KMS – Capitulo 9

Modo Noche
Capítulo 9 : El Destino de Todo
 
Las cuestiones diferentes de las cosas, es decir, para cada cosa ahí un significado exclusivo para algún motivo. El motivo por el cual las cosas viven, es una cuestión. Ahí cuestiones que no tienen respuesta aun existiendo esa cuestión.
 
Nada que ver con lo que los científicos han descubierto hasta ahora. Abarcando toda la historia, desde el principio hasta el fin, desde antes de principio y el después del fin, ¿Que habrá en el antes y en el después?
 
¿En el universo en el que vivimos, no es más si no uno de miles?
 
Las cosas son muy diferentes, hemos crecidos con diferentes doctrinas, que hablan casi de los mismo, unos ni por ahí, entonces, ¿en qué debemos creer?
 
No hay respuesta aun todavía.
 
Este universo, en donde actualmente está Arata, podemos encontrar muchas cosas, así como es el caso del destino, que existe o le dimos existencia a esta palabra, palabra que quiere

 
referirse a los sucesos inevitables de acontecimiento. Nada raro, pero, ¿se puede cambiar ese destino?
Así estaba por verse después de lo que le contaron a Arata.
 
Solo Era cuestión de tiempo para que las cosas llegaran a su fin, no hablo de un fin de una persona sino…

 
***
En la sala de estar de la casa de Arata, se encontraba nada más que las diosas del destino, las Mokutekichi. No eran diosas en sí, al momento de sacar sus Arumakado, fueron únicas en esplendor, el padre de Arata se dio cuenta de esto, y puso en duda si casar a las tres con Arata o dejarla y ver el futuro.
Pero eligió tenerla para ver el futuro y de lo que deparara de este, es decir, ver cuando se acerca el final del mundo, también las profecías antes de que este sucediera, prácticamente la profecía del fin del todo.
Lo que quiero decir con esto es;
 
Primero, solo se consultaba a ella para saber si la tierra se encontraba en peligro y pueda causar destrucción de esta.
Segundo, las medidas para que la tierra no fuera destruida. Tercero, no consultar nada más por fuera de lo anterior dicho.
Todo esto fue lo que ordeno el padre de Arata, fueron las primeras en poder ver y decir profecías en el clan Kuranmunsuta.
―Quiero que me digan ¿Que ven en el futuro y hasta cuantos años ven?―pregunto otra vez Arata.

 
―Arata-sama… No sabe usted mejor que nosotras, que el peligro que se avecina es aterrador.
 
―Solo quiero confirmar ¿cuánto tenemos?―dijo Arata.
 
―Si así Arata-sama lo quiere, haremos lo que usted diga―dijeron las tres al mismo tiempo.
 
Ubicados en medio de la salas, las tres se tomaron de la mano, creando así un triángulo entre las tres.
 
Cada una saco su Arumakado, brillante, el brillo plateado metálico que irradiaba la tarjeta alma de las tres chicas estando en ese momento, era hermoso.
 
[Bijon] – [Maho no Mugen] – [Reddo Mirai][visión] – [Magia Infinita] – [Futuro Rojo] 
 
Vacío.
 
Un completo vacío se disipo por la sala de estar de la casa, donde estaban las chicas de pelo plateado, Saori, Naomi y Harumi, las diosas del destino nacido por el poder de la familia Hiromi. Sus pelos perdieron su gravedad de la nada, junto con Arata.
 
Gravedad cero.

 
En esos momentos solo estaban ellos cuatros, Arata le dijo a Amaya que esperara afuera, porque no podía soportar esta escena, era cierto. Si ella estuviera en la habitación ahora mismo, habría quedado inconsciente y, si fuera una persona normal, habría muerto.
 
¿Esto por qué?
 
Ya que al activar este poder, los cuerpos alrededor pierden su gravedad, no existe la gravedad. Y también como si estuviera en el vacío mismo del espacio y la atracción misma de un súper agujero negro, este dejaría sin ningún espacio en donde respirar.
 
