Para usar el Modo Noche debes estar Registrado e Iniciar Sesión.
A- A A+

TG – Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 8: Pedido de ayuda.

Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 8: Pedido de ayuda.

Aurora caminó hacia el pequeño pueblo que estaba creciendo.

Lo destacable eran las casas construidas con materiales ligeros, prefabricados que parecían cabañas.

Se estaban extendiendo un barrio para refugiados temporal.

Estas cabañas eran notables, pero ella podía ver que estos solo eran pasos previos para construir algo más grande.

Los almacenes temporales eran llenados con todo tipo de materiales y desde el aeropuerto los aviones seguían llegando trayendo todo tipo de materiales.

Los aviones eran grandes y si fuera antes del ‘Gran Cataclismo’ traerían bastantes cosas, pero ahora las cajas que usaba la Empresa Apicius estaban encantadas con magia espacial y eran como anillos espaciales de gran tamaño.

En esas cajas guardaban todo tipo de cosas, era hasta al punto de que el número de esas cajas era tan alto que Aurora solo conocía el contenido de algunas de ellas.

Sin embargo, sabía que estaban almacenando materiales para construir algo grande.

Desde el pueblo Turay y algunos residentes se acercaron junto a James que estaba vestido con un traje como siempre.

Ese anciano dio una sonrisa al verlos.

“Gracias por su duro trabajo.” Dijo Turay con un tono respetuoso.

“No necesitas agradecerme, yo solo les estoy dando más trabajo.” Respondió Aurora y mirando hacia atrás a la cola de personas que la seguían, declaró. “Son cerca de mil. Muchos pueblos se están dirigiendo a este lugar debido a los rumores que se están extendiendo y nos hemos encontrado con ellos por el camino.”

El grupo de refugiados era grande y rodeándolo se encontraba varios milicianos y mercenarios que decidieron acompañarla, dejando en el fondo a su amiga que protegía la retaguardia.

“Esto no es trabajo, todos queremos hacer esto.” Precisó James con una sonrisa y mirando al grupo, declaró. “Deben estar cansados, nosotros nos podemos encargar de lo demás.”

“Si, la organización y los demás preparativos para su llegada ya han sido preparados, puedo encargarme de dirigirlo.” Comentó Turay con una mirada seria.

Era una mirada de un trabajador muy tenaz que nunca se rendía… La mirada de todos aquellos que deseaban ayudar.

Viendo a su amiga llegar desde el fondo con una bolsa de papitas, Aurora le hizo una señal a Makeba para que dirija su grupo a descansar.

Turay y otros ciudadanos cercanos se acercaron para hablar con la gente y charlar con ellos para organizarlos.

“Se está esforzando.” Dijo James al ver a Turay organizar todo y mirando a Alice y Aurora, expuso. “Su esfuerzo hacen que todos se empujen todavía más lejos.”

Aurora solo dio una media sonrisa.

“Las cosas parecen complicarse en la zona oeste de Chad, es increíble como las personas tratan de huir. Esta vez no hemos ido tan lejos antes de encontrar refugiados.” Comentó Aurora con un tono serio.

Tal vez por su mirada hizo que la sonrisa de James mermara.

“Todos se sienten atraídos por la luz cuando están rodeados de oscuridad.” Dijo James y al ver que recibía miradas, declaró. “Esto es ‘Zerzura’ para ellos… Un oasis en el desierto.”

Aurora no pudo evitar asentir estando de acuerdo.

Gran parte de los refugiados actuales viajaban a esta zona arriesgándose siguiendo solo rumores, vestigios de esperanza.

Tratando de ir a ‘Zerzura’ en donde serían recibidos.

Era muy peligroso, las bestias mágicas, criaturas y monstruos podían barrer con todo un pueblo, pero igualmente viajaban.

Eso demostraba cuan desesperados estaban y la mayor razón era el ‘Gran Kan’ que estaba en la frontera de Chad.

“Pronto veremos si podemos traer algunos vehículos para aligerar su carga.” Comentó James mientras caminaban por el pueblo y dando una mirada, declaró. “También tenemos algunos mercenarios capaces de ayudarles.”

“Gran parte de ellos nos miran como unas niñas jugando a ser héroes y algunos creen que tienen mayor experiencia para dirigir.” Intervino Alice y abriendo una bolsa de papitas, comentó. “Termina siendo algo molesto.”

“Pero es de ayuda.” Recalcó Aurora al ver que los milicianos estaban a su espalda yendo al mismo lugar y con un tono serio, comentó. “De mucha ayuda.”

