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TG – Capítulo 72: Tensión.

Capítulo 72: Tensión.

[13:30 p.m.].

Aurora reviso la hora en su reloj y suspiro.

Había tenido que trabajar desde que llego realizando todos los preparativos y a pesar de que ella era la que daba órdenes, era agotador tener que encargarse de toda la organización.

Dándose vuelta para ver a Clémentine, Érica y Leslie con miradas serias, declaro. “Iremos caminando. Activen sus barreras en caso de emergencia, esta es una zona de guerra y las fuerzas del General Kavuri no tienen consideración por neutrales.”

Estaban dirigiéndose al campamento de las fuerzas del ‘Señor de Mombasa’.

Lo más recomendable era rodear el Lago ‘Nakuru’ y dirigirse al este de la ciudad en donde se encontraba el campamento, sin embargo, Aurora estaba dando un viaje más directo por medio de la ciudad.

Era sumamente peligroso.

Podría haber milicianos, francotiradores, vehículos de combate o encontrarse a cualquier miliciano bajo el General Kavuri, pero aun así Aurora eligió este método.

“Revisaremos el campo de batalla personalmente. Recuerden no volar o serán un blanco fácil, no llamen la atención y no actúen de forma precipitado poniéndose en riesgos.” Advirtió Aurora con una expresión seria y viendo que ellas asintieron, ordeno. “Activen sus sistemas de sigilo.”

Dando una mirada a su querida amiga que estaba comiendo papitas como si nada, empezó a dirigirse hacia el campamento siguiendo una calle más pequeña en vez de la principal.

El sistema de sigilo no era tan poderoso como para ocultarlos por completo de día, pero resultaría bastante difícil verlos a menos que tuviera los sentidos agudos, un sistema más avanzado que su sigilo o estuvieran muy cerca.

Aurora camino en la cabeza mirando los edificios y algunos refugiados o aventureros que pasaban de vez en cuando.

Todavía estaban en el área de influencia de la empresa Apicius, así que no tuvieron problemas.

Algunos milicianos locales los descubrieron de vez en cuando dando miradas que revelaban intenciones maliciosas que Aurora lo noto de inmediato, pero los ignoro.

Eso se debía a que cuando vieron los brazos negros que salieron de la espalda de Alice sus expresiones cambiaron con rapidez.

Era bastante bizarro, tenía que admitirlo, pero era más disuasorio que revelar un arma.

Su grupo realizaba ejercicio para mantenerse en forma y sus cuerpos eran más fuertes que los de un humano normal, así que a pesar de que caminaron bastante rápido no hubo nadie que se cansó.

Cuando estaba acercándose más al centro de la ciudad Nakuru, los alrededores se empezaron a hacerse más despoblados.

No era que nadie vivía en esta área, sino que todos estaban escondidos o no deseaban salir.

Si bien durante bastante tiempo no hubo un ‘gobierno’ que se encargaba de controlar la zona, el lugar mantuvo prosperidad decente gracias a los gremios que se quedaban en los alrededores.

La ruta principal hacia el puerto de Mombasa se mantuvo activa antes de la guerra lo que hizo posible que los bienes se mantuvieran entrando y en algunos casos en grandes cantidades gracias a los anillos espaciales de algunos gremios.

Sin embargo, cuando se adentraron a la zona de conflicto la situación cambio.

De vez en cuando eran mirados por las ventanas con extrema cautela por algunos que notaron movimientos, otras veces huían cuando eran vistos por otros.

Nakuru no era una zona de guerra de grandes magnitudes como Nairobi, pero era más cruel.

“Eso…” Murmuro Clémentine al ver unos cuerpos colgados en un edificio.

Se notaba a simple vista que eran unos milicianos comunes, pero la forma que estaban colgados en la entrada del edificio hacia parecer como si fuera una advertencia territorial.

“Continuemos. Necesitamos ir directamente al campamento.” Interrumpió Aurora con una expresión solemne.

Noto como las expresiones de Clémentine, Leslie y Érica cambiaban de diferentes formas.

La guerra era cruel… Siempre lo fue y eso nunca cambiaria.

Era chocante que estudiantes de tan solo 18 años de edad vieran estas escenas, Aurora podían ver como ellas estaban aguantando sus ganas de vomitar y que sus expresiones se revelaran.

