Para usar el Modo Noche debes estar Registrado e Iniciar Sesión.
A- A A+

TG – Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 20: Algo ha sucedido.

Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 20: Algo ha sucedido.

La destrucción se extendió por todas partes y dos individuos miraron la escena.

Era una batalla de inmensas proporciones en una antigua ciudad ya en ruinas.

*BOOM*

Un enorme titán de piedra avanzó por medio de los edificios destruyendo todo a su paso y entonces golpeó a una pequeña figura.

El golpe fue tan poderoso que rompió todas las barreras de esa figura y lo envió a volar creando un enorme cráter en el suelo, entonces la figura se levantó.

Era un demonio puro, pero que ahora estaba afectado por el ‘Caos’ en su más alto nivel.

Su boca se había abierto y sus dientes se habían convertido en colmillos de toda clase mientras que sus cuernos eran de color negro que liberaban corrupción a su paso.

En su espalda habían salido dos brazos negros deformes y ahora tal demonio estaba luchando contra calamidades.

Antiguamente había sido un rango SS, pero ahora había ascendido de rango cuando Ketzula el Dios de las Abominaciones, el Deseo y los Ambiciosos lo había favorecido tras que ese individuo rezara.

Los demonios habían sido presionados hasta el punto de que tuvieron que rezar a dioses para pedir prestado su poder, con el precio de ser corrompidos en el proceso.

Agatha chasqueó su lengua al ver tal criatura y ahora pensó en la paz que los Terranovense hablaban.

“Prepárate querida.” Avisó Antón con seriedad

A diferencia de ella que estaba relajada, él estaba prestando bastante atención a la batalla.

Se estaba luchando contra un rango SSS… Una calamidad capaz de destruir ciudades.

Sin embargo, ahora esta ciudad en ruina estaba sellada con magia espacial del líder del gremio de aventureros Logan Harris y a pesar de que ellos eran rango SS, no estaban solos.

“¡Que se haga la luz!” Una voz antigua y anciana fue escuchada cuando en lo alto del cielo un sol blanco puro apareció.

Tal magnífico sol proyectó un enorme pilar para quemar al demonio, pero esa vil criatura agitó su mano y creó una poderosa barrera de oscuridad que difumino los alrededores.

*BOOM*

Cuando el pilar de luz y la barrera chocaron, el resultado fue una poderosa explosión que derrumbo todos los pocos edificios.

*BOOM*

Sin embargo, cuando todo terminó, una figura cayó del cielo tratando de golpear al demonio que había parpadeado lejos.

Ese hombre era el nuevo rango SSS de la humanidad, alguien que había permanecido oculto durante mucho tiempo.

Víctor Pellegrini dio una sonrisa al ver que el demonio había escapado, pero al momento siguiente golpeó el suelo y avanzó a una alta velocidad.

*BOOM*

*BOOM*

*¡BOOM!*

Su solo puñetazo destrozó parte de los edificios logrando crear un terreno abierto de decenas de metros por la fuerza, pero el demonio trató de esquivar hasta que tuvo que recibir el último puñetazo.

Uno de sus brazos se hizo trizas y Agatha reaccionó de inmediato enviando a su esposo al destino del aterrizaje de ese demonio, usando magia espacial.

Su esposo puso una expresión seria mientras que sus músculos se tensaban y empezaba volverse ligeramente más grande.

El demonio en el aire trató de evitar su destino lanzando poderosas lanzas negras que corrompían todo a su paso, pero torbellinos desviaron esa lanza.

No vino de ella, sino que del Director de la Academia de Héroes que estaba presente.

*¡BOOM!*

Entonces, el puñetazo de Antón conectó con el demonio logrando romper la barrera y destrozar uno de los brazos, a pesar de que ese gran hombre era un rango SS enfrentándose a individuo más fuerte.

Agatha lanzó su hechizo creando una luz de plata que descendió como un pilar quemando el cuerpo del demonio de forma directa.

“¡GRAAA!”

Tal criatura era una calamidad y no iba a morir de forma fácil, tal cosa lo demostró al gritar.

