AWE – Capítulo 630

Modo Noche

Capítulo 630: Viejo Misterioso

Ese mes que acababa de pasar fue uno de abundancia para todos en el Escuadrón 9. De hecho, no hicieron más que escoltar a Bai Xiaochun de un lado a otro y cosechar los resultados.

Después de todo, eran más de cien viejos prisioneros, todos con acceso a riquezas indescriptibles. Aunque los guardias solo recibían una porción, al combinarlo todo junto, seguía siendo algo impresionante.

No era de extrañarse que Sun Peng, quien recibía la mitad de todo, le diera un trato especial a Bai Xiaochun. Claro, Bai Xiaochun era el que obtenía la porción más grande después de Sun Peng, pero tomando en cuenta su personalidad, no era del tipo de persona tacaña…

Hacía tiempo que había contactado a Zhou Yixing y a Li Feng, y les entregó información que también podían usar para beneficiarse.

Muchas personas en el Penitenciario Diabólico se dieron cuenta de esto, pero en realidad no iba contra ninguna regla. Siempre y cuando Bai Xiaochun no se comportara de modo excesivo ayudando a los suyos afuera, nadie le causaría problemas. Al fin y al cabo, pocas personas se arriesgarían a causarle problemas a un inquisidor oscuro.

Además, Bai Xiaochun sabía muy bien cómo comportarse con integridad. Fuera su elocuencia o su generosidad, las personas siempre terminaban sintiéndose bien a su alrededor.

Al final, la recompensa más grande de Bai Xiaochun no fue la riqueza, sino los secretos que había aprendido… Estos no eran algo físico que se pudiera contar, pero eran increíblemente valiosos.

—Solían haber cinco grandes clanes en la Ciudad del Fantasma Gigante, no tres. Y dos de ellos… ¡fueron exterminados de la noche a la mañana por el rey fantasma gigante!

—El rey fantasma gigante tiene una base de cultivo de semidiós, pero los rumores dicen que hay una debilidad fatal en la técnica que cultiva.

—¡También hay varios entre los diez marqueses que quieren rebelarse contra el Rey Fantasma Gigante! 

Y estos eran solo algunos de los secretos que había descubierto, todos encendían una chispa de curiosidad en sus ojos.

—¿¡Quién hubiera pensado que me ganaría tanto en esta prisión!? —Dijo riendo consigo mismo, luego observó la pagoda recolectora de almas cristalina y su vasta colección de almas vengativas, la más grande que había acumulado desde su llegada a las Tierras Desoladas.

—Ya casi termino con mis augurios para la llama de trece colores… —Ya casi quería intentar conjurar la llama de trece colores allí mismo, pero su residencia era muy pequeña. Además, podría ocasionar un gran desastre si perdía el control.

Después de pensarlo un poco, salió de su habitación y se dirigió a la entrada del bloque.

Durante el trayecto, todos los guardias que lo veían lo saludaban amablemente. Él les respondía con una sonrisa, y se regocijaba en la sensación de ser tan importante para todos. En poco tiempo pasó a través de la entrada.

Una vez adentro, ignoró el alboroto causado por su llegada entre los prisioneros de gris y los de las celdas. Durante su reciente estadía de un mes, ya había encontrado un área a cierta distancia de la entrada que era relativamente extensa, y era allí a dónde se dirigía ahora.

Después de llegar, montó un gran número de formaciones de hechizos, y luego se sentó de piernas cruzadas y respiró hondo. Después tomarse un momento para revisar la fórmula que había creado para una llama de trece colores, realizó un gesto de conjuro y apuntó a su pagoda recolectora de almas.

Un gran número de almas vengativas salieron de su pagoda recolectora de almas, e inundaron el área entera. Luego se pudo ver una expresión seria en el rostro de Bai Xiaochun, y ondeó su mano para sacar una llama de doce colores.

—Empecé a trabajar en la llama de trece colores desde que salí del Clan Bai, gracias a los apuntes de Bai Hao. Después de bastantes augurios, ¡estoy ochenta por ciento seguro de que podré lograrlo!

—No debería importar mucho aunque fracase. Puedo determinar la causa del fracaso y ajustarla, ¡entonces tendré aún más confianza! —Y sin dudar un segundo, realizó un gesto de conjuro y apuntó hacia la llama de doce colores, la cual se extendió en un mar de fuego y empezó a consumir las almas vengativas.

A pesar de que el proceso avanzaba velozmente, todo iba de acuerdo al complicado método que Bai Xiaochun había formulado de antemano. El tiempo pasó y las almas desaparecían constantemente. Gradualmente se pudo ver otro color entre el fuego, pero lamentablemente, junto a él aparecieron unas inestabilidades incontrolables. Sin importar que tanto intentara ajustarlas Bai Xiaochun, nada funcionaba, y la llama finalmente terminó disipándose.

Frunció el ceño, pensó un poco las cosas y luego intentó de nuevo.

Un día. Dos días. Tres días… Medio mes pasó volando. Bai Xiaochun ya había intentado decenas de métodos distintos, todos unos fracasos, pero le habían dado nuevas direcciones por donde avanzar.