‘Eran milicianos’… Esa era la única palabra que servía como excusa para evitar la realidad.

Solo Leslie que había leído el informe llevaba una expresión más fría en su rostro.

Aurora siguió adelante avanzado más rápido dejando la zona neutral y dirigiéndose al campamento de las fuerzas del Señor de Mombasa.

En el camino escucharon algunos disparos y explosiones que provenían desde el noreste en donde el conflicto se estaba desarrollando.

Se encontraron con algunos edificios derrumbados, vehículos blindados destruidos y marcas de batalla que dejaban en evidencia el duro enfrentamiento que se desarrollaba.

En Nakuru la guerra se realizaba en pequeñas escaramuzas era cierto, pero los combates eran feroces.

Tanto el ‘Terror Somalí’ como el ‘Señor de Mombasa’ eran señores de la guerra de Rango S, sin embargo, bajo su mando se encontraban decenas de rangos A y miles de milicianos armados fuertemente.

Sus batallas sin duda serian de una escala diferente a una bestia de bajo rango cuando se usaba armas modernas.

“Alto.” Detuvo Aurora de repente.

Ya habían entrado a el área de influencia de las fuerzas del Señor de Mombasa y estaban dirigiéndose por el centro, lejos de los puntos de conflictos fronterizos.

Pero que estuviera lejos de los puntos de conflicto no significaba que la seguridad fuera menor.

Aurora miro hacia adelante en donde se encontraba una encrucijada con edificios, y pudo notar un puesto de seguridad.

Desactivando su sigilo Aurora camino en dirección de ese puesto de seguridad.

*BANG*

Una bala de advertencia llego a los pies de Aurora y ella solo levanto la mirada.

Pudo sentir que su grupo estaba tenso y se había preparado en caso de que el combate comenzara, pero Aurora mantuvo su mirada en el frente.

“¡Vengo a hablar con su jefe debido que robaron nuestros camiones!” Dijo Aurora en voz alta identificando a los soldados que estaban ocultos en el edificio.

Con sus sentidos agudos pudo sentir la presencia de diez soldados armados, pero eso fue todo.

No eran usuarios de habilidades o si lo eran, entonces eran demasiado débiles.

“…” Nadie respondió a sus palabras.

Había dejado en claro que ellos ‘robaron’ sus camiones, y si bien podría crear problemas, ellos fueron lo que empezaron.

A pesar de su juventud, Aurora había estado en áfrica por cinco años y había visto señores de la guerra levantarse y también caer, cuando cruzaron una línea que no debían cruzar.

Aurora no iba a ser fácilmente intimidada y había venido preparada…

“¡Alto el fuego!” Ordeno un soldado con un uniforme militar mejor arreglado y ordeno que los otros soldados que lo seguían.

En grupo se adelantaron hacia Aurora con sus armas en la mano.

Las expresiones de los soldados eran de superioridad tal vez por la edad de Aurora y por sus acompañantes que todos eran jovencitas agradables a la vista.

“Soy la encargada del grupo de refugiados y dueña de los camiones. Espero que me lleven a hablar con su superior.” Dijo Aurora con una expresión seria mientras dejaba ver un poco de su fuerza.

Usando un método para crear una ‘presión’ que daba una advertencia instintiva a su contraparte de que ella era peligrosa… Eso era un buen método para atraer la agresividad de bestias salvajes y poderosas, pero también era bueno para intimidar.

Los soldados pusieron expresiones tensas al sentir que era un Rango A y apretaron más sus armas.

Sus armas eran bastante normales y no crearían ningún daño en alguien como Aurora que una fuerte luchadora… Agregando las barreras del equipamiento su grupo no saldría herido para nada.

“Vamos. La llevare al campamento militar.” Respondió el capitán del grupo dando una señal para que cinco soldados la siguieran.

Clémentine, Leslie y Érica se acercaron junto a Alice rodeando a Aurora.

Volvieron a caminar esta vez rodeada por seis soldados con expresiones tensas mientras mantenían sus armas en la mano dispuestos a disparar si algo sucedía.

“Relájense… Las expresiones tensas dejan ver su ansiedad.” Señalo Aurora mirando a su grupo que estaba igual de tenso que los soldados.