Ellos estaban en pie tocando al suelo, se podía notar como actuaba el poder de Arata, que tenía su Arumakado afuera. A las Mokutekichi, nombre dado solo y únicamente a ellas, su poder no le afectaba en nada.
 
Con todo lo que estaba pasando hasta ahora, solo era el comienzo.
 
Los ojos en una espabilada de ojo, estos cambiaron. Blancos tormentosos.

 
¿Si quieren saber cómo son?, pues son como si todas las nubes blancas del cielo, la metieran en una licuadora y esta girara.
Esto era reflejado en los ojos de las Mokutekichi, blancos. Fue cuando comenzaron a hablar
―Dos años, ya―pronuncio Saori.
 
―Oscuridad después seguirá, ara―siguió Naomi.
 
―¿Si salvar el mundo es lo que quiere? Cierto―continuo Harumi.
―El héroe debe morir, ya―hablo de nuevo Saori.
 
―Él está buscando los ojos, ara, ara―dijo Naomi.
 
―Junto con sus amigos para acabar la vida, cierto―dijo Harumi.
―Antes de la oscuridad venidera, el héroe debe morir para salvar los miles de cosmos que existen―dijeron las tres―no ha de evitarse, ya―dijo Saori―El héroe definitivamente debe morir, cierto―lagrimas salían―el héroe definitivamente morirá, ara, ara―seguían repitiendo―el héroe que salvara el todo, simplemente va a morir, ya. Junto con sus compañeros mori…
Cayeron de rodillas.

 
Las lágrimas que caían pararon.
 
―Es algo que no ha de poder evitarse, ya―dijo Saori estando sentada en el suelo.
 
―Solo falta dos años, ara, ara―dijo Naomi.
 
―Si es así, ahora Arata-sama nos puede escoger como sus esposas, cierto―dijo Harumi.
 
―Ya, ya. ¡Arata-sama!―Saori le llamo la atención.
 
―Dime―Arata le respondió a su llamado.
 
―Hemos perdido nuestros poderes de ver el futuro, ya―informo Saori.
 
―¿Ahora qué haremos? Ara, ara―dijo Naomi.
 
―Por eso, vamos a estar ahí de reserva para tener sus hijos ahora en adelante. No es necesario que se case con nosotras,
¿Cierto? Mis hermanas están de acuerdo, cierto―dijo Harumi.
 
―Aunque, sabemos que usted está de acuerdo con eso, aunque solo ama a una persona, la familia exige tener los hijos que puedan, aunque solo se case una, usted puede tener sus concubinas, ya―menciono Saori, estando un poco avergonzada y chocando sus dedos índice en el aire.

 
―Eso es cierto―dijo Arata llevándose las manos atrás de la cabeza―aunque primero ustedes tienen que hablar con ella, si ella…
 
―¡Onii-san!―llamo Nozomi tocando la puerta.
 
―Nozomi, puedes pasar―dijo Arata.
 
―Onii-san, tienes que ver lo que tiene Scarlett en el cuello.
 
―¿Qué es?
 
Amaya trayendo a Scarlett a la sala de estar, estaba muy confundida.
Mirando nerviosamente a Arata.
 
―Bueno, lo que tiene es…

 
***
 
Mientras Arata estaba con las Mokutekichi.
 
Nozomi bajaba de las escaleras del segundo piso de la casa, dejando en su habitación a Sakura durmiendo, luego después de tomarse un baño.
 
―Koyomi Ojisan, que haces hablando con Scarlett así―dijo Nozomi poniendo una cara de desagrado hacia su tío.
 
No era de extrañar, Koyomi estaba demasiado cerca a ella como para dañar su espacio privado, y con la sonrisa que traía encima, era extraño en todos los sentidos de la palabra.
 
―Sobrina, ha pasado unos cuantos día―dijo―Arata me mando para la cocina a hablar con su amiga de Grecia, Scarlett- san―La miro.
 
