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TG – Capítulo 20: Resultados.

El Profesor Miller, miro a Aurora que estaba estirando su cuerpo para empezar el combate.

“¿Esa no era la jovencita que se escondió en el armario?” Pregunto Cécile con curiosidad, y al mirar a Aurora que estaba tranquila, comento. “No parece para nada asustada.”

El Profesor Miller pensó lo mismo, pero no lo dijo.

Aurora era muy diferente a esa joven que se ocultó en el armario temblando de miedo, pero no le dio demasiadas vueltas.

Tal vez solo se había ‘bloqueado’ al tener que enfrentarse con otros humanos… Era difícil decir.

“Está comenzando.” Dijo el Director Vincent.

En la arena una criatura apareció desde el círculo mágico.

Un Cangrejo Acorazado, una criatura de Rango B que no solo tenía fuertes defensas, sino que sus pinzas parecían tener un tinte metálico en ellas, dejando en claro que eran armas a tener en cuenta.

Esa criatura con sus patas alcanzaba un metro de alto convirtiéndolo en una criatura que daba bastante miedo.

Sin embargo, Aurora se movió sin dudarlo.

El Profesor Miller como un luchador de Rango A, pudo ver como la joven reforzaba su cuerpo con energía mágica a una velocidad impecable.

Su velocidad y el control sobre su propio cuerpo le permitió esquivar las pinzas del cangrejo acorazado y salto para posicionarse arriba de su caparazón.

Un juego de pie digno de mención, pero eso no fue todo…

“Grrr…” El cangrejo acorazado hizo un sonido de dolor cuando el puño de Aurora choco con su caparazón.

Sus golpes no atravesaron el caparazón fuertemente acorazado sino que crearon una fuerza de impacto que logro que el daño llegara a los órganos internos.

Una técnica que todo luchador capaz debía conocer a la hora de enfrentarse contra una criatura cuyas defensas exteriores eran altas.

El combate de Aurora continuo y ella siguió usando la misma táctica contra el cangrejo cuya inteligencia no era demasiado alta.

Sus golpes constantes hicieron que el cangrejo cayera al suelo en sumisión tras no haber podido resistir los constantes golpes.

“Bastante impresionante.” Comento Cécile con una sonrisa y golpeo el hombro del Profesor Miller y agrego. “Pasar de una joven que se escondió en el armario, a una jovencita capaz de luchar contra un cangrejo feo, es impresionante.”

El Profesor Miller estuvo satisfecho que Aurora no se congelara de miedo o se bloqueara, pero era lo único que estaba satisfecho.

“Ella carece de talento como luchadora… Es una decepción.” Comento el Profesor Miller secamente.

Cécile lo miro como si fuera el idiota más grande del mundo.

Los movimientos de Aurora fueron perfectos, metódicos y tranquilos dignos de un Rango B experimentado que ha atravesado decenas de batallas.

“Ella tiene las cualidades de un espadachín, puedo verlo… Una energía mágica de reacción rápida, reflejos impecables, velocidad y rapidez, creo que sería una gran experta.” Declaro el Profesor Miller, insistiendo en su punto de vista.

Como un Espadachín de Rango A, podía notar esas cualidades de Aurora al igual que un mago notaria la afinidad de los elementos en sus estudiantes.

“Puede ser, pero como luchadora no está nada mal.” Dijo Cécile con un tono serio.

El Profesor Miller agito la cabeza.

“Como luchadora parece que se está desahogando con su enemigo, como si no pusiera su corazón y alma en la lucha.” Comento el Profesor Miller y al ver que lo seguían mirando como un idiota, se explicó. “Un espadachín que no ame su arte de espada, no avanzara a Rango A y es igual con un luchador que no ame su forma de luchar.”

Cécile pudo entenderlo ligeramente.

El deber de los magos eran entender los elementos que controlaban y comprender la magia que estudiaban, para los espadachines era captar la esencia de su espada y para los luchadores era básicamente igual.

“Lo que intenta decir el Profesor Miller, es que Aurora carece de razón para enfrentarse a su enemigo, aunque sus habilidades y estilo son bastante buenos, ella sin razón no llegara muy lejos.” Intervino el Director Vincent con un suspiro y mirando al Profesor Miller, agrego. “Es por esa razón que el Profesor Miller ha estado siendo muy duro con ella.”

En las historias los personajes aumentaban su poder cuando se dan cuenta de una razón importante para luchar.

Proteger a su familia, amigos o simplemente sobrevivir.