Todavía no habían tenido una batalla a muerte con otra persona, su tensión venia del hecho de que podrían terminar matando a alguien si ocurría un enfrentamiento.

Claro, en sus misiones diarias se enfrentaron a algunos cazadores ilegales y los detuvieron, todos tenían métodos de sometimiento, pero eso no quitaba el hecho de que las cosas podían volverse peliagudas en cualquier momento.

En una batalla de vida o muerte lo último que se debía pensar era en someter al otro… Solo alguien con la suficiente fuerza para hacer lo que deseara, podía darse el lujo de dudar.

“Tienen que ser más como Alice.” Agrego Aurora mirando a su amiga que tomo la retaguardia mientras comía algunas papitas de su bolsa.

Esa indiferencia hacia aquellos que la rodeaban, hizo que la miraran incrédulos ya que era demasiado extraña y no concordaba con la atmósfera tensa que ambos grupos estaban creando.

“Creo que eso es imposible…” Murmuro Leslie bajando sus brazos que estaban preparados para desenfundar su pistola.

Llevaba su armadura de combate y ella era unas de las que más llamaba la atención debido a que no solo su armadura se veía lujosa, sino que poderosa.

Ante la respuesta tan sincera de Leslie, Aurora dio una suave sonrisa.

Si, era imposible compararse a Alice e imitar su indiferencia a lo que la rodeaba.

Pero Aurora sabía que Alice tenía la capacidad para ser indiferente ante esa situación.

Dirigiéndose hacia al campamento militar se encontraron con algunos vehículos blindados en movimiento y pequeños grupos de soldados junto a algunos usuarios de habilidades.

También parecía que algunos milicianos locales se habían unido ya que se encontraban en este lugar.

El campamento fue creado en una iglesia con un gran patio en la que se encontraban los vehículos blindados y otras instalaciones.

Tomaron edificios de los alrededores y crearon diferentes áreas como su campamento.

Ellos también tenían una sección en donde trataban con los ciudadanos de Nakuru dando suministros diarios.

El número de soldados empezó a aumentar a su alrededor cuando el capitán que los acompañaba empezó a hablar con otros capitanes.

De soldados comunes cambiaron a usuarios de habilidades de Rango C con algunos capitanes de Rango B.

Un soldado fue a informar a dentro de la iglesia mientras que a Aurora la trajeron al medio del patio rodeado de vehículos blindados.

Gran parte de esos vehículos eran tanques ligeros y transportes blindados pesados con algunos tanques pesados, pero todos tenían diseños de antes del ‘Gran Cataclismo’ y quizás antes del siglo XXI.

No había ningún tanque moderno combinado con energía mágica y aunque Aurora no era alguien con un gran conocimiento en esa área, sabía que incluso su vehículo de ingeniero tenía un blindaje más resistente que estos tanques.

Mientras algunos soldados miraban desde lejos rodeando al grupo, y otros se subían a sus vehículos blindados preparándose, Aurora se mantuvo firme mirando hacia adelante sin cambiar su expresión.

—Se están moviendo…

Su sistema le informo de inmediato, y Aurora noto como algunos cañones le apuntaban logrando que Clémentine, Érica y Leslie pusieran expresiones tensas.

Aurora mantuvo su mirada en la persona que había ordenado ese movimiento y que estaba saliendo de la iglesia.

Aziz Sinaceur, un hombre en sus cincuenta años.

Antes fue un jefe miliciano que se unió el Señor de Mombasa, pero debido a que era demasiado arrogante fue enviado a Nakuru para que se encargara de la ciudad.

Una misión con una importancia media… Aurora había leído informes de él antes de venir aquí y también había leído todo su historial que Liam había conseguido para ella.

“¿Entonces la ‘Protectora de Zerzura’ es solo una ‘niña’?” Pregunto el hombre con un tono despectivo.

Aurora no se sorprendió de que fuera reconocida.

La primera razón de eso era que había leído un informe sobre ella que provenía de los altos mandos del ‘Señor de Mombasa’, que dejaban en claro que debían dejarla pasar y no intervenir.

Algo que no cumplió…

“Quiero que me devuelvan los camiones que robaron.” Dijo Aurora ignorando completamente al hombre.

La mirada Aziz cambio y se volvió seria.

