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TG – Capítulo 154: Torneo ‘extra’.

Capítulo 154: Torneo ‘extra’.

Caminando por la gran sala de un enorme hospital, Aurora miro a Vanessa.

“¿Nerviosa?” Pregunto Aurora con una mirada curiosa.

En este gran hospital una sección fue tomada para el torneo principal de curación.

Tener que diagnosticar un paciente usando su conocimiento y magia de curación, iba a ser un desafío.

Aurora no podía comprender la dificultad de tal tarea.

Lo más lejos que había llegado era realizar cuidados de primeros auxilios o tratar de aliviar las heridas de otra persona, pero diagnosticar a alguien estaba fuera de su límite.

“No, a pesar del tiempo para diagnosticar y de los jueces que se encargan de juzgar todo mi procedimiento. No estoy nerviosa.” Respondió Vanessa y al ver que Aurora la miraba con curiosa, señalo. “Estamos en un hospital. No soy la línea final para salvar una vida y esto no es una situación de peligro.”

El torneo de curación hizo que diferentes voluntarios fueran traídos para que los veinte equipos de curación de cada academia los diagnosticaran.

Aun así, esto no era una zona de guerra en donde tenía que tomar cualquier medida por su cuenta si deseaba salvar a alguien y tampoco era una situación de emergencia en donde tenía que moverse.

Era cierto que el torneo era importante y quería presionar a los estudiantes, pero alguien como Vanessa que literalmente estuvo en áfrica pasando por situaciones de emergencia, esto era mucho más fácil.

“Es agradable de escuchar. Necesitamos toda la confianza posible.” Declaro Aurora con una mirada seria.

Vanessa no pudo evitar reírse al escuchar sus palabras.

En esta clase de torneo se necesitaba confianza para entrar y diagnosticar a sus pacientes, verificando todo y realizando los diferentes procedimientos, así que Aurora no entendió la risa de Vanessa.

“Eres divertida. Ahora actuando como un extra cuando en áfrica literalmente dirigiste dos misiones importantes.” Explico Vanessa y dando una sonrisa animada, declaro. “Si me llego a poner nerviosa por esta situación, sentiré que estoy decepcionado a aquellos que me apoyaron durante mi tiempo en áfrica.”

La forma que se comportaba Aurora en la academia era la de una estudiante común y simple, en un sentido muy literal.

Se distanció del torneo académico, del torneo internacional y no llamo la atención en ninguna clase.

Pasaba desapercibida en muchas maneras y para alguien que conocía ese lado profesional y serio que tomaba el mando de grupos con Rangos S y autoridades importantes, era impactante ver este lado de ella.

Así que verla darle animo tomando su rol de apoyo con seriedad, hizo que Vanessa se divirtiera.

Aurora se rascó la mejilla al escuchar esas palabras, pero no pudo evitar sonreír.

“No decepcionarás a nadie incluso si pierdes. Creo que como una curandera has demostrado tu valía.” Señalo Aurora con sinceridad.

Era cierto que nadie murió durante el combate con la horda y la subsiguiente emboscada durante la misión ‘Arca’, pero eso fue por individuos como Vanessa.

Hubo heridas muy problemáticas y perdida de miembros, pero no fue hasta el punto de que se convirtió en algo fatal debido a los curanderos presentes.

“Bueno, solo me queda demostrar mi ‘valía’ como estudiante, ¿no?” Bromeo Vanessa con una sonrisa.

Aurora asintió y ambas llegaron a la pequeña habitación en donde Vanessa atendería a su paciente.

Tras una pequeña conversación, Aurora se retiró tras ayudar a Vanessa a ordenar todo a su gusto.

El torneo estaba por empezar y este no era como los otros torneos en donde tenían decenas de espectadores directamente.

Aquí había millones, pero a través de las cámaras instaladas en esa habitación.

Lo que se trataba era de darle privacidad a los curanderos con sus pacientes para que puedan tomar todas las medidas que necesitaban.