No era broma que eso ocurría en la realidad, la fuerza de voluntad de las personas podía afectar a la realidad, y al cuerpo llevando a las personas a superar sus limitaciones.

Esa era la mayor razón por la que Aurora se había quedado estancada en el Rango B durante años, había perdido su razón para luchar… Y los profesores lo notaron ligeramente.

“Intente menospreciarla y le dije que no tenía talento no solo para que cambiara de estilo, sino que pudiera cuestionarse ‘por qué’ se convirtió en una luchadora y que pudiera encontrar su ‘razón’, su ‘alma’.” Revelo el Profesor Miller y agrego. “Pero al final, pareció no comprenderlo.”

“Que idiota.” Comento Cécile sin ninguna duda, miro a su compañero y comento con desprecio. “Nunca entenderé a los luchadores y espadachines. Solo dile cuál es su falla y listo.”

Un mago aprenderá rápido de su error y se adaptará, era algo simple.

Es por eso que le pareció una idiotez que su compañero no le hablara con sinceridad a su estudiante.

“No se trata de enseñarle su falla, sino de que ella la encuentra por sí misma. Una vez que logre hacerlo, estoy muy seguro que se convertirá en una luchadora de Rango A. En cambio, si alguien se lo menciona, ella puede no obtener la retroalimentación necesaria para que logre manifestar su aura de combate.” Explico el Director Vincent detenidamente.

Como un Gran Archimago tenía un gran conocimiento sobre temas variados.

El autoaprendizaje y en algunos casos la propia iluminación, lograba que los individuos pudieran mejorar mucho más rápido que aquellos a los que se le enseñaba directamente cada paso.

“Si no logra entenderlo en las próximas etapas, entonces se lo comentare directamente.” Declaro el Profesor Miller con un suspiro.

Su deber como profesor era enseñar a sus estudiantes, pero también buscar lo mejor para ellos.

Que Aurora pudiera encontrar su razón por sí misma, era más importante que su deber de enseñarle paso a paso.

Aunque tuviera que seguir menospreciando a una joven que en el fondo era capaz, el Profesor Miller estaba dispuesto a hacerlo.

Si Aurora se sintiera mal por su actuación y se preguntara porque es una luchadora y la razón por la que lucha, entonces podría haber una gran mejora.

******

“Felicidades por su éxito estudiantes.” Dijo la Archimago Cécile con una sonrisa.

Aurora miro la sonrisa de Cécile que parecía estar dirigida a Alice.

No sabía que había ocurrido, pero Alice había salido de su combate malhumorada y con una animosidad evidente por Cécile.

Los estudiantes a su alrededor sonrieron y suspiraron por su propio éxito.

Para algunos esta era la primera vez que luchaban contra una criatura, para otros el nerviosismo de ser evaluados era algo difícil de llevar.

Al final todos estaban contentos que haya terminado independientemente de cuáles fueron sus resultados.

“Con mis estudiantes nos quedaremos durante una semana para que ustedes puedan seguir entrenando.” Revelo Cécile y antes de que los estudiantes se emocionaran, agrego. “Pero esta vez sus rivales no serán criaturas salvajes, sino verdaderos monstruos.”

Algunas expresiones cambiaron.

Los monstruos nacidos del caos eran seres violentos y salvajes que solo buscaban eliminar a su enemigo, era conocido que ellos representaban una mayor dificultad que simples criaturas o bestias.

Cécile sonrió al ver la mirada de los estudiantes y sin decir palabras extras, se retiró tras darle una mirada muy entusiasta a Alice.

“…” Alice entrecerró sus ojos y la miro con rencor.

Aurora solo suspiro cuando vio a Cécile huir perpleja y decepcionada.

“Esto es todo por hoy, recuerden que en sus aplicaciones de la academia encontraran sus resultados.” Informo el Profesor Miller y sin molestarse por los estudiantes se retiró.

Todos abrieron sus relojes holográficos y miraron su resultado.

Aurora fue una de ellas, pero se congeló al verlo.

“Habilidades decentes y bien realizadas, sin embargo, todavía deficientes según los estándares establecidos por el Profesor. Se espera cuestione sus propias habilidades y mejore. El Profesor y la Academia desea ver una mejora en la fase de las mazmorras.”

Aurora leyó el resultado marcado en la clase de combate y se quedó momentáneamente aturdida.

“¿No dijiste que hiciste un buen trabajo?” Pregunto Alice dudosa al leer el resultado de Aurora.