Conforme pasaba el tiempo, aumentaba su confianza en poder crear una llama de trece colores. Llegado a cierto punto, alzó la mirada repentinamente, sus ojos estaban inyectados de sangre, pero su expresión se veía alegre. Además, sus ojos brillaban de anticipación.

—Ese era el último problema. Ahora… ¡estoy completamente seguro de lograrlo! —Sacudió su manga, e hizo que una gran cantidad de almas vengativas salieran volando de su pagoda recolectora de almas y se vertieran en su llama de doce colores. Bai Xiaochun estaba completamente concentrado, y su cuerpo hasta parecía volverse borroso con imágenes residuales y propulsaba su sentido divino usando sus clones. Gradualmente, a medida que ejercía un control rígido sobre el proceso, ¡¡apareció un treceavo color sobre el fuego!!

Se escucharon estruendos casi de inmediato, y el calor que emanaba la llama creció exponencialmente. Era casi como si una tempestad de fuego diera vueltas a su alrededor.

Los prisioneros que habían estado viéndolo todo quedaron completamente impactados, y no se atrevían a acercarse. Incluso muchos de los prisioneros de las celdas voltearon a ver.

De hecho, en un lugar no muy lejos de Bai Xiaochun, se encontraba una celda que albergaba a un viejo con una marca de nacimiento roja en la cara, el cual alzó la mirada súbitamente. En ese instante pasó un destello por sus ojos… ¡de puro asombro!

Para la mayoría de los prisioneros importantes, aquellos en las celdas, sus bases de cultivo estaban selladas, por lo que era imposible para ellos usarla. Pero este viejo podía sentir claramente que Bai Xiaochun trabajaba con una llama de trece colores. El hecho de que pudiera sentirlo… ¡era extremadamente extraño!

Ese viejo se lo habían apuntado a Bai Xiaochun la primera vez que entró al Penitenciario Diabólico. Como había explicado el capitán, supuestamente había ofendido al rey fantasma gigante, y llevaba más de doscientos años encerrado debido a eso.

Poco después de abrir sus ojos, los volvió a cerrar y a seguir meditando, como si la llama de trece colores fuera algo que solo pudiera interesarle por un breve instante.

Claro, Bai Xiaochun no tenía idea de lo que acababa de ocurrir. Mantuvo su aura bajo control, y cerró cuidadosamente sus dedos alrededor de la palma de su mano, lo cual hizo que el mar de fuego se redujera acompañado de grandes estruendos. Luego abrió su mano de nuevo… ¡y allí sostenía una llama de trece colores!

—¡Funcionó! —dijo riendo fuertemente. Gracias a los apuntes de Bai Hao, ahora que Bai Xiaochun había logrado formar la llama de trece colores, sabía que no tendría muchos problemas con la llama de catorce colores.

Al fin y al cabo, ambas llamas estaban en el mismo nivel general. Sin embargo… la llama de quince colores era la línea divisoria, la que separaba el rango terráqueo del rango celeste.

Los nigromantes celestes… ¡podían ser considerados un poder de reserva para clanes de nigromantes! Al fin y al cabo, si un cultivador de almas quería avanzar del gran círculo del Alma Naciente y llegar al Reino Deva, necesitaría un objeto reforzado espiritualmente quince veces. Solo de ese modo podría obtener la iluminación sobre los Cielos y la tierra, y también obtener la oportunidad de volverse un deva.

—Ya tengo confianza en intentar conjurar llamas de catorce colores… —pensó con un resplandor de determinación en los ojos.

Otros quince días pasaron volando.

Bai Xiaochun tenía el cabello arruinado, y se veía como un diablo enloquecido. Ahora estaba en un momento crítico. Durante los últimos días, había fallado muchas veces, pero también había avanzado a pasos agigantados.

—¡Con cinco intentos más debería poder lograrlo! —dijo con los ojos inyectados de sangre. Entones le dio una palmada a su pagoda recolectora de almas, y salieron volando más almas vengativas. Pero fue entonces que… ¡se dio cuenta de que no tenía suficientes almas!

Se le abrieron los ojos de par en par por el asombro y dijo, —¿Ya se acabaron?

Según recordaba, había acumulado una reserva de almas bastante grande. Después de quedarse allí sin palabras por un rato, se rio amargamente al entender que sus gastos del último mes habían sido inmensos.

—No tuve cuidado y me pasé un poco… —frunció el ceño, suspiró y recordó todas las almas que había entregado a la pagoda de la Gran Muralla.

—Qué lástima que entregué todas esas almas vengativas por créditos de batalla… —Al pensar en lo tonto que había sido tal cosa, su corazón se llenó de arrepentimientos.

—Ya deben haber hablado todos los viejos prisioneros del Bloque D. Pero Zhou Yixing debe haberse beneficiado un poco de la información que le envié hace tiempo.

—Ah, lo que sea. Supongo que iré a ver cuántas almas vengativas logró conseguir. —Aunque le preocupaba su falta de almas vengativas, al menos tenía mucha medicina de almas en su bolso de almacenamiento.

 

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