―Hmmm, en serio―dijo Nozomi.
 
―Y eso no es todo. Cuando me le acerque para saludarla, me extraño, que una suave y hermosa piel como la de Scarlett, tuviera una marca como de quemadura en su cuello.
 
―¿Quemadura?

 
―Si, como la quemadura de algo caliente. En este caso parece como si hubiera sido echo por un collar completamente liso, ya que no tiene imperfecciones la marca.
―Déjame ver Scarlett―ordeno a Scarlett a que le mostrara su cuello.
―No sé de donde salió―dijo Scarlett.
 
―Bueno, mi hermano seguro ya lo sabe, pero es mejor confirmar el porque la marca…

 
***
―Bueno la verdad no se el por qué.
 
―¿Enserio?
 
―Sí, viendo no se puede hacer nada, eso seguro paso mientras no estaba consiente de tu cuerpo cuando estabas en Grecia―dijo Arata.
―Entonces, la marca fue dejada por el que ataco a los amigos de Scarlett, ¿Por qué se le ha gravado esa marca?―pregunto Nozomi.
―Ni idea de lo que puede ser. Ahora lo más importante es completar lo que Poseidón quiere, quiero salir de esto lo más rápido posible.
―Mañana, a primera hora nos vamos―dijo Nozomi.
 
―Arata-sama, que haremos nosotras si ya hemos perdido nuestros poderes―Dijeron la Mokutekichi juntas.
―¿perdieron sus poderes?―Pregunto Nozomi.
 
―Sí, parece que se necesitó bastante energía para saber el futuro o algo se los quito o este poder solo tiene un límite de ver el futuro, no se cual sea―dijo Arata.

 
―¿y que vieron?―pregunto Nozomi.
 
―Sabes cómo son las profecía, varios versos, diferentes significados, luego te lo digo no te preocupes―dijo Arata sentándose en el mueble.
 
―Bueno―dijo Nozomi un poco decepcionada.
 
Era de esperarse, no quería preocupar a nadie después de haber oído las palabras de las Mokutekichi. Algo realmente peligroso se acercaba, el tiempo era corto y no se podía hacer nada, definitivamente nada.
 
―Lo más importante ahora, es dormir y pensar con la cabeza fría―dijo Arata―Scarlett, ve preparándote para las consecuencias.
 
―¿Por qué?―pregunto Scarlett nerviosa.
 
―Sabiendo como son los dioses en general, ellos pierden el razonamiento de las cosas cuando le afecta directamente algo a ellos―dijo Arata―Atenea le convirtió el cabello en serpiente a Medusa, solo porque tuvo relación con Poseidón en el templo de Atenea, no se puede hacer nada.
 
Atenea es la diosa de la sabiduría, guerra, civilización y supuestamente justicia. Sobre todo, ella no conoce límites en

 
los castigos que les puede dar a las personas que la moleste, es una diosa única en este sentido.
 
―Bueno, es hora de dormir―dijo Arata al final levantándose del mueble.
―Está bien―dijo Nozomi.
 
―Saori, Naomi, Harumi. Ustedes si quieren pueden quedarse a vivir en la casa, además esta casa es muy grande, no veo el inconveniente en que se queden―dijo Arata a las Mokutekichi.
Ellas no tenían familia, fueron adoptadas por la tía de Arata cuando un orfanato había sido destruido por un Yokai, no tenían en donde quedarse por ahora. Donde se hospedaban era en la casa de la tía de Arata, pero quedaba lejos, aunque eso no importaba, Arata solo quería que se las pasaran en un lugar con más personas y comenzaran a hablar libremente.
―Como usted diga Arata-sama―dijeron las tres.
 
―A pesar de haber perdido el poder de ver el futuro, siguen estando sincronizada―menciono Amaya.
 
―Ara, ara. Nada que podamos hacer, después de todo somos hermanas―dijo Naomi.
―Cierto, nada que podamos hacer sobre esto―dijo Harumi.