Con su magia demoniaca abrió una pequeña grieta en la barrera dimensional y atrajo a toda clase de monstruos.

Sin embargo, a mitad del proceso, cadenas de luz aparecieron volviéndose tangibles y empezaron atar al demonio.

¿De dónde venía tal ataque?

Era muy posible que fuera unas de los tantos refuerzos que vinieron de Terra nova.

Este enfrentamiento había comenzado de forma inesperada, así que a Agatha no le importó que hubiera más ayuda.

“Es mejor rendirse…”

Un susurró se extendió por los alrededores, era una voz entretenida y divertida como si estuviera viendo alguna clase de espectáculo.

Sin embargo, llevaba cierta sensación única en ella logrando que las personas que lo escucharan siguieran su voluntad y eso sucedió con la calamidad.

Fue débil, pero por unos segundos ese demonio que estaba por volverse una abominación se detuvo, permitiendo que las cadenas de luz lo ataran.

¿La voz venía del líder de ese nuevo gremio que había surgido en Turquía?

Tal pensamiento vino a su mente, mientras que creaba una enorme esfera de luz que iluminaba los alrededores y disolvía la oscuridad y corrupción.

“Oh… Gran Señor Ketzula… ¡GAAA!”

Antes de que el demonio pudiera rezar a su dios, un poderoso corte de luz que quemó y pulverizo todo a su paso, fue lanzado.

El anciano que había cortado todo a su paso tenía un par de alas blancas que se extendían a su espalda como una existencia divina y en su mano estaba una espada blanca pura formada por su sola aura de luz.

El Arcángel Miguel no era un mago, era un espadachín y su luz solo era dada por su linaje angelical que ahora estaba demostrando con claridad.

Ese poderoso corte no asesinó al demonio, pero dividió su hombro y dejo a la vista que Ketzula lentamente lo estaba corrompiendo.

¿Qué era posible si se lo dejaba en ese estado?

Posiblemente ese Dios Malvado pudiera ‘descender’ e incluso ‘poseer’ ese cuerpo, muy posiblemente extendiendo el caos por este mundo… Claro, si es que los dioses no trataban de detenerlo.

Sin embargo, no fue necesario.

*BOOM*

*BOOM*

El enorme titán de piedra piso al demonio con todas sus fuerzas de forma seguida, extendiendo una nube de polvo y cuando se distanció un torbellino destrozó los alrededores.

El Rey de Arabia que manejaba ese enorme titán demostró una fuerza que no palidecía contra los luchadores y el último ataque fue del Director Vincent.

La figura del demonio estaba destrozada, pero seguía siendo una calamidad y lentamente se levantó otra vez.

Había demasiados poderosos individuos en su contra y eso significaba que no tenía los medios para enfrentarlos a todos.

Cuando se le agregaba el aumento de poder y la corrupción de ese Dios Malvado, entonces se combinaba para que perdiera lentamente la razón y no pudiera dar todo de sí, para la batalla.

Aun así, a pesar de que la batalla había durado bastante tiempo y cada uno de ellos intercalaba ataques para evitar que hiciera algo aterrador, había llegado su final.

“[Puerta al Abismo]”

Una voz sonó viniendo de una criatura grande y musculosa de piel gris.

Era uno de los refuerzos del Imperio Falion, el Duque Kristoph Marshall en su forma vampírica completa.

A su lado estaba una elfa de ojos y cabello rojo que estaba ardiendo y también un individuo encapuchado que liberaba una presencia de muerte.

Los tres eran rango SSS y eran considerados ‘calamidades’ por su aterradora fuerza… Eran los refuerzos oficiales del Imperio Falion.

Una puerta apareció cerca del demonio y cuando se abrió tentáculos grises empezaron a salir atrapando al demonio queriendo atraerlo.

“¡NO!”

Lo que sea que estuviera del otro lado de la puerta horrorizo al demonio que era atraído con una fuerza descomunal para ser tragado.

Ese era un hechizo prohibido… No había duda de que iba a ser aterrador.

“Vamos a terminar con esto.” Declaró la elfa de cabello rojo con una sonrisa avanzando al demonio.