Dirigiéndose a la sala privada que se les daba a los acompañantes, Aurora se dispuso ver y esperar su desarrollo.

Después de todo Vanessa tenía que participar en el torneo de curación y alquimia.

******

Mirando las veinte pantallas holográficas en la que se encontraban los veinte estudiantes de todas las academias, el Emperador Víctor golpeo su reposabrazos.

“Convertir esto en una modalidad interesante para el público es difícil.” Murmuro el Anciano Harris.

“Sin embargo, si se logra los estudiantes pueden atraer a muchos interesados a esta profesión.” Dijo el Director Vincent con una mirada seria.

Los individuos que podían sentir la energía mágica y tenían la afinidad a algún elemento, eran bastante comunes.

Agua, fuego, aire y tierra eran los elementos ‘básicos’ y comunes, pero luego tenía otros elementos derivados como el ‘hielo’ o ‘relámpago’ y elementos raros como ‘espacio’, ‘oscuridad’ o ‘tiempo’.

Pero dentro del elevado número de individuos que podían usar magia, aquellos que tenían la capacidad de elegir el camino que deseaban tomar eran aún más raros.

Al igual que aquellos que tenían un talento inclinado a un tipo de magia ya sea a través de algo innato a ellos o por razones externas, había otros individuos que se inclinaban por magias más raras.

Eligiendo un camino muy diferente al común entre los numerosos conjuntos de diferentes magias.

Por ejemplo, los magos espirituales que podían realizar diferentes hechizos centrados en el ‘espíritu’ y más profundamente entre ellos en el ‘alma’ o la magia de ‘ilusión’ que podía lograr confundir los sentidos y engañar a las personas, pero también en niveles más avanzados llevarlos a la muerte.

Magia mental, magia de invocación, magia de maldición y otro tipo de ‘magias’ eran extremadamente raras.

No solo aquellos que tuvieran talento o inclinación natural para lograrla aprender, sino que por el conocimiento que estaba disponible.

No todos podían aprender magia espiritual por los hechizos peligrosos que se estudiaban cuando uno avanzaba en su estudio, era lo mismo con magias peligrosas como la magia de maldición.

Tener la capacidad a veces no importaba cuando no tenía el conocimiento y estos estaban restringidos.

Esto era de este modo para cualquier magia, ya que cada magia ‘particular’ englobaba un conjunto de teorías tanto abstractas como complejas sobre el uso de cada magia.

Desde la formación de hechizos hasta cómo afectaría sus alrededores… Cada magia era un complejo sistema de hechizos que adormecería la mente de los más estudiosos.

Tener el talento para la magia de curación y para otro tipo de magia más ‘llamativa’ sucedía y en ese momento algunos elegían esa magia más ‘llamativa’.

Ahora esto podía cambiar si se demostraba que los magos de curación eran ‘interesantes’.

Tal vez los terrícolas no sean como los individuos de Terra nova que podían aprender cualquier tipo de magia y utilizar la energía mágica normalmente, pero aun así había algunos terrícolas que tenían libertad a la hora de elección.

Si alguien entre los millones de personas mira este torneo y ve a la profesión de curador como algo fascinante, sería genial.

Al igual como antaño donde los jóvenes elegían como profesión vocacional ser médico.

“Hay algunas academias bastante interesantes para este torneo.” Murmuro Víctor y señalando algunas academias, comento. “La Academia Sacerdotal, la Academia de Paladines y la Academia de Magos de Merlín.”

La Academia Sacerdotal era una reconocida academia que entrenaba a sus estudiantes para servir a los ‘Dioses de la Tierra’.

Manteniendo las religiones anteriores al ‘Gran Cataclismo’ y adorando a los dioses que protegieron la tierra durante eones.

Muy diferente a la Academia de Paladines en donde muchos estudiantes aprendían a usar los poderes de los diferentes dioses a los que adoraban y como era conocido había muchos dioses extranjeros a quienes adorar y pedir prestado su ‘poder’.

No solo se entrenaba paladines en esa academia, sino que todo individuo que pudiera usar el poder de su dios.