Esa era la verdad.

El agotamiento de la primera vez que realizó tal misión fue demasiado pesado para ella y ahora que tenía a Makeba y algunos mercenarios no iba a negar que era de ayuda.

Por supuesto, Makeba y sus milicianos, aunque menos entrenados y experimentados que los mercenarios, eran más agradables debido a que resultaban ser de más ayuda.

No le molestaba que le criticaran su trabajo, pero pudo sentir las miradas en ellas… No le agradaban ser dirigidos por un adolescente que ni podía considerarse un adulto.

“Con el tiempo entenderán.” Indicó James mirando a Alice con una expresión de disculpa y luego redirigiendo su mirada a Aurora, avisó. “Sus padres han informado de que tal vez vengan de visita para las fiestas de fin de año.”

2043 estaba por llegar a su fin.

Aurora solo suspiró ante ese hecho, era un año trágico de muchas maneras y un año todavía agitado debido a que la guerra europea-demoniaca continuaba devastando oriente medio.

Grandes grupos de refugiados migraban a otros países, los demonios atacaban las zonas aledañas y los ataques demoniacos que eran similares a actos de terrorismo se extendían por los países cercanos como Grecia.

África podía ser un lugar olvidado y las ‘tierras de nadie’, pero oriente medio se estaba convirtiendo en unas tierras sin ley.

En donde los países de la zona se derrumbaban por completo.

“Lo sé.” Respondió Aurora y señalando su reloj holográfico, comentó. “Me lo han comunicado.”

Con el uso de la red satelital fue fácil ahora conectarse con el mundo gracias a los relojes holográficos, así que sus padres también les habían informado a ambas que tal vez vendrían.

“Es posible que los primeros días del año venga la Cardenal de la Iglesia del Tiempo y el Espacio. Ya nos hemos comunicado con ella para realizar los preparativos para la construcción de la ciudad y…” Dijo James deteniéndose en el momento, al sentir la mirada de Alice y con una sonrisa al ver su expresión cansada, declaró. “Me emocioné demasiado al hablar, no necesitas preocuparte por nada. Solo necesitas saber que no importa cuántas personas traigas serán recibidas. No, hasta pediría que trajeras más. Una ciudad es llamada de esa forma por sus habitantes.”

Su risa era bastante animada logrando que Aurora diera una media sonrisa.

Tras que se despidiera volviendo al trabajo, Aurora se acercó al comedor general con su amiga y los milicianos quienes estaban a su espalda.

A ambas no le importaron comer con los demás, solo se sentaron mientras los demás también pedían sus comidas a los cocineros.

“No necesitabas mirarlo de esa forma, él trata de ayudar.” Comentó Aurora mirando su amiga.

James había estado informando sobre la situación, pero fue Alice quien con una mirada le cortó el paso.

“Él te estaba probando cuando estás cansada. Si hubieras prestado interés en esos temas y preguntado lo suficiente para intervenir, él hubiera cambiado los planes.” Respondió Alice y con una sonrisa, comentó. “Tal vez te quiera coronar como ‘Reina’.”

“¿De un pequeño pueblo y sin súbditos?” Preguntó Aurora pareciéndole gracioso y dando un suspiro, agregó. “Lo estás pensando demasiado.”

Alice se encogió de hombros y señaló a los presentes de los alrededores.

Las mesas estaban cercas así que su conversación fue escuchada y algunos demostraban miradas serias, siendo Makeba quien estaba dando una mirada solemne cruzándose de brazos.

Cuando ambas miradas se cruzaron, Makeba habló.

“No estaría mal unirse a esa clase de reino. Este lugar es mejor que cualquier otro y quiero protegerlo.” Declaró Makeba y con un tono serio, agregó. “No quiero ver arruinado el lugar que llamó hogar otra vez… Aunque tenga que dar mi vida para protegerlo.”

Su seriedad se extendió por el comedor logrando que la atmósfera se volviera pesada.

Estaban hablando de ese señor de la guerra que parecía tenerlos en la mira queriendo derribarlo.

Los milicianos bajo Makeba no eran fuertes.

Bastantes pueblos se habían unido, pero si algo tenían en común era que no eran tan fuertes o no tenían individuos con alta fuerza.

Solo Wiyghan Makeba era el único con una fuerza de Rango A entre los miles de refugiados.

“‘Reina de Zerzura’ es un buen título, ¿no lo crees?” Preguntó Alice bromeando y al ver que Aurora se ponía ligeramente nerviosa, agregó malvadamente. “Tienes que tener cuidado. Hay historias en donde los subordinados, entronizan a su capitán.”

