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MNU Volumen 3 – Capítulo 9

 

Capítulo 21

Saga de OldWorld:

Charles Irving Smith, Parte II.

 

“He indagado con los nativos, «que por cierto tienen una apariencia humana pero son muy pálidos en su pieles y sus ojos son algo extraños». Y tal parece para aclarar mi dudas tengo que dirigirme a una isla llamada Brondun, su lenguaje es muy confuso pero de  alguna manera he logrado entenderles, así que no estoy muy seguro si he acertado con el nombre. Las mujeres y los hombres son primitivos, las aldeas construidos por dichas poblaciones, es algo similar a nuestro mundo primitivo, así que para adentrarme más a la historia y tener una investigación completa.

Visité la isla donde habitan los arcaicos, o es así como son llamados por los nativos, se dice que ellos son descendientes de los primeros ancestros.

La hoja cambia, pero el relato aun cuando es diferente está relacionado con la llegada de este mundo de Charles.

Cuando llegamos aquí, el barco literalmente se había destruido, junto con tres veleros que habían zarpado desde Marruecos y nos escoltaban hasta Senegal. Nosotros bajamos hasta encontrarnos en las islas canarias y luego tomamos rumbo al atlántico central. Pero una gran tormenta nos sacó de rumbo, y no pudimos retomar el camino hasta que la tormenta terminara. Dos de las 3 embarcaciones que nos seguían desaparecieron, al paso que íbamos subíamos una rampla enorme de masa liquida en una tormentosa noche, fuimos hundidos por una ola fantasma que doblegaba las rodillas de aquellos marinero que observaron como esa pared de agua aplastaba nuestra diminuta embarcación, la famosa ola monstruo u ola vagabunda como era relatada.

Cuando amaneció. Los que sobrevivimos, naufragamos a una costa muy boscosa. Se podría pensar que era una isla en algún lugar del océano atlántico, pero nos dimos cuenta por algunas criaturas extrañas y muy poco agraciadas, donde realmente habíamos quedado.

La flora y fauna, era un poco distinta a los lugares tropicales que yo había visitado; y que los demás ya había visto también en sus viajes américa.

No paso mucho cuando los tripulantes de los cuatro barcos se reunieron para hallar una forma de salir de ahí, todos concebimos el mismo pensamiento.

Estábamos en una isla perdida en los mapas o inexistente.

El primer día conseguimos todo lo que pudimos, tanto de los restos de los barcos, como de los recursos que la misma isla nos proveía.

Pero esa noche, esperando que el mapa astronómico nos guiara, fue cuando perdimos toda razón de existencia; el mundo que pensábamos era el nuestro, fue desapareciendo en un santiamén en nuestras mentes. Lo primero que nos dejo perplejo fue las cuatro lunas, y no habíamos caído en cuenta que el sol no salía del oriente y que se ocultaba en el occidente, la realidad fue que era todo lo contrario, el solo salía del lado contrario, las brújulas funcionaban bien, eso quiere decir que aquí funciona igual la brújula. No había ninguna estrella conocida, ni orión, ni osa mayor, ni estrella del norte…”

La página tenía un trozo cortado, así que la historia se perdía. Y continúa con otra.

“Las colonias que hicieron los hombres del Exilio, creo cierta fricción con las aldeas de los habitantes de este mundo, algunos se engancharon con las femeninas, o mujeres de este mundo, y tuvieron relaciones pero se contagiaron de algún virus o enfermedad y murieron, tanto natviso como marinero incautos. Así que la colonia se dividió en dos facciones: los formados por el capitán, interesados en volver a nuestro mundo y otro formado por un marinero llamado John Milton Oldman que quería conquistar este mundo…”

Y de nuevo otra página sin continuación. Al pasar la hoja, esta relataba la historia anterior, donde una criatura atacó el Kongul.