Ambas eran academias religiosas en la que enseñaban disciplina y adoración a sus respectivos dioses.

Era normal pensar que ellos tendrían individuos muy capaces en el área de curación.

“Aun así la ‘fe’ y usar el poder al dios en el cual sirve no será útil si no saben el problema de su paciente.” Remarco Ersin que estaba mirando como una asistente.

Usar un hechizo de ‘purificación’ rezando a la diosa del orden, no ayudará a un paciente cuyo problema no entra en el ‘concepto’ de purificar.

¿Qué sucedía si había una enfermedad que parecía benigna e innata al cuerpo?

¿Una enfermedad que no pareciera maliciosa, pero en realidad era mortal?

Rezar para utilizar el poder de un dios en su paciente no sería de mucha ayuda, si ese paciente sigue padeciendo la enfermedad.

“Bueno, incluso en Terra nova se ha abandonado el método típico de ser religioso o de realizar hechizos de curación creyendo que todo se solucionara con un hechizo de ‘Curar enfermedad’.” Comento el Director Vincent con un tono indiferente.

Aprender sobre el cuerpo humano, ver lo que padecía y luego en ese momento buscar o crear un hechizo para que se encargue del padecimiento… Ese era el método estándar de los Archimagos curadores.

Claro, ellos estaban a un nivel aterrador, ya que un Archimago podía estimular la regeneración innata de un cuerpo, así como también podía sobrecargarlo con estímulos.

Sin embargo, ahora mismo no se vería ese nivel de hazaña y los estudiantes tenían que seguir moviéndose por los innumerables hechizos que han aprendido o por las diferentes artes que sabían.

“Psiónico de curación, druidas usando el poder de la naturaleza, domadores de bestias con una bestia centrada en la curación, usar tecnología, magia o energía psiónica… Ahora veremos lo que la humanidad ha avanzado.” Declaro el Emperador Víctor con ojos brillantes.

Los curadores eran conocidos por usar magia de curación, pero el torneo era de ‘curación’ en general.

Los psiónicos tenían sus habilidades para curar a sus compañeros, los druidas tenían su conocimiento natural para lograr un efecto parecido, un domador de bestia tenía sus bestias dirigidas a curar a humanos, y los mecánicos usando tecnología.

En este torneo a diferencia de los otros torneos, se pedía que ‘diagnosticaran’ a sus pacientes por medio de todas las herramientas que tenían disponible.

No importa si un mecánico usaba drones para analizar, diagnosticar y curar a su paciente… Mientras realizara su objetivo, tendría sus 5 puntos.

Claro, el segundo y el tercer lugar ganarían 3 y 1 punto respectivamente.

Pero lo mejor de todo era…

“Cada paciente fue seleccionado para dificultar a los estudiantes.” Informo Ersin y mirando las proyecciones como cada paciente entraba, anuncio. “Desde enfermedades naturales y raras, venenos, insectos, hechizos de magia, maldiciones, enfermedades mágicas. Hemos replicado los síntomas y consecuencias de diferentes padecimientos para convertir este torneo en algo divertido.”

A este nivel se había preparado los torneos y a pesar de que lo llamaban torneo ‘extra’, para el Emperador no había nada ‘extra’.

Cada paciente padecía un tipo de enfermedad especial con los síntomas para detectarla si era lo suficientemente cuidadoso.

Claro, todos estaban a salvo debido a que solo se replicaron los síntomas y las consecuencias de forma no letal, pero eso no lo sabían los estudiantes.

“Bueno, aunque para los estudiantes cada paciente son voluntarios con enfermedades reales.” Murmuro el Emperador riéndose entretenido cuando los estudiantes empezaron sus respectivos procedimientos.

Algunos estudiantes empezaron entablando una conversación, otros fueron más directo y usaron sus hechizos o empezaron con sus propios procedimientos.

“Por cierto, ¿quiénes son los jueces de este torneo?” Pregunto el Anciano Harris con curiosidad.

El Emperador Víctor dio una sonrisa.

