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TG – Capítulo 166: Respetar a los fuertes.

Capítulo 166: Respetar a los fuertes.

Aurora saludo a los estudiantes de la academia Cernunnos que vinieron con el Anciano Kernen y Rupert.

Ver a un gorila atronador en este tipo de fiesta era sin duda llamativo, pero él estaba con los otros gorilas atronadores de la fiesta charlando animadamente en una esquina.

Esta fiesta era para conocerse entre sí, así que interactuar era vital y más importante lograr que la Academia Cernunnos y la Academia de Héroes se conozcan también era importante.

Era cierto que muy pocos estudiantes vinieron a esta fiesta, pero conocerse por adelantado ayudaría a que luego la comunicación sea más fluida.

Claro, también muchos individuos venían a la academia para conocerlos.

Gremios de aventureros, grupos de mercenarios y héroes reconocidos vinieron a dar sus saludos.

Algunos revelaban intenciones de reclutarlos para sus gremios y sus grupos, pero otros como los héroes venían a dar algunos buenos comentarios por su torneo.

Pero los invitados no solo eran miembros de algún gremio reconocido, sino que también eran figuras políticas importantes.

Aurora vio a algunos presidentes de las regiones bajo el Imperio Sudamericano, pero también noto a ministros de otros países.

A nivel público el Emperador Víctor tenía una mala reputación, pero ningún político se dejaría llevar por los rumores y más cuando se trataba de un individuo tan fuerte como este.

Los terrícolas Rango SSS en el mundo eran contados con los dedos de la mano.

Es por eso que hubo muchas personas invitadas hoy.

También se vieron individuos de grandes empresas, individuos de alto rango entre el ejército sudamericano y miembros de la Iglesia del Orden o la Iglesia del Tiempo y el Espacio.

Los estudiantes ya se habían repartido por toda la fiesta y a pesar de que todos entraban por el mismo lugar, la mayoría de esas figuras importantes se dirigían a la sala principal.

Eso redujo el estrés de los estudiantes que no estaban acostumbrados a atmósferas pesadas y a la vez que los músicos relajaron e hicieron que los estudiantes se soltaran.

Esos músicos eran psiónicos que daban efectos mentales positivos a su música y si bien podía ser resistido, era inofensivo.

Los estudiantes ya se habían repartido por la sala ya sea a los aperitivos en una esquina como Alice, o a charlar con conocidos como Nicole.

Sus conocidos eran estudiantes de la Academia de Rusia que eran luchadores con lo cual tenía una gran afinidad tras su batalla.

Pero los otros estudiantes cuyo trasfondo eran importantes, se fueron con sus familiares.

En ese sentido Aurora conoció al padre de Érica, Douglas Reynolds que lideraba unos de los gremios más importantes del Reino Unido.

‘Caballero Real’ mejor conocidos como ‘Royal Knight’, un gremio afiliado a la Realeza.

El padre de Érica solo vino a dejar su agradecimiento por cuidarlo en áfrica y luego se retiró dejando a su hija con sus compañeros.

Otra persona que también se acercó fue el padre de Leslie.

Connor Haillet dueño y CEO de la Empresa Taranis, saludo a los compañeros de su hija y también dio su agradecimiento por cuidarla durante su tiempo en áfrica.

Ambos dejaron su tarjeta de presentación.

Era una simple formalidad para el público, pero en realidad Aurora sabía que era para conectarse con ella.

El agradecimiento era sincero, pero también era sincero su deseo de conectarse a su grupo o ver si podían trabajar juntos algún día.

Aurora había permitido que los estudiantes explicaran a sus padres la misión luego de que terminara, así que sus padres sabían que su pequeño grupo era más de lo que parecía.

Aun así, ella lo acepto y también interactuó con ambos.

La Empresa Taranis era una importante empresa en donde podían conseguir armas modernas y por su parte el padre de Érica permitía una conexión con un gremio importante en el Reino Unido.

Tal vez los negocios para ella no tenían mucho significado, pero si sus contactos ayudaban a su objetiva a Aurora no le importaba entablar una relación.

“Para no gustarte este tipo de fiestas te sabes mover muy bien.” Comento Cithrel y con una sonrisa entretenida, agrego. “Al menos, has saludado a más personas que yo.”

Su tono no sonaba molesto, sino que parecía disfrutarlo a su manera.

A Aurora no le gustaba este tipo de fiestas debido a que socializar a tan alto nivel no era su fuerte, pero sabía que era necesario.

Así que solo pudo dar una media sonrisa al escuchar esas palabras.

Sabía que Cithrel estaba esperando su oportunidad para actuar y en ese momento llego.