Su mano se convirtió en una garra gruesa y escamas empezaron aparecer a su alrededor cubriendo todo el brazo que había crecido.

“¡GRAAA!”

El demonio soltó un grito de dolor cuando ese brazo atravesó su pecho y las escamas rojas empezaron arder quemando la carne.

Esa elfa era delgada y si bien era una belleza, su delgado cuerpo daba una sensación de no tener fuerza.

Lamentablemente para el demonio era todo lo contrario, no importa cuando pateara o se resistiera, esa elfa lo empujó hasta la entrada de la extraña puerta en donde salían tentáculos.

Entonces, apartándose de esos tentáculos, el individuo encapuchado se movió agitando su mano.

Una lanza de hueso salió del suelo atravesando otra vez al demonio y empujándolo a la entrada de la puerta.

“…”

Entonces, la entrada se cerró y desapareció.

Parecía un final anticlimático para un demonio de rango SS que había rezado a un dios y había obtenido la fuerza de una calamidad de rango SSS, que muy posiblemente si escapaba causaría una enorme destrucción, aun así, todo había terminado.

Agatha observó como el Arcángel Miguel desaparecía tan solitario como siempre y por su parte el ‘titán’ se desplomó en el área y su creador se fue.

Ella miró a su esposo quien suspiraba al observar sus alrededores.

Era un gigante y ahora todos sus músculos pulsaban como si siguiera en un estado alerta de batalla y era hasta el punto, de que daba una sensación de crecimiento.

“La paz debe ser necesaria. Ahora todos estamos en este lugar, pero si esto hubiera sucedido en un área poblada… Ciento de miles hubieran muerto.” Dijo Antón mirando la destrucción de la ciudad.

Esta era una ciudad antigua y abandonada, pero la destrucción hizo trizas todo.

Enormes cráteres, edificios destruidos, quemados y destrozados por todas partes.

Terrenos arrasados por decenas e incluso cientos de metros.

Los rangos SSS eran llamados ‘calamidades’ por la simple razón de que podían causar una enorme destrucción similar a las calamidades naturales.

Si este lugar fuera la capital de algún país poderoso… La destrucción podría haberse cobrado ciento de miles de vidas inocentes.

E incluso en este momento la destrucción fue reducida gracias a Logan Harris quien creó un campo de batalla con su magia espacial.

Agatha entendía las palabras de su esposo, aun así…

“Le diremos a Abraham que apoye la paz… Es mejor entregarle un poco de tierra que darle millones de vidas, supongo.” Comentó Agatha sin darle demasiada importancia.

Se hablaba de la paz, pero esa paz tenía un costo… Y era entregar estas tierras y eso significaba que se daría oriente medio con millones de vidas inocentes que no pudieron escapar antes.

No importa cuántos grupos y organizaciones llevarán refugiados a otros países, al final el número de los que se quedaban era notable.

Claro, el número de personas que morirían si otros demonios de alto rango eran presionados para realizar locuras como ahora, iba a ser mucho más grande.

Las autoridades terranovense y terrícolas derribaron a bastantes demonios reduciendo su número en gran medida desde que todo había comenzado, aun así, quedaban individuos poderosos.

Y si uno de esos rangos SS decidía jugar sucio e ir a las grandes ciudades, podía llevarlos a todos a su muerte con algún hechizo prohibido, antes de que alguien pudiera detenerlo.

Malik Zamora al destruir Jerusalén con todos sus habitantes era el ejemplo claro de tal peligro.

“Deja de pensar en ello… Yo solo quiero volver a relajarme y hablar con mis hijas.” Dijo Agatha respirando hondo.

La energía mágica en los alrededores era atraída por su cuerpo que lentamente la estaba cambiando.

Por ahora la energía mágica en la actualidad era suficiente para mantener vigorizado su cuerpo, pero era posible que, en el futuro, no fuera suficiente.

Después de todo, aunque se resistiera a avanzar de rango, ella seguiría mejorando.

Tal ventaja le daba su habilidad innata.

******

“Te ves cansada madre.”

Aurora escuchó ese comentario de Alice, quien había proyectado a su madre por el reloj holográfico.

