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KJN – Capítulo 83

Capítulo 83 – Desde la lejanía…

Edición por Paris_117

En el momento en que Iris entro en la arena, fue recibida con una estruendosa ovación.

Esa enorme popularidad era la prueba de que ella era la protagonista de ese torneo.

Iris estudio a Jimina mientras se miran a los ojos y se tranquilizo.

Jimina Sehnen. Era sin duda un oponente formidable. Incluso cuando lo veía de cerca, era incapaz de medir su fuerza, a pesar de sentir algo sin profundidad de él. Una fuerza incongruente con su apariencia. Un joven que emitía una sensación de desequilibrio que interfería con su sentido de la realidad.

Pero Iris jamás creyó que no pudiese ganar. Por encima de eso, Iris debía ganar.

Ella creía firmemente que era su obligación ganar en ese Festival del Dios de la Guerra.

Su sentido político era inexistente, y ella misma lo admitía. Lo único que podía hacer era ser el símbolo de fuerza del Reino Midgar.

«Mientras Iris Midgar esté presente, entonces el reino de Midgar estará a salvo». Era un llamado a ser la que otorgase esa sensación de seguridad a sus ciudadanos.

Por ello, no le importaba que se le erigiera como un santuario portátil. Como alguien sin mayores fortalezas que su fuerza bruta, entendía que sería utilizada en la política.

Pero eso había sido sólo hasta hace poco tiempo.

Como el precio por haber sido un mero apoyo hasta el momento, en su primer esfuerzo por pararse sobre sus propios pies…. había caído en picado. Ansiosa por el futuro de su país, fundó la Orden Carmesí, pero no podía reunir personas ni recursos, lo que finalmente no había cambiado nada.

Desde entonces, había sido capaz de reunir gradualmente algunos números, sin embargo, todavía se encontraba muy lejos de su meta.

Pero habiendo dicho eso, era consciente de que meter la mano en la política a estas alturas del partido sólo resultaría en ser utilizada todos los demás y todas las facciones. Así que la política quedaría en manos de los políticos, mientras que ella reuniría sus fuerzas de la manera que mejor conocía.

Conocía lo poderosa que era su popularidad entre los ciudadanos. Aquellos que podían servir como cerebros de la Orden Carmesí ya habían sido reunidos. Todo lo que le queda era tomar el campeonato en el Festival del Dios de la Guerra y consolidar su popularidad entre la población. Entonces todo lo demás encajaría en su lugar.
[Paris_117 este es el preludio a que los planes de esos 2 se harán añicos… pues el prota hará alguna estupidez para sentirse realizado xD]

Con esta creencia en su corazón, Iris levanto su espada en espera el aviso de inicio.

Jimina, lo siento, pero voy a ir a todo ritmo desde el principio. Independientemente de lo que estés ocultando, no tendrás tiempo de usarlo. Todo se decidirá en una fracción de segundo.

“¡¡¡Iris Midgar contra Jimina Sehnen!!! ¡Que comience el combate!”

Entonces ella atacó de inmediato.

Al comenzar el encuentro, Iris se adelanto y luego se detuvo.

“…….¿eh?” Una pequeña nota de duda se le escapo de los labios.

¿Por qué la figura de Jimina se sentía tan lejana?

¿Acaso se había equivocado al juzgar la distancia entre ellos?

Sin embargo, después de comprobarlo dos veces, no se equivocaba. Pero tenía una sensación que le indicaba que Jimina estaba muy lejos.

Desconocía la razón por la que eso pasaba. Tal vez sólo estuviese nerviosa.

Pero eso no importaba. Lo único importante era que ella había dejado de moverse.

Se volvió a enfocar, preparado su espada, y después lanzo una finta.

En el momento en que confirmo que los ojos de Jimina habían sido atraídos por la finta, se apresuro.

Pero…

“¡¿……?!” Una vez más, sus pies se detuvieron.

Sacudió la parte superior de su torso como para evadir algo mientras daba un salto hacia atrás.

Había visto una espada.

Acababa de ver la espada de Jimina cortando su cabeza.

Pero la espada de Jimina no se había movido en absoluto.

Naturalmente, su cabeza seguía en su lugar.

“¿Por qué….?” No pudo evitar murmurar en voz alta.

Había visto claramente la espada de Jimina.

En el instante en que ella se apresuró para atacar, la espada de Jimina había sido blandida con una fuerza abrumadora y cortado limpiamente su cabeza.

Ella había pensado que todo había terminado.

Su derrota… no, ella estaba segura de que moriría.

Pero aparentemente eso había sido una mera ilusión. Jimina ni siquiera tenía su espada levantada, y estaba ahí de pie en su lugar.

Iris no podía comprender lo que acaba de suceder.

Ella levanto su espada, e intento rodear el borde de la arena, como si quisiera sondearlo.

Una vuelta. Dos. Tres………..

La distancia entre ellos no cambiaba. Pero de alguna manera, la figura de Jimina se sentía aún más lejana ahora.

“…… ¿No vienes?” Preguntó Jimina.

Pero Iris no podía avanzar.

Cada fibra de su ser le estaba diciendo que no diese ese paso.

“¡¡¡HaaAAAAHHHH!!!” Iris grito, como para despejar sus dudas.

Luego dio ese pasó con la mayor rapidez que pudo mostrar.

Pero ¡¡sus ojos la estaban siguiendo!!

La mirada de Jimina seguía estando fija en Iris.

