<- Actualmente solo registrados A- A A+

CoS – Capítulo 13

Capítulo 13. Expedición

Ante los ojos del pequeño Richard, el mundo era digital. Había superado su confusión inicial, empezando a utilizar los números procedentes de la Precisión. Él ya podía sentir el maná total de un mago promedio de nivel 1, y lo había fijado en diez. Con eso como punto de referencia, tenía alrededor de ocho puntos. Poco sabía él acerca de las posibilidades interminables de sus acciones, en el inicio de la digitalización de la magia.

Una bola de fuego requería quince puntos de maná para ser lanzada, mientras que para un hechizo general de grado 3 se necesitaban unos veinte puntos. Esta fue la razón por la cual opaco a los demás hechizos de su categoría; tenía un menor requerimiento de maná, era más formidable y a su vez más fácil de lanzar. Sin embargo, incluso en este proceso había muchos aspectos que desperdiciaban maná, y agotar todo el maná de golpe dañaría a cualquier mago. Richard se dio cuenta instintivamente de que aún quedaban muchas mejoras por hacer, y después de incontables horas mientras se quemaba el aceite de medianoche, descubrió que el consumo de maná podía reducirse a sólo ocho puntos. Si el lanzamiento resultaba perfecto, la caída de poder tampoco sería tan grande; sólo disminuía a diez puntos de quince. Tal bola de fuego era más conveniente por el daño que causa, y abrumadoramente más potente que otros hechizos de grado 1 que tenían una clasificación máxima de daño de 5.

La curiosidad es el placer de la mente. Richard intentó lanzar una bola de fuego la siguiente noche, teniendo éxito en el primer intento. El manojo de llamas estaba evidentemente más pequeño que el promedio, pero también lucía un color escarlata más vivo. Observó cómo volaba lentamente hacia un muñeco de acero a una distancia de 25 metros, se puso tan nervioso que su corazón casi dejó de latir.

La bola de fuego explotó repentinamente tras entrar en contacto, las llamas se propagaron por todas partes y enviaron una ráfaga de aire caliente a Richard. El calor abrasador y la explosión causaron un doble golpe al muñeco, deformándolo y quemándolo con las llamas mágicas. El muñeco equivalía a un guerrero con una armadura de placas protegiendo la mitad de su cuerpo, así que uno se podría imaginar cómo esta bola de fuego habría matado a alguien de ese nivel.

¡Éxito! Este fue el primer hechizo que el pequeño Richard había lanzado desde su nacimiento, y en ese mismo momento se ahogó en una inmensa alegría. Quería saltar y animarse, pero sus piernas cedieron y lentamente sucumbió contra una pared. De repente sintió que sus entrañas estaban vacías, como si ninguna parte de su cuerpo lo escuchase más. Era difícil incluso levantar un dedo.

Este era el precio a pagar por lanzar un hechizo que agotó todo su maná de una sola vez. Ni siquiera podía meditar, sólo podía esperar tranquilamente por su regeneración pasiva de maná. La Precisión le indicó que llevaría 3 horas y 6 minutos recuperar un solo punto de maná, el mínimo necesario para poder levantarse y meditar.

Richard estaba completamente aburrido mientras esperaba que su maná y energía se recuperaran. Empezó a pensar en todo lo que había aprendido de la magia hasta ahora, ya que no tenía nada más que hacer. Descubrió que un nivel superior de fuerza espiritual permitiría usar menos maná para lanzar un hechizo, porque la fuerza espiritual permitía ser más meticuloso y detallado a la hora de manipular su maná. Más allá de un cotejo real de los elementos para lanzar el hechizo, se requirió fuerza espiritual para muchos otros procesos.

Richard sentía que el hechizo Bola de Fuego podría mejorarse enormemente. Había por lo menos 16 puntos en el proceso de hechizo que podían ser mejorados, cuatro de ellos consistían en reducir el consumo de maná, tres permitían aumentar el poder del hechizo, y así sucesivamente. Al examinar los pros y contras, primero eligió reducir el consumo de maná.

La próxima media hora estuvo repleta de cálculos en seco, haciendo que Richard se diera cuenta de la importancia de las matemáticas. Finalmente logró mejorar uno de esos 16 puntos, reduciendo el consumo de maná de la Bola de Fuego a 7 sin reducir su poder. Esto le permitiría permanecer de pie después de lanzar un hechizo, incluso trotar unos pasos en vez de estar cojo y débil como ahora. Su habilidad de Precisión le permitía evaluar la condición de su propio cuerpo, de esta manera con el punto de referencia adecuado sería capaz de controlar su fuerza espiritual y maná en el futuro.