Ella dejó de revisar los documentos y le dio una mirada a esa mujer que parecería su hermana mayor debido a su belleza y juventud.

No importa cuanta atención le pusiera Aurora a esa belleza, su tez estaba vigorizante y llena de energía, pero al igual que Alice, pudo notar el cansancio en sus ojos.

“Hace unas horas acabamos una pequeña escaramuza y tuve que esforzarme un poco.” Respondió su madre y dándole una mirada a ambas, comentó. “Veo que las estoy molestando, llamaré luego.”

Había visto los documentos y el reloj holográfico proyectando diferente información, pero ella no estaba molesta, solo dio una sonrisa.

“Si quieres puedes hablar con Alice… Cuanto tenga tiempo los llamaré yo.” Dijo Aurora con un tono simple.

Ella estaba ocupada, pero Alice no necesitaba trabajar y no le gustaba este tipo de trabajo, así que estaba libre.

“No es necesario. Mejor iré a tener una cita con su padre.” Respondió Agatha y tras una corta despedida, terminó su llamada.

Al ver que su amiga abría una bolsa de papitas para comer, Aurora volvió a revisar los documentos con una mirada seria.

Quienes habían estado presente en este lugar esperándola era Nicholas y un miembro de los Orisha Oko, llamada Eposi Alima que era un rango A.

Ella le había informado de las circunstancias de Zinder, las personas que deseaban viajar como refugiados y la situación actual.

Había llegado hace unas horas y ella había permanecido revisando toda la información que Alima y Nicholas habían conseguido.

Necesitaba estar al día con la situación actual, con su gente y con las circunstancias de esta ciudad, para ver cómo debían moverse y que era lo que podían hacer.

“Ya van a comenzar una reunión, ¿vienes?” Preguntó Aurora a su amiga y ella dudó un momento, pero al final asintió.

Era muy posible que solo permaneciera comiendo sus papitas y haciéndola crujir, pero eso no significaba que esa jovencita fuera ingenua.

Así que tenerla a su lado y preguntarle sobre el tema cuando necesitara consejos siempre era bueno.

Bajando de la pequeña oficina que Alima había preparado, ambas se dirigieron a la sala principal.

Fueron las primeras en llegar, pero un momento después, empezaron a llegar los demás.

Desde Abdellah, la Cardenal Brousseau, Zhan Tian, Cynda, Alima y Arnold el líder del gremio los toros rojos.

“Makeba sigue reuniendo información con sus milicianos, parece que llegara tarde.” Dijo Aurora al revisar los mensajes y dándole una mirada al grupo, preguntó. “Entonces, ¿cómo ha ido sus tareas?”

Ellos eran sus ojos y oídos, pero también sus brazos… Aurora sabía que le faltaba mucho para controlar todo, era por eso que hizo uso de ellos.

Ya sea para conseguir información, para que sea representante ante los gobernantes locales o para dar una imagen de la presencia de Zerzura.

“He hablado con el Señor de la Guerra que gobierna el lugar. Él tiene órdenes de no intervenir sobre nuestras acciones, pero no parece que nos ofrezca ayuda.” Empezó la Cardenal Brousseau y con un tono serio, explicó. “Es difícil precisar su personalidad con una sola reunión, pero parece un tipo dedicado a lo militar y que solo le importan sus propios objetivos.”

La mejor persona para interactuar con quien gobernaba esta pequeña ciudad, era la Cardenal Brousseau.

Tenía experiencia en hablar con personas importantes y su edad le daba la astucia que solo los viejos zorros tenían.

Tales palabras confirmaban lo que los Orisha Oko habían informado… Ellos lograron obtener la aprobación del ‘General’, ese rango SS que gobernaba todo este lugar.

Aun así, sus ‘gobiernos’ no eran estables y solo era una jerarquía militar con todo tipo de personas, incluyendo individuos que no eran leales y eran sumisos por miedo o por ambición.

Al final, lo único que importaba era que ese gobernante local no interviniera en sus acciones.