Desde la entrada un hombre de mediana edad bastante alto entro desde afuera.

Su apariencia era bastante guapo y maduro, como si sus años le hubieran otorgado una gran experiencia.

Llevando un traje antiguo de color rojizo que combinaban con sus ojos, el hombre llamo la atención de todos y lo reconocieron de inmediato.

“El Duque Kristoph Marshall.”

Un murmuro cercano se extendió cuando vieron al hombre, y Aurora suspiro al verlo acercarse.

Ahora ellas dos estaban solas y para el lamento de Aurora, su amiga se había ido con Rupert a comer junto a los gorilas atronadores.

Estaba seguro de que no volvería, es por eso que solo vio como el Duque Kristoph se acercaba a ella.

“¡Su Alteza!” Saludo el Duque Kristoph, arrodillándose como un fiel sirviente.

¡Era un poderoso Duque y un Rango SS!

Sin embargo, igualmente se arrodilló revelando su profunda lealtad y seriedad.

Eso hizo que las miradas se dirigieran a su grupo y todos empezaran a murmurar.

Un asunto era que hubiera una elfa, pero si un individuo tan poderoso la llamaba ‘Alteza’ y se arrodillaba no sería difícil conectar los puntos.

“Puedes levantarte.” Ordeno Cithrel cambiando su atmósfera por completo.

Ahora tenía una vibración más elegante, potenciando esa apariencia autoritaria y de alto estatus que siempre tuvo.

Cuando se levantó, Cithrel dio una sonrisa y presento. “Ella es Aurora Campbell mi actual protectora y mi amiga.”

La mirada del Duque fue a para a ella y Aurora sintió una fuerza particular en los ojos rojizos del Duque Kristoph.

Pero era inevitable cuando uno pensaba en quien era verdaderamente.

Un vampiro… Peor aún, ¡un Duque Vampiro del Linaje de Caín!

Los rumores sobre ese linaje eran demasiado extensos y entre ellos no solo se encontraban rumores sobre sus gustos, sino que también su fuerza.

Eran el principal y único linaje de Terra nova y la razón era simple… Ellos terminaron devorando a los demás linajes de forma literal.

Aunque se decía que el Duque Kristoph era un pacifista, su poder era muy alto y su encanto era natural.

“Gracias por proteger y acompañar a Su Alteza.” Dijo del Duque Kristoph bajando la cabeza sutilmente en señal de respeto.

“No… Solo es mi trabajo y lo he estado haciendo a medias.” Respondió Aurora con una media sonrisa presionada ante la mirada del público.

No decidió mentir o decir que estaba realizando bien su trabajo.

Había llevado a Cithrel a muchas partes y si bien la acompañaba a veces a realizar turismo, en realidad era ella quien la acompañaba mayormente.

La siguió cuando fue a darle una paliza a una pandilla y luego la acompaño a Asia en donde termino trabajando gratis.

Ciertamente, este era el trabajo con el peor rendimiento que había realizado.

“Por el contrario he escuchado cosas buenas de ti por parte de Urfin.” Comento el Duque Kristoph y mirando a Cithrel agrego. “También Su Alteza hablo bien de ti.”

Su tono era solemne y en ningún momento sonrió, lo que hizo que Aurora tuviera que tomárselo muy serio.

No parecían simples halagos o cumplidos, era como si estuviera definiendo el rendimiento de su trabajo.

“¿Qué tal si vamos a la sala principal?” Pregunto Cithrel y antes de que Aurora pudiera dar una excusa, comento. “Tengo la obligación de saludar al Emperador Víctor.”

No estaba mintiendo en ese punto.

Como Princesa del Imperio Falion y el Imperio Lunar de Terra nova, tenía una mayor importancia que el Duque Kristoph y al ser invitada, tenía que saludar al anfitrión.

A pesar de que no deseaba ir a donde estaban todas las figuras importantes, tuvo que seguir el ritmo a esa princesa cuya sonrisa solo crecía al verla.

Aurora pudo notar su intención.

Deseaba exhibirla al frente a todos y por eso la trajo.

Suspirando para sus adentros al ver a su amiga comer tranquilamente junto a los gorilas atronadores, se dio cuenta de que su sistema había tenido razón.

No debió haber confiado en su glotona amiga…

“¿Padre se encuentra bien?” Pregunto Cithrel mientras caminaba a la sala principal sin importarle la mirada de los presentes.

“Su Majestad ha estado bien…” Respondió el Duque Kristoph con un tono tembloroso, pero al ver que Cithrel le daba una señal para que hablara, informo. “Ha estado tratando de que usted vuelva, al parecer su trabajo es pesado y desea abdicar a su favor.”