“Aquí no estamos en Zerzura, ¡esto es Kenia!” Exclamo Aziz con una voz elevada logrando que más tanques apuntaran sus armas al pequeño grupo que estaba en el centro y golpeándose el pecho, declaro. “¡En este lugar yo soy el líder!”

Aurora suspiro para sus adentros.

La orden de ‘requisar’ no había provenido del Señor de Mombasa, sino que había sido una iniciativa de Aziz… Habían tomado cerca de diez camiones que podrían ser usados para distribuir suministros entre el ejército o transportar tropas.

Sería un logro si los obtuviera… Claro, si eso llegaba a suceder.

“Alice…” Murmuro Aurora y su compañera actuó.

Desde su espalda decenas de brazos negros se extendieron por todas partes transformándose en finas lanzas que entraron en los cañones de los tanques mientras que otras protuberancias se dividían apuntando a los soldados.

Su movimiento fue extremadamente rápido, pero también feroz.

Si alguien deseaba moverse podría ser atravesado por una de sus lanzas.

La sombra de Alice se empezó a extender al suelo ocupando una gran área mientras que otros brazos sobresalían del suelo, preparados para iniciar una sangrienta batalla.

Hasta ahora llevaba cerca de cincuenta brazos que se habían dividido alrededor de cien brazos.

Algunos capitanes de rango B empezaron a sacar sus armas preparándose para el combate, pero sus expresiones eran tensas.

Era difícil decir si podían llegar a dispararles antes de que esos brazos, los golpeara.

“Esto es Kenia, pero te olvidas de que sigue siendo áfrica.” Declaro Aurora mientras de sus puños relámpagos empezaban a crepitar.

Su aura de combate se empezó a asimilar con su propio cuerpo tal como su maestra le había enseñado logrando que cada paso creara grietas bajo sus pies.

Aurora había tenido poco tiempo para entrenar, pero su cuerpo siempre fue fuerte y si bien debido a su manejo de espada se había centrado en la velocidad como luchadora estaba convirtiéndose en alguien de pura fuerza física.

Quizás por su cuerpo delgado no lo revelaba, pero su fuerza era sumamente alta era por eso que podía lanzar a un rinoceronte de varias toneladas como si nada.

“Si quieres enfrentarte a mí, entonces lo haré.” Declaro Aurora con una expresión solemne mirando a Aziz.

Aziz también era un espadachín de Rango A, pero Aurora no lo tomo enserio.

Parecía un espadachín que se había dejado estar, tal como ella hizo, solo que peor… Tenía demasiados huecos en su defensa lo cuales Aurora podría aprovechar.

Para alguien como Aurora que entrenaba con dos maestros que literalmente la golpeaban durante horas, no se sentía presionada ante ese espadachín.

Ni ante la situación actual…

La expresión de Aziz cambio ante falta de ansiedad de Aurora, pero antes de que pudiera hablar un soldado vino rápidamente.

“Señor… Los superiores se han dado cuenta de la situación actual… Instan a que obedezca las ordenes.” Informo el soldado en voz baja.

La expresión de Aziz se llenó de ira, pero al final declaro. “Entreguen los camiones.”

Con eso dicho, entro a la iglesia con una expresión enfurecida, pero fue lo suficiente inteligente como para no continuar más allá de eso.

Todos los señores de la guerra querían imitar al Emperador Sudamericano que logro poner toda América del sur bajo su mando, pero muy pocos tenían su capacidad.

El Emperador Sudamericano no solo era alguien sumamente fuerte, sino que tenía a otros individuos poderosos bajo su mando, desde compañeros hasta aliados inquebrantables.

Pero más allá de eso tenía la suficiente fuerza como para atar a individuos poderosos y que siguieran sus reglas al pie de la letra.

Lo que no sucedía con las fuerzas bajo el ‘Señor de Mombasa’ y ocurrían situaciones como esta.

“Gracias Liam…” Murmuro Aurora mientras usaba su sistema de comunicación.

Liam era el que informo a los superiores de Aziz para que ellos pusieran los limites siguiendo el trato que se había aceptado con el ‘Señor de Mombasa’ respecto a los refugiados.

Esta misión fue preparada por Aurora, sin embargo, públicamente representaba una misión de la Ciudad Zerzura.

