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TG – Capítulo 251: Todos…

Capítulo 251: Todos…

Infundiendo su aura roja en su espada, Aurora cortó con toda su fuerza.

El aura roja fue rápida y sangrienta cortando parte de la abominación que se acercaba y antes de que llegara a su lado, una flecha voló y atravesó profundamente la herida derribándola.

Aurora observó los alrededores.

Varios cadáveres estaban esparcidos por los alrededores, las abominaciones grotescas eran las más notables y si bien su número no era alto, estaban presentes inmóviles.

Esas criaturas eran rango S, pero su falta de inteligencia y astucia lo convirtieron en presas fáciles de asesinar.

A veces tales monstruos ni siquiera esquivaban, pero eso no significaba que saliera indemne de tales batallas.

Ella tenía algunos rasguños en su cuerpo que antes habían sido heridas, pero ahora con su constitución de luchadora estaba mejorando con gran rapidez.

A diferencia de antes cuando estuvo sola, esta vez estar en grupo redujo la carga y en consecuencias las heridas.

Aurora se acercó a Marius y a Cédric quien estaba usando su magia de naturaleza para extender raíces y despedazar criaturas débiles.

“No hay nadie más cerca.” Informó Dan y concentrando su mirada al bosque a lo lejos, precisó. “Al parecer el grupo de Urfin está realizando un trabajo excepcional.”

Esa era la única forma de llamarlo… Su grupo se encontraba en la zona derecha y era Urfin quien estaba en el medio.

A pesar de que estaban a una distancia considerable el uno del otro, se podía ver luz a lo lejos en esta grísea oscuridad.

Para los monstruos tal luz era atractiva para seguir.

“¿Necesitas curación?” Preguntó Cédric al ver que Marius había estado aturdido.

Había notado sus heridas superficiales y también había notado que Marius estaba distraído sin curarla, era por eso que pregunto.

Marius abrió su boca, pero luego la cerró y realizó un pequeño hechizo de curación antes de que Aurora pudiera negarse.

Era un hechizo ligero y Aurora notó como sus heridas se cerraban con mayor rapidez.

“¿Están cansados? ¿O pueden seguir?” Preguntó Aurora concentrándose en la misión y mirando los cadáveres, declaró. “El próximo lugar serán los acantilados que usaremos para derrumbar toda la zona con criaturas en ella… Como va a ser lejos, el número aumentara y todos necesitamos estar en el mejor estado.”

Habían revisado la zona para preparar el plan de batalla sin que hubiera problemas o percances, y la próxima zona era un lugar ideal para derribar todo a su paso.

Se habían preparado para ese punto al igual que Urfin se había preparado para ir a la zona boscosa.

Había que usar el terreno para realizar la misión y ahora lo estaban por hacer.

Aun así, la prioridad era verificar que todos estuvieran en el mejor estado posible, ya que se necesitaba el apoyo de todos.

“Estoy bien.” Dijo Cédric y Dan asintió a su lado.

Por última vez Marius también asintió, aunque un poco tarde.

“Si es así, entonces vamos.” Declaró Aurora con seriedad.

No deseaba quedarse atrás en el apoyo a los demás.

******

Marius miró a lo profundo del acantilado.

Era como una profunda herida que se extendía a lo lejos y cuyo final no podía ser visto, aunque se concentrara lo suficiente.

Ahora ellos estaban en esa zona y era Dan quien estaba en el pico de un acantilado a la espera siendo muy visible.

La idea era atraer a las criaturas a ese lugar y derrumbarlo para que todos cayeran a esa oscuridad.

Ellos tenían artefactos para volar o en caso de Aurora sus botas creaban plataformas para mantenerse, pero no todos los monstruos y criaturas tenían esa misma capacidad lo que hizo un plan perfecto.

El acantilado era grande y se extendía a lo lejos, así que podían usar este truco bastantes veces.

Agregando que él tenía una varita capaz de lanzar el hechizo ‘terremoto’ a nivel de un Archimago de tierra de rango S, fue un plan perfecto.

Demasiado perfecto…

Marius miró a su compañero que estaba oculto en unas enredaderas que había creado con su magia de naturaleza.

Era el antiguo vice líder del gremio ‘Los Custodios’, el gremio que actualmente él lideraba.

¿Por qué sobrevivió?

Marius se hizo esa pregunta en su mente y su corazón se sintió que se desangraba.

Sobrevivir era lo de menos, pero lo peor era… ¿Por qué cambio?