Los tres individuos presentes tenían profesiones muy diferentes entre ellos y a pesar de que uno era un Gran Archimago de magia espacial y otro un Gran Archimago de aire, ninguno era un profesional de esta área.

“Cerca de diez profesionales en la curación de todo el mundo serán quienes voten a su estudiante preferido y quienes tengan más votos ganarán.” Informo el Emperador Víctor y encogiéndose de hombros, señalo. “En cuanto a si llegan a empatar, Ersin será quien otorgue el voto final.”

La indiferencia con la que estaba manejando el torneo hizo que recibiera una mirada punzante de la elfa de cabello blanco.

******

“Maldición, veneno, una enfermedad mágica… Oh, lo tienen difícil.” Murmuro la Cardenal Brousseau mirando a los veinte estudiantes que estaban atendiendo a sus pacientes.

Ella fue elegida como uno de los profesionales quienes votaran a los mejores estudiantes.

Las veinte pantallas fueron proyectadas al frente suyo mientras que se revelaba las condiciones de cada paciente.

Fiona Brousseau reconocida Cardenal de la Iglesia del Tiempo y el Espacio, encargada de la administración y los asuntos de la iglesia en la Ciudad Zerzura, era una de las autoridades de mayor poder en la ciudad.

A pesar de que tenía una apariencia de una mujer en sus cuarenta, ella se estaba acercando a sus setenta años de edad.

Paso por el ‘Gran Cataclismo’ y durante el tiempo que ‘Terra nova’ era un juego también se adentró a ese mundo como una ‘jugadora’ convirtiéndose en un Archimago de curación.

Como alguien con un doctorado de medicina, siempre le encontró curioso el realismo de ese mundo y la aplicación de la magia en los actos médicos.

Tal vez no haya ascendido de rango durante un tiempo, pero tanto a nivel profesional como de conocimiento mágico, ella era una experta y sin ninguna duda alguien digna de ser jueza en este torneo.

Su mirada paso por todos esos estudiantes y se concentró en Vanessa.

Como un número escaso de estudiantes, Vanessa fue educada y se tomó su tiempo para entablar una conversación con su paciente.

Preguntando sus estudios, sus síntomas y comprobando lo básico de lo básico, no se dejó llevar por la simple razón de que este era un ‘torneo’.

Se tomó su trabajo con profesionalidad y realizo las comprobaciones exactas todo mientras su voz se escuchaba y de vez en cuando le explicaba a su paciente con tranquilidad sobre la situación.

Cada paciente tenía una ‘historia’ que lo llevo a estar en esa situación junto a un historial médico correspondiente.

Tenían todas las pruebas a manos y cuando necesitaban un estudio el paciente se los entregaba, todo para que los estudiantes pudieran realizar el diagnóstico sin tener que realizar los exámenes previos.

Algunos estudiantes curaron los síntomas y despidieron a sus pacientes alegremente, creyendo que ganaron.

Una falla fatal.

La Cardenal Brousseau había diagnosticado a los veinte pacientes al igual que todos los jueces y sabían el procedimiento a seguir para llegar a la conclusión correcta.

Este torneo no se trataba de demostrar a los estudiantes que puedan venir y lanzar un hechizo como si nada.

Tampoco se trataba de ‘curar’ a sus pacientes.

Se trataba de ‘diagnosticarlos’.

Dejarse llevar por que esto era un torneo y creer que la velocidad a la hora de actuar era algo a su favor, solo era una broma ridícula.

Los casos no podían ser curados, sino que solo diagnosticados.

No se trataba de enfermedades incurables, solo se trataba de que los estudiantes no tenían la capacidad para curarlos.

Aquellos que creyeron que ‘curaron’ a sus pacientes y se fueron con sonrisas victoriosas, solo estaban siendo engañados con facilidad ante este complejo torneo.

Un ejemplo era Vanessa, a ella le toco un paciente que padecía de una enfermedad pulmonar bastante rara.

Teóricamente si ese paciente se encontraba en áreas con altas cantidades de energía mágica el solo respirar era como respirar fuego.

