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CoS – Capítulo 873

Libro 6 – Capítulo 99. El Pasado

 

Melia no tenía idea de cómo reaccionar a la respuesta de Richard. Ella nunca había visto a ningún forastero aparte de él desde que se conocieron, y una multitud seguía siendo reprimida por la voluntad del bosque.

El propio Richard no estaba demasiado interesado en explicar. Preguntas sobre la identidad de la Gran Anciana nublaban su mente, estaba feliz de tener un techo y algo de cena. Intentó descansar, pero los recuerdos lejanos seguían inundando sus pensamientos. La Gran Anciana estaba ciertamente relacionada con Gaton y Elena, mientras que la Tribu de la Noche Eterna probablemente tomó su nombre del Bosque de la Noche Eterna que los elfos de la luna plateada una vez ocuparon.

Él había asumido que la Gran Anciana era solo una leyenda ordinaria, pero ella estaba a poca distancia de la fuerza del Emperador Philip. Había detectado un olor nocivo que provenía de ella durante la reunión, una señal de lesiones graves, pero simplemente no podía comprender qué tipo de ser podía dañar a alguien de su poder en este plano.

La noche llegó y se fue en medio de estos misterios sin resolver, y justo al amanecer se dirigió a ver a la Gran Anciana una vez más. La mujer estaba sentada en la habitación con una mesa nueva frente a ella, sosteniendo la espada y su lanza. Despidiendo a Melia, ella se giró hacia él y sus ojos se iluminaron, “Mi nombre es Tzu. Sí, conocí a tus padres, a los dos. Tu madre era como una hermana para mí, pero no había podido contactarla desde que tu padre invadió el bosque…”

<< Nota: Tzu aparece por primera vez en el prólogo, capítulo 0.2 >>

Tzu continuó relatando los acontecimientos del pasado, y Richard escuchó de todo corazón. Se enteró del joven guerrero que limpiaba platos y lavaba caballos para poder pagar el vino que su amor y sus compañeras bebían. Se enteró de cómo ese amor se había sacrificado para salvar a su hermana, de cómo él había sacrificado un corazón para salvarla. Finalmente, conoció la historia de amor y odio que había llevado a su nacimiento.

Una vez que se separó de Gaton, Elena regresó al Bosque de la Noche Eterna y volvió a reunirse con Tzu. Ella se había enamorado del joven, pero como la futura Chamán de la Luna y heredera del Reino de la Luna Plateada, tenía que mantener su cuerpo, mente y alma en su estado más puro. Ella había sellado su amor en lo profundo de su corazón, solo mencionándolo una vez cuando estaba en las profundidades de la desesperación. Ninguna de las dos había pensado que volverían a ver a ese joven. Al estar completamente distraída, su progreso en el arte lunar había sido extremadamente lento.

Mientras que el Reino aún gobernaba de nombre, el Bosque de la Noche Eterna ya se había dividido en una serie de facciones en pugna que estaban listas para tomar el poder. Solo quedaban diez mil elfos en Norland, pero muchos de ellos querían recuperar sus tierras de los imperios humanos. Harta de todo el caos, Tzu había dejado el Bosque de la Noche Eterna para explorar la miríada de planos.

Y entonces, Gaton había regresado a sus vidas tan inesperadamente como la primera vez— lanzando un ataque contra el Bosque de la Noche Eterna. Elena había visto a Gaton una vez más, y esta vez fue en las circunstancias más desagradables.

Tzu había regresado a una escena de absoluta desesperación— el trono capturado y el árbol del mundo sacrificado a la Iglesia del Dragón Eterno. Unas cuantas tribus se unieron y cruzaron el Imperio Árbol Sagrado para dirigirse a Lithgalen, el continente Verde Ceniza. El propio Gaton se había retirado después de darse cuenta de lo que había hecho, pero con Elena en ninguna parte, los sobrevivientes estaban luchando entre sí por el trono.

Si tan solo las tribus se hubieran unido para luchar contra las tropas de Gaton, él podría haber sido frenado. Se negaron a ayudarse entre sí adecuadamente solo por ver a sus rivales destruidos, y él había seguido el juego felizmente, diezmando a toda la raza. Habiendo tenido suficiente de las luchas internas y la pérdida de fe en los ancianos actuales, reunió a los que estaban dispuestos a seguirla y los condujo a un plano que sus ancestros ​​habían explorado una vez.