El corazón del pequeño Richard estaba rebosante de alegría por primera vez. Simplemente no podía esperar a recuperar su maná e intentar mejorar su bola de fuego, para observar si realmente lo había conseguido. La alegría de explorar y descubrir fue tan inmensa que le permitió al niño ver el primer rayo de luz en meses de oscuridad, ayudándole a darse cuenta de lo milagroso y complejo que significaba el mundo. La magia era tan vasta que ni siquiera una vida entera sería suficiente para explorar un solo rincón de ella.

Finalmente, su maná volvió a su punto máximo y Richard se abrió camino hacia la sala de meditación. Se sorbió una poción de maná y empezó a meditar, recuperando su maná en pocas horas. Se apresuró a salir tan pronto como pudo, y lanzó otra bola de fuego hacia el dañado muñeco de acero.

El maná de Richard fue drenado rápidamente a medida que la Bola de Fuego tomó forma en sus manos. La bola se sacudió y parpadeó, pero finalmente se apartó de sus manos y se dirigió hacia el muñeco.

El experimento había tenido éxito una vez más. El método de Richard para su mejoramiento era tanto factible como efectivo, sólo que su afán causó un pequeño defecto en el proceso de lanzamiento que aumentó ligeramente el maná que consumía. Quedó paralizado una vez más, pero afortunadamente los efectos de la poción de maná aún no habían terminado, así que pudo recuperarse rápidamente. Solamente terminó sentado durante una hora. Richard pasó toda esa hora calculando.

Ya había amanecido cuando se levantó. La lección del día era de matemáticas, y esta fue la primera vez que Richard estaba tan serio. No estaba enfermo de la mente como Fuchsia, pero finalmente pudo ver la belleza en un sinfín de números. Realmente había experimentado la función de las matemáticas, y ahora vivía en un mundo digital.

Richard no se sentía aletargado en ningún punto de las lecciones del día. Le resultaba fácil entender el contenido de las charlas, pero al observar a los otros estudiantes que miraban en blanco o estaban profundamente reflexionando al respecto, se dio cuenta de que no era tan sencillo como para él. Parecía que la Bendición de la Sabiduría era bastante útil.

La joven acólita que lo llevó alrededor del Deepblue por primera vez estaba esperando frente a su puerta cuando volvió. Ella le saludó con una dulce sonrisa, pasándole una insignia de plata para fin de mes. Pronunció que era para sus ingresos y gastos de este mes, y que podía examinarlo en la forja del laboratorio o simplemente usando maná para ver lo que contenía.

La joven dama tenía una apariencia agradable y un porte encantador. Emanaba un aura suave y hermosa mientras permanecía allí en silencio, pero Richard sólo le echó un vistazo mientras le daba las gracias y caminaba

A medida que las dos brillantes y pesadas puertas se cerraban lentamente ante sus ojos, la joven muchacha le pateó ferozmente. Tenía un intenso impulso de abrir esas puertas con magia, pero sabía que estaban forjadas con metal antimágico y protegidas por hechizos. Incluso un hechizo de disyunción de nivel 6 no sería capaz de lidiar con esa puerta, olvidando que su hechizo más fuerte era simplemente una flecha de ácido de nivel 2.

Sólo las puertas de metal ya cuestan una  cantidad considerable, sin contar el terreno que hay tras ellas. La tierra era un lujo en el Deepblue, y aunque lo que había detrás de estas puertas estuviera vacío, se consideraría invaluable.

“¡Tú! Ya me has visto dos veces, pero ¿por qué ni siquiera me preguntas mi nombre?”. La joven niña murmuró enfadada consigo misma. Inmediatamente recordó que Richard acababa de cumplir diez años según los datos de su perfil. Era demasiado viejo para alguien que acababa de empezar su viaje mágico, pero demasiado joven para ser un hombre. Sólo podía sacudir la cabeza impotente y marcharse con pesar. ¿Qué voy a hacer? Si Richard realmente posee las habilidades de un hombre adulto, sería demasiado tarde para tomar acción, y nunca tendría una oportunidad.

En el Deepblue, la competencia era permanente.


Lista de Capítulos Facebook
Descarga:

2 Comentarios Comentar

  1. Avatar

    Lector

    Nivel 2

    roman31098 - hace 2 días

    Si intercambiáramos los roles y Richard fuese una niña de 10 años, y Sharon un hombre de apariencia de 18, y la niña está un chico de 16, ¿cómo nos tomaríamos la novela? 😮 Estaría bien rara. Xd

Deja un comentario para mostrar que estuviste aquí:

Necesitas Iniciar Sesión para comentar.