 
―Las cosas son realmente extraña en todo sentido, ya―dijo Saori.
 
―Hora de dormir―dijo Arata terminando la conversación.
 
Definitivamente nada que se pueda hacer, las cosas iban a empeorar, lo único que podía hacer el día de hoy era descansar y ver qué sucedería el día de mañana.
 
Las cosas seguían pasando en todo momento, todos enfrentamos un destino que no podemos evitar y ese era la muerte.
 
La muerte, no es más si no el acto de dejar de vivir, ¿no? O existe algo más allá de eso, pues el inframundo y el paraíso son lugares diferente, que no sabemos si existen o no. Pero varios tienen fe de que si existe.
 
Pero…
 
Hemos visto que existen muchos dioses, habrá alguien por encima de ellos que los gobierne, cada panteón de dioses tienen su líder, existirá alguien por encima de los líderes de cada panteón.
 
Esto era por el conocimiento de Dios…

 
El ser todo poderoso en el cual creemos ahora, no tengo nada en contra de esta creencia. Pero… ¿Que secreto guarda Dios?
 
Nos podemos responder a esa pregunta, ¿Que hace que Dios sea diferente de los demás dioses? Hay cosas que no tienen respuesta y, esta es una de esa.

 
***
Akihabara, Tokyo.
 
En las calles de Tokyo, la mayoría de personas comprando y vendiendo de todo era un completo caos, eran hormigas a lo alto de los edificios si se podían ubicar y ver a las personas que caminaban por las calles desde esas alturas.
 
En Akihabara, exactamente en las calles de Chuodori, donde se encuentra una de las calles donde venden más cosas de Animes y Mangas en general de esta cultura Otaku.
 
En unas de las tiendas de esta calle, de tres pisos, venden anime y manga.
 
Adentro se podía notar a hombres y mujeres jóvenes leyendo y comprando animes y mangas.
 
En el fondo a la derecha, decía para personal autorizado, uno podía abrir la puerta y ver un pasillo que llevaba hacia debajo de la tienda, bien alumbrados.
 
Otra puerta de metal se podía apreciar al fondo, al otro lado de esta puerta se encontraban…

 
―Juro oni-chan, ahí problemas todavía con los que quieren robarnos información, los hackers que ahora están actuando son mejores que el día anterior, no podemos hacer nada―dijo una mujer que estaba sentada en unos de los computadores de la habitación.
De pelo largo, estatura baja, llevando el uniforme del clan, llevaba los bordados blancos.
 
Súper tecnológico era esta base, aquí operaba la información general del clan Kuranmunsuta, a cargo de la tecnología e información almacenada en los computadores era Umi Juro.
―Bien, será mejor actuar de inmediato. Antes de actuar, préstame el puesto Isabella― dijo Juro.
―Sí, oni-chan―respondió Isabella a la orden.
 
―Todos los presentes―hablo al resto de personal que estaban sentado en la parte inferior de la habitación―cuando de la orden, paren.
―Si―dijeron todos al unísono.
 
Una cantidad de 20 personas se podía notar desde la parte superior donde estaba Juro.
Comenzó.

 
―El hacker, que está haciendo esto es bueno, viendo los códigos que ha utilizado, se puede notar que es un veterano en esto, pero…
―¿Ha pasado algo, oni-chan?
 
―El que está haciendo esto, simplemente lo está haciendo por diversión―dijo Juro.
―¡¿En serio?!―pregunto sorprendida Isabella.
 
―Si―fue cuando saco una pequeña sonrisa de su rostro―el de ayer es el mismo que el de ahora, de seguro aprendió bastante ayer.
―Veo que te estás divirtiendo con esto―dijo Isabella con una sonrisa.
―Y quien no lo haría―dijo Juro―Muy bien, es hora de que paren, déjenme el resto a mí.
Pararon.
 
La vista enseguida fue dirigida hacia Juro que estaba a lo alto de la habitación, lo único que pudieron notar, fue la cara de felicidad que ponía Juro.
―Él quiere una batalla de uno vs uno. Por lo tanto buen trabajo chico, eres bueno en esto pero… Se te acabo la diversión.