Sin embargo, el viaje fue terrible. A diferencia de las potencias del antiguo imperio elfo, su grupo estaba formado por gente de cualquier nivel de poder. Sólo un centenar logró sobrevivir al viaje, alcanzando el Plano Forestal.

Como el guerrero más poderoso de todos, Tzu había sido nombrada la gran anciana. Ella dictaminó que en el futuro no se haría mención de Norland o Lithgalen, asegurando que las generaciones futuras se criaran como si fueran nativos. Veinte años en Norland equivalían a más de un siglo aquí, y el joven árbol de la vida que plantó había crecido alto y fuerte. No se había adaptado completamente a este plano, pero aún tenía el potencial de convertirse en un árbol del mundo. La propia Tzu se había convertido en una legendaria guerrera.

Cien años… Mirando a la mejor amiga de su madre, Richard sintió un extraño distanciamiento de todo esto. El leve olor a podredumbre le parecía cada vez más repugnante, y ya no pudo reprimir sus preguntas, “Abu— Tía Tzu, ¿qué es esta lesión?”

Tzu suspiró, “Una maldición dejada por el dios demonio Iskara del Plano de la Aniquilación. Su poder es mucho mayor del que puedo soportar, me temo que mis días están contados…”

“¿El Plano de la Aniquilación?” Richard nunca había escuchado ese nombre.

“Es un mundo en las profundidades de la miríada de planos, un lugar donde la destrucción es la regla suprema. Pocas criaturas pueden sobrevivir allí, pero aquellas que lo hacen obtienen un poder tan aterrador que incluso un habitante común puede resistir la turbulencia del espacio-tiempo sin ningún problema. El archienemigo de la Diosa de la Luna proviene de ese plano, al cual se le conoce con el nombre de la Decimosexta Noche. Esto también convierte al Plano de la Aniquilación en el enemigo de toda la raza.”

Richard frunció el ceño, “¿Este dios demonio del que hablas está aquí?”

Tzu negó con la cabeza, “No, lo detuve a medio camino, enfrentándome con su conciencia en el vacío. Ahí es donde fui— cof, cof— maldecida. Iskara es un maestro de las mentiras, el engaño y las maldiciones, pero no se enfoca solo en planos al azar. Un local debe haberlo convocado, o podría ser el propio árbol del mundo.”

“¿Eh? ¿Por qué?”

“No lo sé, pero ten cuidado con el árbol del mundo aquí. Sospecho que su conciencia se ha deformado.”

“Como sea, ya no tienes que preocuparte por tus lesiones. Ven conmigo, te llevaré de regreso a Norland y podremos curarte en la Iglesia del Dragón Eterno. Incluso si la misma Suma Sacerdotisa tiene que hacerlo, puedo hacer que suceda.”

Tzu se rió. Tenía casi doscientos años de edad, pero como una alta elfa era equivalente a una humana de unos veinte años, en la flor de su vida. Al ver su confusa expresión, ella le explicó, “La maldición me ha dejado marcada. En el momento en que intente escapar de este plano, Iskara detectará mis movimientos y me perseguirá. Si voy contigo, esa será tu muerte. Cualquiera puede irse, pero yo no…”

“Hmm… Debería mostrarte el alcance de la maldición, si tienes el estómago para ello.”

Cuando Tzu se quitó la máscara, Richard se quedó atónito en silencio. En lugar de los rasgos de ensueño de un elfo normal, era un rostro esquelético que carecía de todo color y grasa. La piel se aferraba a los huesos como una delgada sábana de lino, su horrible rostro contrastaba con su voz juvenil. Cada aliento soltaba un jirón de humo gris.

“¿Lo ves?” Dijo ella antes de aspirar todo el humo gris que escapó de sus labios. Desde el primer momento en que vio su boca abierta, notó que sus entrañas estaban tan destrozadas como su rostro.

“Iskara necesita una gran cantidad de energía para mantener esta maldición. Cuanto más tiempo pueda aguantar, más tiempo necesitará para recuperarse. Por el tiempo que he perdido, él debería haber perdido un siglo de tiempo.” Tzu se volvió a poner la máscara, con el orgullo irradiando en su voz fría, “Ahora, muéstrame qué tan bien has desarrollado tu línea de sangre.”

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3 Comentarios Comentar

  1. Luis Rojas Valle

    Lector

    Nivel 26

    Luis Rojas Valle - hace 3 meses

    Aunque no le pusieron mucho énfasis a eso creo que la clave está en el árbol del mundo que supuestamente está deformado por ese energía 🤔

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