Y los que nos vimos imposibilitados, nos quedamos en el barco, y sentimos como el barco encalla…en un tipo de risco puntiagudos, los que quedamos pensábamos que habíamos llegado a tierra, pero lo que parecía un alivio para nosotros en realidad era una maldita broma de la naturaleza. Ese monstruo tenía una isla gigante en su espalda, y lo que parecía sus riscos destruyeron todas las bases del barco. Un irlandés que teníamos como corsario, dijo en gritos que no era el kraken lo que nos atacaba,  que en realidad era el Jasconius, un tipo de pez o tortuga gigante que tenía en su espalda lo que parecía una isla, el irlandés tenía un mito sobre esta criatura, y nos contó la historia del monje Brendán que fue llevado a una isla misterios, que después fue nombrado isla san brandán.

La isla se quedó inmóvil unos segundos, y es cuando la criatura se sacude produciendo que el barco se estremeciera y que los alcores penetraran todo el barco destruyéndolo… Y no sé, si me creen o no pero de lo que estoy seguro es que nunca en mi vida había visto semejante cosa, caminábamos sobra algo más grande que una ballena que alguna vez hubiéramos podido cazar. Ese irlandés relataba sobre un pez monstruoso que llevo al monje a una isla en el atlántico. No sé si era un pez o una tortuga, lo cierto era que estábamos sobre el lomo de una criatura que jamás en la vida ni en la historia… podremos cazar.

— ¿Y qué paso después?— Pregunte de inmediato, porque la historia de ese marinero nos tenía intrigado y muy entretenidos.

— Esa noche decidimos abandonar antes de que el monstruo nos llevara a las profundidades, pero cuando sintió que nos aportábamos de él por causa de que le barco se prendió en llamas gracias a los aceites que llevábamos, una aleta nos golpeó y mato algunos con el golpe, la balsa no resistió y se rompió de tal poder destructivo, y no recuerdo más…

…Quede a la deriva por 3 días.

Todos nos mirábamos, y no sabíamos que responder a tal historia, el hombre aun con shock no hablo más, y cuando llegamos a tierra los sobrevivientes del Kongul contaron la historia. Pero ninguno les creyó, el adinerado que esperaba la mercancía de esclavos y demás atribuyo todo a los piratas. Y la historia solo pasó a ser un cuento de hadas.

La historia del Kongul no fue tomada en cuenta, más aun, se escribió la historia para que la royal navy destruyera y terminara lo poco que quedaba de la era pirata.

Le conté a mi amigo Robert y a Chardi lo que me pasó, y la historia de ese hombre. Y no me quedé con esas dudas sobre el kraken y el animal que nombró el irlandés, y busque la referencia en un bestiario, sobre animales miticos. Y es cuando encuentro el nombre de uno y de otro que se relacionaban, primero en la historia de las mil y una noche sobre Simbad el marino que encuentra un animal plantado en medio del océano en forma de isla, y la otra era la historia de la isla de san Brandán, que aún no se sabe dónde queda esa isla.

Le pregunté a mi amigo Robert sobre que pensaba y el me muestra otra criatura, que se llamaba Aspidochelone, una tortuga que cargaba vida en su espalda, y ahogaba a los incautos que en ella se colocaban. Y me dice: en esta tierra hay cosas que en siglos seguiremos ignorando, y las eras solo nos mostraran poco a poco lo oculto, yo quiero desvelar el secreto de todo aquello a lo que está a nuestra simple vista. Es siempre recomendable percibir claramente nuestra ignorancia. Y no puedes depender de tus ojos, cuando tu imaginación esta fuera de foco.

Mi amigo Robert se veía muy entusiasmado por la criatura mítica y decía siempre que le gustaría que a él le pasara lo mismo, los monstruos tanto míticos como reales encerraban para él un laberinto sin fin de posibilidades, que abrían su mente y despertaba el vivo interés por conocer el origen de todo.

En cambio a Chardi todas esas historias más que un vivo interés por saberlo todo, solo se emocionaba por las aventuras que vivía en altamar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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