 
Solo presiono la tecla Enter y termino todo.
 
Los aplausos se pudieron escuchar de las personas que estaban a cargo de Juro, ellos estaban felices por su líder, sabían que le faltaban mucho por aprender.
 
―¿Cómo sabe que solo estaba jugando?―pregunto Isabella.
 
―Porque alguien que sabe que va a perder desde el inicio, no continua, solo si le apasiona esto, sabe que puede tener experiencia luchando contra cosas que son más fuerte que uno mismo, el aprendió varias cosas hoy. Seguro está cansado y feliz en su asiento de la habitación―dijo Juro con una sonrisa en sus labios―he conseguido su dirección IP real, así que hay que buscarlo e implementarlo en nuestro equipo, personas como él no se encuentra en todos lados.
 
―¿Hiso eso mientras estaba combatiendo al hacker?―pregunto Isabella.
 
―Bueno, no se pudo evitar, fue lo primero que hice para ubicarlo, en  caso de que no pudiera hacer nada, es lo lógico.
 
No dijo nada Isabella.
 
―Y también, espero que todos ustedes hayan aprendido algo con esto―dijo Juro.

 
―Aun siendo tu hermana gemela, no soy como tu oni-chan, eres mayor que yo por unos minutos.
 
Fue lo que dijo, su hermana se puso atrás de su hermano que estaba cansado, y le dio un pequeño masaje en el cuello.
 
―Tienes buena manos Isabella.
 
―Si―dijo confirmando―Oye Juro.
 
―¿Qué paso?
 
―¿Has encontrado a alguien con quien te quisieras casar?
 
―Bueno, creo que encontré a alguien, pero…
 
―¡he! En serio―dijo Isabella sorprendida.
 
―Ya, solo no sé si está bien. Ya que ella no se puede enterar de este mundo al menos que se entere por ella misma―dijo Juro.
 
―¿Y quién es ella?
 
―Es la nieta del viejo Emiya―dijo Juro.
 
―¿Del viejo Kakeru Emiya?
 
―Si―dijo Juro.

 
―Bueno, lo tienes difícil después de todo―dijo Isabella―nuestra familia es la más grande del clan Kuranmunsuta, prácticamente somos un clan dentro de otro.
―Cierto―dijo estirándose.
 
―Por cierto hermano, ¿Cómo esta Arata-heika?
 
―Arata-heika, llamo a Amaya. Creo que dijo que la necesitaba porque iban a ir al Olimpo.
―¡Olimpo! ¡Genial!, quisiera ir allá, cuando me encargue de los hijos de Arata-heika.
―Creo que no falta mucho para eso Isabella―dijo Juro en voz baja.
―¿Qué?
 
―No, nada.
 
Solo faltaba poco, fueron las palabras de Juro.
 
―¡Hooo! Juro-dono, han pasado unos días desde nuestro encuentro en la reunión.
La que apareció hablando fue la líder de Tokyo, Annaishi.
 
―Annaishi-dono, ese milagro tenerla por aquí―dijo Juro inclinándose un poco hacia ella.

 
―Solo vine, para hablar con tu hermana como siempre lo hago―dijo Annaishi.
―Entiendo―dijo Juro.
 
―Esto, una pregunta―dijo Annaishi.
 
―dígame―dijo Juro.
 
―¿Saben dónde está mi esposo?―pregunto Annaishi.
 
―Si habla de nuestro hermano, One-chan―dijo Juro, la miro y estaba un poco ruborizada por haberla llamado así―. Él se encuentra en estos momentos dirigiéndose hacia su casa.
―¡¿Qué?!―se sorprendió Annaishi.
 
―Tiene que cuidar bien de nuestro hermano mayor, One-chan―dijo Isabella riéndose.
Annaishi se puso bastante roja.
 