Cédric Garreau era un bastardo arrogante y extremadamente ambicioso que, junto al antiguo líder ya muerto, lograron poner al gremio ‘Los Custodios’ en la posición más alta en Rumania.

Era hasta el punto de que ellos tenían cierto control en la política de ese país.

Hicieron muchos trucos sucios e ilegales… Asesinato político, derribar a sus competidores e incluso acusar a políticos de crímenes que no cometieron o usar los secretos de otros gremios a su favor.

Cédric era la mente principal para tales asuntos, era tan ambicioso que no le importaban los métodos y solo los resultados.

Eso significo que hizo tratos con demonios para lograr sus objetivos y para Marius fue perfecto.

Tales tácticas lograron llevar al gremio ‘Los Custodios’ al primer lugar en cuestión de prestigio, poder y autoridad.

Pero ahora tras aparecer y dejar ver que estaba vivo, deseaba cambiar… Ese bastardo arrogante y ambicioso que había arruinado cientos de vidas en secreto, deseaba cambiar revelando todas sus fechorías.

Marius trató de aguantar su rencor para que no saliera y lo logró.

Aun así, por dentro estaba ardiendo.

Entre todas las cosas que podía haber sucedido… ¿Por qué sobrevivió?

Si hubiera permanecido muerto, entonces las cosas no tendrían que llegar a este punto y no habría ningún problema.

¿Revelar los secretos? ¿Pagar sus fechorías?

Era un estúpido idiota que solo pensaba en sí mismo, antes y ahora era igual.

Cuando pagara sus fechorías no solo él mismo sufriría, sino que muchos miembros del gremio y especialmente Marius.

Había tomado el liderazgo del gremio ‘Los Custodios’ surfeado entre los políticos que deseaban derribarlos y otros gremios que deseaban devorarlo, manteniendo tratos sucios, todo para que ahora ese idiota viniera queriendo ser buen persona.

“¿Te encuentras bien?” Preguntó Cédric con seriedad al notar que su mirada estaba en él, cuando Marius asintió, precisó. “Bien, tienes que mantener la atención, Aurora y Dan serán los focos principales, pero hay que saber cuándo moverse.”

Su tono fue mandón como si en realidad fuera como antes, en donde él mandaba a todos a su gusto.

¿Cambio?

No, no había cambiado, solo seguía siendo el mismo bastardo apuntando a otro lugar.

Aun así, Marius hizo como siempre para sobrevivir en tales ambientes.

“Entiendo.” Respondió con un tono serio muy creíble.

Esconderse tras una máscara y odiar a todas las personas era su mejor táctica y funcionaba perfectamente, tal como ahora.

“Ahí parece venir.” Murmuró Cédric con seriedad sintiendo la tierra temblar.

Dan en la punta del acantilado también se preparó con varias flechas en su carcaj y luego de unos minutos de la zona boscosa, llegó Aurora corriendo.

No fue a una velocidad tan rápida, pero fue lo suficiente como para atraer a las criaturas y monstruos.

Desde el bosque los monstruos empezaron a salir en un gran número atraído por esa jovencita queriendo destruir todo a su paso.

Algunas abominaciones grotescas se encontraban entre ellas cargando mientras aplastaban a sus compañeros.

*BOOM*

Las flechas volaron por parte de Dan, dando honor a su título ‘Ráfaga Veloz’.

Sus flechas no solo eran rápidas, sino que potentes y destructivas.

Algunas flechas eran mágicas creando explosiones elementales, congelando o quemando la tierra y los monstruos.

Otras flechas tenían una potencia penetradora tremenda que lograba atravesar a varias criaturas al mismo tiempo y todo se ejecutó a una enorme velocidad.

Entonces, cuando Aurora llegó a donde estaba Dan, se detuvo y dio media vuelta.

Su espada fue rodeada de un aura traslúcida e incolora y ella agitó su espada, creando un profundo corte que dividió el aire y las criaturas junto a los árboles que estaban más lejos.

“¡GRAAA!”

La batalla comenzó y Aurora se movió agitando su espada con un aura verde que golpeaba a todos los enemigos al que estaba dirigido.

Por su parte Cédric se movió utilizando su magia de naturaleza lo más oculto que pudo para atrapar a los monstruos y darle tiempo para que fueran asesinados por el dúo.

Primero se iba a eliminar tantos monstruos como era posible antes de derrumbar parte del acantilado.

Marius respiró hondo y también se movió realizando dos fuertes hechizos en Dan y Aurora que lo ayudaban a aumentar sus reflejos y velocidad de reacción.