Encontrar sus síntomas, preguntar en donde ocurría o cuando le sucedía ese sentimiento de respirar fuego y luego realizar una comprobación a través de su magia, la llevaría a encontrar esa enfermedad pulmonar.

Pero había unos síntomas que no eran típicas de esa enfermedad y si se dejaba llevar por el torneo, entonces pensaría que era una trampa que la empujaba lejos de la conclusión de que era una enfermedad pulmonar.

Sin embargo, esa enfermedad, aunque rara tenía medios para ser tratadas y curadas, pero al final solo se curarían los ‘síntomas’ y Vanessa perdería.

Solo analizando todos los otros síntomas encontraría algo raro y descubriría que en realidad no era una enfermedad causada naturalmente, sino que era algo más problemático y en realidad eso era.

El paciente padecía de una maldición que apuntaba a una enfermedad pulmonar rara, para ocultar la verdadera fuente del ‘mal’.

Todos los pacientes padecían algo que podía ser encontrado a simple vista, pero ocultaba algo más aterrador que podía ser encontrado si uno se quedaba a pensar y analizar.

Vanessa estaba en ese punto.

Encontró la enfermedad pulmonar y lo curo, pero todavía no se fue.

Solo muy pocos estudiantes llegaron a este punto ya sea por sus instintos, por racionalizar el torneo o porque sentían que algo andaba mal con su paciente.

Hasta este punto fue un torneo ‘difícil’, pero pasable.

“¿Se quedará o sé ira?” Dudo la Cardenal Brousseau con curiosidad.

Aurora envió a Vanessa y la misma Cardenal Brousseau se encargó de mantenerla vigilada y tratar de enseñarle durante su tiempo en áfrica.

Dejándola junto a la Sumo Sacerdotisa Xaali para que enseñara, Vanessa fue ‘cultivada’ de muy cerca.

Si bien su relación empezó con Aurora, la misma Vanessa se ganó la dedicación que le dieron durante su tiempo aquí.

Mirándola como respondía al paciente retrasando el tiempo para dar su conclusión, la Cardenal Brousseau no pudo evitar dar una sonrisa.

Los portales abismales se estaban acercando y nadie sabía de qué se trataba.

¿A dónde se dirigiría o que llegaría?

Eran preguntas que no solo tenían aquellos que lucharían en primera fila en vilo, sino que a otros profesionales.

¿Y si conectaban con algo aterrador que trajera enfermedades, virus o maldiciones?

Terra nova tenía una gran cantidad de conocimiento sobre tratar los viajes interdimensionales, pero también sabia de las consecuencias de no tratarlo con precaución.

Los individuos poderosos tenían cuerpos fuertes, pero nadie sabía las cosas aterradoras que estaban ahí afuera.

Es por eso que esta modalidad del torneo fue realizada.

¿Comprobaran y analizaran detenidamente a sus pacientes para encontrar lo que se escondía o solo se retirarían creyéndose genios?

Mirando el par de estudiantes que se encontraban en esa coyuntura, la Cardenal Brousseau lamento que no pudieran entregar más puntos.

Sin embargo, ese lamento se convirtió en su sonrisa cuando vio que Vanessa continúo realizando preguntas.

Los demás estudiantes también continuaron tensamente, creyendo que estaban perdiendo el torneo debido a su tiempo.

Sin darse cuenta de que el verdadero torneo para ellos recién comenzaba.

***Notas del autor:

Flash noticia: Al parecer no voy a tener internet por unos días por cuestiones fuera de mi alcance -problemas de compañía- y por eso tengo que cambiar de proveedor lo que llevara a que tenga que buscar, ver si hay conexión en mi área y toda la rutina de siempre. Sin embargo, tengo ‘datos’ y usaré el internet del teléfono para subir los capítulos, así que seguirá habiendo capítulos a diarios. Tal vez en algún momento, no pueda, pero se subirán a los acumulados hasta ahora. Cuya liberacion sera la mas cercana posible cuando el tiempo este a mi favor.

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