“Nosotros nos hemos encargado de la seguridad, pero hay demasiados ojos mirándonos… Muchos de los cuales no parecen tener buena intención.” Precisó Arnold dando una mirada seria.

Sentir la malicia era algo bastante normal para los expertos y lo peor era que este lugar no había reglas.

El gobernante local no se dedicaba a administrar la zona y solo daba una apariencia de protección, tal cosa significaba que era posible encontrarse problemas con gremios locales, mercenarios u otros milicianos.

Hasta era posible que la gente común tratara de ir en su contra para robar los médicamente, la comida o la ropa que habían traído para donación… O peor robarle a quienes se los daba.

“Todavía mis mercenarios siguen investigando. Aun así, muchos nos ven con animosidad al ser una presencia extranjera. Creen que venimos a apoderarnos de sus mazmorras o de la caza de bestias mágicas.” Agregó Abdellah y con seriedad, comentó. “También hay negocios muy turbios… Nicholas no lo informó, porque sigue investigando, pero hay demasiada suciedad en este lugar.”

Tales palabras lograron que Aurora diera una mirada más seria.

Este lugar era una pequeña ciudad, pero su posición era excelente para entrar al bosque mágico y arriesgarse a conseguir materiales valiosos o cazar bestias mágicas

Agregando las mazmorras naturales que estaban presente cerca y las mazmorras temporales que podían aparecer por toda la zona, era un punto excelente para residir.

A pesar de que era una pequeña ciudad con menos de veinte mil habitantes, había bastante entretenimiento y muchos de ellos eran posiblemente ilegales.

Ella todavía no había salido, pero no había duda de que posiblemente afuera se encontraba todo tipo de situaciones difíciles.

Aurora al ver algunas miradas entendió que tal vez esa información se omitió al ser ella quien lideraba.

Pensando que era joven y que no tenía el estómago para aguantar algunas cosas o tal vez al no atreverse a informar sobre algunos temas, era una forma de querer demostrar que su misión solo era rescatar a los refugiados e irse.

Su respiración se hizo ligeramente pesada ante sus propios pensamientos.

Tenía demasiado trabajo para hacer y demasiadas cosas que pensar, pero se calmó de inmediato y nadie se dio cuenta de sus pensamientos internos, gracias a que su expresión seguía siendo seria.

“¿Qué sucede con los refugiados?” Preguntó Aurora con seriedad.

“Los paladines han empezado a levantar un campamento y los sacerdotes están preparados para compartir la comida. Sin embargo, todavía no nos hemos atrevido a empezar las donaciones debido a que no sabemos cuan alta es la seguridad.” Dijo la Cardenal Brousseau intentando cambiar de tema y al ver su mirada que le decía que respondiera su pregunta, explicó. “Y los refugiados son más de lo que podemos llevar… Muchos más.”

No le pareció raro esa respuesta.

Cuando llegó había visto la situación y el estado de esta pequeña ciudad.

Las mazmorras temporales y naturales generaban algo de riqueza, pero toda esa riqueza iba para aquellos que tenían habilidades mientras que las personas comunes, sufrían bajo su yugo.

Este era un lugar sin regla, tal cosa significaba que no había leyes laborales, derechos o cualquier forma de protección.

Era normal que muchas de esas personas desearan irse y era posible que el número siguiera aumentando, ahora que se daban cuenta de que ‘Zerzura’ tenía capacidad para brindarle ayuda.

“Por ahora que los paladines empiecen con los portales. Necesitamos enviar a todas las personas que podamos y empezar el viaje con aquellos en las condiciones aptas para viajar.” Respondió Aurora y al ver a su amiga comer, agregó. “También empiecen con la comida nutritiva, no sé cuán difícil será el viaje, pero es mejor que todos estén con las condiciones óptimas.”

“En cuanto a la seguridad…”

Antes de que pudiera terminar sus órdenes, la puerta se abrió y Nicholas entró con una expresión seria.

“Algo ha sucedido…” Dijo con una voz cansada seguramente por moverse rápido.

La expresión de Aurora se volvió seria.

Descarga:

Deja un comentario para mostrar que estuviste aquí:

Necesitas Iniciar Sesión para comentar.