos si dejara ir al demonio?

“¿Requisado?” Preguntó con el ceño fruncido.

“Sí. Si hay razones suficientes, el Mariscal Rundstedt tiene la autoridad para requisar cualquier propiedad en la Ciudad del Sol Desmontado siempre que encuentre una buena razón para ello.”

“Capturé al demonio, él me pertenece,” comentó Richard.

“Sería lo mismo en cualquier otra fortaleza. Dicho esto, usted sería compensado generosamente por él… Umm… Considerando toda la guerra, me inclinaría a ponerme del lado de la ciudad.”

Todavía frunciendo el ceño, Richard decidió reflexionar un poco más sobre esto. No tenía planes reales para el demonio; de hecho, ni siquiera había pensado mucho en el chico. Era que solo se sentía incómodo con que alguien que él había capturado fuera llevado por la fuerza.

“¡¿Qué?!” De repente, Richard se levantó asustado, tan rápido que el aire se le escapó. Lawrence quedó desconcertado, casi dejando caer su bisturí al suelo, “Bribón, ¿qué diablos pasó?”

“¡Algo anda mal, uno de mis seguidores está en la ciudad!” Mientras decía esto, Richard ya estaba saliendo. Rápidamente se apresuró a las secciones internas de la ciudad mientras perseguía la ubicación de Waterflower, pero no importaba cuánto lo intentara, no podía establecer contacto. Su conexión con ella era muy débil, hasta el punto de que apenas podía discernir una dirección general.

“¡Waterflower!” Gritaba regularmente, pero no obtuvo respuesta.

……

En el interior del santuario de la ciudad, en un alto santuario cerca de la plaza central. El hedor de la sangre llenaba el aire aquí, con unas pocas antorchas tenues iluminando el salón. Las llamas eran de un extraño azul verdoso, semitransparentes y no provocaban humo. Crearon un aroma asquerosamente dulce de cerca, pero incluso eso no fue lo suficientemente poderoso como para cubrir el olor.

Las profundidades del salón estaban casi completamente oscuras, con una tenue silueta de un hombre sombrío sentado dentro. Este era el legendario mago que estaba constantemente al lado de Rundstedt, Hasting.

Hasting se veía cansado, los círculos oscuros alrededor de sus ojos inyectados en sangre casi de color púrpura, mientras que su cara estaba ligeramente hinchada. Su pelo mojado estaba pegado a su cuello y su frente empapada de sudor.

En su mano había una enorme copa de oro con un líquido viscoso y apestoso. Estaba bebiendo poco a poco de la copa, su respiración pesada comenzó a estabilizarse.

A pocos metros de distancia, había una estructura de piedra hecha de rocas negras, con varias capas de complicadas formaciones de hechizos grabadas en la parte superior. En el centro de la formación estaba un guerrero anciano que acababa de despertar de su sueño.

“Ahora está bien, llévenselo,” dijo Hasting a un par de guerreros que entraron, haciendo que expresiones de deleite inundaran sus rostros.

El líder guerrero se acercó e hizo una reverencia, “Su Excelencia, tenemos otra persona herida que temo que solo usted puede curar.”

“¿Por qué tengo que ser yo?” Dijo el legendario mago con cansancio, “¿Qué pasó con los clérigos?”

“Su alma está protegida por un poderoso hechizo que la Iglesia no pudo romper. Necesitamos su experiencia para evaluar si ha sufrido algún daño al alma.”

Hasting repentinamente se animó, riendo siniestramente, “¿Esas cabronas estiradas finalmente admiten que no son tan poderosas como yo? Increíble. ¿Qué clase de persona puede dejar desconcertadas a las sacerdotisas? Tendré que ver esto yo mismo.”

El legendario mago se puso de pie, pero incluso para esto necesitó el apoyo de su silla. Su brazo entero temblaba de debilidad. Los guerreros solo miraban con asombro; hace poco tiempo, los tres seres legendarios en la ciudad, incluido Hasting, habían mantenido a raya a los cinco del enemigo hasta que los hechiceros negros se quedaron sin energía. Aún peor fue que Hasting no tuvo oportunidad de descansar después de la guerra, forzado a sanar a los guerreros cuyas almas habían sufrido el mayor daño.

Aunque Hasting era extremadamente excéntrico y malhumorado, sus contribuciones a la ciudad hicieron que todos lo veneraran como lo había sido con Santo Lawrence hace mucho tiempo.

……

“¿Es esto una broma?” Hasting rugió furioso contra el guerrero que había colocado a una joven en la formación, “¿Una niña que ni siquiera es una santa? ¿De quién fue la idea?”

A pesar de la aparente debilidad de Hasting, los santos presentes inmediatamente sintieron un escalofrío en sus espinas dorsales. La ira de un legendario mago tenía una presencia atronadora. El líder guerrero se arrodilló de inmediato, “Su Excelencia, ella ha estado luchando junto a nosotros durante la última semana. No es una santa, pero su poder de batalla no es inferior al nuestro. Ella mató a tres Daxdianos antes de que resultara herida, e incluso entonces detuvo a unos cuantos oponentes para reducir nuestras bajas.”

“¿Oh?” Hasting se tranquilizó, comenzando a evaluar a la joven con seriedad, “Hmm… Parece que tiene un gran potencial, vale la pena que use mi curación del alma. Vamos, levántate, me has ayudado a menudo en el pasado. Ya que estás dispuesto a hablar por ella, haré lo mejor que pueda.”


Capítulo semanal (15/14)

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