―Bueno, no importa―dijo para cambiar la conversación―Isabella es hora del té.
―Está bien―dijo Isabella.
 
―Isabella, tienes que venir temprano para enseñarte más de los códigos que debes utilizar para defender los archivos que están guardados en nuestra base de datos―dijo Juro.

 
―Entiendo, entiendo. Volveré lo más rápido posible―dijo Isabella―Hasta luego hermano.
Este fue el final para este día no tanto agotador para Juro en Tokyo, lo único que él podía hacer ahora, era instruir a las personas que tenía a cargo.
Y también buscar a un nuevo integrante para el clan Kuranmunsuta.
Esto fue todo lo que hiso en la noche en el que Arata estaba reunido con las Mokutekichi.

 
***
En esa misma noche, al otro lado de la ciudad de Yamagata donde vive Arata. Se encontraba una casa de dos pisos, así como todas las demás, normales.
―Aunque no me den el permiso de todos modos hare la prueba para entrar en la preparatoria Hiro-Yuu.
Hablo estando sentada en forma de Seiza frente a sus padres que estaba sentados en el mueble.
―Sabe lo que estás diciendo hija―dijo la madre, de pelo corto y un delantal puesto.
―Creen que no lo sé―dijo Shiori.
 
―Estúpida hermana, sabes que él está allá, y aun así quieres ir allá―dijo Su hermana Mayoko.
No dijeron nada, después su papa hablo, con un tono grueso.
 
―Tu hermana tiene razón yo no…
 
―Estas seguro de terminar la frase, ustedes son buenos padres y me han cuidado mucho, falta todavía un año para cumplir los 15. De cualquier forma, sin su aprobación de todos modos lo hare.

 
―Niña rebelde, le hablas a tu padre de esa manera, no te he criado así para que me hables así―dijo si padre.
 
―No me han criado así, pero han hecho que tome esta personalidad por no entender lo que estoy diciendo―dijo Shiori.
 
―Hija, de seguro tienes mi aprobación, pero me da miedo de que te pase algo de nuevo―dijo su mama.
 
―Okasan, no necesita preocuparse―dijo Shiori.
 
―Conmigo no cuentes―dijo su padre.
 
―No importa, de todos modos voy a entrar―dijo Shiori.
 
―Hermana estúpida, para entrar a esta preparatoria, necesitas el consentimientos de los dos padres―dijo Mayoko.
 
―Y tu estúpida hermana, cállate no estoy hablando contigo―dijo Shiori amenazando a su hermana.
 
―¡Hija no diga esas palabras!―dijo su madre.
 
―Lo siento, pero me está llamando estúpida, siendo que ella dejo perder su amistad con Sakura―dijo Shiori.
 
―¿Es cierto Mayoko?―pregunto su mama.

 
―Cierto, pero no sabía, que la hermana del idiota que trato de violar a mi hermana se presentó frente a nosotras.
―¿Por qué no habían dicho eso antes?―pregunto su padre todo exaltado.
―Ella se disculpó conmigo, no veo el inconveniente…
 
No la dejo terminar, la razón de esto fue porque la abofeteo dejando una marca en su bello rostro.
Hubo silencio.
 
―El enemigo siempre será el enemigo, ahora solo…
 
―Lo siento padre, pero ya he hecho la solicitud, me han aprobado para hacer un examen después de vacaciones de verano, si no me quieres en la casa, será notificar que den una casa en donde quedarme y terminar mis estudios…
Otra bofetada. Lo más impresionante es que no lloraba, se mantenía recta y fuerte.
―La rebeldía de estos jóvenes de hoy en día no tiene remedio, si es tu decisión irte de la casa no te diré que te quedes―le dio la espalda a Shiori.
―Otousan…―llamo la madre a su esposo para aguantarlo y corrió atrás de él.

 
―Ves lo que has causado Shiori―dijo Mayoko―Has hecho que nuestro padre se enfade.
 
―*tsk* Crees que no sé qué fue lo que hice, crees que me interesa ahora eso―dijo Shiori.
 