“Oh, sigue con la misma intención de siempre. No entiendo, porque desea dejar el trono cuando sus consejeros realizan casi todo el trabajo.” Comento Cithrel agitando su cabeza y con un suspiro, agrego. “Espero que madre pueda limitarlo por un tiempo.”

Aurora que estaba escuchando esa conversación no supo que decir.

Se escuchaba como una conversación familiar simple, pero se hablaba de ‘abdicar’ de forma demasiado indiferente.

Intentando permanecer a espalda de esos dos grandes pesos pesados, Cithrel no lo dejo cuando tomo su mano para traerla a su lado.

El Duque Kristoph hizo como si no las viera, lo que llevo a que Cithrel se acercara a Aurora.

“Tienes que quedarte a mi lado, eres mi protectora.” Murmuro Cithrel con un tono muy especial.

Aurora pudo ver que esa princesa estaba dando una sonrisa entretenida ligeramente coqueta y vengativa.

Tal vez por lo que sucedió ese día que fueron a cenar.

Subiendo las escaleras, Aurora solo pudo suspirar al ver que el Duque Kristoph hacia la vista gorda.

Sabía que si se resistía ahora iba a ser peor, así que solo pudo acompañarla y dirigirse a la sala principal.

Tras subir las escaleras se encontraron con otra sala que era igual de grande y se encontraban todas las figuras importantes.

No es que los estudiantes no pudieran subir, pero en este lugar estaban individuos de gran importancia bebiendo y hablando de todo tipo de cosas.

Esta era una fiesta de oportunidades no solo para los estudiantes, sino que para esos individuos poderosos.

Empresas se conectaban con líderes de gremios, ministros y presidentes conversaban con los miembros de la iglesia.

Entre ellos se pudo ver algunos estudiantes que también estaban presente entre ellos la mayoría eran de Rango S o Rango A.

Cuando entraron muchas miradas fueron a parar a su grupo y el Emperador Víctor que estaba en el medio de la sala también miro para este lugar.

“¡Bienvenidos!” Saludo el Emperador Víctor acercándose con una sonrisa.

Su forma tan animada fue muy diferente a otros individuos importantes cuyas atmósferas siempre eran solemnes.

Acercándose con una sonrisa entretenida miro a los tres.

“Su Alteza Cithrel es un honor que viniera a mi humilde fiesta y es lo mismo para usted Duque Kristoph, que se tomara un tiempo para asistir es un verdadero halago.” Saludo el Emperador Víctor de forma entretenida.

No estaba siendo sarcástico, sino que estaba demostrando una etiqueta única digno de un verdadero noble.

Claro, lo hizo a propósito es por eso que no pudo evitar sonreír.

Entonces, Aurora vio como la mirada se dirigió a ella y al verla, los labios del Emperador Víctor se inclinaron ligeramente.

“Ella es…”

“Aurora Campbell he escuchado de su nombre.” Interrumpió el Emperador Víctor ante la presentación de Cithrel.

Aurora se sorprendió, ya que nunca había conocido al Emperador Víctor y no entendía como sabia el nombre de alguien como ella.

Y no era un miembro del grupo de combate, así que técnicamente tenía un perfil bajo.

“¿Cómo se encuentra su padre?” Pregunto el Emperador Víctor cambiando de tema y antes de que pudiera decir algo, agrego. “Supongo que debe estar queriendo dejar de ser emperador, ¿cierto?”

“Si, trabaja duro por el imperio, pero quiere dejarlo a la nueva generación.” Respondió Cithrel y con una sonrisa, pregunto. “¿Lo conoce?”

Aurora que estaba viendo no pudo evitar sorprenderse por el nivel de habilidad de Cithrel.

El Emperador Víctor dijo una característica muy particular del emperador, pero la princesa contuvo su curiosidad y respondió indiferente, a la vez realizo la pregunta que le interesaba.

“Claro, fue hace mucho tiempo cuando no era ‘Emperador’ sino que era un ‘príncipe’.” Confirmo el Emperador Víctor y con una mirada de añoranza, agrego. “En ese momento la Emperatriz era su tía, Su Majestad Rodwen.”

Los ojos de Cithrel brillaron, pero el Emperador continuo.

“Ahora que lo pienso también la conocí a usted. En ese momento Su Majestad Rodwen comento que usted tenía un gran talento y ahora parece que tenía razón.” Agrego el Emperador Víctor asintiendo sutilmente.

No estaba disfrazando su halago en un recuerdo, sino que estaba dejando ver que había visto a través de Cithrel.