Aurora se puso nerviosa lo que hizo que las miradas del grupo de milicianos se volvieran ligeramente animada, pero lo que la aterrorizó fue que la mirada de Makeba… Daba la sensación de que era capaz de declararla ‘Reina’.

Sin embargo, era imposible que ella aceptara… Ahora mismo estaba siendo difícil manteniéndose ella misma y ni hablar de cargar con las responsabilidades de dirigir un ‘reino’.

Hasta cuando James le intentaba hablar de tantas cosas a la vez sobre sus futuros planes, lo único que ella podía hacer era asentir.

Tal vez si le presentaba atención lo comprendería, pero no estaba en la posición para hacer capaz de eso.

“James estaría más inclinado en crear un reino que cualquier otra cosa.” Dijo Alice soltando una risa animada y mirando a Aurora, explicó. “Ya sabes, como comerciante, ser amigo de una ‘reina’ es mejor para los negocios.”

Al ser ‘Rey’ tenía todas las autoridades y si ella era puesta en ese puesto, entonces dejaría a otro para que se encargara de la organización… Básicamente siendo James, quien era el único que conocía con la experiencia para encargarse de todas las tareas posible.

Así que eso significaba que al final él tendría un gran poder en sus manos que haría que ese anciano comerciante pudiera dar políticas beneficiosas para sí mismo… La expresión de Aurora tembló ante tales pensamientos.

No le agradaba la idea y lo peor era que cuando pensaba en el anciano que siempre sonreía, era posible que hiciera esa clase de cosas.

En primer lugar, había venido aquí con grandes ambiciones.

“¡Necesitamos refuerzos! ¡Repito necesitamos refuerzos! Nos están… Nos podemos defender, pero no creo que duremos…. ¡Repito necesitamos refuerzos! Nos están…. Nos podemos defender, pero no creo que duremos mucho tiempo.”

El reloj holográfico de Aurora y Makeba dejaron salir una voz cuando la comunicación de emergencia se trasmitió.

Era una trasmisión por radio, pero las antenas del pueblo se extendían por toda la región lo que lograba que todas las señales pudieran ser redirigidas a los relojes holográficos.

El mensaje era entrecortado, pero la expresión de Aurora se relajó al escuchar las coordenadas.

“Ese es un pueblo que antes habíamos visitado y que no desearon unirse.” Declaró Aurora y mirando al mapa que Makeba había traído de forma rápida, comentó. “Está en el lado oeste de las fronteras de Chad, no podemos llevar un gran equipo debido a que viajaremos rápido.”

Makeba asintió al prepararse y el grupo abandonó el comedor, para volver a trabajar.

******

“¡Necesitamos refuerzos! ¡Repito necesitamos refuerzos! Nos están… Nos podemos defender, pero no creo que duremos…. ¡Repito necesitamos refuerzos! Nos están…. Nos podemos defender, pero no creo que duremos mucho tiempo.”

La comunicación volvió a sonar y el grupo avanzó volando a alta velocidad.

“Parece un mensaje repetido incluso cuando llevamos horas volando todavía continua.” Dijo un hombre delgado de mediana edad.

Nicholas Cowie, uno de los pocos mercenarios contratados por la Empresa Apicius que no lo miraba hacia abajo por su edad y era un profesional en todo derecho en su trabajo.

Él era el único que estaba volando a su lado con Makeba.

La expresión de Aurora se volvió más seria, logrando que sus compañeros se volvieran más tenso, pero ella solo aceleró el ritmo del artefacto de vuelo.

Para viajes largos era más rápido viajar con un artefacto, pero aun así el lugar estaba bastante lejos.

“Sería genial tener magos espaciales.” Comentó Makeba con seriedad, seguramente pensando en que la eficacia del trabajo aumentaría.

Viajando a alta velocidad, Aurora prestó atención a su camino sabiendo que ya estaba acercándose.

Antes había viajado por esta región buscando ver si aldeas estaban queriendo unirse.

Los rumores de pueblo en medio de Chad conocido como ‘Zerzura’ se estaban extendiendo rápidamente por toda la zona, así que ya era conocido.

Sin embargo, este pueblo no deseo unirse… Habían estado viviendo una vida agradable con algunos miembros de rango B en sus filas.

Tal vez no eran extremadamente fuertes, pero podían tener una vida agradable sin tantos riesgos.

Mirando el pueblo a lo lejos, Aurora se detuvo al sentir una suave brisa… Que traía el aroma de la sangre.

