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DRE capitulo 72

Falso final

“Con gran dolor y pesar comunicamos que, la princesa Flahne N. Deperia, tu hermana fue encontrada como un hueco, un par de personas perecieron en la batalla”.

“Lamentamos informar que ella está muerta, se creé que su muerte fue en algún punto de la mutación”.

“El funeral real será realizado dentro de tres días, en el puerto de selar”.

“Se espera su asistencia y discurso de despedida, príncipe Hundbert N. Deperia”.

Sin más que decir, expresamos nuestra tristeza ante la muerte de aquel atisbo de luz en nuestro oscuro camino”.

“Ojalá usted pueda superar esta perdida y avanzar por un futuro brillante. Sinceramente de Safin Montreau”.

Hundbert estaba fuera de su palacio.

Rodeado de una fortaleza.

Fuera de esta, un extenso campo verde de planicies se veía.

No era difícil ver qué toda la fortaleza que le rodeaba era rectangular.

Hecha de algún metal blanquecino.

Varias docenas de personas vivían en esta.

A su vez varios cientos de casas se acomodaban rodeándola.

Estas no estaban cerca la una de la otra.

Parecían trabajar su propia tierra sin el más mínimo impulso de compartir.

Por lo tanto el paisaje no estaba tan contaminado.

Sin embargo desde dentro, lo único que veía eran esos muros.

En una cruz de madera estaba parado un ave azul.

De un brillante plumaje.

Con una extraordinario cuidado.

De hecho parecía artificial.

Debido a sus carentes defectos.

Su pata derecha sostenía su cuerpo.

Entre los dedos de su pata izquierda había una hoja enrollada y atada con un listón verde claro.

Al acercar su mano derecha, bajó la pata del ave.

Esta separó sus dedos y la hoja cayó.

Era tan delgada que un desliz cortaría la piel.

Su color es algo amarillento.

Las letras negras resaltaban bien.

Al leer su cara se tensó.

Mientras más avanzaba su facción se distorsionaba.

Sus pupilas se contrajeron.

Al terminar de leerla, su agarre era débil.

Sus manos temblaban.

Una gota cayó sobre la hoja.

Una alocada risa surgió desde su boca.

La cual fue desapareciendo, en su lugar estaba una risa triste y débil.

Su mano izquierda cubrió sus ojos de los que se escurrían lágrimas.

“La luz en el camino se ha apagado…”.

[Mi plan también ha fracasado…].

_parte 2_

Un grupo de cinco personas observaron los escombros.

Si es que se les puede llamar así.

Toda la zona estaba cubierta por trozos de arenisca roja y piedra blanquesina.

Pero en donde estaba el palacio, solo un cráter.

Lo que no salió volando, fue desintegrado en la esfera de energía.

La persona a la derecha pasó el dedo índice de su mano derecha por la tierra del cráter.

Después la llevó bajo su nariz e inhaló.

“Un denso qi oscuro…”.

La persona del medio movió su mirada hacia él “Qi oscuro… No es común por está región”.

La segunda persona desde la izquierda suspiró “No hay venas oscuras en este continente, es poco probable que sobrepase la segunda etapa del reino elemental”.

Repentinamente un olor entró en la nariz del hombre de la derecha.

Después de aspirar con fuerza, su mirada cayó en unas pequeñas y sutiles gotas de sangre.

Estás condujeron su mirada hacia una gran roca lejana.

Alrededor de treinta metros de ellos, una gran grieta se extendió desde donde había una mancha de sangre.

Y desde ahí otro camino de sangre.

En un abrir y cerrar de ojos la figura apareció al final del camino.

Los demás se vieron durante un fugaz instante y lo siguieron.

Al llegar observaron un cuerpo desnudo y lleno de heridas.

Todavía emanaba el olor a sangre.

El primero en llegar, aquel de la derecha mostró un cambio en su postura.

“… Esto no debería ser posible…”.

Entonces su mente se sacudió, avalanzó su mano izquierda contra el aire.

Una gran ráfaga de aire detuvo a los otros cuatro.

Cuando fueron golpeados, su voz se escuchó furiosa “Retrocedan”.

El “cadáver”, abrió sus ojos, sus retinas estaban nubladas.

Rápidamente se elevó en el cielo y se avalanzó contra el hombre encapuchado.

Cada uno golpeó con su brazo derecho.

Al colisionar una gran presión se liberó.

El aire escapó a montones.

La arena que cubría unos cuantos centímetros salió volando.

Pero eso no era todo.

El suelo bajo sus pies comenzó a hacer ruidos.

Parecía a punto de romperse.

Sintió un temblor en su cuerpo, como si fuera a derrumbarse y retrocedió.

Tres pasos.

Fue poco, pero cuando sus puños chocaron sintió un poder de su mismo nivel.

Aunque ella era dos etapas más débil que él.

La única respuesta es que estuviera quemando su esencia de vida.

Ella nunca tuvo un entrenamiento, habilidad o tesoro que permitiera algo así.

Pero para que lo hiciera instintivamente…

La única explicación que pudo pensar es que ella era un hueco.

Cuando aterrizó el puño de “Flahne”, la tierra se quebró.

Grietas surgieron desde ese punto hasta varios metros de distancia.