“Alice puedes dejarlos.” Ordeno Aurora con una sonrisa a su amiga que seguía comiendo papitas rodeado de decenas de brazos negros que se extendía por los alrededores.

Alice obedecía mientras sus brazos se retraían.

Su glotona amiga era indiferente y podía mantenerse como tal debido a sus fuertes capacidades aptas para toda clase de situaciones.

“¿Estará todo bien?” Pregunto Érica con una expresión preocupada.

“Si el idiota se atreve a realizar alguna acción solo sufriría las consecuencias…” Respondió Alice agitando su cabeza.

Aurora estuvo de acuerdo.

Aziz debía llevar a cabo las ordenes de los altos mandos y esos altos mandos ya habían aceptado el acuerdo sobre los refugiados.

Si hubiera rechazado las ordenes, Aziz enfrentaría la ira del Señor de Mombasa el cual enfrentaría el rencor de la Ciudad Zerzura y la Empresa Apicius junto a la Iglesia del Tiempo y el Espacio.

Incluso si estuviera lo suficientemente loco para atacar, con Alice encargándose de los tanques los demás no serían un gran problema.

“Si las cosas se complicaran, Akira llegaría rápidamente para apoyarnos…” Comento Aurora con un tono simple.

Aurora no deseaba enfrentarse a las fuerzas del Señor de Mombasa ni reducir sus números, debido a que las fuerzas del general Kavuri podrían moverse como desearan.

Eso no significaba que se dejara pisotear fácilmente.

Tenía la fuerza suficiente para sostener sus decisiones y tenía la voluntad suficiente para asumir las consecuencias o perdidas.

“En áfrica parecer débil solo te llevara a la muerte.” Añadió Alice con un tono serio.

Aunque exagerado Aurora asintió…

Si se hubiera quedado al margen sin actuar como lo hizo entonces se llevarían diez camiones impidiendo llevar a todos los refugiados que habían aceptado ir con ellos.

Incluso si se buscaba otros camiones, estos camiones habían sido preparados específicamente para el viaje y si se usaba otros vehículos podrían convertirse en una carga en el viaje.

Una carga que seguramente llevaría a muertes de los refugiados…

Ignorando las miradas tensas de los soldados, Aurora se comunicó con los conductores que se habían quedado aquí esperando.

Cuando tomaron los vehículos, nadie los detuvo y empezaron a volver hacia la zona neutral siguiendo la ruta disponible.

Algunas calles no podían permitir el viaje de los vehículos, así que tuvieron que seguir calle principal pasando por parte de la zona de conflicto.

Estos camiones tenían un escudo capaz de soportar algunos ataques, era por eso que Aziz los había ‘requisado’ conociendo las consecuencias posibles de sus acciones… El beneficio de tener estos camiones era sustancial.

*BOOM*

Cuando se adentraron a la zona central se escuchó un sonido explosivo desde una calle cercana, y las expresiones del grupo cambiaron.

“Siga…”

“¡Ayuda!”

Un grito de ayuda a lo lejos interrumpió a Aurora y su mirada se dirigió de inmediato hacia dónde provino ese grito.

“¡Voy a bajar!” Aviso Aurora abriendo la puerta y saltando de inmediato, Alice tan rápido como ella la siguió al instante.

Clémentine fue el siguiente en reaccionar y cuando el camión se detuvo levito junto a Érica y Leslie siguiendo a Aurora que había empezado a correr rápidamente.

Sonidos de orugas pesadas fueron escuchadas mientras se acercaron a la zona, con Aurora dirigiendo el camino.

Aurora lo primero que noto fue una mujer y su hija corriendo por la calle con desesperación y lo siguiente fue un tanque que atravesó un edificio medio en ruinas persiguiéndolos.

Los informes de las acciones atroces de las tropas del General Kavuri llegaron a la mente de Aurora y ella se movió de inmediato mientras reforzaba su cuerpo saltando a una alta velocidad para alcanzarlos.

Sin embargo, estaba lo suficiente lejos de la familia y el tanque empezó a dirigir su cañón al dúo de madre e hija.

Estaban por dispararle… La expresión de Aurora cambio, pero ella actuó de inmediato.

Usando la habilidad de su traje de combate se teletransporto en la trayectoria del cañón y…

*BOOM*

Recibió el disparo.

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