Ahora pudo entender la razón por la cual Urfin había seleccionado a esa jovencita como la líder, su fuerza era notable.

Tenía una gran velocidad que a veces parecía ‘parpadeo’, pero su fuerza y resistencia no se quedaban atrás, pudiendo resistir embestidas de abominaciones y usando su espada para crear poderosos cortes de forma simple.

Como si fuera poco su aura de espada era rara con múltiples tipos permitiéndole atacar de forma abrumadora, rápida y precisa e incluso defenderse.

Su aura roja era capaz de atravesar la carne y piel de las criaturas con cierta facilidad… Era un oponente demasiado fuerte y a pesar de que se veía joven, tenía experiencia y fuertes instintos.

Un oponente muy difícil.

La batalla continuó y Marius siguió lanzando sus hechizos en Aurora y Dan quienes eran los grupos principales de ataque.

El ruido, los gruñidos, el olor a sangre y los cadáveres atrajeron más monstruos y entre ellas varias abominaciones de rango S.

Como la parte final en donde estaba Dan y Aurora se había encogido, la batalla solo fue posible con unos pocos enemigos, pero los monstruos querían devorar a esos enemigos y no le importaban tratar de atravesar a otros.

“Es hora.” Murmuró Cédric mientras se movía rápidamente.

Marius respiró hondo y avanzó a acompañando a Cédric de cerca, hasta que llegaron a la espalda de esas abominaciones.

Lo primero que hizo Cédric fue agacharse para tocar la tierra logrando que temblara cuando las raíces empezaron a levantarse para atacar a las abominaciones por su espalda.

Del otro lado Aurora y Dan usaron su ‘parpadeo’ para alejarse hacia el vacío del acantilado, esperando su turno.

Marius miró la espalda de Cédric con su varita en la mano.

El plan estaba yendo perfectamente y era posible que lo terminaran con éxito.

Entonces lo siguiente seria reunirse e ir al portal para salir de este lugar, pero una vez que salieran Cédric revelaría todo y todos los del gremio irían a prisión… Marius incluido en la lista.

¿Lo aceptaría? ¿Aceptaría esta estupidez?

No.

Desde que los miembros del gremio en la expedición no volvieron, Marius había estado trabajando en el gremio y hasta había realizado tratos con los demonios e incluso ayudado para que cometan crímenes.

Si era investigado se revelaría su relación con el Señor Demonio Pezak, con el cual había trabajado ayudándolo a llevar los goblins evitando las autoridades.

No, solo eso, sino que se revelaría que en cierta forma participó cuando Arminio Petra realizó el ataque demoniaco asesinando a muchos inocentes.

No importa cuánto se ocultó usando todo tipo de artefactos, quien ayudó a Pezak a llevarse los goblins fue él y todos lo descubrirían cuando se realizará una investigación profunda y meticulosa.

¿Saldría de este lugar para terminar encerrado?

No… Al menos intentaría vivir bien y si para eso tenía que ensuciarse las manos, lo haría.

Sacando su varita, Marius primero miró a Aurora y Dan quienes atacaba las abominaciones para incitarlas a saltar y lanzó sus hechizos más peligrosos en cubiertos en un hechizo de curación.

Cubrir hechizos dañinos en curación era su especialidad y eso hizo.

El primer hechizo causó un mareo y desorientación profunda, al mismo tiempo sin que ambos se dieran cuenta trataba de causar las más fallas posibles en el organismo.

El segundo se acumuló con los hechizos ‘beneficiosos’ que antes había lanzado causando que los reflejos y la velocidad de reacción fallaran a causa del efecto continuo.

Los magos de curación eran aterradores y que ambos flanquearan en el aire como si hubieran sido golpeados de forma aterrador, lo demostró.

“Que… UGhh…”

Antes de que Cédric pudiera reaccionar al ver a los dos miembros de ataques flanquear en el aire de forma extraña, Marius con su varita de magia de tierra expulsó una lanza de rango S por la espalda atravesando su pecho y saliendo por la otra parte.

A lo lejos pudo ver que Dan vomitaba sangre cuando uno de sus órganos falló de forma aterradora, pero la joven que tenía un cuerpo de un luchador fue quien resistió y lo miró incrédula.

Por su mirada se notaba medio aturdida y medio en recuperación, tal vez la falla en sus sentidos eran demasiado alta, pero que siguiera consciente dejo ver la fortaleza de su cuerpo.