Sin embargo, la curiosidad de la princesa apunto a otra dirección.

“¿Conoce a mi tía?” Pregunto Cithrel con una mirada que brillaba de rebosante curiosidad.

Cithrel tenía 25 años, lo que significaba que estuvo presente durante el tiempo en el que los terrícolas iban a Terra nova.

Claro, solo tenía 5 años cuando los terrícolas se dejaron de conectar, pero aun así estuvo presente.

“Si, la conocí. Talentosa en la magia, brillante en la política y una aprendiz muy leal.” Respondió el Emperador Víctor con una voz ligeramente elevada y una sonrisa.

En esta gran fiesta, ahora mismo eran el centro de atención y muchas personas estaban atentas a la conversación.

No solo para conocer un poco del pasado del Emperador Víctor, sino que para conocer a la Princesa del Imperio Falion.

Sin embargo, hubo un silencio cuando termino sus últimas palabras.

Una ‘aprendiz muy leal’… Cuando el maestro de tal aprendiz era el ‘Enemigo de la Humanidad’ no había duda de que se quedarían en silencio.

No importa los años que pasaran, muchos antiguos jugadores guardaban su rencor, fue por eso que ese título se seguía escuchando hasta ahora.

Aurora entendía su rencor debido a que si muchos crearon familias… Ese individuo hizo una enorme guerra y arraso con todo, logrando asesinar a millones de personas.

Tras veinte años de que todo pasara y que ese individuo no apareciera, ahora ante la mirada de la mayoría de los antiguos jugadores era considerado como un individuo peligroso.

Y si las historias sobre sus atrocidades a nivel de genocida y que sabía que Terra nova era un mundo real desde el principio eran ciertas, entonces Aurora también lo vería como peligroso.

“Me alegro de que haya muerto.”

En ese momento una voz resonó.

Tal vez era para tratar de quitar la atmósfera y tratar de quitar esa sombra de los antiguos jugadores.

Era posible debido a que el que hablo fue un joven de Rango S que no superaba los 25 años de edad, su uniforme de los ‘Ejecutores del Orden’ dejaba en claro que era miembro de la Iglesia del Orden.

Se notaba que él no había vivido ese mundo, así que su conocimiento sobre ese tema estaba solo conectado a lo que escuchaba.

Sin embargo, no fue como él esperaba, ya que la mirada de Cithrel se entrecerró con ligero rencor.

Según los rumores el ‘Enemigo de la Humanidad’ desapareció y con él también desapareció su aprendiz, la Emperatriz Rodwen Failon.

Decir que estaba muerto era como decir que la antigua Emperatriz y tía de Cithrel había muerto.

Aurora pudo ver que la posición de la Antigua Emperatriz era muy alta para Cithrel, pero no pudo intervenir en esta atmósfera tan pesada.

El público estaba mirando cómo se desarrollaba la historia sin inmiscuirse en los asuntos.

“Un genocida y un lunático. Muchos rumores se dicen sobre él, pero al final todo es lo mismo. Dicen que desapareció, ¿pero no es obvio que está muerto?” Pregunto el joven y sin importarle la mirada de los presentes, añadió. “Después de todo ellos lograron bastantes hazañas, pero seguramente realizaron tratos y el infame diablo se debe haber llevado sus almas como pago.”

Hubo bastante fruncir de ceño, pero el que fue más solemne fue el Duque Kristoph cuya mirada se dirigió al joven.

Una atmósfera de un Rango SS se extendió por la zona y lo peor era que parecía como si fuera un depredador que estaba bañado en sangre.

El Duque Kristoph era un vampiro con dos mil años de edad… Era alguien que seguramente se llevó muchas vidas, pero era normal.

El joven, aunque no directo hizo parecer como si la desaparición de la antigua emperatriz fue debido a que también realizo un trato con el diablo y que por eso tuvo perder su alma.

Cuando uno pensaba en como dejo al Imperio Falion en la cima de poder en Terra nova, entonces era posible que las personas se dirigieran a ese punto.

“Todo les sucedió por hacer un trato con un simple demonio.” Gruño el joven seriamente.

Al escuchar esas palabras, algunos de los presentes asintieron en entendimiento, incluyendo a Aurora.

¿Por qué hablo cuando podía enfadar a la Princesa Heredera del Imperio Falion y al Duque Kristoph un poderoso Rango SS?

Eso se debía a que era un fanático alineado con las nuevas ideas que estaba predominando en la Iglesia del Orden.

