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AWE – Capítulo 1225

Capítulo 1225: Gracias Dulzura

¡La fuente de esa aura era la cueva de inmortal de Gongsun Wan’er!

Bai Xiaochun al principio esperaba detectar el aura de un avance. Después de todo, siempre que pasaba tiempo en meditación aislada, revisaba ocasionalmente la Ciudad del Archi-Emperador con su sentido divino.

Y Gongsun Wan’er llevaba años tratando de avanzar al Reino Celestial intermedio. Eso no era ningún secreto; lo sabían Bai Xiaochun, el Sumo Pontífice del Cielo e incluso otros.

Si Bai Xiaochun no hubiera ayudado a Gongsun Wan’er a reemplazar a la Madre Fantasma, entonces dados los recursos que ya había acumulado, no debería haber tenido problemas para ese avance.

Todo el tiempo que había pasado Gongsun Wan’er en la Ciudad del Archi-Emperador, había estado en reclusión. A pesar de haber absorbido completamente a la Madre Fantasma, ese no era más que el primer paso. A pesar de que la consciencia de la Madre Fantasma ya no estaba, aún quedaban partes de ella.

En cuando Bai Xiaochun sintió esa aura, se dio cuenta de que además de las señales de un avance inminente… ¡también había fluctuaciones que indicaban que algo intentaba despertar!

Y Bai Xiaochun reconocía esas fluctuaciones; ¡le pertenecían a la Madre Fantasma!

El rostro de Bai Xiaochun cambió dramáticamente. Este no era el momento de preocuparse por conjurar llamas, así que sacudió su manga para reunir todas las almas y luego se desvaneció. Para cuando reapareció, estaba dentro de la cueva de inmortal de Gongsun Wan’er.

Allí estaba sentada, temblando, y con los ojos firmemente cerrados. Una niebla daba vueltas sobre su rostro, en parte negra y en parte blanca. La niebla negra parecía estar intentando consumir la niebla blanca, y lo estaba logrando.

Estaba claro que el color negro representaba a la Madre Fantasma, y el blanco representaba a Gongsun Wan’er. De momento, Bai Xiaochun era la única persona en la Dinastía del Archi-Emperador que entendía lo que sucedía, ¡y la única persona que podía salvar a Gongsun Wan’er!

¡Pues está bien! —pensó—. Aprovecharé la situación para aplastar completamente a la Madre Fantasma y darle a Gongsun Wan’er el control total. ¡Así podrá volver ella misma incluso si hace falta resucitarla a través de su Semilla Dao! —Aún después de ser absorbida, la marca de la Madre Fantasma permanecía allí, y era porque aún era parte de Gongsun Wan’er, Bai Xiaochun no hubiera sido capaz de eliminarla, aunque quisiera. A pesar de que heriría a la Madre Fantasma, también le haría daño a Gongsun Wan’er, quizás de manera irreversible.

Ahora, la Madre Fantasma aprovechaba este momento crítico del avance de Gongsun Wan’er para intentar derrotarla. Pero eso también le daba a Bai Xiaochun una rara oportunidad.

Dejó salir un frío bufido, extendió su mano le tocó la frente, luego envió un poco de su sentido divino a su mar de consciencia.

Allí las aguas eran tanto blancas como negras, y el lado negro estaba agitado e intentando abrumar el lado blanco.

Entre esas aguas del mar negro apenas se podía ver un rostro similar al de Gongsun Wan’er, pero más feroz, ¡y con un qi fantasmal ardiente! ¡Esa era la consciencia de la Madre Fantasma!

En el lado blanco no se veía ningún rostro, ¡como si la consciencia de Gongsun Wan’er ya hubiera desaparecido!

El sentido divino de Bai Xiaochun apareció justo en medio de esas aguas negras, en medio de estruendos intensos.

—¡¡Bai Xiaochun!! —gritó la Madre Fantasma desde el agua negra. ¡Entonces el agua empezó alzarse y se convirtió en un enorme gigante!

Este gigante se llenó de ira e intentó atrapar a Bai Xiaochun, como con la esperanza de aplastarlo y consumir su sentido divino.

No era que la Madre Fantasma ignorara las alturas de los Cielos y la envergadura de la tierra. Había pasado mucho tiempo hibernando, y a pesar de haber consumido parte de la consciencia de Gongsun Wan’er, no había alcanzado su verdadera alma. Por lo que la Madre Fantasma no tenía idea de que Bai Xiaochun ya se había convertido en el Archi-Emperador.

—¡Has mordido más de lo que puedes tragar! —respondió Bai Xiaochun mientras miraba fríamente a la Madre Fantasma. Luego extendió su mano y desató su Puño del Emperador Imperecedero. Esta ver no recurrió al Puño del Soberano Imperecedero, pues eso no era necesario. Aun así, su ataque generó unas enormes olas sobre el mar de consciencia.

—Eso… eso… —El rostro de la Madre Fantasma cambió dramáticamente mientras se retiraba. Pero era demasiado lenta, el emperador sombrío se unió a Bai Xiaochun y la atacó con una fuerza capaz de sacudir los Cielos y destruir la tierra.

Se pudieron escuchar unos estruendos ensordecedores. Este era el mar de consciencia de la Madre Fantasma, y tenía la ventaja después de apenas estar consumiendo a Gongsun Wan’er, por lo que tenía la capacidad para desatar un poder en el Reino Celestial intermedio.

A pesar de eso, frente a un poder como este… ¡fue derrotada en un instante!