Sin embargo, a Marius no le importo y usando la lanza que había atravesado a Cédric envió su cuerpo a los monstruos que lo terminaron desgarrando.

“¡Grrahh!”

Con el gruñido de las bestias y monstruos haciendo trizas el cuerpo, Marius apuntó su varita de vuelta al dúo a lo lejos y lanzó todos sus hechizos guardados.

Los primeros fueron lanzas de roca que esa joven con su aura celeste trato de defender mientras luchaba por escapar de los efectos en su cuerpo, pero luego llegó una poderosa roca que golpeó con una gran fuerza.

Cuando un aura extraña blanca estaba rodeando el cuerpo de ambos, Marius terminó su otro hechizo en secreto.

Todo había sido lo más rápido posible.

“¡GRAHAHHH!”

Los rugidos de los monstruos y las abominaciones se volvieron aterradores cuando él provocó que esas criaturas entraran en un estado similar al ‘frenesí nocturno’.

Su hechizo fue para potenciar los instintos generando una sobredosis de adrenalina que llevo a los monstruos a volverse temibles.

El hechizo era el mejor método para una última hurra y ahora los monstruos lo demostraron cuando saltaron al dúo.

Uno golpeó a la luchadora enviándola a golpear la pared del otro lado y otro atrapó a Dan en el aire.

Tenían métodos para volar, pero ahora que sus sentidos estaban adormecidos o demasiado agitados, la dificultad para reaccionar fue enorme.

Los monstruos empezaron a saltar en persecución y Marius sin detenerse lanzó su mejor hechizo en su varita… Terremoto.

“¡GRahh!”

*BOOM*

Los monstruos que estaban por atacarlo a él empezaron a caer cuando el acantilado se rompió enviando enormes rocas a golpear a los monstruos y al dúo que había caído.

Sin contenerse, Marius voló al otro lado del acantilado y volvió a usar ese mismo hechizo hasta que su varita se agotó por completo.

Los millones que había gastado valieron la pena hoy… Ante esa idea, Marius se rio.

“Haha…”

Mirando lo profundo del acantilado en donde ya no se podían ver monstruos y en donde los escombros empezaron a caer de forma aterradora, como si pudiera enterrar a todos lo que estaban cayendo, él se rio con alegría.

“…”

Luego vino la realización de que este era el principio… Y suspiró ante el hecho de que todavía faltaba una parte más difícil.

Tal vez las situaciones de esos dos eran dudosas, pero ya había terminado con quien era su objetivo y eso era todo.

Lo hizo lo más rápido posible y de la mejor manera, logrando golpear a los tres por sorpresa, pero aun todavía faltaba.

******

Las expresiones del grupo estaban total y completamente serias.

La noche estaba por llegar y el silencio en el punto de reunión era aterrador.

“¿No has podido contactarlos?” Preguntó Adala a Alros que estaba tratando de llamar usando el cristal de comunicación.

“No, Cédric tenía el cristal de comunicación, pero todavía no responde…” Respondió Alros con una expresión seria.

El silencio se hizo más aterrador y en medio se escuchó un grujir de una bolsa de papitas.

Urfin miró a Alice cuya expresión no podía ser entendida y a pesar de que conocía más a Aurora, sabía que esa jovencita estaba lentamente alterada.

Se precisó un horario para dejar las misiones y reunirse en el punto de reunión, tratando de llegar a una hora determinada antes de que anochezca.

Los primeros quince minutos luego de haber llagado fueron entendidos, pero ahora que se demoraran más de media hora estaba dando la sensación de que tal vez… Las cosas no fueron bien.

Sin embargo, Alice estaba perdiendo lentamente la calma ante la situación y que estuviera jugando una bolsa de papitas haciéndola grujir con fuerza solo demostraba que su estado mental no era bueno.

En ese momento los sonidos empezaron a escucharse desde lejos y monstruos empezaron a llegar persiguiendo una figura.

Las expresiones de todos cambiaron, pero Alros y Amanda reaccionaron con velocidad dirigiéndose adelante para derribar los monstruos.

Por su parte, Theodore se acercó a Marius quien llevaba graves heridas en su cuerpo.

La sangre estaba por toda su ropa y su expresión era pálida y temerosa.

“¿Qué sucedió?” Preguntó Alice con una expresión y voz fría.

Hubo sorpresa en el grupo ante su pregunta que estaba claro que no le importaba el estado de Marius y solo le importaba una persona en ese grupo.

“Todos… Han muerto.”

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