“Bueno… Lo hice.” Respondió Aurora sinceramente.

Hizo lo mejor que pudo y demostró las mejores habilidades de una luchadora de Rango B.

“¿Soy tan mala?” Pregunto Aurora con duda.

Su confianza no se había visto afectada, ya que ella pudo derrotar a ese cangrejo de una forma perfecta sin recibir daño.

Era difícil para ella cuestionarse que hizo mal… Así que no podía entender los resultados.

“Yo solo te siento rígida y mecánica… Creo que debes soltarte más a la hora de luchar, si lo haces creo que podrías mejorar bastante.” Comento Alice asintiendo para ella misma.

Ella no era una luchadora y no estaba muy interesada sobre esos temas, así que solo podía analizar la situación de Aurora desde su experiencia y conocimiento.

Aurora asintió entendiendo un poco.

Era cierto que se tomaba la pelea, demasiado ‘metódica’.

Aurora tenía el suficiente tiempo de reacción para determinar sus movimientos, paso a paso y eso se debía a que sus habilidades físicas habían superado a un luchador de Rango B.

Pero como no había podido manifestar su aura de combate, como luchador se había estancado en ese rango así que había elegido un método particular al luchar.

Con sus sentidos superiores determinaba los pasos para derrotar a sus enemigos sin la necesidad de usar su aura de combate… Sus combates terminaron careciendo de la espontaneidad y el salvajismo de los luchadores.

—No es tu técnica o habilidad lo que falta, es la naturalidad… Sin la naturalidad es difícil que puedas demostrar todo tu potencial.

Su sistema dio ese comentario y le revelo una imagen de cuando había saltado a defender al joven de ojos encantadoras.

Su velocidad había superado a un simple Rango B, sin que ella pudiera darse cuenta.

Antes de Aurora pudiera captar la razón, Clémentine y los demás miembros del grupo se acercaron.

“¿Cómo les fue?” Pregunto Clémentine con una sonrisa.

Aurora y Alice, mostraron sus resultados y ellas vieron a los demás miembros del grupo.

Todos tuvieron notas excelentes, y aunque hubo algunos comentarios sobre mejorar ninguno obtuvo un resultado igual que el de Aurora.

“Deben tener una profunda impresión de ti.” Comento Clémentine con una expresión extraña.

Como alguien que había luchado al lado de Aurora, Clémentine conocía la habilidad de Aurora.

Una experta hábil y capaz.

Que los profesores dieran esos comentarios solo podía entenderlo como que buscaban que ella se superara, seguramente buscando el ‘nacimiento’ de un nuevo Rango A.

“Bueno, solo hay que seguir entrenando y utilizar la semana que están los invocadores.” Dijo Leslie asintiendo con un suspiro.

Su nota fue excelente, pero a ella se la insto a volver a practicar contra una criatura de Rango B.

“¿Qué tal si comemos algo para festejar?” Pregunto Nicole con una expresión agotada.

Su combate había sido uno de los primeros, pero su nerviosismo había consumido mucho de su capacidad física y mental, así que ahora quería relajarse.

“¿Comer? Claro.” Respondió Alice asintiendo.

Aurora solo dejo el tema sobre su combate de lado y sonrió al ver a Alice tan animada.

Era bueno disfrutar los descansos de vez en cuando.

******

“¿Que piensa maestro?” Pregunto Aurora a su cuestionable y poco confiable maestro.

Había ido a comer con los demás, pero tras llegar a la mansión Aurora no pudo quedarse sentada y entonces vino a visitar a su maestro en busca de respuesta.

Le había demostrado sus habilidades directamente y en el enfrentamiento contra el cangrejo acorazado.

“Eres como un títere…” Respondió el anciano, y tocando la funda de su katana, agrego. “Es difícil caminar dos caminos diferentes. No solo se trata de tiempo y dedicación, sino también de voluntad.”

Era la razón por la que muchas personas eran conocidas como Rango A de un determinado oficio… Por lo general era complicado ser un experto de dos artes u oficios diferentes.

“¿No deseas volver a tu arma principal?” Pregunto el anciano con una expresión suave.

Su estudiante era un hábil espadachín digna de ser su estudiante personal, lamentablemente…

“Me gustaría aprender algo nuevo…” Mintió descaradamente.

Sus palabras sonaban bien, pero estaba claro que eran una mentira.

El anciano miro de forma extraña a su problemática discípula, pero al final suspiro y declaro. “Le diré a mi conocido que se apresure.”

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