Una tendencia en donde las ideas decían que los demonios debían ser erradicados y como el Imperio Falion logro la paz entre ambos bandos hace unos años, ellos también fueron mal vistos.

Era común entre los jóvenes creyentes de la Iglesia del Orden, en ese sentido Marc era un ejemplo de alguien que no le agradaban los demonios.

“¿Esos son tus pensamientos Theodore Laurent?” Pregunto el Emperador Víctor y cuando vio al joven asentir, comento. “Te contaré una historia antes de que el Cardenal Auguste llegue y se enfade con su acompañante.”

Sin esperar respuesta, continuo.

“Había una vez un Dios Demonio que le gustaba descender al mundo mortal, no usaba una ‘encarnación’, descendía con su cuerpo real, pero como su fuerza era demasiado alta para no llamar la atención le gustaba rejuvenecer su cuerpo al de una niña.” Dijo el Emperador Víctor y cuando los presentes dieron miradas curiosas, sonrió y explico. “Si, una niña. Era una adorable pequeña de mejillas regordetas y sonrojadas que le gustaba vestir de forma colorida.”

“Eso no puede ser llamado un dios…” Murmuro el joven cuanto tuvo la oportunidad.

La sonrisa del Emperador Víctor creció de una forma ligeramente burlona.

“Con un chasquido de sus dedos podía quemar calamidades, con una mirada podía hacer temblar las almas, su solo cambio de humor lograba que sus alrededores ardieran y lo más gracioso era que las vidas de los jugadores podían terminar de verdad si ella lo deseaba. Ella era es Su Majestad el Diablo Inmortal, una Diosa Primordial en igual posición que la Diosa del Orden y el Dios del Tiempo y el Espacio.” Declaro el Emperador Víctor y al ver que el joven palidecía ligeramente, aconsejo. “Es recomendable no calumniar a existencias de ese nivel. Ella se riera de ti, pero sus creyentes no actuaran de la misma forma. Muchos desean ser un actor en un espectáculo de esa existencia.”

Su consejo fue simple y directo, tal vez para algunos podían parecer que era exagerado.

Sin embargo, se hablaba de una Diosa Primordial y a pesar de que era considerada como ‘malvada’, sus creyentes la seguían adorando y algunos de forma muy fanática.

Lo peor era que entre esos creyentes estaban otros dioses y sus respectivos creyentes.

El Dios del Tiempo y el Espacio era indiferente, la Diosa del Orden mantenía cierto equilibro, pero el Diablo era considerado peligroso por ser irracional.

Y ese era el simple ‘demonio’ con el cual se decía que el ‘Enemigo de la Humanidad’ hizo un trato.

En ese momento desde un pasillo un grupo de personas entro y se dirigió directamente a su grupo.

Entre ellos se encontraba el Anciano Harris y el Director Vincent, pero también se encontraba un hombre de mediana edad cuya expresión era seria.

Cardenal de la Iglesia del Orden Aymeric Auguste, camino en dirección del grupo claramente sabiendo lo que había ocurrido.

“Me disculpo por las palabras de mi acompañante. Es talentoso, pero al final sigue siendo joven y se deja llevar.” Comento el Cardenal Auguste con un tono respetuoso, pero a la vez distante.

No se rebajó, pero su disculpa fue sincera.

“Las personas mueren joven por no saber cuidar sus palabras.” Señalo el Emperador Víctor y cuando vio que la expresión del Cardenal Auguste temblaba, se rio y agrego. “Siempre es bueno respetar a los fuertes.”

No solo se está hablando de respetar a los dioses, ya que eran existencias de gran poder, sino que respetar a individuos más fuertes que uno.

En ese sentido, fue un pésimo movimiento decir de forma indirecta que la antigua emperatriz podía estar muerta o que realizo un trato con un diablo conocido por sus tratos con mortales.

Al entender esas palabras el Cardenal Auguste solo asintió sin decir nada más.

Su disculpa era suficiente y en su posición no se rebajaría más.

Después de todo no solo era un Cardenal de la Iglesia del Orden, sino que también era un Rango SS.

“Espero que esto no arruine su diversión en la fiesta Su Alteza.” Comento el Emperador Víctor mirando a Cithrel.

“No hay problema, este asunto es insignificante.” Respondió Cithrel y con una sola mirada de ella, el Duque Kristoph volvió a su expresión indiferente.

Aurora no deseaba estar cuando alguien atacara a Cithrel y el Duque Kristoph estuviera presente… Se veía como alguien que seguramente haría correr sangre.

“¡Excelente!” Exclamo el Emperador Víctor y aplaudiendo animado, anuncio. “Entonces, que siga la fiesta.”

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