Entonces, como anticipándose a algo, sus ojos se movieron.

“¡¡——aaaAAAAHHH!!” En ese instante, Iris freno por instinto.

Una enorme carga cayó sobre su cuerpo, e incluso pudo escuchar un sonido desagradable de sus rodillas.

Pero sin prestar atención a eso, Iris se detuvo, y luego salto hacia atrás dando volteretas.

Ella había visto claramente la espada de Jimina perforando su pecho.

“……. No es posible.” No obstante, su pecho está completamente ileso.

Tampoco había rastros de que Jimina hubiese blandido su espada.

“Esto no puede estar pasando….” Ante sus ojos, Jimina estaba ahí parado, quieto, sin levantar la espada, igual que antes.

“… ¿Qué pasa?” Entonces él pregunto.

El cuerpo de Iris estaba temblando en respuesta a…. algo.

Tenía que hacer algo.

La agitación y el miedo la pusieron en movimiento.

En ese mismo instante, los ojos de Jimina se movieron.

Como si estuviera leyendo el futuro, sus ojos y la punta de su espada se movieron hacia una posición frente a Iris.

En ese momento, Iris alucino que su brazo era cortado.

“Ah, aaaaaa……”

Finalmente, entendió lo que está pasando.

Había comprendido que Jimina había estado fingiendo todo el tiempo.

Él era capaz de leer completamente sus movimientos, y luego le enviaba advertencias solamente con los ojos y la punta de su espada.

Diciendo que si no se detenía… moriría.

Sólo con eso, Iris había alucinado con su espada.

Las visiones de sus cortes eran casi indistinguibles de la realidad.

Las palabras que alguna vez su maestro le había dicho resonaron en la mente de Iris: “Las «mentiras» de un maestro se sienten como la realidad.” Fiel a esas palabras, su maestro había tomado a la joven Iris por la nariz.

Pero lo que Jimina estaba creando era una «realidad» mucho más allá de lo que su maestro había sido capaz de mostrarle.

¿Algo así siquiera es posible….?

Iris no pretendía ser la más fuerte del mundo. Ella entendía que siempre existía alguien mejor ahí fuera. Pero desde un punto de vista objetivo, su fuerza como espadachín mágico debería estar situada entre las primeras filas a nivel mundial. Eso es lo que había creído.

¿Y tal persona estaba siendo guiada por todos lados de la nariz por meras fintas?

Si eso era cierto, entonces la verdadera fuerza de Jimina seria—— él sería el más fuerte del mundo, o al menos eso pensaba ella.

Y eso lo colocaría en una dimensión en la que ninguna persona podría alcanzarlo.

¿Eso era realmente posible?

¿En serio?

Iris se reprendió a sí misma.

“No te dejes engañar.”

Ni siquiera ha blandido su espada una vez. Todo lo que había hecho era simplemente especular.

“…No te detengas.” Murmuro Iris, como diciéndole a sus instintos.

Reafirmo su determinación de jamás detenerse a pesar de todo, y luego dio un paso adelante.

Escucho el sonido de algo cortando el aire.

Al momento siguiente.

Un increíble impacto golpeo el cuerpo entero de Iris.

Su conciencia se desvaneció por unos segundos y luego se descubrió mirando al cielo.

En medio de la arena, Iris estaba tumbada de espaldas, mirando al cielo.

¿Qué ha pasado?

Iris no pudo ver la espada de Jimina. Todo lo que recordaba eran los ojos de Jimina rastreando sus movimientos, y luego un enorme impacto.

Era un milagro que aún no hubiese soltado su espada.

Iris forzó a su cuerpo adolorido insensiblemente a sentarse.

“Iris Midgar… ¿esto es lo lejos que has llegado?” Una espada fue mostrada ante sus ojos.

Jimina miraba a Iris con ojos desprovistos de emoción.

A pesar de que él estaba tan cerca que podría tocarlo si extendiera la mano, su figura parece estar tan, tan lejos.

Tan lejano………

Ahh…….. Así que eso era.

Iris finalmente lo había entendido.

Que su figura pareciera tan lejana no se trataba de una ilusión.

Desde el principio, había estado a una altura muy, muy lejana, mirándola desde arriba. Un lugar tan lejano que Iris nunca podría alcanzar, sin importar cuánto se acercase……..

La espada de Iris cayo de su mano, produciendo un ruido seco.

En la arena donde reinaba un silencio sepulcral, ese ruido hizo eco.

Iris Midgar había sido derrotada con un solo ataque.

Ese hecho había causado que todo el mundo quedara helado por el shock.

En medio del silencio.

*Kotsu* *Kotsu* se escuchan pasos en la espalda de Iris.
[Paris_117 que forma de matar el ambiente deberás… (¬_¬)]

Una conmoción recorrió gradualmente la arena.

*Kotsu* *Kotsu* *Kotsu* continuaron los pasos, hasta que se detuvieron.

Cada mirada en la audiencia estaba enfocada en la persona responsable de esos pasos.

Incluso Jimina estaba mostrando una ligera sorpresa en su cara.
[Paris_117 si lo entiendo perfectamente, le acaban de robar su momento… una bomba tras otra…]

“He vuelto, padre.” La persona que estaba ahí era la hermosa princesa del Reino de Oriana, Rose Oriana.

Ni siquiera le dio ni una mirada a Iris o a Jimina, Rose miraba directamente al palco de los asientos especiales.

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