―¿Solo haces esto por él? O ¿te quedo gustando lo que te iba hacer ese día?―dijo Mayoko con una pequeña sonrisa en sus labios.
 
No lo pudo evitar, la bofetada de Shiori con todo el peso de su fuerza fue dirigida hacia su hermana mayor.
 
―¿Qué esta…?
 
Otra bofetada, cayó al suelo, se posó encima de ella y la agarro por el cuello de la camisa.
 
―Sabes, no me importaría si te hago sacar sangre de la nariz ahora mismo―el rostro de Shiori era el más frio y sombrío ahora―padre nunca me había levantado la mano, no tengo problema con eso, pero lo que dijiste esta fuera de línea, ni siquiera sabes toda la historia y ya le pusiste un fin―saco una sonrisa de disgusto― La más estúpida hermana me ha tocado tener, será mejor que comiences a alejarte de mí por tu propio bien.

 
―Escúchate hablar, has cambiado hermanita, has hecho que yo tenga miedo de ti, todo por el estúpido de Hiromi…
 
Otra bofetada.
 
―Te lo dije hermana, no me importa sacarte sangre ahora mismo. Si me es posible de irme de aquí me voy―dijo Shiori decidida.
 
La nariz de Mayoko se le pudo notar un pequeño derrame de sangre.
 
―Para irte con él―dijo Mayoko. No dijo nada.
―¡Ustedes dos! ¡¿Porque se están peleando?!―Había llegado su mama a la sala de estar.
 
―No te preocupes Okasan, Mayoko se resbalo y se golpeó la nariz, nada de qué preocuparse, ¿verdad Takane?―dijo Shiori.
 
Mayoko la miro con una sonrisa.
 
―Es cierto Okasan, no te preocupes, ella solo intento ayudarme―dijo Mayoko al final.
 
Silencio.

 
Su mama no dijo nada, solo se quedó en silencio, porque sabía que era mentira, ya que había escuchado todo.
La madre había escuchado todo lo que había pasado cuando ella se fue atrás de su esposo. Solo tenía que esperar el momento preciso para entablar esta conversación con su hija.
¿Que habrá pensado la madre sobre esto? Los padres son los más protectores, siempre cuidan a sus hijos, es la mejor compañía que uno puede tener.

 
***
 
“Estúpido, estúpido, estúpido”
 
Repetía en sus pensamientos Sadashi Kyoto, estando en la cena con su familia, Abuela y Hermana. Solo comían un estofado que estaban en el centro de la mesa.
 
―El comandante Katashi me ha llamado, ¿es verdad lo que hiciste?―pregunto su hermana mientras comía.
 
―No es asunto tuyo Kiyoko-nee―dijo Kyoto siendo indiferente con su hermana.
 
―¿de qué están hablando?―pregunto su abuela.
 
―Nada Obasan, cosas sin importancia―dijo Kiyoko, y miro a su hermana nuevamente―cortare todo contacto, no podrás hacer nada, ¿entendiste? Si continúas haciendo todas esas cosas sin sentidos.
 
―No puedes hacer algo como eso―dijo Kyoto sin importarle lo que estaba diciendo.
 
―querida hermana menor, solo has conocido el lado amable mío, no quieres ver el otro lado mío―dijo Kiyoko.
 
―*tsk*

 
―El día después de mañana tendré una reunión con la familia Hiromi―menciono Kiyoko.
 
Kyoto golpeo la mesa con el plato que tenía en mano y miro a su hermana con un rostro enfurecido.
 
―¿Qué vas hacer en esa reunión?―pregunto Kyoto.
 
―A disculparme en lugar de mi estúpida hermana, que no sabe que es lo que hace.
 
―Ni se te ocurra hacer eso Kiyoko, yo sé muy bien que es lo que hago―dijo Kyoto.
 