La Madre Fantasma solo pudo gritar y su gigantesca figura hecha de agua negra colapsó por completo, su consciencia se despedazó en miles de fantasmas malignos que empezaron a escapar por doquier.

Bai Xiaochun simplemente los ignoró; podría encontrarlos sin mucho esfuerzo si así lo quería.

Pero ahora lo más importante era encontrar la verdadera alma de Gongsun Wan’er. Pudo ver que la Madre Fantasma había consumido gran parte de la consciencia de Gongsun Wan’er, pero no su verdadera alma. De lo contrario, no la hubiera atacado tan imprudentemente.

Ahora que había destruido la consciencia de la Madre Fantasma, el mar de abajo ya no era negro, sino casi transparente. Entonces se sumergió sin dudar y extendió su sentido divino para buscar a Gongsun Wan’er.

De vez en cuando se encontraba con fantasmas malignos, restos de la consciencia de la Madre Fantasma, al verlos los destruía y dejaba que sirvieran de alimento al mar de consciencia.

Después de poco tiempo, su sentido divino encontró algo en el fondo del mar: ¡una gran espada!

Bai Xiaochun la reconoció de inmediato. Esa… era la espada caída que reconocía del Reino Alcance Celestial, ¡alguna vez había sido un valioso tesoro de Gu Tianjun!

Se veía tal y como Bai Xiaochun la recordaba, y hasta podía ver aberturas y grietas en su superficie, dentro… ¡estaba el Abismo de la Espada Caída!

Se movió velozmente y apareció junto a la espada. En este momento, la sensación que le daba la espada era muy distinta a cuando había estado en la etapa de Condensación de Qi, luchando contra Song Que por un poco de energía de hebra celestial.

Apartó estas ideas de su mente, se acercó a una de las aberturas y entró al Abismo de la Espada Caída. Adentro había una niebla muy gruesa, lleno de gritos y aullidos que le recordaban a las almas nocivas del pasado.

Ignoró esos gritos y siguió las sensaciones que recibía a través de su sentido divino, hasta llegar a cierto valle lleno de niebla. Una vez adentro, dejó salir un suspiro de alivio al ver a una pequeña niña temblando en un rincón, ¡vestida con un vestido blanco largo!

¡Esa pequeña niña era la verdadera alma de Gongsun Wan’er!

Al parecer, al haber perdido gran parte de su consciencia, también había perdido gran parte de sus memorias. También estaba increíblemente débil. Apenas sintió a Bai Xiaochun, alzó la mirada con ojos llenos de temor.

—Dulzura… me… ¿me vas a comer…?

Bai Xiaochun suspiró y no pudo sino sentir lástima. Sacudió la cabeza, se acercó lentamente, y entonces la niña le abrazó la pierna.

—Hay muchos fantasmas por aquí dulzura. Da mucho miedo. ¿Por qué no te escondes conmigo?

Entonces se agachó, la observó y dijo con una mirada suave en sus ojos, —No temas Wan’er. Déjame sacarte de aquí, ¿de acuerdo?

Ella se estremeció y las memorias empezaron a retornar lentamente a su mente. Por algún motivo, parecía confiar instintivamente en este joven.

Después de un momento asintió. Pero apretó con fuerza su mano y claramente no iba a soltarlo.

Él le sostuvo la mano y se la llevó fuera del Abismo de la Espada Caída. En cuanto aparecieron de vuelta en el mar de consciencia, los incontables fantasmas malignos se volvieron locos repentinamente y empezaron a volar hacia ella con las bocas abiertas.

Pero con Bai Xiaochun allí, no tenían la más mínima esperanza de consumirla. En cuanto se acercaban, eran destruidas en medio de gritos. Después de poco tiempo, acabó por destruirlos a todos.

Con cada fantasma que se desvanecía, la consciencia de Gongsun Wan’er empezaba a volver. Después de poco, cerró los ojos. Pero seguía sujetando firmemente la mano de Bai Xiaochun.

Bai Xiaochun aún estaba preocupado. Extendió su sentido divino, y volvió a confirmar que todos los rastros de la Madre Fantasma hubieran sido destruidos por completo. Luego sonrió y envió su sentido divino de vuelta a su cuerpo.

Se estremeció y despertó dentro de la recámara de Gongsun Wan’er. Luego extendió la mano, tocó la cabeza de Gongsun Wan’er con su dedo índice y presionó suavemente. Justo cuando estaba por apartar la mano, Gongsun Wan’er extendió la suya repentinamente y se la sostuvo…

Sus grandes pestañas temblaron y abrió lentamente los ojos. Luego sonrió cálidamente y le habló con un tono un poco coqueto en la voz.

—Gracias dulzura.

 


Capítulo extra, Cortesía de la Casa

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16 Comentarios Comentar

  1. Ecle Chan

    Lector

    Nivel 11

    Sí sus hijos hubiesen visto esto, no estarían tan anciosos por acabar con los fantásmas… Tío Li, solo hubieses dejado el temor a la muerte, pues el tío Bai necesita de los fantásmas y creo que solo le teme si son poderosos sino son un tesoro y ellos le temen a él XD

  2. Avatar

    Lector

    Nivel 34

    rdrtoh - hace 1 mes

    Bien Tío Bai, pero aún te falta mucho para poder compararte al maestro bufido resoplan, o incluso al gran Brutus en cuanto a su descendencia 🙂

    Gracias por el capítulo.

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