La tierra cercana tembló como si fuera atacada por un terremoto.

Ese punto quedo libre de arena.

Sus ojos temblaban viciosamente.

Su cuerpo rápidamente recuperó el equilibrio y lanzó otro golpe.

Los otros cuatro saltaron y sacaron sus espadas.

Algo que normalmente sería ella convertida en un charco de sangre.

Terminó de otra forma debido a su velocidad.

Dos no pudieron golpearla y los otros dos crearon pequeñas heridas.

El hombre que estaba a la derecha aspiró profundamente mientras cerraba sus ojos.

Extendió sus manos y se preparó para recibir el golpe.

Cuando entraron en contactó sintió una gran cantidad de dolor, aún así sus movimientos fueron rápidos y suaves.

Desvió la fuerza de su ataque con sus manos, moviendo su cuerpo hacia otra dirección y “Flahne” se estrelló contra el suelo.

El suelo se fragmentó nuevamente, los pedazos salieron volando junto a la arena de el lugar de impacto.

En la tierra fragmentada estaba el cuerpo de “Flahne”.

El de la derecha tomó su espada y la clavó en el corazón.

Entonces suspiró.

Sus brazos estaban entumecidos y sangre salía de sus poros.

Los otros cuatro se acercaron.

Entonces clavado sus espadas en las extremidades.

Todo parecía haber terminado.

Cuando estaban a punto de irse un aura muy densa se extendió del cuerpo.

Como un fuego furioso.

Quemando a su máxima capacidad la vida de su cuerpo.

Su aura era espantosa.

Incluso los mayores expertos del reino no emitían un aura tan intensa.

Densa… También quemaba su cultivacion.

Las tierras benditas de este lugar no tenían una energía tan densa desde hace mucho.

La energía del planeta no era inexistente.

Pero era débil.

En el punto que esa densidad les hizo sentirse ahogados.

Sacó la espada de su corazón y sangre escapó a borbojones.

Este se levantó y balanceó la espada que sacó de su corazón.

Su espada atravesó a dos personas, después se detuvo.

Cayó y se estrelló contra el piso.

Si murió por quemar toda su esencia de vida o por la herida en el corazón…

Es difícil de saber.

Ahora realmente había terminado.

El hombre de la derecha recogió los cuerpos.

Desaparecieron en sus manos.

El hombre que era el centro de la formación dio media vuelta y dijo “Vamos”.

Tan pronto como lo dijo su figura desapareció.

Y después las otras dos.

En este páramo desolado el pueblo no se interesó.

No era raro ver luchas.

Menos en este lugar, en el que conseguir recursos es más difícil.

La vida normal siguió como si nada.

Por otro lado ellos habían vuelto a Zilk informando sobre todo.

Después dejaron el cuerpo de la princesa y desaparecieron.

Flahne apareció al lado del río.

Sus heridas ya no estaban cubiertas por sangre seca.

Pero aún no habían sanado completamente.

Se balanceó ligeramente mientras intentaba recuperar el equilibrio.

Sus extremidades temblaban aunque ya no sentía dolor.

Había salido de una pequeña grieta que se cerró cuando su cuerpo salió.

Estiró su cuerpo mientras suspiraba.

Sus músculos se tensaron y dijo algo cansada.

“Creí que Zilk vendría para patearle el culo… Esto está bien también”.

Después fijó su mirada en cierto lugar.

Bastante lejano.

No sé podía ver desde este lugar.

Pero conocía muy bien donde era.

La tierra de la tribu celeste.

Aquellos que orgullosamente proclaman su independencia de este reino.

“Es hora de pagar una visita”.

Entonces comenzó a caminar en aquella dirección.

Mientras él viento cubría sus pasos en la arena.

El viento golpeaba su cara mientras su cabello danzaba alrededor suyo.

Con una gran gracia, cada paso que daba cambiaba el patrón de su danza.

_Parte 3_

Después que se fueron Zilk permaneció en la misma posición unos pocos segundos.

Entonces una vena se marcó en su frente.

Mientras apretaba su puño.

Dio media vuelta.

Entonces golpeó su escritorio.

Este tembló y se sacudió con una gran fuerza.

Al final la presión provocó que cediera y cayó.

Las partes se desprendieron y ya no había tal objeto.

Sin embargo estás partes apenas habían sido dañadas.

Cubrió sus ojos con furia.

Su mano izquierda apretaba su frente

Entonces tocó una gema colgando de su cuello.

Una onda de energía salió de esta y Zilk dijo.

“Safin… Ven y toma el cuerpo de Flahne, después investiga todo sobre su estado, cuando saques conclusiones manda una carta notificando a Hundbert”.

Después de una larga pausa agregó.

“Las conclusiones teóricas o poco probables dame a conocerlas”.

“Eso… Sería lo mejor”.

Entonces su figura cayó mientras su respiración volvía a la normalidad.

La gema brilló tenue.

Zilk la tocó nuevamente.

La respuesta salió de esta y se extendió rápidamente “Bien… Voy en seguida”.

Zilk alzó su vista y rió algo consternado.

“Gū ér… Tienes tanta suerte de que esté ocupado con otros asuntos jajaja, jajaja, ¡Ja!, ¡Ja!, ¡Ja!”.

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