―No, no sabes que es lo que estás haciendo―dijo Kiyoko calmadamente y comiendo―además, ellos han sido nuestro amigos desde generaciones atrás, no podemos echar a perder nuestra relación, por una pelea que ha comenzado de este lado.
 
―Ellos fueron los que comenzaron, sobre todo él―dijo Kyoto.
 
Su abuela no dijo nada, a pesar de su edad, sabía que era lo que estaban hablando, solo tenía que mantenerse en silencio, para que Kyoto no se diera cuenta
 
―Ustedes dos, terminen de comer tranquilamente.
 
―Si abuela―dijo Kiyoko.

 
Kyoto no dijo nada, solo se sentó y dejo de comer, sabía que ya no podía hacer nada contra su hermana mayor.
 
Después comenzó a comer de nuevo.
 
Fue todo lo que pudo hacer esa noche, la noche en el que Arata estaba reuniéndose con Scarlett por primera vez.
 
Un cielo oscuro rodeaba todo el cielo de Japón, nada extraño paso en esta familia.
 
Solo tocaba ver qué pasaba después.

 
***
―Estas bien con lo que estás haciendo, ayudar a los dioses fue lo que dijiste no querías hacer―dijo Nozomi.
 
―Bueno, matar a los Yokai cuenta cómo ayudar a los dioses. Sé que dije que no lo iba hacer, pero viendo que está relacionado con ese día―suspiro―no lo puedo dejar pasar―dijo Arata.
 
Quedaron en silencio.
 
Estaban en la habitación de Arata, acostados en el futon los dos en mitad de la noche.
 
―La profecía dicha por las Mokutekichi dice que el héroe debe morir, no sé qué decir referente a eso, seria egocéntrico referirme a mí como héroe, si es así, tengo que afrontar a mi destino―dijo Arata.
 
Nozomi no dijo nada y abrazo a Arata estando acostados a los.
 
―Sabes que si mueres, yo también lo hare cierto―dijo Nozomi.
 
―Madre llorara si esto llegase a pasar, ya perdió a un hijo, no creo imaginarme como se pondría madre si llegamos a morir―dijo Arata.

 
―No te preocupes, madre lo superara. Además, esta nuestra hermana mayor que está en Latino América―dijo Nozomi.
Era cierto, eran cuatro hermanos pero ahora eran tres, la muerte del hermano mayor fue hace varios años, ese día Arata decidió no ayudar a los dioses y también perdió la capacidad para procesar los sentimientos. Decidió no ayudar a los dioses porque por ellos fue que perdieron a su hermano. Esta historia seria contada aún más adelante.
―Cierto, pero debemos de dar lo mejor de nosotros y encontrar la forma de vivir, así sea en otro lugar infinito―dijo Arata.
―Siempre estaré a tu lado en lo que necesites, somos hermanos gemelos después de todo, nuestro poder tampoco nos permite permanecer separado por mucho tiempo―dio una sonrisa.
―Espero tu apoyo―dijo Arata con una sonrisa en su rostro.
 
Los dos se miraron y Arata le dio un beso en la frente a su hermana en esos momentos de sueño que entraba con fuerza cada vez más fuerte.
―Es hora de dormir―dijo Arata.
 
―Si.

 
Y así termino la noche para ellos en este día tan problemático que habían tenido, solo faltaba esperar que pasaría mañana, un encuentro talvez épico estaba por llegar, tal vez.
  
Nota del Autor:
Perdonen la demora, tuve un inconveniente a última hora, en pocas palabras fui a un campamento donde no había servicio de internet, ni wifi, ni datos, ni señal, completamente desconectado del mundo. Sin añadir que escribo la novela en un café internet, no tengo computador propio, así que espero su comprensión.
 Gracias a todos por entender y leer la novela.

  • william wilsteven

    Oye amigo me has enganchado. Solo quieri saber una cosa . Lo vas a terminar ?
    Ya que si me leo todo de golpe y de pronto l¡no la terminas quemo tu casa jaja ok no.
    Muchas gracais por todo
    Tambien espero mi dosis de arifureta ^^