“Preparen sus armas y eleven sus guardias.” Ordenó Aurora sacando su espada de su funda.

Su mano tembló al tomar su espada, pero aun así ella solo apretó su agarre con más fuerza y avanzó a alta velocidad.

El aroma a sangre se siguió extendiendo y se fusionó con el olor nauseabundo de cadáveres, tan solo para ser combinado con una visión grotesca.

“¡Necesitamos refuerzos! ¡Repito necesitamos refuerzos! Nos están… Nos podemos defender, pero no creo que duremos…. ¡Repito necesitamos refuerzos! Nos están…. Nos podemos defender, pero no creo que duremos mucho tiempo.”

Aurora apretó su agarre cuando descendió al suelo escuchando la voz de emergencia que venía desde el edificio central… Del pueblo vacío.

Lo primero que los esperó fueron cabezas empaladas en la entrada del pueblo como si diera la bienvenida a un lugar oscuro.

Luego caminando hacia dentro pudo ver cadáveres esparcidos por todas partes, de todas las edades.

Algunos estaban colgados, otros tenían sus cabezas cortadas, o sus cuerpos estaban desmembrados… Las paredes y los interiores de las casas estaban pintados de sangre.

Aurora apretó su agarre con furia, pero caminó hacia adelante conteniendo todas sus emociones y poniendo una mirada de absoluta frialdad.

Su aura de Rango S se extendió como una espada afilada queriendo desgarrar a todos sus enemigos, logrando que Makeba y Nicholas se volvieran pálidos ante su furia.

“¡Necesitamos refuerzos! ¡Repito necesitamos refuerzos! Nos están… Atacando.”

El mensaje de emergencia volvió a sonar solo que esta vez, la voz cambio al final.

“Soy el ‘Gran Kan’, descendiente del más grande de la historia, el Kan de Kanes… Soy Temuyín, reencarnación de mi antepasado en vida. Aquel que gobernara estas tierras en donde ustedes están asentados. ¡Su conquistador!” Anunció la voz grave y pesada.

Las expresiones de todos cambiaron y Aurora cortó de inmediato la cámara de una computadora que todavía estaba encendida, dando aviso a que ellos habían llegado.

Su solo corte atravesó la cámara, la pared y la tierra al otro lado de forma limpia.

Pero a la otra persona no le importó, ya sabían que había llegado y sobre todo…

“Soy su conquistador, su futuro señor, si me obedecen serán bien tratados, si se oponen… Morirán, si se resisten, morirán, si me desobedecen, morirán. Ríndanse ante mí, esa es la única posibilidad.” Declaró el ‘Gran Kan’ y con un tono aún más frio, declaró. “Nadie los salvará, no hay un oasis en este lugar. Ese pequeño pueblo llamado Zerzura no es nada ante mis ojos, ríndanse y obedezcan o mueran tratando de enfrentarme.”

“Para aquellos que dirigen ese pequeño pueblo. Para la Empresa Apicius les advierto que abandonen toda su resistencia, les dejaré ir y pueden llevarse lo que trajeron, pero si se atreven a oponerse a mí… Terminarán muriendo como aquellos que se resisten.” Anunció y con una risa, declaró. “Si no me creen diríjanse a las coordenadas que se repetirán continuamente. Miren lo que les hice aquellos que me desobedecieron y recuerden que solo tienen dos opciones… Rendirse o morir.”

Con esas palabras la radio repitió las coordenadas y las advertencias continuas, seguramente extendiéndose por todos los pueblos de los alrededores.

Los presentes apretaron sus puños, pero volvieron a salir.

Mirando los cadáveres, Aurora reconoció algunos y Makeba también.

Varios de ellos eran los miembros que se dividieron cuando ella llevó al primer grupo de refugiados… Ahora sus cadáveres estaban dispersos por esta zona.

Aurora apretó su agarre de su espada queriendo expresar toda su ira, pero solo la envaino.

“Enterremos los cadáveres de forma decente.” Ordenó Aurora con seriedad.

Los demás asintieron todavía impactados y enfurecidos por la vista, pero cuando la mirada de Aurora se cruzó con la de su amiga, la expresión de Alice se volvió seria al entender su mirada.

Ya había tomado su decisión… Eliminar todos los obstáculos.

***Nota del Autor: 

Los capitulos de la historia paralela de esta vez seran tres (Si, la historia principal quedara en un agradable cliffhanger, hasta que se termine de publicar estos capitulos.). Y como siempre los invito a Discord.

Descarga:

Deja un comentario para mostrar que estuviste aquí:

Necesitas Iniciar Sesión para comentar.